Prostitución para mujeres

Descripción: Sexo, morbo, o compañía, son las razones que empujan a las mujeres, a utilizar los servicios de prostitución masculina

La mujer empieza a pagar por el sexo, aunque lo oculta, bajo un entorno lleno de tabúes. Los precios oscilan entre los 300 euros por una hora y los 3000, por un fin de semana completo.

Este audio, estraído de Documentos TV, muestra que la prostitución masculina es un negocio en auge. Las mujeres pagan por el trabajo más viejo del mundo, a unos hombres que han puesto en marcha, la profesión más nueva del momento.

Ellas los prefieren jóvenes, sensibles y atractivos. Buscan sexo, morbo, curiosidad y cada vez con más frecuencia, cubrir fuera de casa las necesidades sexuales, que sus parejas ya no satisfacen.

Desde siempre, la mujer ha permanecido sexualmente subordinada al hombre, como un ser pasivo, sin posibilidad alguna de disfrute sexual. Y no es hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando las mujeres lograron entre otras muchas conquistas, el derecho a su cuerpo y al placer. Los roles hoy día están cambiando y son cada vez más las que, a la hora de satisfacer sus necesidades sexuales, recurren a las agencias especializadas en sexo de pago.

Fuente: http://forum-psicologos.blogspot.com/2009/01/prostitucin-para-mujeres.html

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TV: Hosto club


Los host club (hosto club) son la versión opuesta a los hostess club (Kyabakura).
Si en los Kyabakura trabajan las kyabajo haciendo compañía a los clientes masculinos, en los hosto club trabajan los hosto haciendo compañía a las clientas femeninas.

Los hosto clubs son clubs donde las clientas femeninas pagan por tener compañía masculina. Esto de compañía no significa sexo, si no simple compañia bebiendo con el hosto y sobre todo hablando.
Los hosto tienen que ser chicos guapos, con mucha carisma para poder atraer a las chicas al club y que vuelvan en busca del mismo hosto de nuevo y sobre todo ser muy fuerte bebiendo alcohol, ya que normalmente el salario del hosto se basara en una comisión de las copas que consiga vender en el club para el que trabaja.

Cuando la cliente entra al hosto club, le suele recibir unos cuantos hostos, donde la cliente elegirá al hosto que mas le guste. En algunos host clubs hay que pagar una tasa solo por entrar o en algunos casos no se puede elegir al chico y hay que pagar una tasa extra si se quiere elegir al chico, porcentaje de la cual el hosto se llevara, por eso es muy importante que los hosto hagan buenas relaciones con las clientas y las clientas entren preguntando por un hosto en particular.

El ambiente de estos clubs son locales con un ambiente lujoso con sofás y mesas, dando la clienta se sienta con el hosto elegido a hablar y a beber. En algunos casos si se va en grupo, se puede estar en una mesa con las amigas y varios hosto.

La bebida en estos clubs, suele ser mas cara que en otros clubs normales, donde una bebida puede costar desde 1000 Yenes hasta varios millones de Yenes por una botella de champagne.
La clienta por supuesto pagara tanto su bebida como la del hosto, por lo que es muy importante que el hosto tenga carisma para ligar con la chica y la chica quiera esta el maximo tiempo posible con el hosto bebiendo en el local, ya que un porcentaje de lo que la clienta gaste en este local sera el sueldo del hosto. Esto tambien hace que algunas veces los hostos tengan serios problema con el alcohol.

Dentro de los hosto clubs parece ser que hay muchisima competitividad entre los propios hosto, y muchas reglas entre ellos. Muchas veces donde el hosto se saca mas dinero no es con las comisiones que se gana en el club, si no aceptando citas con la clienta fuera del club para ir al karaoke, a cenar etc, donde las clientas por supuesto corren con todos los gastos y en la mayoría de los casos les hacen caros regalos a los hosto para generalmente conseguir tener sexo con el hosto o simplemente para sentirse queridas.
Todo esto sin embargo no esta demasiado bien visto entre los hosto del mismo club, donde un buen hosto se deberia de preocupar en tener a la clienta el mayor tiempo posible dentro del club para darle un beneficio para le club en el que trabaja y no llevarse a la clienta fuera de este para el propio bien del hosto.
Dentro del hosto club tampoco este permitido que otros hosto se pongan a hablar con una clienta la cual ya esta con un hosto o que un hosto deje sola en la mesa a una clienta por un periodo largo.

Los hosto suele ser chicos de muy jóvenes, generalmente de entre 18 y 20 años que visten trajes oscuros con colgantes plateados llamativos, los pelos encrespados y con zapatos de punta, aunque en los últimos años los hosto clubs han deribado en muchisimos tipos de hosto, donde hay desde hosto con ropa casual, hosto clubs especializados en gordos o calvos o hosto clubs de transexuales.

Como podéis imaginar, los hosto clubs acaban saliendo muy caros, teniendo que tener que pagar todas las bebidas y en la gran mayoria de ocasiones, las clientas acaban “enamoradas” del hosto y vuelve a ir al club o quedar con el hosto para poder verlo mas a menudo. Esto provoca que la mayoría de las clientas que va a estos clubs son chicas ricas o chicas que trabajan en un hostess club.

La única gran diferencia entre el trabajo que realizan los hosto y el que realizan las kyabajo es que las kyabajo esperan a los clientes dentro del hostess club, donde otros chicos que trabajan para el mismo hostess club se encargaran de buscar a los clientes por la calle para llevarlos con las chicas.
En el caso de los hosto, mayoritariamente los propios hosto son los que tienen que salir a la calle a intentar conseguir su propia clientela.

Fuente: http://www.ajapon.com/sociedad/hosto-club/

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Los Niños del Barrio Rojo

Born into Brothels: Calcutta’s Red Light Kids (en Hispanoamérica, Los Niños del Barrio Rojo) es un documental estadounidense del año 2004. Fue dirigido por Zana Briski y Ross Kauffman y obtuvo el premio Oscar al Mejor Documental Largo aquel año.

El filme muestra la aventura de la fotógrafa inglesa Zana Briski en el barrio rojo de Calcuta, India. Allí conoce a un grupo de niños, hijos de las prostitutas que trabajan en ese sector. Briski simpatiza con ellos y les enseña fotografía, les regala cámaras y les lleva a conocer el mar. Luego organiza una exposición artística con las mejores imágenes tomadas por los niños. Posteriormente, intenta sacar a los chicos de la pobreza en que viven y llevarlos a una escuela.

Producción Briski, una fotógrafa documental, fue a Calcuta con la intención de fotografiar a las prostitutas. Mientras estaba allí, se hizo amiga de los hijos de éstas y se ofreció a impartir clases de fotografía, con la intención de conseguir fotografiar a sus madres también. Les dio cámaras a los niños para que pudieran aprender fotografía y tratar de mejorar su vida. Los trabajos de los niños son utilizados a los largo de la narración. En el documental se muestran las clases, diálogos sobre fotogafía y el día a día de los niños. Al final del curso, las fotos fueron expuestas y uno de los niños fue enviado a una conferencia fotográfica en Amsterdam. También, en el documental, se ven los esfuerzos de Briski por encontrar escuela para esos niños.

Criticas Han surgido criticas sobre si el documental ha servido para mejorar realmente la vida de los niños.

Los realizadores indican que la vida de estos niños que aparecen en «Los niños del Barrio rojo» ha sido transformada por el dinero ganado con la venta de las fotos y los libros. Ross Kauffman, co-director del documental, dice que la cantidad ganada es de unos $100,000 (about Rs.4.5 millones), lo cual pagarrá su educación en una escuela en la india para hijos de prostitutas. Briski ha creado una Organización sin Animo de Lucro para continuar este tipo de trabajo en otros países, llamada Kids with Cameras (Niños con Cámaras).[1]

Sin embargo, Partha Banerjee, quien trabajó en el film como intérprete, ha expresado su opinión en una carta en febrero de 2005 para la Academy of Motion Picture Arts and Sciences, en la que decía que muchos de ellos habían terminado en peores circustancias que antes de involucrarse en la fotografía.

classes.[2] Las crticas argumentaban que las vidas y las circustancias familiares eran demasiado complejas para cambiar al educar a uno de los miembros de la familia o por el hecho de enviarlos a un centro escolar. La mayoría de esos niños que fueron a las escuelas tras el documental, terminaron regresando con sus familias al poco tiempo.

