El 90 por ciento de las prostitutas que hay en Galicia son extranjeras

La falta de una ley ha permitido a los evolucionar y hacer de la prostitución un gran negocio en los últimos años ·· Las redes de tráfico de seres humanos y los explotadores han sabido sacar rendimiento al vacío legal que existe desde el año 1995

La falta de una legislación específica ha convertido el submundo de la prostitución en un mercado en el que todo está en venta, todo se puede comprar, todo se cambia se adquiere, se alquila, se negocia y, sobre todo, se explota. Se han discutido, negociado y aprobado leyes sobre casi cualquier aspecto que pueda imaginarse, excepto sobre el oscuro mundo de la prostitución.

 

En 1995 con la gran reforma del Código Penal se despenalizaba esta actividad en España, vacío legal que fue aprovechado por los proxenetas para transformarse de chulos en empresarios y hacer de su capa un sayo ante la falta de normas que, de algún modo, por mínimo que fuera, marcaran los límites de lo legal y lo ilegal de ese submundo, donde la mujer es la única víctima.

No fue hasta hace cinco años, en 2003, cuando el Gobierno percibió los reinos de Taifas en los que se había convertido el negocio de la prostitución, cuando penalizó cierto tipo de proxenitismo, aquel “que se lucre explotando la prostitución de otra persona aún con el consentimiento de la misma”.

Únicamente las leyes de extranjería, contra los derechos y libertades de los trabajadores españoles y foráneos han puesto una dificultad, al menos, para el tráfico de seres humanos, según los informes que el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil realizaron para la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y que fue dado a conocer a lo largo del pasado mes de marzo.

Según las más diversas estimaciones y análisis de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, órganos de Justicia, Organizaciones No Gubernamentales y asociaciones feministas y de defensa de los derechos de las mujeres hay decenas de miles de víctimas explotadas en España. El mapa de la prostitución ha dado un giro de 180 grados en las dos últimas décadas, ya que en la actualidad alrededor del 90 por ciento de las que ejercen en España son extranjeras, porcentaje que se eleva hasta el 93 por ciento si los estudios se refieren exclusivamente a la comunidad gallega.

Casi nunca denuncian

A pesar de la explotación a la que están sometidas estas mujeres, pocas veces se deciden a denunciar bien por un terror insuperable hacia su jefe o porque los ingresos que obtienen ejerciendo la prostitución en España constituyen una fortuna para muchas de ellas. De hecho, muchas de las víctimas que logran salir de las garras de las redes de tráfico de seres humanos con fines de explotación luego acaban ejerciendo por libre la misma actividad.

Y según la nacionalidad así será la presión, las amenazas y los daños físicos y psicológicos que las distintas redes de tráfico de seres humanos ejercerán sobre estas víctimas sociales.

En definitiva, la prostitución camina como un funambulista haciendo equilibrios sobre la delgada línea de la legalidad, la ilegalidad, la explotación y la esclavitud. Y mientras no se legisle sobre la misma, habrá mujeres prostituidas, explotadas, esclavizadas y sometidas a los caprichos, ambiciones y violencia de empresarios y clientes.

. aorgaz@elcorreogallego.es

http://www.elcorreogallego.es/tema-del-dia/ecg/90-ciento-prostitutas-hay-galicia-son-extranjeras/idEdicion-2009-05-29/idNoticia-431761/

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