En las últimas semanas, varias personas, de diferentes partes del mundo, algunos de ellos bloggeros, me han preguntado por la soledad de la cual hablo en la presentación de ElBlogdePaula. La cual, viene derivada de la necesidad que tenemos de esconder a los nuestros cómo y de qué manera salimos adelante en el día a día.
Hoy quiero contaros, por supuesto con su permiso y beneplácito, la historia de mi amiga Sandra.
Sandra es una mujer maravillosa. Guapa, sexy, inteligente, española. Treintaytantos. Ella ya lleva algunos años en esta profesión. Es valiente y sensata. Es una chica estupenda, que intenta llevar su doble vida con la responsabilidad de quien no quiere hacer sufrir a sus seres queridos. Hasta aquí, es la fotocopia de muchas de nosotras. Un calco de historia.
Un día Sandra conoce a un hombre. Fuera del entorno. Él no es usuario de sexo de pago. Se ven unas cuentas veces. Se enamoran. Son felices estando juntos. Pero Sandra tiene un secreto. Y no sabe si debe compartirlo con su amor. Teme perderlo si se lo cuenta. Pero no se siente bien con el hecho de tener que ocultar la verdad. Tras años de desamor, hoy por fin es feliz. Vive una historia maravillosa. Puede salir a cenar, escaparse de la “oficina” para compartir un café rápido con ÉL.
Tomarse un fin de semana de escapada, compartir noches de pasión y mimos.
Pero ella debe inventarse un trabajo que no tiene, una agenda que no existe, unas llamadas de su oficina en Madrid, que no son tales.
Una vida de mentiras, que le sirve para vivir un amor verdadero.
Sandra es inteligente. Sabe que debe contárselo. Tanto, como es consciente de la hipocresía con que la sociedad trata la prostitución y a las prostitutas.
Una puede ser limpiadora. Asistenta. Trabajar en la cadena de montaje de cualquier fábrica.
Tanto como doctora, ejecutiva de cuentas, o arquitecta.
Pero no puedes ser puta.
Un hombre en su sano juicio no dice a su amigo o compañero de trabajo:
-Juan, estoy saliendo con una chica estupenda
-¡Eso es fantástico!¿A qué se dedica?
-Ah es puta.
No. Nadie en su sano juicio diría ni remotamente algo parecido.
Nadie le diría a su mamá que está saliendo con una prostituta.
Sandra lo sabe. Como sabe, que hoy por hoy, no puede dejar este trabajo. Aún no.
Y pospone, aún sabiendo que no es la mejor opción, la decisión de hacérselo saber a su novio.
Dicen que el hombre propone y Dios, dispone.
Y el destino sorprende a Sandra. Un día su novio le dice que sabe a qué se dedica.
No importa cómo lo ha descubierto. Lo sabe.
Ella, intenta hacerle comprender el por qué de habérselo ocultado.
El, le dice que de haberlo sabido por ella lo hubiera intentado comprender.
Se distancian. Aunque se siguen queriendo. La relación ya no es tal.
Las preguntas hirientes y las puyitas se suceden. El ya no quiere volver a verla.
Sandra, debe continuar con su vida. Debe conseguir dinero. Y seguir adelante.
Él hace lo propio. Sus vidas se separan.
Pero hay ocasiones en las que parece que Dios se aburra.
Y coinciden. Un día. Por la calle.
Dudan entre saludarse o ignorarse. Pero les puede el amor que se tuvieron. El que aún hay.
Y tras hablarlo, deciden continuar donde lo dejaron. Ella se prepara para dejar por fin el mundo del escorting y él intenta sobrellevarlo como puede. Pide que le cuente cómo se desarrollan sus encuentros. Quiere saber qué pasa en esa habitación de su apartamento. Qué debe hacer para contentar a sus clientes. Cree que sabiendo, podrá llevarlo mejor y comprenderla, para cuando llegue a casa, ser único, especial, y quererla de modo que nada pueda interferir en sus vidas.
Él, pone empeño.
Ella, no se siente cómoda contándole los pormenores de sus citas. Pero no quiere negarle nada por temor a que pueda pensar que no quiere compartir y que crea que le oculta cosas. Más cosas.
Durante un tiempo, la relación parece ir bien. Se aman. De eso no hay duda.
Planean un futuro inmediato. Quizá algo incierto. Pero hay tantas ganas…
Sandra esta vez se lo cree. Es feliz, creyendo que él lo sabe ya todo de su trabajo y que eso hará que nada pueda separarlos. Es cuestión de tiempo que ella lo deje todo, y cambie de vida.
Pasa el tiempo, y las tardes, tras salir ambos del trabajo, ya no son lo que eran. La vuelta a casa, ya no es tan feliz. Las peleas se suceden, por memeces. Nada serio. Todo se calma con un beso. La cena está en la mesa.
Lo que él no le cuenta a ella, es lo mal que lo pasa, imaginando, ahora ya sabiendo, qué hace en las horas que pasa trabajando con sus clientes. Se desespera. Tiene celos.
No se ve con fuerzas de afrontarlo. Pero no hay arrestos para decírselo a ella.
Siguen adelante, pero ya no es lo mismo. Mientras ella se ilusiona, pensando en lo poco que le queda ya para dejar de ser escort, él, se obsesiona con las citas de ella. No lo soporta.
Un día le dice que hasta aquí.
Hoy mi amiga, no sabe si vale la pena dejar este trabajo que tanto le ha arrebatado. O bien continuar ejerciéndolo hasta que su cuerpo se lo permita. Aún es joven. Y muy bella. Cada día que pasa es más sabia. Está bien preparada.
No sabe si debe o puede sentirse triste porque su novio la haya dejado.
O alegrarse porque ahora, por fin, él podrá encontrar a la persona que siempre soñó. Una mujer sólo para él, que pueda presentar a sus amigos y padres.
No sabe si debe continuar siendo escort y ganar todo cuanto pueda, o dejar este trabajo, dedicarse a su profesión que le reportará, a lo sumo, 1.500 euros al mes.
Si está triste, las ganas de sexo se evaporan. Y no rinde en su trabajo. Eso no es lo que sus clientes esperan de ella. Debe pintarse una sonrisa en la cara.
Pero…¿cómo sentirse alegre?
Sandra ha perdido, con el tiempo, de tanto sentirse como los demás esperan, la capacidad para poder sentirse como realmente se siente.
Menuda frase eh?
Sandra llora conmigo. Y sonríe. No quiere ponerme triste. Sonríe, para que yo sonría con ella. Le doy un chocazo. Mi frente contra la suya.
-Llora cuanto desees. Llora y solloza.
Al instante sus lágrimas cesan.
-No me pasa nada. Estoy bien.
Es una luchadora. Una gladiadora frente a los leones que conforman la sociedad.
Es cualquiera de nosotras.
Y ahora me gustaría saber:
-¿Hizo mal mi amiga en esconderle a su novio su profesión?
-¿Cuándo debió decírselo, en caso de tener que hacerlo?
-¿Creéis que un hombre que no está dentro del mundo del sexo de pago, puede comprender por qué una mujer es prostituta?
-¿Y cuándo dejemos esta profesión, el pasado debemos contárselo a nuestra posible pareja?
-Ser escorts ¿nos obliga a que nuestra pareja sea usuario de sexo de pago?
Y vosotros…¿cómo hubieráis reaccionado en caso de haber sido el novio de Sandra?
Paula









Apreciada Paula:
¿Como estas?
Por lo que veo nadie se atreve opinar al respecto este tema que lleva ya algún día colgado en tu pagina, NO voy a ser yo el juzgue ha tu amiga y mucho menos al “novio” no lo conozco de nada.
Es una historia triste y dolorosa por lo que cuentas pero tan real como la vida misma.
Respondiendo a tus preguntas voy a intentar ser escueto y claro
-¿Hizo mal mi amiga en esconderle a su novio su profesión? SI
-¿Cuándo debió decírselo, en caso de tener que hacerlo? Nada mas empezar la relación “en serio” quizás se habría ahorrado todo el dolor posterior por ambas partes.
-¿Creéis que un hombre que no está dentro del mundo del sexo de pago, puede comprender por qué una mujer es prostituta? SI
-¿Y cuándo dejemos esta profesión, el pasado debemos contárselo a nuestra posible pareja? NO todos tenemos un pasado. Lo que jamás debemos hacer es mentir. Antes de mentir “callar”.
-Ser escorts ¿nos obliga a que nuestra pareja sea usuario de sexo de pago? NO
Y vosotros…¿cómo hubierais reaccionado en caso de haber sido el novio de Sandra? Aquí esta el dilema mi querida Paula, quizás de la misma manera que reaccionarias tu como ser humano.
Y para terminar cuando veas a Sandra dale un fuerte abrazo de mi parte y que siga luchando.
- Sandra NO llores que las lagrimas no te dejaran ver el SOL .
P/P
Estaba “chupado”, lo contesté en un minuto. Espera, no… voy a meditarlo un poco más. Bueno, no es tan difícil…”to er mundo e güeno”… anda, pues tampoco me salen las cuentas. Le dedicaré unos días… ¿Quién me mandará darle vueltas al asunto varios días? Me siento frustrado porque siguen sin salirme las cuentas. Mis respuestas (que tampoco me satisfacen):
1. He contestado “el test” deseando que la relación funcionara sobre una base de sinceridad y la respuesta es que creo que antes o después fracasaría. He valorado combinaciones diferentes para las demás contestaciones y la respuesta seguía siendo la misma. He, incluso, modificado algunos parámetros de la historia (hice trampas) para facilitar un futuro esperanzador sin obtener el ansiado “vivieron felices…”. Por lo tanto, muy a mi pesar, he llegado a la egoísta conclusión de que Sandra debió callar, como lo hizo, porque era la única posibilidad de que saliera bien. Luego… a cruzar los dedos.
2. Respecto a si creo que un hombre que no está dentro del mundo del sexo de pago, puede comprender por qué una mujer es prostituta, pienso que no es una cuestión de si se está dentro o fuera, sino de si admite como justificables las razones que la llevaron a ello. Yo, lo comprenda o no, hace tiempo que he aprendido a no juzgar a nadie.
3.- En caso de haber sido yo el novio de Sandra creo que también habría terminado dándome de cabezazos… pero contra la pared.
Si Sandra existe, ánimo y a confiar en el futuro (menuda simpleza). Si la historia es una forma de exponer la soledad de la que hablas en la presentación, creo que siempre lo entendí y ahora, aunque me ha costado, también lo he comprendido.