En Noviembre 2006, Kids with Cameras, informo de las mejoras en las ondiciones de los chicos, indicando que habían entrado en Institutos y Universidades de la India y los Estados Unidos, o que habían encontrado trabajo fuera de la prostitución.[3]

El secretario Durbar Mahila Samanwaya Committee de la organización de prostitutas activas en Sonagachi ha criticado el uso de cámaras ocultas en su trabajo mostrando que los padres de estos niños los tienen descuidados. Ignorando los esfuerzos de los movimientos de las prostitutas en su lucha por los los derechos de los trabajadores sexuales y su dignidad.[4]

Premios 2005 Premio de la Academia al mejor Documental – Briski, Kauffman
2004 Bermuda International Film Festival – Premio del Público – Briski, Kauffman
Documentary Prize – Briski, Kauffman
2004 Cleveland International Film Festival – Mejor Película – Briski, Kauffman
2004 Full Frame Documentary Film Festival Premio del público – Briski, Kauffman (tied with World Wars
2004 National Board of Review Award for Best Documentary
2004 Seattle International Film Festival Golden Space Needle Award – Briski, Kauffman
2004 Sundance Film Festival Audience Award – Documentary – Kauffman

Nominaciones Directors Guild of America 2005 DGA Award for Outstanding Directorial Achievement in Documentary – Briski, Kauffman
2005 Golden Satellite Award for Best Motion Picture – Documentary
2004 International Documentary Association Award for Feature Documentaries – Briski, Kauffman, Dreyfous-White, Boll
2004 Los Angeles Film Critics Association Award for Best Documentary/Non-Fiction Film
2004 Sundance Film Festival Grand Jury Prize – Documentary – Kauffman, Briski

Referencias Kids with Cameras website
↑ Partha Banerjee’s letter to AMPAS, 1 February 2005
↑ November 2006 Update
↑ Nightmares on celluloid, The Telegraph, 15 March 2005

Enlaces externos Los Niños del Barrio Rojo en Internet Movie Database (en inglés)
Movie on Kolkata brothels wins Oscar, a report in The Indian Express
Review of the movie by Roger Ebert
The official site of pictures taken by kids

Obtenido de «http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Ni%C3%B1os_del_Barrio_Rojo«

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Geisha


Una geisha (芸者, geisha?), pronunciado gueisha) es una artista tradicional japonesa. En la región de Kinki los términos geiko (芸妓, geiko?) y, para aprendiz de geisha, maiko (舞妓, maiko?) han sido usados desde la restauración Meiji. Las geishas fueron bastante comunes en los siglos XVIII y XIX; hoy en día aún existen, pero su número ha disminuido.
Historia y evolución:
Las geishas se originaron como profesionales del entretenimiento; originalmente la mayoría eran hombres. Mientras las cortesanas profesionales brindaban entretenimiento sexual, las geishas usaban sus habilidades en distintas artes japonesas, música, baile, y narración. Las geishas de ciudad (machi) trabajaban independientemente en fiestas fuera de los «barrios de placer», mientras que las de barrio (kuruwa) lo hacían dentro de éstos. Al declinar el nivel artístico de las cortesanas, las geishas —hombres y mujeres— tuvieron mayor demanda.[cita requerida]
Los geishas masculinos (algunas veces conocidos como hōkan 幇間 o taikomochi 太鼓持) comenzaron a declinar, y para el 1800 las geishas femeninas (conocidas originalmente como onna geisha, literalmente ‘geisha mujer’) los superaron en número de tres a uno, y el término «geisha» comenzó a usarse para referirse a las mujeres con habilidades para el entretenimiento, como hoy en día.[cita requerida]
Tradicionalmente, las geishas comenzaban su entrenamiento a una corta edad. Algunas jóvenes eran vendidas a las casas de geishas en su niñez, y comenzaban su entrenamiento en varias artes tradicionales casi inmediatamente.
Durante su niñez, las geishas a veces trabajaban como criadas o asistentes de las más experimentadas, y luego como aprendices de geisha (maiko) durante su entrenamiento. Esta tradición de entrenamiento existe en otras disciplinas de Japón, el estudiante deja su hogar, comienza a hacer trabajos hogareños y asistir a su maestro, para finalmente convertirse en uno.

Geisha moderna:
Las geishas modernas aún viven en tradicionales casas de geisha llamadas okiya en áreas denominadas hanamachi (花街 ‘calle de flores’), generalmente durante su aprendizaje, pero muchas geishas experimentadas eligen vivir en sus propios apartamentos. La elegante y alta cultura en la que viven las geishas se llama karyūkai (花柳界 ‘el mundo de las flores y sauces’).
Las jóvenes con aspiraciones a geisha comienzan su entrenamiento después de completar los primeros años de secundaria o incluso en secundaria o estudios superiores, empezando su carrera en la adultez. Las geishas aún estudian instrumentos tradicionales como
el shamisen (三味線, ‘shamisen’?)
el shakuhachi (尺八, flauta de bambú)
el taiko (太鼓, tambor)
canciones tradicionales,
baile japonés clásico,
sadō (茶道, ceremonia japonesa del té),
ikebana (活花, arreglos florales),
literatura y
poesía.
Mirando a otras geishas, y con la ayuda de las dueñas de las casas de geishas, las aprendices se vuelven habilidosas en la compleja tradición de elegir y usar kimono, y en el tratar con los clientes.
La ciudad de Kioto mantiene fuerte la tradición de las geishas, y dos de los más prestigiosos y tradicionales distritos de geishas, Gion y Pontochō, están en esa ciudad. Las geishas de estos distritos son conocidas como geiko. Los hanamachi de Tokio, Shimbashi, Asakusa y Kagurazaka son también bastante conocidos.
En el Japón moderno, las geishas y maiko son bastante inusuales. En los años 1920 había alrededor de 80.000 geishas en Japón, pero hoy en día hay aproximadamente 1.000. De todas maneras, en el distrito Gion de Kioto, los visitantes pueden observar algunas maiko por las calles yendo o regresando de una cita.
Una economía ralentizada, pocos intereses en las artes tradicionales, la inescrutable naturaleza del mundo de las flores y sauces, y el costo de este servicio han contribuido en que la tradición decline.
Las geishas son contratadas para asistir a fiestas y encuentros, tradicionalmente en casas de té (茶屋, chaya) o tradicionales restaurantes japoneses riotei (料亭, ryōtei?). Su tiempo es medido según lo que se demora en consumirse un palo de incienso (llamado senkodai (線香代, ‘senkōdai’?) o ‘palo de incienso tarifario’) o gyokudai (玉代, gyokudai?) (‘joya tarifaria’). Otro término para trazar la tarifa es ohana (flores tarifarias). El cliente hace el convenio a través del sindicato de geishas (検番 kenban), que mantiene el horario de cada geisha y hace sus citas de entretenimiento o entrenamiento.

Geishas y prostitución:
Aún existe cierta confusión, especialmente fuera de Japón, sobre la naturaleza de la profesión de las geishas. Este tema se ha complicado debido a las prostitutas japonesas, particularmente en onsen, que quieren ligarse al prestigio de las geishas promocionándose como geishas ante los turistas (japoneses y extranjeros).
Tradicionalmente, la geisha debe mantenerse soltera (o retirarse luego de su matrimonio), aunque no es poco común que tengan hijos. Mientras que los compromisos generalmente incluyen coquetear e incluso bromas sugerentes (no obstante codificados en maneras tradicionales), nunca incluyen actividad sexual, y una geisha no es pagada por sexo, aunque algunas pueden elegir tener una relación que incluya el sexo con algún cliente fuera de su rol como tal. Y debido a que estas relaciones están vinculadas con la capacidad del cliente de pagar por los servicios tradicionales, el argumento puede ser que es simplemente una manera complicada de prostitución.
Fue tradicional para las geishas tener un danna, o cliente habitual. Un danna era generalmente un hombre adinerado, algunas veces casado, que tenía recursos para financiar los costos del entrenamiento tradicional de la geisha y otros gastos considerables.
Aunque una geisha y su danna podrían estar enamorados, la relación está sujeta a la capacidad del danna de entregar algún aporte financiero. Los valores y convenios ligados a este tipo de relaciones no son bien comprendidas, incluso entre los japoneses.
Se especula sobre la venta de la virginidad de las geishas y de su cuerpo a un solo cliente (hasta que el danna se cansara y entonces se buscaría otro), algo que era usual. La publicación de la novela Memorias de una geisha generó gran polémica sobre este tema, normalmente acallado y negado por las novelas y los escritores románticos.

