
Los colectivos de inmigrantes de Ourense buscan dinero para que el cuerpo de María Socorro regrese a su Brasil natal
«Creemos que a María Socorro le gustaría estar enterrada en su país, pero para ello hace falta dinero». Como casi siempre, el vil metal se convierte en elemento imprescindible para que algunos deseos se cumplan. Y más en este caso.
Sin familia ni recursos que puedan costear la repatriación, el cadáver de María Socorro da Silva, la prostituta brasileña de 26 años que fue asesinada de dos disparos el pasado 10 de febrero en la localidad ourensana de Rioboo y posteriormente arrojada a las aguas del río Avia, permanece en el depósito del tanatorio de Ourense, a la espera de que alguien se haga cargo de los gastos del traslado a su país natal.
Conscientes de ello, y tocados muy de cerca en lo más sensible, los colectivos de inmigrantes que residen en la ciudad de As Burgas se han puesto de acuerdo, o están intentándolo, para recaudar fondos y conseguir la cantidad necesaria para cumplir el último deseo de María Socorro, el de reposar junto a su familia.
«Queremos que esta iniciativa no tenga ni bandera, ni país. Somos muchos los que tenemos a nuestra familia muy lejos, sabemos lo que se sufre y más en una situación como esta». Así resume Sandra el espíritu con el que, junto con otra amiga también brasileña, han decidido poner en marcha una iniciativa con la que intentarán recaudar el dinero necesario para que, sea como sea, los restos de la joven puedan volver a casa. Ayer mismo se ponían manos a la obra y comenzaban a empapelar las calles de la ciudad con los carteles en los que llaman a la solidaridad de los que, como ellas, son inmigrantes.
Con un mensaje corto pero directo, «ante todo somos personas», las organizadoras tratan de reivindicar el derecho de los más desprotegidos a ser tratados con dignidad en el momento de la muerte. «Si cada uno de nosotros pone un granito de arena, estamos seguras de que lo lograremos», advierten.
A estas alturas, y pese a que la iniciativa aún acaba de comenzar, los organizadores ya saben que para que María Socorro pueda ser enterrada en Brasil serán necesarios entre 8.000 y 12.000 euros. Otra opción, que supondría un desembolso de unos 3.000 euros, sería realizar una incineración en Ourense y trasladar posteriormente las cenizas de la joven a su país.
En todo caso, las organizadores están dispuestas a tocar en todas las puertas que sea necesario. «No sabíamos ni cómo empezar, pero ya somos más de treinta los inmigrantes de todos los países que nos hemos implicado», dicen. De momento, han abierto ya una cuenta en La Caixa, en la que se recibirán todas las donaciones. El número es el 21006219280200017175.
http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2009/03/17/0003_7596000.htm