P.D. Lo de explayarse en los pormenores de los encuentros es para nota… (Esa variable tuve que eliminarla de mis “ecuaciones” desde el principio)
Hola Fiel Admirador
La verdad, es que tus respuestas son tan escuetas que me sorprenden. O estás muy seguro de lo que dices, o crees que todo el mundo está bien preparado para enfrentarse a este tipo de situaciones. Nada suele ser blanco o negro. Por suerte, tenemos un abanico tan amplio de posibilidades, como tipologías de personas hay.
Por ejemplo, a esta pregunta: -¿Cuándo debió decírselo, en caso de tener que hacerlo?
Tú respondes: Nada mas empezar la relación “en serio” quizás se habría ahorrado todo el dolor posterior por ambas partes.
Y dime, ¿cuándo se empieza a ir en serio? ¿Tras el primer beso? ¿En la primera cita romántica a la luz de las velas? ¿Tras pasar un día super divertido en PortAventura?
¿Tras ver una comedia romántica al estilo El Diario de Noa?
¿Tras el primer “TE QUIERO”?
Y…¿Cómo se lo dices? ¿Cómo lo planteas?
Creo que es más complicado que unos síes o noes. O quizá yo me complique mucho la vida.
En cualquier caso,como siempre agradezco tu colaboración y espero poder seguir leyéndote, como siempre, con mucha atención.
Paula
L321 Bienvenido
Agradezco la molestia que te has tomado en meditar las respuestas. Efectivamente, no es fácil. Pero es un tema que me apetecía abordar, porque ocurrir, ocurre.
El amor es de ida y vuelta. Y caprichoso. Y estúpido. Y desequilibrado. E insensato.
Cuánto más, si lo enmarcamos dentro de esta profesión.
Lo del “Y vivieron felices…” ya nos pilla mayores. De hecho, los cuentos empiezan tras ese punto. Por eso los acababan justo ahí. Donde todo era de caramelo y chocolate. No nos contaban lo de la indigestión posterior.
¿De verdad puedes, no juzgar a nadie? Yo lo he intentado, de verdad. Pero mi mejor víctima, suelo ser yo misma. Exculpo siempre a mis amigos, por ellos todo vale la pena. Y, si parto de la base, de que me juzgo a mí, soy incapaz de no juzgar a los demás. Cierto es, que con los años, me he vuelto más serena, intento contar hasta cien, pero a pesar de lo aprendido la base es la que es. Nací dura. Con los años, no mejoré mucho.
Sé que el novio de Sandra lo pasó mal, es posible que aún lo esté pasando de pena. Creo que lo importante, es el hecho, de que ambos intentaran esa aventura. Con sus aciertos y errores. Yo les admiro por ello. A ambos. Con la soledad de Sandra incluída en el lote. Como la de otras muchas.
Lo de los pormenores de los encuentros…suena raro. A mi me pareció una salvajada. Pero, si te lo explican en su contexto, puede entenderse, como un esfuerzo por parte de él, de intentar comprender y desdramatizar cómo y de qué manera se sucedían esas reuniones. De sentirse más próximo a ella. De intentar no tener celos.
Al fin y al cabo, era Su Novia. Quizá para él, era como una compensación. No lo se. ¿Por qué tú eliminaste esa variable de tus ecuaciones? ¿Te resulta inconcebible?
Un besazo enorme L321!!!!
Paula
Hola Paula
- Nada suele ser blanco o negro. Por suerte, tenemos un abanico tan amplio de posibilidades, como tipologías de personas hay. –
Esta claro que en esta vida No todo es blanco o negro como tu bien dices y también cierto que para gustos los colores.
Tienes toda la razón del mundo fui muy escueto, claro y conciso pero con todos mis respecto “lo advertí con antelación”. Mis respuestas NO fueron contestadas al azar (tipo test) fueron meditadas y sinceras. De todos modos espero no haberte molestado y mucho menos haber ofendido ha tu querida amiga Sandra.
En mí poco entender sobre la vida, me ha enseñado que más vale una vez colorado que cien amarillo. Dicho de otra manera “coger el toro por los cuernos”.
Y para finalizar, la vida NO es complicada simplemente es como es, somos “nosotros” quien nos la complicamos.
Un saludo de este Fiel Admirador
PD. Algún día nos gustaría saber algo más de tu querida amiga Sandra, como se encuentra en estos momentos y si la podemos ayudar en algo.
Un fuerte abrazo para las dos
P/P
Hola Paula
Me ha sorprendido y encantado encontrar tu comentario. He sentido como cuando de niño tiras una piedra a un pozo y recibes un eco como repuesta.
Es la primera vez que escribo en un “blog” (no, ya la segunda) y me siento incómodo sin saber si se trata de generar foros de discusión o diálogos, como no veo que nadie siga el hilo… Pero ahí están tus preguntas, así que permíteme contestar, aunque carezca de la riqueza de ser un nuevo enfoque.
¿De verdad puedo, no juzgar a nadie?
Juzgar a los demás es, al menos para mí, harto difícil. Cuando juzgo mis actos pienso en los factores personales que me llevaron a tomar tal o cual postura y, a veces, lo hago en diferentes momentos para que mi estado de ánimo no me influya (éstos son, al fin y al cabo, juicios de valor y, por lo tanto no se atienen a unas leyes). Lo que sé de mí, no lo sé de los demás, por eso, precisamente porque me juzgo a mí mismo, es por lo que no me siento capaz de juzgar a los demás. (Perdón por lo “plasta”, seré mas gráfico).
Hace años vi una película, cuyo título no recuerdo, referente a la caída del fascismo en Italia. Comenzaba con una escena salvaje en la que un grupo de campesinos se ensañaban con un pobre hombre. Me produjo tal repulsa que todavía la recuerdo pero, si bien no recuerdo con detalle el resto de la película (era de éstas que volvían atrás en el tiempo para contar la historia), sí recuerdo que al final encontré justificable la primera escena. Esa situación (aclaro: no la violencia) la he vivido muchas veces, por eso, cuando no apruebo una actitud, me limito a eso, a no aprobarla, pero no a formarme una opinión sobre la persona que la adopta. Hombre…, perdón, Mujer…si la persona en cuestión es reiterativa seguro que consigue que hasta yo la ponga en la picota (que algunas tengo ya
).
¿Por qué eliminé esa variable de mis ecuaciones? ¿Me resulta inconcebible?
Eres muy perspicaz, el término inconcebible es exacto. Visceral, hubiera dicho yo. No me imagino a un miembro de una pareja contándole al otro/a los pormenores de sus relaciones sexuales, presentes o pasadas, con terceras personas. Mejor dicho, sí que lo puedo imaginar. Lo que no consigo es asumir que su pareja lo pueda escuchar de forma objetiva. El amor es todo lo que dices y más, pero también es egoísta… muy egoísta. Mientras escribo, me viene a la mente una nota entre enamorados que leí en algún sitio –“Te siento tan dentro de mí que, a veces, te confundo conmigo”-. Hilarla con lo que estamos debatiendo es todo un ejercicio, pero no me corto porque el tema que has planteado da para un tratado de Psicología/Sociología aplicada y, además, me sirve para escapar de una respuesta racional a una cuestión sobre la que, seguro, no podría hacerlo. ¿Será que no estoy lo suficientemente liberado como para ni siquiera intentar analizar los porqués?, juzga tú.
P.D. (Cómo no). Dice el refrán –“Hechos son amores y no buenas razones”-, así que las opiniones aquí vertidas son solo eso, razones. Pero… en lo de –“Y vivieron felices… ya nos pilla mayores”-. Estás 100% equivocada… Tienes que estarlo.
Un oso-abrazo
Retiro lo de que nadie sigue el hilo. La respuesta del “contertulio”, que de alguna forma me involucra, subió junto con la mía´así que no tuve ocasión de verla.
Te ruego disculpes mi aparente falta de tacto.
Un saludo
Hola Fiel Admirador
Por supuesto que no debes preocuparte en absoluto por tus opiniones.
Han sido expuestas con respeto y eso es lo importante.
A lo que yo me refería, es a que me hubiese gustado que hubieras sido más explícito, para que todos los que te lean puedan comprender, porque y de qué manera, tus experiencias en la vida, te han llevado a esas respuestas. Al fín y al cabo, todos aprendemos de todos. En ocasiones, nosotros tenemos tan claro lo que pensamos y por qué, que olvidamos, que los demás no han vivido ni sentido lo mismo y no pueden seguirnos.
Tus respuestas resumidas, estaban muy claras para tí, pero los demás nos perdimos el hilo argumental por el cual habías llegado hasta ésas en concreto, y no otras.
Pero, en cualquier caso, siempre siempre agradeceré vuestras intervenciones en estos pequeños debates.
Gracias Fiel Admirador
Paula
Hola L321!!
El egoísmo en el amor…es un tema que ya he tocado en otras ocasiones, y que me encanta. ¿Hay algo más esgoísta que pretender tu felicidad a través de la felicidad que te regala la persona a la que amas? El amor es egoísmo en estado puro, que disfrazamos de generosidad. Simple y complicado. Como lo somos nosotros mismos.
¿No es cierto, que muchas veces, hacemos cosas, decimos cosas, sólo por el único placer de ver a la persona que amamos feliz, contenta, radiante?
De verdad, es generosidad? O es simple egoísmo?
NOSOTROS somos quienes queremos ver esa reacción y a la par disfrutar de los acontecimientos que de ella se deriven.
Claro que no es un egoísmo “malo”, tal como se puede entender ese vocablo.
Pero somos como somos. Mezquinos incluso para demostrar el más puro de los sentimientos.
Así pues, ¿por qué descartar posibilidades de éxito en una relación, ya de por sí complicada, aún pareciendo egoístas o mezquinas?
Ellos, los dos, fueron muy valientes.
¿La culpa es de ambos? Ella mintió. Eso es un hecho. Pero, de no haber sido, el suyo, un trabajo mal visto por la sociedad, no hubiese tenido que hacerlo.
Probablemente ella también siente una parte de rechazo por el trabajo que realiza, lo cual la hace sentirse en inferioridad de condiciones. Por otra parte, vivir siempre sobre un lecho de mentiras, es como construir tu casa sobre arenas movedizas.
¿Por qué el no pudo soportarlo? Pues, supongo que por lo mismo, pero a la inversa.
Saber, por ejemplo, que cualquiera de tus compañeros de oficina, sean, hayan sido o puedan ser, potenciales clientes de tu novia no aporta mucha seguridad.
Nos han ensñado que éste es un trabajo denostado. Sucio. Denigrante. Sólo apto para drogadictas, descerebradas, personas afectadas de sida, inmigrantes sin futuro…
Y, mira por dónde, Sandra no responde a esos estereotipos.
Todo descoloca para un neófito en esta materia. Hay que hacer un reinicio, de todo cuanto hemos aprendido y asimilado al respecto, sobre la prostitución.