Apariencia:
La apariencia de una geisha cambia a lo largo de su carrera, desde la femenina y maquillada maiko, hasta la apariencia madura de una geisha mayor y consolidada.

Maquillaje:
Hoy en día, el tradicional maquillaje de la aprendiz de geisha es uno de las características más reconocibles, aunque las geishas experimentadas generalmente usan el característico maquillaje de maiko, consistente en la cara totalmente blanca, durante presentaciones especiales.
El maquillaje tradicional de las aprendices de geisha consta de una base blanca (originalmente hecha con plomo), el uso de lápiz labial rojo y adornos rojos y negros alrededor de los ojos y cejas.
La aplicación del maquillaje es difícil de perfeccionar y es un proceso bastante largo. El maquillaje es aplicado antes de vestirse para evitar ensuciar el kimono. Primero, una sustancia de aceite o cera, llamada bintsuke-abura, se aplica a la piel. Luego, un polvo blanco es mezclado con agua para formar una pasta que se aplica con una brocha de bambú. El maquillaje blanco cubre la cara, cuello, pecho y manos, con dos o tres áreas sin pintar (formando una «W» o «V») cerca de la nuca, para acentuar esta zona erótica, y una zona descubierta de piel alrededor del pelo, que crea la ilusión de una máscara.
Luego que la base es aplicada, una esponja es pasada por la cara, cuello, pecho y nuca para absorber el exceso de humedad y lograr uniformidad en la base. Luego los ojos y cejas son remarcadas. Tradicionalmente se usaba carboncillo, pero hoy en día se utilizan cosméticos modernos. Las cejas y el borde de los ojos son pintados de negro; las maiko además usan rojo alrededor de los ojos.
Los labios son pintados con una brocha pequeña simulando un contorno de labios sensual. El color viene en un palo pequeño que es mezclado con agua. Azúcar cristalizada es añadida para dar brillo a los labios.
Durante los primeros tres años, una maiko usa su maquillaje casi constantemente. Durante su iniciación la maiko es ayudada por su «hermana mayor» (una geisha experimentada que se convierte en su mentor) o la «madre» de su casa de geishas. Después debe aplicarse el maquillaje por su cuenta.
Después que una geisha ha trabajado durante tres años, cambia su maquillaje a un estilo más apagado. La razón es que se ha vuelto más madura, y el estilo simple la muestra en su belleza natural. Para ocasiones formales la geisha madura aún utiliza maquillaje blanco. Para las geishas sobre treinta años, el maquillaje blanco es utilizado solo en bailes especiales que lo requieren.

Atuendo:
Las geishas siempre utilizan kimono. Las aprendices de geisha llevan coloridos kimonos con extravagantes obi. Las geishas mayores utilizan estilos y diseños más apagados. También es importante destacar la longitud de las mangas. Las aprendices (maiko) utilizan furisode de mangas que llegan casi hasta el suelo. Según van avanzando de edad y nivel en la profesión, las mangas tornan a tomesode, más cortas y de color más oscuros y de corte más elegante.
El color, diseño y estilo del kimono dependen de la estación y evento en el que las geishas están atendiendo. En invierno, las geishas pueden ser vistas llevando un «abrigo» adornado con seda pintada sobre su kimono. Los kimonos forrados son usados durante estaciones frías, y los normales durante el verano.
La geisha utiliza sandalias de suela baja de madera y laca, llamadas zori y en interiores llevan sólo tabi (calcetines divididos en los dedos). En climas inclementes las geishas utilizan zuecos de madera, llamados geta. Las maiko llevan altísimos zuecos negros, okobo.

Peinado:
Los peinados de las geishas han ido variando a través de la historia. En el pasado, era común para las mujeres usar el cabello suelto en algunos periodos, pero recogido en otros. Durante el siglo VII, las mujeres comenzaron a usar siempre el cabello recogido nuevamente, y fue durante este tiempo que se adoptó el tradicional peinado shimada, un tipo de ‘moño’ usado por geishas experimentadas.
Hay cuatro tipos de shimada: el taka shimada, un gran moño utilizado generalmente por jóvenes solteras; el tsubushi shimada, un chignón más aplastado utilizado por mujeres mayores; el uiwata, un chignon que es vendado con un pedazo de cinta de color; y un estilo que representa un melocotón dividido, usado solo por las maiko.
Estos peinados son decorados con elaborados peines y horquillas. En el siglo XVII y después de la Restauración Meiji, los peines de cabello eran grandes y vistosos, generalmente utilizados por mujeres de alta clase. Después de la Restauración Meiji y en la era moderna, los peines menos vistosos y pequeños se volvieron populares.
Muchas geishas modernas usan pelucas en su vida profesional. Deben ser cuidadas regularmente por artesanos habilidosos. El tradicional arte del peinado está en vías de extinción.

Fuente: http://islakawaii.blogspot.com/2009/01/geisha.html

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¿Mujeres de vida alegre?, sobre el escenario


Una exposición fotográfica, diversos talleres y ahora una obra de teatro. El proyecto ¿Mujeres de vida alegre? La explotación sexual, otra forma de violencia de género, que busca sensibilizar a la opinión pública sobre la situación de vulnerabilidad de las mujeres en situación de prostitución, cuenta con un espectáculo teatral creado por nuestra sede autonómica de Castilla-La Mancha y la compañía Escuela Teatro Ruido y que se está representando en varios escenarios de esta comunidad autónoma.

En esta representación se analiza la explotación sexual, visibilizando a estas mujeres y realizando una llamada de atención a la sociedad sobre las mujeres en situación de prostitución, personas a las que, en la mayoría de las ocasiones, se culpabiliza de una situación de la que en realidad son las víctimas. Nuestro objetivo es hacer visible, para la población general, la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran éstas mujeres, las consecuencias que conlleva para la salud el ejercicio de la prostitución y la discriminación y estigmatización que sufren.

“Cuando la ONG Médicos del Mundo nos propuso hacer un espectáculo teatral, dentro de su campaña de sensibilización sobre las mujeres prostituidas, aceptamos el reto con reservas, ya que la premisa era hacer un espectáculo divertido y con mensaje”, explica Juan Carlos Villacampa, director y guionista de la obra de teatro.

“Finalmente, hemos construido una serie de escenas que tratan sobre diferentes aspectos de la campaña: la estigmatización y la violencia a la que son sometidas las mujeres prostituidas, la abolición o legalización como debate social, los problemas de salud que implica la prostitución, etc. De esta forma, y dándole un giro cómico e introduciendo testimonios de mujeres prostituidas en el guión, hemos montado un espectáculo divertido a la vez que cargado de mensaje. Estamos seguros de haber conseguido nuestro objetivo”, recalca Villacampa.

El proyecto ¿Mujeres de vida alegre?, financiado por la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, incluye diferentes actividades, como una exposición de fotografías y testimonios de mujeres prostituidas, visitas guiadas de asociaciones de mujeres y ONGD a la muestra y el desarrollo de talleres.

Fuente: http://medicosdelmundoactua.wordpress.com/2009/01/26/mujeres/

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Diecinueve prostitutas de Lleida acuden a una parroquia para dejar el oficio

Diecinueve prostitutas subsaharianas que trabajan en calles y clubs de Lleida, algunas menores, han utilizado una parroquia de la ciudad para acogerse al Plan de reinserción, que el Ayuntamiento aprobará el viernes, por el que en total se han interesado 23 chicas, las otras cuatro por otras vías.

