‘La verdadera naturaleza del amor’ o ‘Restos humanos no identificados’ es el título de una película canadiense de 1993. Originalmente fue escrita como obra de teatro por Brad Fraser. La historia del film gira en torno a la vida de un conjunto de amigos treintañeros, un grupo de chicos y chicas entre los que se pueden encontrar distintas orientaciones e inquietudes sexuales. Se hallan en una etapa de experimentación en su vida con respecto al amor y al sexo. El contexto lo proporciona Edmonton, la ciudad donde viven, en la que un asesino en serie está aterrorizando a la población.
Uno de los temas sobresalientes de la película es que en el amor no debe haber guiones preestablecidos. Intenta transmitir el mensaje de que una cosa es el amor y el sexo, y otra los convencionalismos establecidos en torno a ellos. Entre los convencionalismos más obvios que cuestionan está el ser heterosexual y el automáticamente mantener una relación monógama y exclusiva. Entre el grupo de amigos que forman el elenco, algunos se atreven a experimentar con modelos sexuales que ‘a priori’ no se hubieran planteado. La trama muestra que, cuando miramos atentamente, tenemos más oportunidad de contemplar otras alternativas reales para cada persona. En este sentido, quizás el principal mensaje sea que merece la pena ir un poco más allá de lo que marcan las convenciones.
En nuestra sociedad, muchas veces parece que estamos todos cortados por el mismo molde. En ocasiones podemos tener la profunda impresión de que el estilo de nuestra vida, incluyendo el ámbito sexual, ya está marcado. Hay momentos que podemos sentir que todo está decidido y que lo importante es encajar, cuando en realidad cada persona es libre, en teoría, para tomar sus propias decisiones y cometer sus propios errores. A veces las presiones provenientes de esquemas convencionales dificultan mucho la búsqueda de opciones alternativas en el amor y en las relaciones de pareja.
En esta historia se subraya que puede resultar muy revelador explorar nuestras fantasías, profundizar en nuestras inquietudes y descubrir de ese modo lo que realmente deseamos. Si hace falta romper con las convenciones, en el proceso encontraremos las razones para hacerlo. Y si nos equivocamos, podemos aprender de nuestros errores y corregirlos. Todo lo cual nos parece muy pertinente para las relaciones sexuales, de amistad y de pareja.
¿Crees que el amor verdadero es necesariamente convencional? ¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Consideras que tu relación de pareja es convencional o poco convencional? ¿Qué estarías dispuesto o dispuesta a hacer por tu pareja?
http://www.soitu.es/soitu/2009/05/28/sexo/1243535955_404475.html