Fueron egoístas. Claro. Porque quisieron intentar ser felices.
Han fracasado. Como tantos otros.
Sandra no está bien, por supuesto que no. Pero saldrá adelante chicos.
Tiene más bemoles que muchos, que se dicen hombres.
Y sus amigas, estamos ahí. Queriéndola mucho.
Gracias por vuestro interés. Ella os sigue con atención.
Paula
¡Contra Paula! me has dejado helado. Casi no sé qué contestar. He pensado que querías zanjar el tema y a punto he estado de callar. De hecho, ésta será mi última aportación. (Calla, que te oigo suspirar).
El Amor es egoísta pero no comparto tu visión, para mí es un egoísmo posesivo. Hay amor platónico y sexo sin amor, pero ninguno de ellos está completo sin el otro, el Amor los quiere a ambos y no los quiere compartir (bueno, al menos en mi trasnochada concepción) y sospecho que también en la de Sandra y de su ex-novio. El Amor satisface nuestro espíritu, e inspira sentimientos de bienestar hacia el otro (trampas de la naturaleza). Su felicidad es la nuestra, pero es un sentir, no una pretensión. ¿Es generoso? Hasta cierto punto, pero no creo que sea su principal cualidad. Generosidad es dar sin esperar nada a cambio y el amor siempre desea ser correspondido. Quien es generoso, lo es con la persona amada, pero quien no, tendrá grandes limitaciones aunque Ame.
Las zonas del cerebro que responden a las emociones (el nudo de los mundos que decía Popper) son diferentes a las del, llamémoslo, cerebro racional. Del Amor hablan los poetas, no los científicos (aunque sí hablen de sus circuitos) y, si éstos hablan, que no lo sé, no trasciende al dominio popular. (Me consideraba racional, pero a tu lado soy un aprendiz).
Tampoco mezquino es una palabra que yo sepa unir a Amor. No me salen juntas. La mezquindad es racional y, por lo tanto, alejada funcional y anatómicamente de las emociones. Me haces ver que estoy lleno de condicionantes (a algunos de los cuales no voy a renunciar). Pero, a pesar de nuestras diferencias conceptuales (racional) sé que te he cogido aprecio (emoción) y sé que te puedo hacer un regalo (racional) sin esperar una reacción (emoción), (además, un ratoncito me ha dicho que hace poco fue tu “cumple”). Hoy que tengo la inercia poética. Te regalo estos versos (también a Sandra) de un poeta que, por neófito, ni tienen valor ni tienen dueño (… bendito anonimato el de Internet
)… Confío en que tengas la opción de borrarlos si no te agradan… o si sí.
Una cosa más: No tengo amigos/as que estén en la prostitución (o que me hallan aceptado como tal), al menos que yo sepa. Pero si de alguno lo supiese, su secreto, que no el mío, lo respetaría al igual que su amistad. Ésta, coincidirás, no depende de la profesión sino de las afinidades y de la calidad humana. Y sabes, mejor que yo, que no siempre fueron denostadas (aunque de poco sirve el saberlo).
Un abrazo
Naciste, de hirviente lava hecha
Candente magma que el tiempo enfría.
Coraza que te oprime el alma,
cuanto más tiempo, más fría. (la coraza)
De cuando en cuando la corteza rompes,
erupciones que el alma acomete,
y un río de lava por tu piel desciende que, en su afán por abrirse paso,
al frío de tu prisión se somete.
Sobre la espesa corteza
nuevas lenguas de fuego, de tierra fundida,
en sucesivas oleadas de pasión invaden
la norma establecida.
Así, tu piel un nuevo paisaje moldea,
mientras tú estás dormida,
sobre el que otras edificaciones nacerán
a la nueva tierra sometidas.
Y allá, en lo más hondo, muy arriba
palpitando está, lo que es y fue un día,
un gran planeta de fuego.
Un gran amor a la vida.
Perdón, creo que no firmé el texto.
Hola de nuevo L321
Eres un crack!! Me he enganchado a tus comentarios, así que, si no es mucho pedir, me gustaría seguir contando contando con ellos. Mi suspiro será de alivio cuando los siga recibiendo.
Generosidad es dar sin espera nada a cambio. Tal como tú bien dices, el amor desea ser correspondido, así pues, yo no lo entiendo como generoso.
Pero sólo son apreciaciones.
La racionalidad ayuda. Y mucho.
Nada tiene de malo usarla en el amor. Parece que el amor tenga que ser siempre fruto de la estupidez propia del enamoramiento. ¿Es menos amor si se usa la razón? ¿No se puede hacer uso del pragmatismo?
Es sólo mi opinión, por supuesto, pero creo que al amor, si se le echan unas buenas dosis de sentido común y razón, dura más y se torna más sólido.
Son maneras de percibir los sentimentos. Quizá sean los palos de la vida.Cuesta verse a uno mismo como un ser mezquino. Es que yo, L321, soy muy pragmática. Supongo que eso no me convierte en peor persona.
De todo hay que intentar aprender.
Aprendí a sacar lo bueno de mí misma, que es muy poco. Y, pecisamente por esa
escasez, debo darlo con mucho cuidado y mimo a los que me rodean, quieren y aprecian. Para el AMOR, así en mayúsculas, no estoy capacitada. Lo reconozco. Lo sé. Y lo bueno que podemos tener, es conocernos a fondo. Saber qué podemos dar, y en función de eso, pedir, reclamar o esperar.
No hay nada más rico que la diversidad de opiniones. Las nuestras, aún siendo distintas, se parecen más de lo que podría parecer en un principio.
Un beso L321
Paula
Gracias, lo del crack no lo comparto pero me siento halagado por tu interés.
¿Sabes? al igual que tú, hace tiempo que pensaba que había cerrado mi círculo, pero he descubiertoque no. Siempre me he sentido orgulloso de haber retenido parte del niño que un día fui pero, lo que no me imaginaba es que un “cacho” del adolescente iba a salir a estas alturas (lo devolveré al baúl, que el espíritu ya no está para esos lances). No somos mayores para Amar pero, al menos en mi caso, empiezo a pensar que sí para hablar del Amor. Como ya dije, “Hechos son amores….”, describe mejor la fase en que me encuentro.
Aprendo de lo que escribes y al contestarte. Hoy me siento, además, relajado porque creo haber cruzado la línea de saber que no te vas a sentir nunca agredida por algún pensamiento mal expresado. Decidí darme de baja porque creí adivinar entre líneas tu cansancio o, quizás, un mal día. La verdad es que si el esfuerzo que me supone plasmar aquí mis opiniones lo traslado a ti y, además, tuviese que trabajar en el “blog”… ¡puf!… ya me he agobiado solo de pensarlo. Tampoco creo que pueda aportar mucho más a lo ya escrito a riesgo de repetirme o de comenzar a desvariar (si es que no lo he hecho ya). Soy una persona más rica que hace unos días y, eso, siempre es de agradecer. Esperaré tus futuros… ¿se dice posts? con interés y, si me vuelves a “alcanzar”, volveré a escribir, y si no, lo haré para saludarte de vez en cuando.
Siento haber malinterpretado el binomio amor-generosidad. Releyendo tu nota anterior, la verdad es que es muy clara. Son las pegas de contestar, a veces, de memoria.
“Parece que el amor tenga que ser siempre fruto de la estupidez propia del enamoramiento”: (buena reflexión).
“¿Es menos amor si se usa la razón?: pienso que SI…bueno, al menos diferente.
¿No se puede hacer uso del pragmatismo? En el Amor no lo creo. Me explico…
Era más corto hablar del AMOR (vamos a tener que establecer un código de mayúsculas) sin sacar a la luz su proyección temporal. Esta vez no puede salir el adolescente (a Dios gracias). Vamos a hablar de lo que no nos cuentan los cuentos.
Creo que, cuando nos enamoramos, no hay razón que valga. Podremos intentar no ponernos a tiro, pero si caemos… ya sabes… solo tienes que hacer un poco de memoria. Después, el tiempo pasa, los “humores” internos cambian de polaridad y recuperamos el control. En ese momento dejamos de AMAR y pasamos a QUERER a la otra persona (para mí sería algo así como un Amor al “ralentí” que, en determinadas situaciones, puede volverse a acelerar). Nuestra pareja es nuestro/a amigo/a y confidente. Es nuestro refugio. Necesitamos de su confianza. Entra ahora en el juego la razón, ya liberada, al servicio de nuestros intereses. Llegados a este punto los defectos de nuestra pareja ya no son encantadores guiños, son defectos. Si en este momento aplicamos el pragmatismo, malo (en lo que al futuro de la relación se refiere). No soy psicólogo pero pienso que es la madurez la que debe entrar en juego. Maduros para, entre otras cosas, reconocer en él/ella a nuestro compañero/a de viaje (valga el tópico). Si somos generosos: atamos/canalizamos nuestras ambiciones, condicionamos nuestra libertad, contribuimos a que el otro/a se realice, etc. Si no lo somos, nos “comemos” a la pareja (con patatas fritas). Sin lugar a dudas, como apuntas, unas buenas dosis de sentido común (el menos común de los sentidos, dicen) y de razón ayudan, y mucho, a prolongar esta fase (y un poco de humor y de imaginación tampoco sobran).
Nuestra vida es lineal, quiero decir, no sabemos qué va a ocurrir a medida que se va dibujando (por si no lo sabías….)
Para muchos llega una tercera fase. Tratan de conseguir que la vida siga siendo (metafóricamente hablando) una línea recta. Entra en juego la coherencia. Todo, salvo los recuerdos, se ha difuminado con el tiempo… entonces, unos/as arrojan la toalla mientras que otros/as, deciden ser consecuentes consigo mismos y algunos, si no son capaces de seguir dibujando la línea, se agarrarán a ella y se dejarán llevar. (Parezco un consultor matrimonial). La longitud de las distintas fases depende, como dices tú, de la pluralidad del ser humano.
Respecto a si ser pragmático nos hace peores, es claro que no (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra). De todas formas, tampoco creo que lo seas demasiado. Las personas pragmáticas son fáciles de manejar y, me da en la nariz (de hecho me sangra), que no es ese tu caso. Algunas referencias hay que tener, si no, vamos listos. El pragmatismo es una buena tabla a la que agarrarse a veces…
Yo no sé si estás o no capacitada para el AMOR (aunque está claro que, disposición lo que es disposición, ninguna). Pero creo (por aquello de llevarte la contraria) de que sí lo estás, al menos, para la primera fase (porque no depende de ti si no la evitas). En las otras, habría que volver a preguntártelo con el tiempo… si es que alguna vez vuelves a pasar por la primera.