Se trata de la modificación de la Ordenanza de civismo que entrará en vigor 15 días después de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y en el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC) que contempla multas de entre 300 y 3.000 euros para quien ejerza la prostitución y para sus clientes en la calle.

El grupo de las 19 subsaharianas «ha llegado al Ayuntamiento a través de una persona que trabajaba en una parroquia y que estaba especialmente preocupada porque sospechaba que había alguna menor», aseguró a Europa Press la concejal socialista Rosa Ball, que no se sorprende de que muchas chicas que trabajan en la calle todavía no conozcan el proyecto que nació para acabar con la prostitución en la calle y que ha extendido la reinserción a los clubs de alterne de la ciudad.

El Instituto Municipal de Ocupación se encargará de la formación y las chicas recibirán dinero para su manutención y gastos. «Ahora hay que ver el perfil de cada una, muchas menores se disfrazan de mayores, ahora tenemos que ver el perfil de cada una y en los casos de menores actuará la Generalitat porque tendremos que hablar de la tutela», dice la concejala.

En la N-II, en el tramo de la carretera de Zaragoza que discurre junto a los institutos, hay unas 30 chicas, la práctica totalidad rumanas y subsaharianas. Por la tarde sólo trabajan las rumanas. Cada chica tiene su sitio «para evitar peleas entre nosotras cuando llega un cliente», cuenta Lola V.C, que está dispuesta a cambiar de oficio «siempre que nos den una buena cantidad, no 500 euros como dicen, que aquí ganamos 2.000 al mes y tenemos muchos gastos.

Según ella, las multas «no van a funcionar». «Me llevarán a la comisaría y cuando salga volveré aquí y no podré pagar porque no tengo dinero», señaló. A sus 29 años lleva más de siete años en el oficio, siete en un club en el que le pagaban 50 euros diarios y más de dos por su cuenta. Para ella la mejor solución es «que hagan un club del Estado». «Se blanquea mucho dinero negro, si el club fuera del Estado el dinero sería para él», opinó.

Fuente: http://www.europapress.es/catalunya/noticia-diecinueve-prostitutas-lleida-acuden-parroquia-dejar-oficio-20090126150650.html

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Real Acádemia Española: Prostituta y Prostitución

prostitución.

(Del lat. prostitutĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de prostituir.

2. f. Actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas, a cambio de dinero.

□ V.

Fuente: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=prostitución

prostituto, prostituta.

(Del lat. prostitūtus).

1. m. y f. Persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero.

Fuente: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=prostitución

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Wikipedia: Prostitución


La prostitución consiste en la venta de servicios sexuales a cambio de dinero u otro tipo de retribución. Cuando la mujer es quien otorga el servicio suele denominársele «prostituta», «dama de compañía» o «puta». En el caso de los hombres se les suele denominar «prostituto», «hustler» o «gigoló». En Iberoamérica el término «puto» se usa para referirse en sentido homofóbico a cualquier varón homosexual,[1] no necesariamente al varón que presta servicios sexuales a cambio de dinero. En España se usa la palabra chapero, especialmente para describir al prostituto joven y gay.

La prostitución es uno de los trabajos y fenómenos sociales que da respuesta al deseo sexual del ser humano, y, en muchos casos, también a la necesidad de afecto y comprensión, buscando un alivio a la soledad y a la incomunicación, principalmente en las grandes ciudades. En la mayor parte de las culturas la manera aceptada de satisfacer este deseo es en el contexto de relaciones afectivas. El ser humano ha empleado y emplea muchas otras formas para saciar sus impulsos sexuales, tanto de manera consensuada como de manera no consensuada: la búsqueda de sexo no afectivo con otras personas, el acoso, laviolación y otras muchas, entre las que se encuentra la oferta de dinero. Es esa oferta de dinero el motor que pone en marcha las muy variadas formas de prostitución.

En términos generales, las tres principales formas de prostitución son, en orden de incidencia:

La trata de blancas y menores, alrededor de la cual surgen sociedades mafiosas que trafican con personas para obtener dinero (lo que puede considerarse una manera moderna de esclavitud).
Personas cuyas condiciones sociales y económicas convierten la prostitución en una de las pocas formas posibles de sacar adelante a una familia o a sí mismas (prostitución forzada por las condiciones socioculturales).
El caso (minoritario numéricamente) de prostitución de alto standing (de alto nivel), donde la persona se prostituye voluntariamente por los elevados ingresos que obtiene a cambio (prostitución voluntaria).
La postura oficial de los gobiernos frente a la prostitución va de la prohibición total a la legalización completa, pasando por modelos «mixtos» que penalizan sólo al proxeneta o al cliente. La postura más frecuente por parte de las autoridades siempre fue y sigue siendo la tolerancia. Socialmente también se observa un amplio espectro de respuestas, que van desde el rechazo (la más común) hasta la aceptación.

Definición y términos y conceptos relacionados
La definición más escueta posible del concepto de prostitución es: la venta de servicios sexuales a cambio de dinero u otro tipo de retribución.

Al hablar de prostitución, se sobreentiende que la persona que la ejerce no aplica más criterio en la elección del cliente que el de recibir el pago correspondiente, es decir, que no existe ningún tipo de emoción ni relación afectiva. De modo que, en un sentido más genérico y coloquial de la palabra, se dice también que se prostituye, por extensión, cualquier persona que «vende» sus servicios profesionales (no sexuales) por una causa que considera indigna, con el único aliciente de recibir un pago.

Prostitución religiosa y espionaje: prejuicios
A veces se usa el término prostitución en el sentido mucho más amplio de mantener relaciones sexuales con un fin distinto de la reproducción o el placer de una de las partes, incluyendo formas (principalmente históricas) de prostitución religiosa, en las que se practica sexo en cumplimiento de preceptos religiosos específicos. También entrarían en esta definición mas genérica el uso del sexo como forma de espionaje, y los casos de hombres y mujeres manteniendo relaciones con personas famosas a fin de vender la historia a la prensa del corazón a cambio de fama y/o dinero. En estos dos casos se usa la equiparación con la prostitución con un ánimo evidentemente peyorativo, despectivo.

Prostitución en hombres y en mujeres
La mayoría de las prostitutas son mujeres que ofrecen sus servicios a hombres. También existen prostitutos, que ofrecen sus servicios principalmente a hombres, o a mujeres en menor proporción (por lo general sólo a unos o a otros, pero no a ambos, ni de manera simultánea ni tampoco indistinta). El fenómeno de la prostitución se conoce prácticamente desde que existen registros históricos de algún tipo (popularmente se dice que la prostitución es «el oficio más antiguo»), y ha ido evolucionando junto con las formas sociales, aunque ha mantenido una imagen estigmatizada con el paso del tiempo. La llamada «prostitución religiosa» desapareció paulatinamente del mundo occidental durante el Imperio Romano, aunque ha seguido practicándose en otras culturas hasta fecha reciente, y ha visto un repunte con la aparición de religiones alternativas en occidente.

