“Yo soy trabajadora sexual”


Tengo 31 años y hace un año que soy . Cuando tomé la decisión no fue fácil, pues sabía el dolor que podía causar a mis más allegados. Aún sabiendo esto, comencé a trabajar. Hice una campaña publicitaria dando a conocer mis servicios en diferentes periódicos y comencé a recibir llamadas de hombres y de alguna mujer interesada en contratarme. Jamás fue una experiencia traumática ni de humillación hacia mi persona.

Habiendo aclarado que soy una trabajadora independiente, pues también existimos, me gustaría aclarar algunos puntos de los que jamás nadie se atreve a hablar.

La mayoría de las compañeras que conozco son independientes aunque trabajen en algún club, y sé de la falsedad con las que la inmensa mayoría dicen estar explotadas, claro lo dicen a la policía de turno o al cliente de turno para no sé qué fin. Muchas de ellas han intentado cambiar de trabajo y cuando se han visto encerradas en una oficina aguantando al jefe y teniendo que cumplir un horario por 1200€ han dejado el trabajo antes de terminar el mes. Tenéis que ser conscientes de que la que menos gana hace un botín de 3000 € en un mes, y si en su mayoría son mujeres sin estudios y teniendo en cuenta que a veces no trabajas mas de tres horas al día, es un sueldazo.

También me gustaría dejar constancia de que si hoy en día hay un ‘chulo’ es la cocaína, y no soy mas explícita porque no quiero meterme en un lío.

Yo, hoy en día, tengo un problema y es que me siento desprotegida ante tanta infamia, ante tanta mentira. Yo no hago daño a nadie y veo amenazada mi pequeña empresa en donde el producto principal soy yo. Y veo amenazados a mis clientes dando una imagen de ellos poco real, pues los describen como hombres despiadados y sinceramente está muy lejos de la realidad. Suelen ser hombres tímidos o con algún problema de eyaculación que demandan mis servicios, pues de esta forma no se sienten avergonzados ni de su ni de su ni de sus . Sienten que conmigo se pueden expresar con libertad, libertad que no tienen en su vida cotidiana con su mujer o con sus amigos y amigas. Vivimos todos presos de una hipocresía bestial.

A las señoras de alto copete sólo decirles que no somos una amenaza para sus vidas, y me gustaría hacerles una pregunta. ¿Cuántas veces han echo el amor con su pareja sin ganas? Por sus caras, creo que más de una. Esa es otra forma de y de una ‘no igualdad sexual’.

Por último decir que no hay tantos clientes como para estar con más de dos hombres en un día, pues si las estadísticas fueran ciertas, mis ingresos serían enormes.

Gracias por dejarme contar mi historia.

Foto: Museo Virtual de la Sanidad/Gobierno de España

Fuente: http://gente5.telecinco.es/blogs/aquicuentastu/?p=42&preview=true

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