Reconozco que hablar desde la barrera es fácil y resta valor a mis disquisiciones (te toca a ti filtrarlas), pero debo decir, en mi defensa, que el hacerlo desde la arena también resta objetividad.
P.D.: No creo que seas mezquina (la mezquindad tiene un punto de sadismo) ni, probablemente, estás tan escasa de bondad como piensas. ¿Te imaginas?: – Yo soy un 25% bondadoso-, -¡Anda, que malo!, yo lo soy un 55% – . Creo que no debemos confundir nuestra respuesta al entorno con lo que éste realmente nos inspira… la bondad no es un sentimiento irrefrenable y no siempre podemos actuar como querríamos. Así que no tires piedras contra tu tejado que para eso, ya están los demás.
Bueno, creo que esta vez me he pasado de largo (y mucho)
Un cariñoso abrazo
Vaya, me he vuelto a olvidar del “nombre”, aunque me parece que no hace falta. Bueno y de decirte un hola de entrada (qué menos).
Buscando una Paula Scort de Girona he encontrado esta blog que explica la dureza de la vida. De tu vida y la de todos. Siempre segun lo engañado que estes.
El problema segun mi punto de vista no es que el o ella trabajen de escort en una relacion. El problema viene porque tal y como vivimos en esta sociedad, la real de cada dia, el amor como enamoramiento ocurre a veces y cuando ocurre dura un tiempo. Cuando las expectativas de una relacion estable se pierden la fuerza de esa union se debilita. Realmente duran poco las historias con compromiso. A lo sumo tres a cinco años. Cambian las situaciones vitales de ambos, la circunstancias de cada uno, como diria Ortega i Gasset, y al final se producen crisis. Como en este mundo tan duro y penoso algun hombre o mujer (de los del monton) puedan entender este oficio. Es algo bastante improbable. Hay que tener mucha experiencia acumulada, muchas tablas, y ser mas inteligente que la media. Asi y todo es algo que por logica parece como invertir dinero en estos momentos en la construccion.
Yo trabajo y me dedicacion es de una de esas de fama y honores, y la sensacion vital que tengo es la misma que la tuya. Los dias malos, los malos rollos del trabajo, las mentiras de la empresa, la hipocresia de los politicos que las llevan hacen que esta profesion se convierta en un klenex de usar y tirar. Si nos sacaremos 2500 mensuales netos despues de años de estudio y opositar, para realmente dar un desastroso servicio al estado. Somos simples peones en manos de politicos mediocres que vota la gente (del monton).
Cuando hablas de la soledad de tu profesion te comprendo porque debe ser duro. Tu caso todavia porque los que pagan por tus servicios tienen que tener un nivel alto economico y supongo que no sera tan desalmado el trato contigo que con alguna compañera de la calle que trabaja por 30 euros. Borracgos, sucios, apestosos etc… hay que tener estomago y mucha necesidad, y una sociedad que no ayuda realmente a los que lo necesitan de verdad no es una sociedad moral (en el sentido mas liberal del concepto)
Yo creo que tu amiga no tendria que decir nada a su marido o pareja. Yo lo entenderia porque soy muy liberal, que no quiere decir irresponsable, pero la gran mayoria de hombres no lo aguantarian. Igualmente la relacion se tendria que acabar algun dia, pero es mas probable que se acabe antes por los recelos y por lo super liberal de la situacion.
Solo conozco a mis padres, y a padres de otros que aguantan en el matrimonio. Yo tengo 45 años y solo conozco personas de edades ancianas que aguantan tiempo. No conozco a nadie de mi entorno de mi edad que no este divorciado, reajuntado, varias veces, etc… Yo mismo he tenido tres relaciones de 6 años, las que mas duraron, y unas cuantas mas de poco tiempo. No creo que la estructura social de la familia aguante de manera indefinida. Es nuestro ideal, y es bueno ser utopico, pero siendo practico a tu amiga le diria que soportase la situacion, que dure lo que dure. Podia haber tenido mas suerte y encontrarse a un ser especial, pero como los principes azules no existen, uno puede deserarlo lo imposible, pero otra cosa es que ocurra. Por eso somos seres humanos y hacemos las cosas mas increibles y buenas, como nefastas.
yo he conocido ademas de mis parejas a compañeras tuyas. Durante los periodos que no tube pareja (entre una relacion y otra) estube con chicas. Simplemente por necesidad humana masculina de deseo sexual que no podia satisfacer a parte de la masturbacion etc… Al ppio con gran trastorno por culpabilidad, verguenza, timidez, etc.. un conjunto de emociones mezcladas. Desde hace años no me pasa porque yo tambien tengo mis tablas. Parece ser que no me he encontrado a ninguna como tu pues en la mayoria de casos me ha parecido frio, o bien exageradamente teatral.
Tu trabajo, oficio, ocupacion para ganar dinero para vivir la vida me parece tan buena como cualquier otra. La considero dura por la gente que puedes encontrarte y esa soledad no es solo tuya, es la de muchos que estamos en otros trabajos. Si caulquier dia quieres hablar o enviar e. mail ya lo tienes. No te conozco pero pareces una persona muy humana y me encantaria conocerte. Posiblemente como amiga o amante (hablan muy bien de ti como amante). Espero que esa parte de inocencia que se filtra por la pantalla te perdure por muchos años, aunque las circunstancias lo cambian todo, hasta la utopia.
Amigo L321, hola de nuevo!!!
Creo que los hombres, en general, poseéis la capacidad para no dejar nunca ese punto de rebeldía propios de la niñez y la primera juventud.
Las mujeres, creo, lo perdemos para siempre en muchos casos. Una pena. Es algo a envidiaros.
Hechos son amores, dices. Yo suelo tener una máxima. De nuevo mi pragmatismo.
No me creo las palabras. No creo casi nada de lo que suelo escuchar. Únicamente me valen los hechos. Así, que una vez más, nuestros puntos de vista, se acercan.
Mis respuestas no obedecen a cansancio, de veras que no. Es que soy algo brusca. Suelo expresarme con demasiada nitidez, sin adornar demasiado aquello que pienso de veras. Los comentarios vertidos en este blog, me hacen estar más cerca de vosotros. Y eso es algo que agradezco profundamente. Aprender a escuchar, en este caso a leer, es una labor que me produce un gran placer.
Me ha gustado siempre escribir, y leer. Usar ahora este medio para interconectar con anónimos escritores y lectores, me llena de satisfacción. Me hace feliz. Y soy muy dura para sentirme así.
La felicidad es caprichosa y efímera. Casi tanto como la suerte.
Las mayúsculas que uso para referirme a la palabra AMOR, es una postura ante él. Mi postura.
Me da miedo. De ahí mis mayúsculas.
Dices que no es posible usar la razón cuando nos enamoramos. ¿Ves por qué le tengo miedo al amor? ¿Cómo se puede tener un sentimiento que no puedes controlar? ¿Cómo vivir sin control, ni razonamiento?
Yo entiendo el amor de un modo más tranquilo, reposado y tenaz. Como dice en el siguiente comentario, Al Jarabi, yo también crecí en el respeto al trabajo y el esfuerzo.
No recuerdo donde leí siendo aún una niña, que el AMOR, era un jardín que había que cuidar a diario.
A mí, las plantas se me dan muy mal. Se me mueren todas. Sin remisión.
Planteas una relación en tres fases, en caso de que se de el caso de que se haya desembarcado en ellas. Algunos pasamos por algunas, con más o menos daños colaterales encima.
Al final, ¿a cuántas parejas conocemos que lleven juntos toda la vida, y sigan amándose?
Ya…a eso me refiero.
¿El AMOR para toda la vida es una utopía?
ÉL cambia con el tiempo. ¿Sabemos adaptarnos nosotros, sin caer en la monotonía y el hastío?
Y si queremos continuar con nuestra pareja, contra viento y marea, vale la pena por…los intereses que sean? No voy a valorarlo como opción de vida. Y, por supuesto, tengo mi opinión, pero es irrelevante. Demasiado pragmatismo.
Lo de comerse a la pareja con “papas fritas” está bien apuntado. Cierto como la vida misma. ¿Por qué algunas personas, tienen la necesidad de controlar a sus parejas, como si fuesen un objeto más? Una posesión a la que poder mandar y enseñar. Y hablo de ambos sexos. Que puestos a pecar, pecamos todos, sin condiciones.
Las diferencias entre amar y querer, son sólo acepciones de palabras. Es decir, más palabras.
Los catalanes no tenemos una traducción para el verbo amar distinta del de querer.
Nosotros “estimem”. Cuando decimos “t´estimo”, no hacemos diferencias sobre quere y amar. Queremos. Estimamos. No creo que sea importante, pero no comprendo la diferencia.
Y en cuanto a la bondad, aceptaré pulpo…sólo por esta vez, no te hagas ilusiones.
“No soy mala…es que me han dibujado asi” …¿te suena?
Besos L321
Paula
Hola Paula
- Paula – Las mayúsculas que uso para referirme a la palabra AMOR, es una postura ante él. Mi postura. Me da miedo. De ahí mis mayúsculas.
Como bien sabes siempre procuro ser “claro” y conciso. Una de mis “debilidades” es la observación, me gusta mucho fijarme en las personas, sus gestos, las manos, las formas y manera de expresarse. Esto con los años me aportado grandes conocimientos en mi trabajo y experiencias casi inexplicables.
Llego a la “conclusión” de que NO tienes miedo al AMOR, tenemos miedo ha lo desconocido, tenemos miedo no poder controlar tus sentimientos, tenemos miedo no poder controlar tus “actos”, tenemos miedos al dolor de “corazón”, tenemos miedo a la tristeza, tenemos miedo a la soledad, tenemos miedo que te hagan y hacer daño ha los demás, tenemos miedo ha no ser correspondidas, tenemos miedo…. Es licito tener miedo es parte del ser humano. (En tu cumple ya salio el tema)
Nadie, por muy materialista que sea, puede negar que en el hombre, además del organismo físico, hay algo metafísico, la emoción, la mente y la conciencia. Seria interminable hacer un análisis de las opiniones de los filósofos y médicos de todos los tiempos, referente a este tema. Que opinan que el hombre es un compuesto de cuerpo y alma por tanto son inseparables. (Tratado de medicina del Dr. Eduardo Alfonso).
Por otra parte te diré que intuyo que eres muy “frágil” pero con un buen par… (Disculpa por la vulgaridad) y como tu bien dices los abates de la vida te han hecho ser fuerte y valiente. Eres de ADMIRAR
Todo el tema empezó por la situación que tuvo / esta pasando tu buena amiga Sandra NO seria correcto olvidarnos de ella. ¿Cómo esta? ¿Cómo lo lleva? ¿Cómo le van las cosas?. Ya nos contaras. Cuando la veas dale un fuerte abrazo de mi parte y dile que no llore las lágrimas no dejan ver el sol.