Prostitución y delincuencia
La prostitución es hoy día una práctica ilegal en muchos países, propia de ambientes marginales y relacionada con otras formas de delincuencia. Muchas mujeres y niños son obligados a ejercerla por parte de individuos o bandas criminales organizadas, hasta el punto de que las Naciones Unidas, ya en 1949, promovieron una convención para el control de la prostitución y la lucha contra el tráfico de personas esclavizadas generado a su alrededor.[2]

Condiciones laborales
En algunos países, principalmente del norte de Europa (Holanda y Alemania), la prostitución es un oficio regulado en el que sus trabajadores y trabajadoras pagan sus impuestos y no arrastran una imagen social tan degradada (éste es el llamado «modelo pro regulación»; sus partidarios consideran a las personas que ejercen la prostitución un tipo más de trabajador sexual). Sin embargo, en otros países del mismo entorno, como Suecia, se ha optado por permitir la prostitución penalizando el consumo, es decir, a los clientes (el llamado «modelo abolicionista»): allí, la prostitución se considera una forma de violencia contra las mujeres, y se penaliza a los hombres que las explotan al comprar sus servicios sexuales; en la mayor parte de los casos, las prostitutas son víctimas que requieren ayuda, y se intenta educar al público, pues se considera que la igualdad en el trato hacia ambos géneros (femenino y masculino) continuará siendo inalcanzable mientras haya hombres que compren, vendan y exploten a mujeres, niñas y niños, prostituyéndoles.[3]

La figura de la prostituta está también estrechamente ligada a la del proxeneta, persona que recibe un porcentaje de los beneficios conseguidos por la misma. En principio el proxeneta recibe ese dinero como pago por un servicio, habitualmente el de actuar como mediador entre la prostituta y el cliente, proveer la habitación o lugar donde tiene lugar el servicio sexual, etc. Sin embargo, cuanto más marginal es el tipo de prostitución, más se convierte el proxeneta en un mero extorsionador, que en su grado más bajo retiene a las prostitutas bajo su control mediante amenazas y abusos que llegan a la violencia física (secuestros). Esta situación es más habitual (y prácticamente la norma) en países donde la prostitución es ilegal. Sin embargo, la legalización no es suficiente garantía para evitar este tipo de abusos; en países europeos donde la prostitución es legal, como España, las fuerzas de seguridad detectan e intervienen de manera periódica en locales en los que se retiene a mujeres por la fuerza, obligándolas a prostituirse víctimas de redes de trata de blancas.[4]

Terminología
El término «prostitución» proviene del latín prostitutio, que tiene el mismo significado que el actual y que a su vez proviene de otro término latino, prostituere, que significa literalmente ‘exhibir para la venta’.

Otra versión ampliamente extendida, aunque incorrecta, afirma que el término «puta» viene del verbo latino putare, ‘pensar’. Se argumenta que, con la progresiva conquista romana de las antiguas zonas griegas, aumentó la cantidad de esclavos y esclavas de dicho pueblo. Al ver los romanos que las mujeres (a las que al parecer usaban mayoritariamente como prostitutas) eran conocedoras de la ciencia y la política, las calificaron como pensadoras o, en latín, putas. Aunque no deja de tener cierto encanto, esta versión contradice la propia historia de Roma, que no sometió a las ciudades-estado griegas a una conquista súbita, sino a una progresiva absorción. Por otra parte, aunque en la Grecia clásica las hetairas tenían gran preeminencia, en general el papel de la mujer en la cultura griega era muy secundario.

Además, prostitutio y putare no tienen raíces comunes. Puta, como equivalente de «prostituta», se debe tan sólo a una contracción vulgar del término original. Curiosamente existía en el panteón romano una diosa menor de la agricultura llamada Puta, aunque es pura coincidencia. En este contexto, «puta» es un vulgarismo relativamente moderno, desconocido para los romanos.

A lo largo de la historia ha existido una gran cantidad de términos tanto para referirse a la prostitución como a las personas que la practican, a los clientes, a los lugares y a las actividades relacionadas. Por ejemplo, las mujeres que ejercen la prostitución son (o han sido) conocidas con multitud de nombres: meretriz y loba, por ejemplo.

El término «loba» como equivalencia de «prostituta» viene de los ritos producidos en febrero en honor al dios Fauno Luperco. Eran llamadas lobas u originalmente lupas las que ejercían la prostitución sagrada con los sacerdotes de este dios, los luperci, en el Ara Máxima. De aquí deriva también «lupanar», que se emplea para referirse al prostíbulo (burdel o «casa de citas», es decir, el sitio al que llegan el cliente a pagar por los servicios de una prostituta).

Los distintos países de habla hispana usan distintos términos coloquiales como sinónimo de prostituta, con mayor o menor carga negativa. Por ejemplo, en Canarias se las llama «cuero».

Historia

Interior de un burdel, pintura de Henri de Toulouse-Lautrec
Origen y antigüedad de la prostitución
La prostitución ha sido calificada eufemísticamente como la «profesión más antigua del mundo». Esta descripción, que alude a la antigüedad de la práctica, es discutible si se tienen en cuenta criterios socioeconómicos, ya que el intercambio de favores sexuales a cambio de bienes materiales requiere de un cierto tipo de acumulación capitalista o asimetría en el acceso a ciertos recursos, o bien una diferenciación social, que probablemente no se dieron entre los primeros grupos humanos hasta que la tecnología no rebasó cierto umbral.

Desde un punto de vista puramente biológico, en las últimas décadas la investigación científica ha descubierto ejemplos de actitudes en animales que (salvando las distancias, por supuesto) pueden equipararse a la prostitución en los seres humanos: algunas especies de pingüinos intercambian sexo por piedras adecuadas para la construcción de nidos, y entre los chimpancés enanos existe un sistema social bien establecido en el que, entre otras interacciones, las hembras ofrecen sexo a cambio de comida, y como mecanismo de resolución de conflictos. Teniendo en cuenta que casi hasta la Revolución Industrial la economía mundial era básicamente agraria, y que la mayor parte de los bienes se consiguen por intercambio, la expresión sobre la antigüedad de la prostitución resulta bastante defendible.

En el mundo antiguo

Oriente próximo
Una de las formas más antiguas de prostitución de la que existen registros históricos es la prostitución religiosa, supuestamente practicada inicialmente en Sumeria. Los antiguos historiadores Heródoto y Tucídides documentan la existencia en Babilonia de la obligación para todas las mujeres, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (la Afrodita griega, o Nana/Anahita) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico.

En Israel la prostitución era común, a pesar de estar expresamente prohibida por la ley judía. Profetas como Josué y Ezequiel se oponían a la misma con vehemencia. Existía también como forma religiosa en el reino de Canaán, con la característica de que un porcentaje significativo de quienes la ejercían en los templos eran hombres.

La prostitución estaba bien presente en Cerdeña y Sicilia, así como en varias culturas fenicias, en las que se practicaba como rito religioso en honor de Astarté. La práctica de la prostitución se extendió por todos los puertos del Mar Mediterráneo, presumiblemente en alas de las expediciones comerciales fenicias.

Grecia clásica
Artículo principal: Prostitución en Grecia Antigua
En la Grecia clásica, la prostitución era practicada tanto por mujeres como por hombres jóvenes. El término griego para la prostitución es porne, derivado del verbo pernemi (vender), lo que ha generado una acepción moderna bien evidente. Las prostitutas podían llegar a ser mujeres muy influyentes, debían vestirse con ropas distintivas y estaban obligadas a pagar impuestos.

Se cree que fue en la antigua Atenas donde se estableció el primer burdel en el siglo VI a. C. Con los beneficios de este negocio se construyó un templo. No estaba permitida, sin embargo, la captación de clientes. Existen escritos que informan de que en el siglo V a. C. el precio de un servicio era de un sexto de dracma, lo que equivalía al salario medio de un día.

Antigua Roma
En la Roma antigua, la prostitución era habitual y había nombres distintos para las mujeres que ejercían la prostitución según su estatus y especialización; por ejemplo las cuadrantarias, llamadas así por cobrar un cuadrante (una miseria); las felatoras, practicantes expertas de la felación, etc. En esa sociedad, así como también en la antigua Grecia, las prostitutas comunes eran mujeres independientes y a veces influyentes que tenían que llevar vestidos de color púrpura que las diferenciaban de las demás mujeres, y que debían pagar impuestos. De esta manera, las hetairas griegas eran personajes que en cierto modo son comparables a las geishas japonesas por su condición entre prostitutas y cortesanas.

Mesoamérica
Entre los aztecas las prostitutas eran llamadas āhuiyani ‘contento/a, satisfecho/a, feliz’ que probablemente era una forma eufemística (del nahuatl āhuiya o āhuix ‘tener lo necesario, estar feliz’). Ejercían al lado de los caminos, y —a cambio de favores sexuales— recibían mercancías usables como dinero y tenían bajo estatus social.

