Muchas de estas trabajadoras del sexo han salido a la calle a ofrecer sus servicios pese a la epidemia. La mayoría prefiere usar mascarillas para estar acorde con las nuevas políticas de higiene que han instaurado las autoridades mexicanas. Pese a todo esto, aseguran que sus ingresos han bajado un 50 por ciento en la última semana.
La Asamblea Legislativa del Distrito Federal señaló que en el año 2008 se habían contabilizado sólo en ciudad de México unas 40. 000 personas dedicadas a la prostitución y que se han establecido en determinadas zonas donde, incluso, gozan de cierta tolerancia.
“Somos la población olvidada”, dijo Esther una prostituta entrevista por el diario local ‘El Universal’, al destacar que desde que comenzó la emergencia declarada por el Gobierno, ninguna autoridad sanitaria ha ido por esa zona de la capital a constatar que se están siguiendo las normas de higiene.
En esa zona donde está ubicado la estación de metro Revolución, trabajan unas 20 mujeres que, al igual que ella, dudan de la existencia de un brote de tales magnitudes. “Sólo asustan a la gente y alos clientes”, dijo Cristina, quien expresó su preocupación por la merma en sus ingresos que son fundamentales para mantener a sus hijos.
Pese a este escepticismo, algunas de estas mujeres están tomando precauciones para evitar un posible contagio de este virus que se ha cobrado la vida de 42 personas y ha infectado a 942 en México. Primero veo que el cliente no esté enfermo. Si tiene gripa, no acepto. Además, nada de que esté encima de mí, evito su aliento, sólo acepto algunas posiciones que son menos riesgosas. Le pido que se lave las manos antes y después”, dijo a ‘El Universal’ Carla, una prostituta de la colonia Lindavista.
Algunas prostitutas cuentan que funcionarios de la Secretaría (ministerio) de Salud de la capital han pasado por algunas de las zonas donde se concentran estas trabajadoras del sexo para ofrecerles dinero y pedir que cumplan con algunas medidas. “Sólo nos dijeron que tomáramos precauciones. Y que si era necesario, nos iban a sacar”, confesó Carla.
Cinthya, sin embargo, es menos optimistas porque reconoce que si bien “muchas no se cuidan para evitar el VIH, `menos se van a cuidar con esto! “, y comentó que, en muchas ocasiones, los clientes les dan más dinero para que no usen condón, dejando al lado todas las prevenciones para evitar enfermedades venéreas.
Sin ayuda
La presidenta de la Asociación Pro Apoyo a Servidores Sexuales, Alejandra Gil, lamentó que las autoridades mexicanas, ente este brote de nueva gripe, tampoco haya tomado medidas para proteger a las prostitutas y, por ende, a los clientes que eventualmente acuden a utilizar sus servicios.
“Para el Gobierno no existimos en el planeta; sólo existimos cuando nos quieren afectar, cuando nos involucran en la trata o en la prostitución infantil, pero cuando pueden hacer algo para nosotros, no lo hacen”, subrayó Gil.
Gil aseguró que son las propias trabajadoras las que toman precauciones de manera particular. La asociación puso a disposición un médico que les dio algunas indicaciones como no tener contacto directo “cara a cara” con los clientes. “También se sumó el uso del líquido antibacterial y se les dijo que no se estuvieran agarrando la cara o se tallaran los ojos”, comentó al rotativo mexicano.