Bueno por hoy basta de enrollarme espero no haber ofendido ni haber herido sensibilidades simplemente es una opinión.
Un Abrazo
PD: y tu como estas? Como lo llevas?
P/P.
Hola Al Jarabi, bienvenido a la tertulia!!!
Citas en tu comentario por dos veces la utopía en referencia al AMOR. ¿Es pues, una utopía? ¿No lo alcanzamos porque no existe?
Tiene una fecha de caducidad. De eso estoy convencida. Nada dura para siempe.
Quizá lo malo, por la naturaleza propia de nuestro ser, sea que nos empeñamos en que ha de durar para siempre. ¿Por qué no disfrutar de AMOR, mientras éste permanezca vivo? Una vez agonizante, podemos darle un entierro digno. Pero claro, la familia, el qué dirán, los gastos del divorcio, los bienes a liquidar, etc, hacen que, en muchos casos, se prefiera continuar con quien ya no se ama. Y ahí comienza la tortura. Sin vuelta atrás.
La vida es dura para todos, Al Jarabi, pregúntale, sin ir más lejos, al amigo Madoff. Y no lo es más, por falta de dinero. Quiero decir, que los ricos también lloran. Claro, que por cosas distintas. cada uno se duele de lo suyo. Se puede tener dinero y un hijo con una enfrmeda larga, dolorosa, e incurable. Todos los seres humanos que yo conozco, se quejan de una u otra cosa. Yo también eh? Que quejarse es gratis…por ahora!
Aunque sin duda alguna, y trayendo el tema a nuestro mundillo, es un verdadero horror, tal como tú bien citabas, trabajar en ciertos ámbitos dentro de la prostitución. Por eso, es tan importante la labor que ejercen las asociaciones y colectivos de ayuda a la prostitutas. Que luchan por su derechos, las atienden y asesoran.
Y una vida bien triste para las mujeres que no sólo han de ejercer su oficio en condiciones, si no que además su vida se quedó al otro lado del mundo. Atrás dejan padres, hermanos, esposos, y sobre todo a sus hijos. Todo se hace por ellos.
La sociedad es la que es. La que nos merecemos. Hipocresía en estado puro. Nada la cambiará. Parece increíble que a estas alturas, Sandra deba vivir esta situación. Somos liberales, siempre y cuando eso comporte algo bueno para nosotros. Si hay defectos, se rechaza. No hay AMOR que valga.
¿Cuánto vale, pues, ese sentimiento? ¿Cuál es su peso específico? Si tan ingrato nos resulta, a la vista está, ¿por qué nos empeñamos en seguir buscando EL AMOR VERDADERO?
Dale un fuerte abrazo a Paula escort de Girona, gracias a su búsqueda, diste con este blog. Y a tí, sólo decirte que es un placer contar con tus aportaciones.
Un abrazo
Paula
Querida ¡¡¡moderadora!!!
. Bromas aparte, las palabras reflejan conceptos, sin embargo, a pesar de que en castellano tenemos varias palabras para la misma cosa (herencia de sucesivas invasiones), hay palabras en otros idiomas que son capaces de reflejar determinados conceptos mejor que, en mi caso, el castellano (tengo una teoría al respecto y es, en parte porque suenan a lo que quieren representar y, en parte, porque creo captar un matiz en ellas que no he llegado a encontrar en mi propia lengua. Sigo al final…
¡Gracias! Por tu saludo y porque por fin lo he descubierto. Entre catalanes y castellanos nos entendemos tan mal porque… ¡tenéis palabras de menos!
Mi entorno es más estable que el que dibuja Al Jarabi (lo supero en edad aunque no soy anciano, que lo sepa:-(,
). Las parejas que conozco que sobreviven superan con creces a las que no. ¿Qué tienen que sacrificar para ello?, no lo sé, no se lo pregunto. ¿Se siguen amando?… no te puedo contestar (te falta una palabra en el diccionario:-)). Unos ejemplos (genéricos): en general aguantamos a los hermanos/as actitudes que no toleraríamos en otras personas. No solo eso, sino que además no nos hacen mella. Los seguimos queriendo. De alguna forma nos hemos adaptado a ellos y los hemos adaptado a nosotros. También somos capaces de hacer lo mismo con los amigos, sobre todo si lo son de la infancia. En esa época de la vida tenemos “la guardia baja”, no guardamos recelos. Los queremos sinceramente y nos dejamos querer (curiosamente, ningún niño confesará al amigo que le quiere –eso es de chicas – diría…, solo sabe demostrarlo). Si ahora lo aderezamos todo con un poco compromiso ¡voila!, eso se parece a lo que creo que algunas parejas pueden llegar a tener (y de verdad que debe ser envidiable). Fíjate (seguro que ya lo has hecho) que no he mencionado el sexo. No es un olvido, es que creo que, a pesar de la “lata” que puede llegar a dar, en algún momento dejará de ser parte necesaria (y no solo por razones fisiológicas). Bueno… la verdad es que de esto último no estoy muy convencido.
No puedo ir más allá sobre el comentario de “Al”. Como te será evidente, salvo en un par de aseveraciones, no coincido en nada.
Aunque tu Fiel Amigo no se dirige a mí, le/te ruego me permita/s un comentario y, con éste, incumplo una de mis tres reglas básicas que son: no hablar de política, de religión ni (con perdón:-)) de “mujeres” con desconocidos/as porque, sin pretenderlo, podrás ofender a alguien. Vaya por delante que soy agnóstico (que malo es esto de clasificarse), tanto, como en su día lo fui religioso y, “materialista” a más no poder.
No dudo que la emoción, la mente y la conciencia son partes intangibles del ser humano pero, son inherentes a su biología. Dáñale el lóbulo frontal a alguien (ni se te ocurra, es un decir…) y tendrás una alteración de su personalidad. Dáñale el diencéfalo y a saber a dónde se le van las emociones. Dáñale “todo” y tendremos a un ser humano (porque no deja de serlo) sin conciencia. Somos nuestro cerebro, su citoarquitectura. Parafraseando a “Al”, “unos más inteligentes que la media” y, otros, como yo, menos.
Volviendo a ti Paula, me he molestado en hacer una pequeña búsqueda en I-net sobre diferencias entre amar y querer y he visto que hay mucha gente de mi opinión, aunque los “sesudos” académicos de la lengua parece que aún no han captado la diferencia (no he ido al diccionario pero asumo tu posicionamiento como correcto). Bueno, la verdad es que da igual, con palabras de más o de menos me alegro estar contribuyendo con ellas un poco a tu felicidad (por efímera que sea).
P.D.
A mí las plantas se me dan igual de mal que a ti. No nos merecemos que algunas sean capaces de crecer con cuidados mínimos.
“Porfa”, si crees que he sido muy agresivo en mi comentario fíltralo o, en su defecto, aceptaré humildemente “el rapapolvo”. Ah, y dile a “Jessi” que, en mi caso, no es la rebeldía lo que retengo, es la capacidad de sorprenderme.
Un grandísimo abrazo
L321…ponte cómodo!
En primer lugar, déjame decirte, apreciado amigo, que me cuidaré muy mucho de dañarle a alguien el lóbulo frontal, o en su defecto, (por pillarme mejor, quizá?) el diencéfalo.
Te doy mi palabra de buena niña de colegio de monjas, que jamás tendré malos pensamientos con respecto a semejante tema u otros similares.
Como bien podéis suponer, Sandra sigue este tema con atención y hablamos con frecuencia sobre las diferentes opiniones que vais vertiendo en esta entrada.
Ella opina, que es fácil ser liberal de boquilla. Y yo, francamente, la secundo. Nosotras vemos a diario, cuán fácil resulta ser hipócrita. Sin ningún tipo de acritud, por favor, no os lo toméis a mal. Sandra es una escort de mayor caché que el mio, así pues, ambas en ocasiones, compartimos también experiencias semejantes.
Un caballero puede ser un “putero” al uso. Dos veces al mes, una por semana, siguiendo una cierta regularidad. Pongamos que casado y con hijos. Pongamos que sexualmente liberado. Pongamos que…MUY liberado. ¿Me seguís? Claro, sois listos.
A este CaballeroX, le agrada de vez en cuando, hacer una incursión por el espectro más joven del sector escort. Niñas de 18, 19, 20 añitos. No le ofrecen el sexo que a él le gusta, pero a cambio, disfruta de tener en sus brazos un cuerpo 10, generalmente a precios demasiado bajos, y de la candidez de la edad. Al final son demasiado jóvenes. Se presume en estos casos frente a otros puteros en un foro, con las mismas profesionales con las que estará en los días siguientes, en una cena con amiguetes, etc…
Pues bien. Hablále sobre la posibilidad de que un día su hija post adolescente, pongamos de 20 años, se adentre en el mundo de la prostitución. Por diferentes motivos. Pongamos, más poder adquistivo para ella, más independencia económica, aprender sobre sexo, en fin, esos argumentos, que dan para “excusarse” ellos mismos. “Está ahorrando para estudiar en Londres”. “La pobre tiene a su madre enferma, y su padre en el paro”. Ya. Claro. Y yo soy Sor Paula de la Cruz!
Que, entendedme, no digo que los argumentos dados por las señoritas no puedan ser verdaderos, de lo que me sorprendo es de las excusas que esgrimen a veces, algunos clientes, para justificar incursiones con niñas menores que sus propias hijas.
En cuanto se imaginan a su propia hija en un trance como éste, te miran como si te hubieses vuelto loca.
-Paula…por Dios, cómo se te ocurre. Mi pequeña…de puta!!!!!
Sus incursiones con jovencitas, niñas más jóvenes que sus propias hijas, ¿no son pues hijas de otro padre, que pudiera pensar lo mismo que ellos de la suya?
¿Veis a dónde quiero ir a parar?
Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga.
Una chica puede ser puta a los 18 años…siempre y cuando no sea tu hija.
¿Liberales? ¿Lo somos de verdad? ¿O sólo nos jactamos de ello, siempre y cuando no haga mella en nuestro entorno más íntimo?
Los padres de Sandra, no tiene un gran poder económico. Ambos son trabajadores, sin más poder adquisitivo que el de dos nóminas, más bien escasas. ¿Acaso le preguntan a ella, cómo puede hacer para sobrevivir con su sueldo, y además ayudarles cada mes a pasar mejor, sus fines de mes, siempre muy apurados?
Aceptan y no preguntan…vaya a ser que ella les cuente algo que prefieren no escuchar.