Edad Media
La Biblia también hace numerosas referencias a la prostitución común. En la Edad Media la prostitución se desarrolló de manera considerable en Europa. Los burdeles eran frecuentemente regentados por los propios municipios. A raíz de la Reforma y de la aparición de epidemias de infecciones de transmisión sexual en el siglo XVI, la prostitución se vio sometida a cierto control, un control en el que únicamente tres hombres podían tener relaciones con una mujer al día.

El Renacimiento

Del siglo XVIII hasta la actualidad
En los Estados Unidos la prostitución fue declarada ilegal en casi todos los estados entre 1910 y 1915. Sin embargo es un negocio floreciente.

Países Comunistas
Durante el siglo XX muchos países comunistas manifestaron que la prostitución no existía dentro de sus fronteras, a pesar de la prostitución masiva presente en Cuba en donde reciben el apodo de «jineteras». El gobierno cubano aduce la presencia de la prostitución como resultado del embargo económico norteamericano y las políticas de turismo adoptadas tras la caída del muro de Berlín. Esto sucedió aún cuando el combate a la prostitución fue una de las razones de la revolución.

Tipos de prostitución
Tradicionalmente la prostitución se ha ejercido en sitios destinados exclusivamente a este fin, llamados «burdeles». Estos han sido habitualmente casas regentadas por una persona, en las que hay mujeres u hombres, según la orientación del lugar, y habitaciones privadas donde se atiende a los clientes.

La oferta de servicios sexuales se hace también en la calle, así como en algunos bares y clubes nocturnos. En las últimas décadas, con el aumento y diversidad de medios de comunicación y publicidad, los métodos de oferta han llegado a las cabinas de teléfonos públicos (fotos con teléfonos), anuncios en prensa e Internet, y hasta anuncios en la TV (éstos generalmente sólo a altas horas de la noche). Finalmente, también se realizan servicios a domicilio y en algunos hoteles.

Prostitución callejera

En algunos países es frecuente encontrar casetas telefónicas con propaganda de servicios sexualesEn esta modalidad, la prostituta, generalmente vestida de manera provocadora con piezas de ropa ajustada o reveladora, busca clientes mientras se encuentra en un lugar público como una esquina o una plaza, o mientras camina por secciones determinadas de una gran avenida. Por lo general las ofertantes que usan este método esperan a que el cliente haga el esfuerzo de iniciar el contacto y la consecuente negociación. Usualmente una vez establecido contacto y los términos comerciales acordados, las actividades -de breve duración- se realizan en el vehículo del cliente, en algún lugar apartado o en algún hotel de baja categoría cercano al sitio de encuentro.

Este tipo de prostitución es considerada como una de las que conlleva más riesgos para la prostituta, pues se exponen al ataque de delincuentes o pervertidos violentos. También, se considera que es la que conlleva más riesgos de tipo sanitario para quienes la practican.

Escort
Se denominan así a las mujeres que ofrecen su compañía en un lugar o evento determinado (generalmente formal, por ejemplo un baile, un cóctel o una boda), aparentando la existencia de una relación sentimental, para después proporcionar el servicio sexual requerido.

Gigoló
Se denomina así al varón que ofrece sus servicios sexuales a mujeres usualmente mayores que él.

Establecimientos

Se aprecia a una prostituta denominada escortLocales nocturnos. Otra modalidad involucra a prostitutas que solicitan clientes en negocios abiertos al público. En algunos casos en el establecimiento no hay ninguna relación formal entre la prostituta y el local. Por hábito y al correrse la voz, el sitio se convierte en una especie de bar de solteros, a donde los clientes van a sabiendas de la alta concentración de prostitutas, y viceversa. En otros casos, el local y la prostituta tienen una relación establecida entre ambos; a cambio de un salario mínimo o de una comisión en los tragos que le invitan, ella debe cumplir con un mínimo de normas de la casa, como por ejemplo ir a «trabajar» un mínimo de días a la semana y cumplir con un horario mínimo, o recibir un mínimo de tragos al mes invitados por los clientes. En ambos casos la prostituta termina su jornada en cuanto consigue un cliente dispuesto a contratar sus servicios. Con frecuencia en los bares en donde la relación local-prostituta equivale a la relación entre un patrón y su trabajador(a), el cliente debe pagar una «multa» para que la joven pueda excusarse del trabajo -la idea es que, al marcharse, ella deja de generar invitaciones a tragos de los clientes, y al haber menos chicas, el bar pierde atractivo a lo largo de la noche, por lo cual se reduce la clientela. En ambos casos -relación libre o formal entre el local y la prostituta- ella se beneficia de un entorno de trabajo más seguro, mientras que el bar se beneficia de la atracción que ejercen ellas haciendo que aumenten la clientela y el consumo de bebidas.
Burdeles
Salones de masaje. En esta modalidad, son los «masajistas», mujeres u hombres, los que además de los servicios de masajes se avienen a prácticas sexuales a cambio de dinero, ya sea como parte de un trato particular o como parte de la oferta del local. Las relaciones sexuales generalmente se realizan en los mismos apartados en los que se practican los masajes, aunque es posible efectuar tratos para llevar el servicio fuera del local. En estos casos, al igual que en los bares, el local recibe una penalidad para que el masajista pueda retirarse o se considera como «comisión de servicio», por los que el local establece una tarifa mayor.

Situación política y social

Visión religiosa de la prostitución
Por regla general, las religiones que rechazan el sexo sin intención reproductiva condenan abiertamente la prostitución, aunque su actitud hacia las prostitutas puede estar sujeta a cambios a lo largo de la historia.

Judaísmo: En la historia de los orígenes del judaísmo se menciona el concepto de la prostitución. En el libro de Génesis, la historia de Yehudá (Judá) y Tamar cuenta que Tamar se prostituye y Yehudá contrata sus servicios, y que luego, cuando está a punto de juzgarla con la pena de muerte descubre que su nuera (Tamar) está embarazada, sin saber que él es el padre. Se supone que de esa relación se origina la dinastía del Rey David. En el libro de Josué se cuenta la historia de la prostituta Rahab, a quien el Talmud menciona como una de las mujeres más bellas de la historia de la humanidad. En la ley judía no hay una prohibición directa sobre la prostitución, pero se prohíbe a un padre prostituir a su hija, un Cohen (sacerdote) no se puede casar con una prostituta, y el sacrificio ofrendado por una prostituta no era aceptado en el templo.
Catolicismo: La Iglesia Católica ha pasado de etapas de intransigencia total hacia las prostitutas hasta el hecho de considerarlas sometidas a una forma de esclavitud de la que deben ser liberadas.[5]

Feminismo y prostitución

Situación legal y socioeconómica
El intercambio de servicios sexuales por dinero de manera más o menos abierta está permitido en la mayoría de los países, excepto en los Estados Unidos (salvo en algunos condados del estado de Nevada) y en determinados países musulmanes. En su día también existía una prohibición en algunos países comunistas.

En el trato que los gobiernos y las leyes dan a la prostitución en el mundo existe un amplio espectro que alcanza desde la pena de muerte que se le impone a una prostituta en algunos países islámicos, hasta su consideración como ciudadanas que ejercen una profesión y que pagan sus impuestos, como es el caso de Holanda, donde también es legal regentar un burdel y anunciar los servicios en los medios de comunicación. La situación legal en Alemania es casi igual a la de Holanda. En muchos países la prostitución no es ilegal, pero sí las actividades que la rodean, como los burdeles, la publicidad o la captación de clientes.

En Centroamérica se persigue a las personas que se dedican a la captación de menores para trabajos sexuales, que normalmente ofrecen a turistas, provenientes en su mayoría de Estados Unidos. La policía está facultada para intervenir en los negocios sospechosos de realizar comercio sexual y detienen a los encargados de los mismos si hay menores de 18 años ejerciendo tal actividad. Sin embargo dadas las condiciones socio-económicas de las sociedades en general en tal región, la actividad sexual es vista como una forma alternativa de trabajo, que es bien pagado sobre todo por extranjeros. No se penaliza la adquisición de servicios, más bien se reprime a quien los ofrece. Por las condiciones de conflictos militares vividos en esa región en los años setenta a noventa, como parte de los fenómenos sociales de posguerra se observa un incremento de personas dedicadas a este tipo de actividad, que es visto como unos más de los enormes déficit enfrentados por la población y que no logra ser resuelta de manera adecuada por los gobiernos y estados existentes. Se han reportado casos recientes de turismo sexual en Costa Rica, uno de los países que sin haber tenido conflictos militares, ha vivido de manera casi oculta este tipo de explotación sexual de menores.

Existe polémica en muchos países acerca de lo que debe ser considerado ilegal: la venta de los servicios o la adquisición de éstos. En Suecia se persigue la adquisición de servicios, pero no la labor de las prostitutas. Durante los dos primeros años de aplicación más de 100 clientes fueron condenados. El estado sueco, tras muchos años de consentir la prostitución, considera desde 1999 la prostitución como un aspecto de la violencia ejercida por el hombre contra las mujeres. La propuesta procede, originalmente, del movimiento feminista sueco, que, durante un par de decenios, había exigido la criminalización del cliente. Como consecuencia de la entrada en vigor de la ley, tras cuatro años de aplicación, la policía y los servicios sociales facilitaron información que permitió conocer un drástico descenso en la prostitución, en el número de hombres que compraron estos servicios ilegalmente y en el reclutamiento de prostitutas. Encuestas realizadas cuatro años después entre los suecos muestran el apoyo de la población a la reforma.

En general, no obstante, las leyes están dirigidas esencialmente hacia la prohibición y persecución de actividades delictivas relacionadas con la prostitución, como es la trata de blancas, la esclavitud, la utilización de menores, la extorsión por organizaciones criminales o por individuos, y otras similares. Por este motivo, en algunos países como Suiza y Australia la prostitución está tolerada, pero se encuentra sometida a un estricta reglamentación.

El Lobby Europeo de Mujeres, durante la Conferencia de Ministros de la UE sobre Violencia contra las Mujeres, de febrero del 2002 en Santiago de Compostela, puso también la prostitución a debate. Esta entidad, que agrupa a 3.000 ONG, pidió que la prostitución y la trata se consideren como una violación de los derechos humanos de las mujeres, y no sólo desde la perspectiva de la inmigración o de la lucha contra el crimen organizado. Se estima que entre 60.000 y 100.000 de las mujeres que entran cada año en la UE son víctimas de las redes de proxenetismo. El lobby es partidario de tipificar como delito la compra de servicios sexuales.

Situación legal
En la actualidad la prostitución no está tipificada como delito en la mayoría de Códigos Penales del mundo, sí estándolo algunas conductas afines a la misma, como el proxenetismo.

Regulación
Artículo principal: Prostitución regulada
La prostitución es legal (pero muy regulada) en algunas jurisdicciones, como en algunos condados del Estado de Nevada (EE. UU.), en Suiza y en cuatro Estados o territorios australianos (el Territorio de Capital australiano, Victoria, Queensland y el Territorio del Norte).

Tales aproximaciones son a menudo, pero no siempre, hechas desde el punto de vista de que la prostitución es imposible de eliminar, por lo que la sociedad ha decidido regularla de manera que se reduzcan las consecuencias indeseables. Los objetivos de tales regulaciones incluyen el control de infecciones de transmisión sexual, reducir la esclavitud sexual, controlar dónde pueden ubicarse los burdeles y disociar totalmente la prostitución de las organizaciones criminales.

Prostitución infantil
La prostitución infantil es uno de los hechos que más alarma a la población, ya que durante las últimas décadas se han dado miles de casos de prostitución infantil. La prostitución de menores es endémica en muchos países de renta baja que se han convertido en destino preferente del turismo sexual.

Cuando un individuo busca mantener relaciones sexuales con niños o niñas y no quiere correr el riesgo de ser denunciado, tiene una segunda opción: acudir a la prostitución de menores. Esto sólo si dispone de dinero suficiente como para permitírselo. Por otro lado, se encontrará con la dificultad de encontrar un individuo o club que se lo facilite, pues la prostitución infantil se esconde mucho más que la prostitución de adultos. Pero una vez salvados estos dos obstáculos, cualquier individuo puede convertir en realidad sus fantasías con una niña o un niño, esclavizado y obligado a ser un objeto para el uso sexual. Dicha prostitución nunca es voluntaria y va acompañada del miedo, al hambre, las drogas y multitud de circunstancias más, que pueden convertir la existencia tanto de un menor como de un adulto en un auténtico infierno que siempre sobrepasará nuestra imaginación.

En España son desarticuladas redes de corrupción de menores todos los años, a quienes además se les incautan miles de fotografías y vídeos de menores, que serán vendidas de particular a particular o mediante catálogo y casi siempre en países distintos al de procedencia para evitar su posible identificación.

A principios de 1996 el Director General de Protección Jurídica del Menor del Ministerio de Asuntos Sociales reconocían ante los medios de comunicación la existencia en España, de mafias dedicadas al tráfico de menores. Además de niños y niñas españoles, en la Península se compran y venden fundamentalmente menores portugueses, dominicanos, marroquíes y procedentes de países del Este de Europa.

Para tomar conciencia real de esta situación conviene que reproduzcamos el modus operandi de muchos de estos grupos de proxenetas y pederastas.

La captación y el rapto. ¿De dónde salen las niñas y niños explotados en la prostitución? Fundamentalmente se obtienen de los cinturones periféricos y las zonas marginales de las grandes ciudades, como Madrid, Barcelona, Bilbao, etc.; de las salidas de grandes y medianas discotecas, o de los menores escapados de sus casas.
En los cinturones industriales de las grandes ciudades es donde suelen trabajar las alcahuetas dedicadas a localizar posibles víctimas. Normalmente se trata de prostitutas o exprostitutas que con frecuencia dependen de una dosis de heroína. Se aprovechan de las privaciones económicas de las menores y les ofrecen algún trabajo o ayuda económica, normalmente a través de un bar, un espectáculo o un grupo de baile. Una vez que logran ganarse su confianza, les llevan a un establecimiento de la red donde caen en manos del proxeneta.
Dentro de las discotecas o a la salida de las mismas, trabajan algunos ganchos de estas redes. Pueden actuar de dos formas distintas: mediante un «chulo de discoteca» o «guaperas», que seduce a alguna menor para después ofrecerse a llevarla a casa o a otro local, o mediante otra menor obligada a «captar» amigas bajo amenaza de muerte o violación. En ambos casos, los ganchos deben ganarse la confianza de las menores y llevárselas hasta un piso o club de la red o, en último caso, introducirlas en el coche del proxeneta.
Los menores que se escapan de casa pueden también terminar en una de estas organizaciones. Según los datos manejados por la Guardia Civil, desde 1992 el número de denuncias por desaparición se ha multiplicado por seis. En los dos últimos años se han acumulado casi 600 casos de menores desaparecidos que continúan en paradero desconocido. El 10% tiene menos de 10 años. Estos casos sumados a los registrados desde 1986 y no resueltos, suponen varios miles de niños y niñas desaparecidos.

Prostitución e inmigración ilegal

Trata de mujeres
Son mujeres que están obligadas a prostituirse. En muchos casos se trata de un fenómeno relacionado con la inmigración ilegal donde las mafias operan para secuestrar y vender a estas mujeres a otros países para prostituirse. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) ha puesto en marcha varias iniciativas para luchar contra esta lacra del tráfico de personas, especialmente de mujeres y niños.

Esta Oficina define, en su generalidad, la trata de personas como la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación.[6] Este mismo organismo publica mapas de los lugares de origen y destino de este tráfico de seres humanos.

Prostitución y crímenes sexuales

Incidencia de la prostitución

Aspectos sanitarios
Ya que las prostitutas y los prostitutos mantienen habitualmente relaciones con un elevado número de clientes, la prostitución se asocia con la dispersión de enfermedades de transmisión sexual. Entre éstas, el SIDA es la que actualmente reviste un mayor riesgo.