Quizá si lo supieran por ella, deberían pedirle que no les pasara más dinero…
Sandra se duele por ello. Le gustaría que sus padres le preguntasen. Que pudiera sincerarse con ellos. Pero callan. Y calla ella.
Ilusionistas…
Paula
Fiel Admirador, me salté tu comentario. Mis disculpas.
No me da miedo toda esa parte que nombras del AMOR. Esa no. Asumo que cuando se ama, se quiere o se aprecia a alguien, en algún momento habrás de sentirte inmensamente feliz, y también en otro, muy desdichado. Forma parte del juego. Porque vivir es jugar. El amor, el sexo, el trabajo, también lo son. Hay estrategias Hay trampas. Hay planes a corto, medio y largo plazo. Jugamos a vivir. Que no es poco!
Lo que me asusta del AMOR, es…el amor.
Sí, ya lo sé. Soy muy maja.
Sígueme en mis paranoias, Fiel Admirador.
El AMOR, me asusta, porque tras su primer trimestre, año, quinquenio, o decenio se empeña en venirse abajo. Da lo mismo, por los motivos que sea. Se cae. Se nos muere.
Se convierte en amor. Eso que decía L321, esa “tercera fase”. La del “qué bien estamos juntos, ¿verdad querida/o?
La del aburrimiento infinito. La de los fines de semana eternos. La de…acuéstate tú primero, yo ya voy nena. O a la contra, irte tú primero a mimir, porque no te tienes (je) y tener que fingir que ya duermes. Esquivar un beso, porque ya no te apetece que él te los de. No hablemos de sexo…claro! Qué horror!
Ese es el amor al que detesto, en definitiva el desamor. Creo que es eso.
Ambos vienen juntos. Ambos son parte del juego del AMOR. Y no me siento con fuerzas para empezar una partida nueva. Aún me lamo mis propias heridas. Y son más de dos años ya. Yo no podría soportar, hoy por hoy, lo que vive y sufre Sandra. No sería capaz. Ella está en un momento muy triste, pero está fuerte. Y afortunadamente, la cogemos entre unas cuantas, para evitar que caiga. Pero ella está fuerte. Según dice ella misma: “La mala leche me yiene en pie”. Sabe expresar sus sentimientos. Y llora. Y patalea. Y maldice. Y canta. Y suspira. Y llora…llora y llora.
Creo que sí. No me da miedo el AMOR. Sin embargo odio y temo al amor.
Besos Fiel Admirador
Paula
Bien Paula
“Rapapolvo” aceptado, aunque no el que yo esperaba. Como te dije anteriormente, puedo aprobar o no lo que otros hacen, pero no los juzgo. Veo que tengo que “mojarme”, bien, lo haré. No creo que la prostitución sea una profesión/oficio tan buena como cualquier otra. No puede ser buena una profesión que te aísla socialmente (y puedes incluir aquí alguna otra que se te ocurra). Bueno, eso, como dices tú, es solo una apreciación.
No soy “putero”, ni en uso ni en desuso, no por ninguna razón especial (bueno, sí que tengo algunas pero no vienen al caso), así que no me veo reflejado en tu comentario, pero acepto su contenido – podía haber sido- . No me he definido nunca como liberal. He utilizado términos como racional, agnóstico, materialista y, puntualmente, visceral y, se podría extraer de mis opiniones otros como objetivo, curioso, ingenuo, confiado y comprensivo e, incluso, hipócrita (todo depende del color del cristal con el que se mire) y, alguno más que por subjetividad se me escape. Me entristecería profundamente que una hija se dedicara a la prostitución. Las profesiones, las que sean (y no por ello las equiparo), terminan por pasarnos factura y modifican nuestra perspectiva de la vida. Limitan nuestra visión al entorno inmediato y no podemos evitar que nuestro enfoque se base en nuestra experiencia. Me encanta mi profesión, pero no la perdono la concepción de la vida que me ha dado. Ya te lo dije, hablar desde la arena resta objetividad (desde cualquier arena).
Entonces… ¿Qué hago aquí? ¿Será por morbo? Pues tampoco, te respeto más que eso. La primera vez que entré en tu “blogg” me llamó la atención el respeto que sientes hacia ti misma. Cualquier profesión no está completa sin los reconocimientos personal, profesional y social. No te he idealizado. Es tentador para muchos hombres pensar que la mujer es un ser frágil, inocente y necesitado de protección. Yo pienso que tú has tomado el camino corto, “has ido a la montaña y te la has traído”. Con ello has ganado reconocimiento personal y profesional y, luchas por el tercero. Por eso te respeto y te aprecio, que no quiere decir que comparta tu visión. Todos mis comentarios han sido escritos, guardados y vueltos a releer otro día antes de enviarlos, todos excepto los versos, que fueron escritos, usando tu expresión, “a vuelapluma”. Quizás, de haberlos reposado, hubieran ganado algo en calidad pero no en sinceridad. Por eso los dejé tal cual.
Esta segunda parte es más difícil de expresar. Entiendo que me has ofrecido tu amistad (a lo mejor es una impresión equivocada), aún no he contestado. No sé si estaría a la altura. Tengo, incluso, una dirección de correo para enviarte, no para que me escribas sino porque es básico (los amigos tienen que saber que pueden recurrir al otro cuando lo necesiten). Pero, ¿realmente me necesitas para algo? Visto tu último comentario (que NO me ofende), no creo que yo te haya aportado nada más que juegos de palabras. No compartimos vida: vivimos en ciudades diferentes, círculos diferentes, con concepciones diferentes… no nos hemos mirado a los ojos. Tú encuentras amigos entre la “gente” y yo encuentro “gente” entre los amigos. No sabes nada de mí más que lo que escribo (y eso deja mucho terreno abierto). Veo que hay personas que te aprecian, no me refiero a los que, como yo, no te conocen, sino a los que sí. Eso vale más que unos archivos.
Y de Sandra ¿qué?, ya estas tú para chocarla la cabeza (en ningún momento nos hemos parado en esa frase, para Sandra la más importante). Yo solo puedo distraerla (si realmente me lee). Alejarme del tema. Hace años le conté a un amigo un problema que me obsesionaba y me ignoró, y me contestó con otro que él tenía. Fue mano de santo.
“Por padecer pobreza nunca os desaniméis, porque otros más pobres un día encontrareis” ¿te suena?
Perdón por los “tecnicismos”. No voy de listo, solo respaldaba mi desacuerdo con el contertuliano. Tampoco he pensado que seas capaz de hacer daño a nadie, pretendía ser solo un guiño (obviamente desafortunado).
Esta vez no voy a dejar reposar el comentario, te lo mando tal cual.
Un cariñoso abrazo
L321 hola de nuevo!!!
En primer lugar, decirte que no hay rapapolvo para tí. Siento mucho que te lo hayas tomado como un ataque. En absoluto iban esos comentarios por tí, sino que te incluía en ellos para discutir acerca del liberalismo del que hablaba Al Jarabi, y siguiendo el hilo argumental de la propia Sandra.
En el fondo, como ya te he dicho otras veces, tenemos más puntos en común que desacuerdos.
Los términos, “puta y putero”, leélos por favor, en el contexto de alguien (yo), que estoy acostumbrada a usarlos, en lugar de los eufemismos “profesional y usuario del sexo de pago”.
E, indiferentemente, de si lo eres o no, a mí personalmente, lo que me gusta de tí es tu frescura e inteligencia en tus hilos argumentales.
La hipocresía nos persigue en nuestro día a día. No es propiedad absoluta del mundo de la prostitución.
Recuerdo un caso curioso. Una chica, madre de familia, que todos los días, salía de su casa para ir a su oficina, puesto que era una alta ejecutiva. Siempre con trajes aparentes, perfectamente maquillada, a la última en tecnología móvil, etc…
El único pero, es que por algún motivo, parte de su sueldo quedaba siempre retenido.
-Cosas de las grandes multinacionales- decía ella.
Un día, como suele pasar, por razones que no vienen al caso se descubrió el cuento.
La chica en cuestión trabajaba en una empresa como limpiadora.
Era tal, la vergüenza que eso le producía, que se había inventado una vida. Toda su vida. Gastaba lo que no tenía. E incluso les mentía a los miembros de su propia familia. Todo se había ido haciendo una bola. Préstamos personales, nóminas falsas, tarjetas oro…todo mentira! Imagina la que se montó cuando su marido descubrió todos los trajineos que ella se había inventado. Reuniones hasta tarde, que no eran más que horas extra. Algún viaje (inexistente) que no era más que, al salir de su trabajo habitual, hacía horas en otros sitios tales como, naves industriales, para sacar más dinero y así seguir con sus invenciones y fantasías.
Más hipocresía. A ella le daba vergüenza ser limpiadora.
Es verdad qe yo no tengo ese sentimiento. Pero la sociedad dice que somos mala gente. Explotadas, yonquis, depravadas, estafadoras, vehículo de varias ITS.
No L321, no era tal el rapapolvo para contigo. Aunque sí con la vida que nos rodea.
Se pueden hacer amigos en internet. Claro. Y en la cafetería donde desayunas a diario.
El medio no es lo importante. Lo son la claridad y la transparencia. Como en cualquier relación….Y aquí llegamos a Sandra de nuevo.
Si a esta chica del cuento de antes, le daba apuro contarles a sus amigos, marido e hijos que era limpiadora, ¿cómo no va atener apuros Sandra, en contar que es una “profesional del sexo de pago”?
Y sí. Le doy chocazos. En toda la cocorota. Porque es mi amiga. Y porque la quiero. Si a una amiga no le puedo hablar con total sinceridad, sin adornos, no es mi amiga. De ella, a la inversa, no espero menos. Soy algo atípica L321, lo reconozco, pero mis amigos son mi gran fuente de vida y fuerza. Sin ellos, sí me vendría abajo. Y los chocazos son tan necesarios como los mimos. La amistad es, para mí, el lazo más fuerte que rige mi vida.
Espero, esta vez haberme expresado con más claridad. Pues, al releer mi propio comentario, me doy cuenta que sí doy pie a malas interpretaciones.
Amigos?
Paula
Apreciada Paula
Intuyo que tengo alguna cana mas que vosotros (Paula – L321). Personalmente intento NO dar “consejos” a nadie.
Pero si me gustaría recomendarles que se tomen un TILA, se den un paseo y que les toque un poco de aire.
Y si les sirve de “consejo” el diablo sabe más por viejo que por diablo.
Un fuerte abrazo
P/P
PD. Un beso para Sandra
Hola Paula
Dale un vistazo ha este Blog esta interesante – curioso
Bajo las sombras de mis secretos – http://naraliea.blogspot.com/
Un abrazo
Hola Paula.
LO SIENTO x 100 (lo escribiría como en el colegio pero con el ordenador haría trampas:-) ).
Al contrario de lo que reza el dicho, en este caso ha sido el bosque el que no me ha dejado ver el árbol. Deseaba cambiar de tema y, mira por donde, no me di cuenta de que lo estabas haciendo. Transmitir las emociones por escrito es difícil, no solo por cómo escribimos, sino porque no podemos controlar la interpretación de quien nos lee. Bien, una vez resuelto el malentendido (mira que somos tontos a veces, al menos yo)… ¡Vayamos a por el liberalismo! (Pero antes de seguir, has de saber que prácticamente me estoy creando una opinión al respecto según escribo. Mi ignorancia del tema es supina y de hecho, he borrado casi la mitad de lo que he escrito.
Hoy estoy “criticón” así que empecemos por decir que los que defienden el liberalismo son los primeros en limitarlo. Pienso que el concepto, en el caso propuesto por ti, no es exacto a la hora de reflejar la doble moral que impera en mucha gente. Somos “liberales” (hablar en primera persona es, en este caso, una forma de hablar) para pensar que una jovencita tiene derecho a prostituirse y, somos “liberales”, para aprovecharnos. Pero no lo somos para ser el padre de la chica… No sé cual es el problema, está muy claro, ese mismo señor es lo suficientemente “liberal” para exigir que no se metan en su vida ni en la de la chica (aunque él lo haga a saco). Estos “liberales” se caracterizan porque, al igual que los de verdad, no son liberales para todo…, recuerdan un poco aquello de que “tus ovejas son de todos pero mi pollo es mío” (Uy, me acabo de dar cuenta del chiste si cambiamos una letra).
No quiero volver a recurrir a la anatomía así que dejémoslo en el conocido dicho de que los hombres piensan con el “gallinero” (quiero pensar que no todos, por lo menos una vez bloqueado el primer pensamiento:-) ).
Cierto es que hay personas y parejas liberales. En las parejas, por ejemplo, ambos juegan a lo mismo de mutuo acuerdo. Son personas con una filosofía de la vida tan de respetar como cualquier otra y que establecen unos límites. No creo que ser liberal lleve implícito ser desalmado, oportunista ni otros adjetivos similares. Si vamos un poco más lejos, me atrevería a decir que muchos podemos ser un poco liberales para unas cosas y no para otras (lo definimos como tener una mentalidad abierta). Yo, más “blando” que tú, no definiría a éstos últimos como hipócritas en la medida que, aunque no se sienten capaces de actuar como piensan, tampoco lo hacen en contra.
Regresando al suelo, hace un mes largo no encontraba viable la relación de Sandra, tampoco estoy de acuerdo con la opción de “Al” (aunque reconozco que es más realista que la mía). A día de hoy, pienso que sí es posible encontrar a alguien capaz de aceptar la relación planteada en el caso de Sandra (me gustaría decir que lo he aprendido de nuestros diálogos, pero no, la verdad es que hace poco me he encontrado con un ejemplo en el día a día). Así que rectifico, la relación puede llegar a ser tan duradera (con mi concepto de duradera) como cualquier otra. La pregunta que me surge ahora es si Sandra aceptaría ese grado de liberalismo en su pareja porque, Sandra, por muy liberal que sea, también está sujeta a las maravillosas contradicciones del ser humano.
¿Y los derechos, a lo que sea, de las jóvenes prostitutas?…. Puf!!! esto se lía por momentos: dos categorías, las que acceden porque no ven otra opción y las que acceden porque quieren. Sobre las primeras no hay justificación social que valga (me refiero que justifique a la sociedad), pero ¿se puede evitar? …¿debería poderse? El otro día barruntaba yo (quien me lo iba a decir) sobre los posibles beneficios de la legalización de la prostitución y pensaba que éste podría ser uno pero, al final, llegué a la conclusión de que, como mucho, solo lo limitaría algo (la economía sumergida está y estará siempre).
Respecto a las que acceden “porque quieren”, no sé si coincidirás conmigo en que es una opción de vida que requiere una gran madurez. Dudo que haya jovencitas que sean capaces de valorar o protegerse del daño psicológico que supone romper la imbricación educacional occidental entre sexo y emociones –hasta a mí me cuesta entender lo que acabo de escribir- (porque me consta que para alguna que otra cultura no es un problema). Somos mayores de edad a los dieciocho, pero no maduros. Así que, en lo que a mi respecta, éstas jóvenes pertenecen también a la primera categoría.
Respecto al ejemplo de tu último comentario. Muy breve, se me ocurren un par de opciones (no doy para más): si, como parece, la chica realmente se avergonzaba de su trabajo (tonta del bote -con perdón-) o, menos probable por la narración, si su marido/familia la hacía sentirse inferior (tonto/s del bote -también con perdón-). En cualquiera de los dos casos justificable. En el primero porque la chica no daba más de si y, en el segundo, porque la inseguridad (no encuentro el término correcto en una sola palabra) las gasta así.
El ejemplo es bueno para lo que quieres transmitir, pero no para generalizar mi respuesta a la situación que querías poner de manifiesto, por lo que ruego que nadie, salvo la chica de la narración, se vea reflejada/o en mi extremada simplificación. Contestando a tu planteamiento de fondo, se me ocurre que las personas escondemos las cosas por cuatro motivos (y el orden es aleatorio). El primero por vergüenza, el segundo por no hacer daño, el tercero porque pretendemos sacar partido de una información y, el cuarto y menos reconocido, porque es la única forma de protegernos de la ignorancia y/o de los prejuicios de los demás. Solo supongo en qué dos grupos se encuentra Sandra y me parece bien.
No sé la edad de los padres de Sandra ni si sospechan algo o no, lo que sí creo es que, a medida que nos hacemos mayores la gente se vuelve emocionalmente egoísta. Los huesos duelen, también las articulaciones y, como no, el alma, a la que llevamos muchos años dándole “caña”. Cerrar los ojos sea quizás una forma de encarar la recta final sin sobresaltos.
Regresando a lo personal gracias, una vez más, por tu consideración hacia mis habilidades redactoras. Lo de la frescura (qué gran cumplido) lo retirarías si vieses el humo que me está saliendo ahora de la cabeza.
Un laaarrrrgo abrazo
L321
PD: No acepto la amistad de la mala gente, de depravados/as ni de estafadores/as”. Así que estoy encantado de aceptarte y de que me aceptes tú.
Otra cosa, por las fechas en que estamos, en los próximos días discúlpame si no te martirizo tanto.
PPD Gracias F.A. por tu consejo. Si haces referencia a que me “mosqueo” con facilidad, prometo enmendarme. Si piensas que hay una implicación emocional más allá de la expresada, creo que te equivocas. Por cierto, me caes bien.
Hola de nuevo L321
Ha pasado mucho tiempo, el verano ha pasado despacio, pero se ha ido deprisa.
Un día atropella a otro. Ni los vivimos sólo los bebemos. Y de un trago.
Planteas muchas cuestiones en tu último comentario. Veamos qué puedo hacer para responderte, aunque aviso, no esperes milagros. Vengo espesita hijo.
Hablas de liberalismo y del derecho a prostituirse.
Ea! nada más que decir al respecto. Derecho a elegir libremente lo que cada una de nosotras queremos, o decidimos hacer, en un momento determinado de nuestras vidas.
Nadie es puta por vocación, la que lo es por vocación lo hace de manera ocasional y no cobra. Y…en el caso de que cobrar le “ponga”, será algo simbólico, porque no busca el dinero, si no el morbo.
En cuanto al tema de la edad, creo haberlo dicho ya en alguna parte. Es triste, sobre todo por lo compleja que es la sexualidad en la mujer, descubrirla a través del mundo del sexo de pago. Y sí, estoy segura de que muchas pagarán durante mucho tiempo esos desperfectos. Por eso, cuando una chica demasiado joven, me pide asesoramiento, le digo que se lo piense mejor. Una cosa es cuando tú has aprendido a disfrutar del sexo, lo has asimilado, conoces tu cuerpo, has aprendido a escucharlo, y reconoces sus “clicks”. Entonces, puedes gozar con cualquier compañero, porque sabes qúe, cómo y cuándo. Puedes transmitirlo y aumentar con creces la sensación de placer. No sólo en tí, si no también en tu compi. De eso no hay duda alguna.
Los padres de Sandra….son otro cantar. Ahora sabemos que sí lo saben. Lo intuían. Vamos, lo sabían. Pero, es que su hija les ha comparado tantas cosas…es una chica magnífica! Hija…eso se lava y se estrena-dice mamá-.
Sandra está pasando unos días duros. Lamentablemente duros.
Y es que ¡El Ilusionista ha vuelto señores!
-Te eché tanto de menos… Unos días de vacaciones nos sentarán bien cariño. Olvidemos todo lo ocurrido. Seamos felices.
Y Sandra ha sido feliz, aún a pesar de la ceniza de su amiga Paula: -No te fíes Sandra. Ten cuidado cielo-.
Pero claro, ante un amor re-re-cuperado…¿quién le pone puertas al campo?
Han sido unas semanas maravillosas. Las viví casi día a día con ella. Me llamaba en cuanto tenía un segundo. Me mandó mil sms,quería que me lo creyese. Y quería creérselo ella. No se lo recrimino. Tenía todo el derecho.
Las vacaciones llegaron a su fin. Había que volver a casa. Juntos. Pero al bajar del avión, él le dice que, esto no puede ser. Que está triste pensando en el duro momento en el que ella deba encender su móvil B, y atender a sus clientes. Que no va a poder resistirlo.
Que se le parte el alma. Y la deja en la puerta de salida de la nueva terminal del aeropuerto de El Prat. Ni siquiera compartieron taxi.
De ella, se han aprovechado sus padres. Y El Ilusionista. Se ha quedado a dos velas, porque, me lo imaginaba, aunque no podía saberlo con seguridad, ella corrió con prácticamente todos los gastos.
Y ahora, sus padres la asedian…no llegan a fin de mes.
Y El Ilusionista no le coge ni el móvil…
Gracias a Dios, nos tenemos la una a la otra. Por más errores que cometamos, nuestra amistad está por encima de cualquier cosa estúpida que hagamos o digamos.
Sandra, te quiero amiga!
Hola Paula
Como estas?
Por lo que leo “nuestra” querida amiga Sandra sigue sufriendo.
Cuando veas ha Sandra dile que NO llore, las lagrimas no le dejaran ver el sol; que NO se amargues la vida, que le saldrán ulceras. Desgraciadamente el tiempo lo “cura” todo. Hasta el mal de amores
Sandra si lees es Blog solo quiero decirte que puedes estar muy orgullosa de tu AMIGA Paula.