Las respuestas a este problema pueden ser, o bien intentar prohibir definitivamente la prostitución, o establecer un registro de las prostitutas y prostitutos encaminado a que realicen controles médicos periódicos, o animar de manera informal a prostitutas y prostitutos, y a sus clientes, a utilizar medios de protección y a someterse a revisiones médicas.

Las dos primeras alternativas son consideradas frecuentemente inadecuadas. Prohibir la prostitución significa que ésta se convertiría en una actividad a escondidas, con lo cual aumentarían aún más los problemas sanitarios, y también criminales. La segunda alternativa, consistente en llevar un registro de las prostitutas y prostitutos, convertiría al estado en cómplice de esta actividad, y no solucionaría el control sanitario de todas aquellas personas que trabajan en esta profesión de manera oculta. En consecuencia, según muchos expertos sólo queda la tercera vía, que depende de la voluntad de todos los implicados.

Sinónimos y terminología en relación con la prostitución
Como es bien sabido por todos, en distintas regiones y países hay variedades en la forma de comunicación aunque compartan una misma lengua, los comúnmente llamados dialectos.

República Dominicana
La palabra «cuero» es un equivalente a lo que en español estándar conocemos por prostituta. Históricamente éste vocablo dialéctico comenzó en la capital de la República, Santo Domingo de Guzmán por los años cincuenta, cuando durante la era de Trujillo, el dictador dominicano, en las afueras de la ciudad estaba el matadero de la ciudad. Los jóvenes de aquella época frecuentaban éstos sitios pues los cueros de los animales eran puestos al sol y clavados a la tierra en sus cuatro extremos y apilados en un mismo sitio formando algo así como un catre. La primera manera en que se comenzó a referir a las prostitutas como «cueros», era cuando los muchachos les decían a las muchachas: «¡Vamos pa’ los cueros!». A través de la evolución en el idioma por el paso del tiempo, a partir de una fecha desconocida, quizás entre 1970-1980, se utiliza el vocablo de la manera descrita hoy en día. Generalmente se dice, «Eres un cuero», «Maldito cuero», «No seas tan cuero», etc.

Personajes ilustres
Numerosas personalidades a lo largo de la historia han recurrido al servicio de prostitutas y/o prostitutos, e incluso algunos han prestado servicios sexuales remunerados. Destacan entre ellos los siguientes:

Friné, hetaira y modelo para esculturas de Afrodita.
Julio César: líder político y militar de la etapa final de la República de Roma. Famosa era la habladuría que corría por las calles de Roma sobre su persona: «Es el hombre de todas las mujeres y la mujer de todos los hombres» (difundida por Curión). De hecho, su especial relación con Nicomedes IV, rey de Bitinia, hizo ―según Suetonio― que se le dedicaran otras lindeces como rival de la reina y plancha interior del lecho real, establo de Nicomedes y prostituta bitiniana. Además de esta supuesta bisexualidad, algunos escritos lo señalan como putero. Según el historiador Suetonio: «Tiénese por cierto que [César] fue muy dado a la incontinencia y que no reparaba en gastos para conseguir tales placeres, habiendo corrompido considerable número de mujeres de familias distinguidas, entre las que se cita a Postumia, esposa de Servio Sulpicio; a Lollia, de Aulo Gabinio; a Tertula, de M. Crasso, como también a Mucia, de Cn. Pompeyo […] Pero a ninguna amó tanto como a la madre de Bruto, Servilia, a la que regaló durante su primer consulado una perla que le había costado seis millones de sestercios […]. No guardó más respeto en las provincias de su mando al lecho conyugal […] Tuvo también amores con reinas, entre otras con Eunoé, esposa de Bagud, rey de Mauritania, y a la que según refiere Nasón, hizo lo mismo que a su marido, numerosos y ricos presentes; pero a la que más amó fue a Cleopatra, con la que frecuentemente prolongó festines hasta la nueva aurora […]. Tan desarregladas eran, en fin, sus costumbres y tan ostensible la infamia de sus adulterios, que Curión padre le llama en un discurso marido de todas las mujeres y mujer de todos los maridos».
Tiberio: emperador romano que, de acuerdo con algunos escritos, fue un consumado voyeur, revolucionando este concepto y convirtiéndolo en un arte, como cuenta Suetonio: «En su quinta de Capri tenía una habitación destinada a sus desórdenes más secretos, con lechos por todas partes. Un grupo elegido de muchachas, de jóvenes y de disolutos, inventores de placeres monstruosos, y a los que llamaba sus ‘maestros de voluptuosidad’ (spintrias), formaban allí entre sí una triple cadena, y entrelazados de este modo se prostituían en su presencia para despertar, por medio de este espectáculo, sus estragados deseos…».
Agripina la menor: hermana del emperador Calígula, éste la prostituía entre sus favoritos, además de mantener una relación incestuosa con ella. Mujer de gran belleza y ambición, trató de gobernar a través de su hijo Nerón – con quien se le atribuye otra relación incestuosa – hasta que éste la mandó asesinar por oponerse a una de sus relaciones.
Mesalina: tercera esposa del emperador Claudio, dio rienda suelta a su ninfomanía, llegó a prostituirse bajo el apodo de Liscia, lanzando un reto a las demás prostitutas de Roma para ver cual de ellas podía atender a más hombres en un solo día. Su nombre está asociado al de mujer libidinosa por antonomasia.

María MagdalenaMaría Magdalena: Según la tradición católica, esta santa habría sido prostituta.
«Y si yo mucho pequé/más pecó la Magdalena/y luego la hicieron santa/cuando vieron que era buena.» (copla popular española)
Miguel Ángel: uno de los mayores genios que ha dado la humanidad. Sentía pasión por la belleza del cuerpo, en este caso, masculino. Así lo prueban estatuas como el David, considerado por muchos como la quintaesencia de la belleza física masculina. Llegó a contratar los servicios de jóvenes prostitutos, como un tal Febo di Poggio.
Enrique VI de Inglaterra: este monarca, hastiado de su esposa, solía frecuentar otras compañías que le proporcionaban un placer renovado. Su confesor, harto de la reiteración de su pecado, le dijo: «No mostráis propósito de enmienda, Sire, así que tengo que recordaros que es un requisito para la absolución que dejéis de visitar otros lechos que no sean el vuestro conyugal». El monarca no respondió nada pero a partir de entonces invitó a comer diariamente a su confesor, habiendo dado órdenes a su cocinero para que al clérigo siempre le sirvieran perdiz, que era su plato preferido. Y así se hizo durante un mes, al cabo del cual el sacerdote mostró su cansancio ante la repetición del mismo manjar. A lo que sonriendo, Enrique IV replicó: «Ahora véis, reverendo padre, lo que me sucede a mí con la reina.»
Luis XIII de Francia, a quien el cardenal Richelieu le conseguía amantes (prostitutas y no prostitutas).
Luis XIV de Francia: también llamado el Rey Sol, se las buscaba él mismo dentro de la corte, agasajándolas con toda clase de regalos.
Franz Schubert: músico brillante, que llevó una vida bohemia rodeado de intelectuales, amante de las tabernas, de los «ambientes populares»….. y también de los prostíbulos. De gran envergadura y poco agraciado físicamente, posiblemente buscase la compañía de las prostitutas al no tener éxito en el amor. Murió de sífilis.
Prosper Merimée: historiador y arqueólogo francés autor de Carmen y de otras narraciones gracias a sus conocimientos de campo del “modus operandi” de las putas andaluzas, quienes le dejaron profunda huella.

Canciones famosas
La complainte de filles de joie (la triste canción de las mujeres de vida alegre), de Georges Brassens.
Juana Mayo, de Rubén Blades.
Me llaman Calle, de Manu Chao.
Con nombre de guerra, de Héroes del Silencio.

Curiosidades
En algunos países árabes, las prostitutas llevan túnica y velo blancos para indicar que son viudas. De este modo, aunque estén casadas, los clientes no pueden ser acusados de adulterio, porque pueden decir que fueron engañados y que actuaban de buena fe.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Prostituci%C3%B3n

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