Un abrazo
PP – EC.
Hola Fiel Admirador
Un placer verte de nuevo por estos lares amigo!
Sandra nos lee, y sigue esta entrada con el interés lógico.
Me pide que os de las gracias en su nombre a todos cuantos habéis participado y os habéis interesado en sus andanzas.
Sandra está ahora pasando un momento amargo, duro y largo, muy largo. Porque los días se eternizan. El tiempo en sí, es caprichoso. Y si, en los momentos buenos, de grandes recuerdos pasa como una exhalación, durante los malos, cada segundo vale por cien. No os abrumaré con detalles morboso.
Sólo me gustaría saber por qué el ser humano es tan absolutamente necio con esas personas que se supone son aquellas que más amas.
Comprendo el egoísmo propio de los padres. Nada importa, ni siquiera el cómo, con tal de poder tener más dinerito.
Incluso comprendo a El Ilusionista. Sandra es preciosa, una belleza de esas que envidias de manera sana, pero que envidias. Una mujer preocupada por su entorno social, con ganas de saber y aprender a diario. Es un lujo estar con ella. Así que comprendo que él quisiera volver a compartir su vida con Sandra.
Pero…¿Por qué para obtener aquello que queremos, no nos importa dañar a las personas? ¿Por qué tenemos esa capacidad de egoísmo, sin pensar en la debilidad de la persona que confía en nosotros?
¿Por qué no hablar claro y decir las cosas tal y cómo son?
Tipo: -Hija, por nosotros no lo hagas. Ya nos apañaremos. Tú trabaja para labrate un buen futuro. O…
-Sandra, no volveremos a estar juntos como pareja pero, si te apetece, estas vacaciones podemos pasarlas juntos. Ir de viaje a algun sitio dónde estar a gusto y disfrutar.
Algunas personas se ha acostumbrado a mentir sistemáticamente. Todo vale si es por conseguir aquello que se anhela, ya sea un bien material o a otro ser humano.
Disculpadme, el estómago se me revuelve…
La verdad es que no se como llegué hasta aquí pero ya que he amarrado y leido detenidamente el post te dejo mis impresiones, yo tuve la dicha/fortuna de encariñarme con una scort de cierto renombre, pasado algo así como año y medio todo terminó, no me refiero a una relación amorosa me refiero a una relación que yo pensaba que era de amistad (debería poner esas últimas palabras en mayúsculas porque mi afecto era tal y sin el fin que alguna mente enferma pueda suponerme de no pasar por caja). Aclaro que algunas personas que nos sentimos solas buscamos afecto hasta debajo de las piedras y sabiendo que es duro, no tenemos reparos en ofrecer nuestro afecto hasta los peces de un acuario, por favor no malinterpretes estas palabras, no estoy poniendo a profesionales del sexo a la altura de un pez payaso o un pez ángel.
Las palabras suelen ser armas terriblemente crueles y no puedo olvidar como me llevo a la cruda y pura realidad, que no era otra más que yo era un cajero automático para ella (no dijo esto, pero es la traducción) amén de que me tomase el pelo con si voy pero no voy y encima me deba dinero, en fin que me estoy perdiendo, lo que quería decir es que algunas personas cercanas a mi sabían de su existencia y nunca me avergoncé de ella pero lo que si parece es que ella si de mi, deduzco que algunas profesionales no quieren establecer más vínculos que el mero intercambio físico/monetario como entiendo pasó con mi amiga y lees y relees que desean lo contrario (eso tan manido de lo que hablan algunos de la complicidad por ambas partes), en fin, la vida es puro teatro.
Me sorprendo a mi mismo que podría ponerla a caer de un guindo pero eso no va conmigo, aunque no consigo que se quite ese amargo sabor en la boca de la decepción, porque perder a alguien que considerabas tu amiga puede ser tan amargo como un desengaño amoroso y a mi, personalmente, me duele mucho más, no está uno muy sobrado de amigos.
Todo reside en las formas y eso lo llevamos cada uno grabado a fuego, si eres íntegro/a lo serás con tu compañero/a hasta incluso el día que te mande a hacer puñetas.
La verdad es que mi caso poco tiene que ver con el de tu amiga, pero yo si le encuentro parecido respecto a las reacciones de los dos protagonistas, es tu amiga la que llora (seguramente el lo lamentará también, tengo una fe infinita en el género humano, soy así de pardillo) y en mi caso no creo que mi amiga derramase ni una gota por mi, debo admitir que a lo mejor no lo valgo, pero eso es otro cantar.
Dios que rollo te he contado y todo para responder a tus preguntas finales, pues bien, allá van mis respuestas:
Particularmente a mi el pasado sólo me interesa para los libros de historia a la que soy muy aficionado luego su vida pasada es suya y sólo suya y a nadie más le importa, si estuviesemos arrastrando nuestro pasado nunca podría hacer algo nuevo, pues siempre puede haber algún reproche, imagina que tuviesemos que ir con nuestro certificado de penales encima, nuestras ficha dental o el historial de besos dados y no dados.
Sobre si se lo debe decir, a mi personalmente me gustaría saberlo y aunque estoy seguro que me llevarían los demonios si siguiese en el mundo del sexo de pago intentaría por los medios humanos a mi alcance crear un futuro juntos fuera de eso y mis malos “espíritus” se marcharían volando, ya se que todo esto es teoría y es muy bonito, pero jugar con fuego ajeno siempre es más fácil.
Para saber en que momento debió decírselo, esa es buena, por ejemplo después de que el Madrid/Barcelona ganasen la copa de Europa y pidiéndole que le pasase la sal, disculpa esta licencia cómica, no te enojes, los que somos del Atleti no tenemos esa fortuna, a nosotros se nos podría decir un día que el equipo no pierda.
Sólo espero que tu amiga se encuentre mejor, se dedique a lo que se dedique, si sigue con su chico o no, lo importante es que tenga algo a lo que agarrarse si algo funciona mal y eso veo que lo tiene y por lo que me parece, muy bien, tu amiga es muy afortunada de tenerte cerca.
Un cálido abrazo.
Mis respuestas:
-¿Hizo mal mi amiga en esconderle a su novio su profesión?
En este caso en concreto puede que sí. No hay una regla, según vaya conociendo a la persona, si es alguien abierto y tolerante hay que contarlo; en caso contrario haría mejor en callar.
-¿Cuándo debió decírselo, en caso de tener que hacerlo?
En su debido momento. Como he dicho no hay una regla estricta, sino que depende de quién sea la otra persona. Como decía Norberto Bobbio, “justicia es tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales”.
-¿Creéis que un hombre que no está dentro del mundo del sexo de pago, puede comprender por qué una mujer es prostituta?
Absolutamente no, ni siquiera muchos de los que están dentro. Hace falta ser un putero de largo recorrido.
-¿Y cuándo dejemos esta profesión, el pasado debemos contárselo a nuestra posible pareja?
Como he dicho depende de qué pareja tengas. Lo ideal sería no guardar secretos, pero eso sólo es posible con ciertas personas. Usa el sentido común, si te sientes cómoda, si sabes que no te va a dar problemas, entonces díselo. Si albergas dudas no lo hagas, una vez revelada la verdad ya no hay vuelta atrás.
-Ser escorts ¿nos obliga a que nuestra pareja sea usuario de sexo de pago?
No, pero ayuda. Por ejemplo no tendríais que andar con doble vida. Tampoco todos los “puteros” somos igual de comprensivos, pero por regla general tenemos una visión bastante más bénevola de la prostitución de la mayoritaria en esta sociedad.
Y vosotros…¿cómo hubieráis reaccionado en caso de haber sido el novio de Sandra?
Pues comprendiendo el por qué no lo había contado, tratando de calmarla y quitando hierro al asunto y, al menos yo personalmente, queriéndola aún más.
Cliente X, putero de la cuna a la tumba
Partiendo de la base de que, el novio de Sandra no fue, ni es putero, difícilmente hubiese podido comprenderlo. Lo intentó, me consta, pero le pesaron más los estigmas sociales y morales que, el propio amor.
Intentó compartirlo con ella, pero no pudo soportarlo.
No es un mal hombre, pero está condenado por sus propios concepto morales. Como casi todos nosotros. Él es un hombre joven, para nada está despegado del mundo actual y sin embargo no podía seguir con sandra sabiendo a qué se dedica.
Una lástima, de veras hacen una pareja preciosa. Pero ella ahora teme que el vuelva a dejarla y él que le engañe de nuevo.
Pues ya tenemos un motivo más, llamado Sandra, para luchar por la normalización social de la prostitución.
De todas formas está bien que el novio se haya enterado porque así le ha conocido de verdad. No creo que merezca la pena estar con alguien que no te quiera y respete tal y como eres.
Cliente X, el putero del mañana
Hola ClienteX
Creo que pesa social y moralmente el hecho de que tu novia sea escort.
Una chica de la que, profesionalmente, todo el mundo cuenta maravillas.
Guapa, encantadora y muy buena persona.
Víctima de la sociedad por su profesión.
Pues a mí siempre me han dicho que llorar no es malo ya que lo que uno lleva dentro hay que sacarlo fuera. Para mí llorar es vaciar el alma que no el corazón. La gente confunde alma y corazón. El corazón no entiende de amor, quien entiende de amor es el alma. El corazón simplemente es un organo del cuerpo. La alma es algo difícil de describir. Es como un baúl de los viejos recuerdos lleno de historías, sentimientos y emociones de un ser humano.
-¿Hizo mal mi amiga en esconderle a su novio su profesión? No
-¿Cuándo debió decírselo, en caso de tener que hacerlo? Cuando ella hubiera visto que la relación hiva enserio y hubiera estado preparada para decirselo. Si su “amor” lo hubiera aceptado la quería de verdad.
-¿Creéis que un hombre que no está dentro del mundo del sexo de pago, puede comprender por qué una mujer es prostituta? SI
-¿Y cuándo dejemos esta profesión, el pasado debemos contárselo a nuestra posible pareja? NO todos tenemos un pasado. Lo que jamás debemos hacer es mentir. Antes de mentir “callar”.
Si nos quiere lo entendera todo.
-Ser escorts ¿nos obliga a que nuestra pareja sea usuario de sexo de pago? NO
Y vosotros…¿cómo hubierais reaccionado en caso de haber sido el novio de Sandra?
Una pareja entendedora y comprendedora de su situación. El trabajo es el trabajo. Seas puta o seas cocinera. Da igual. No dicen que el sexo no es amor? Si lo haces con tu pareja es simplemente por puro placer de complacerlo. El sexo y el amor son cosas distintas y que mucha gente confunde. El amor es amistad y comprensión y afinidad con una persona. No me hubiera importado.
Saludos,