Gran redada en Magalluf y Palmanova contra los habitantes de la noche. En la madrugada de ayer, un gran despliegue protagonizado por funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, agentes de la Guardia Civil y miembros de la Policía Local de Calvià, batió las zonas de Magalluf y Palmanova. El motivo de la operación, según han informado fuentes de la Guardia Civil, cuerpo con las competencias en materia de seguridad en esta zona, era responder a las denuncias por robos y otros delitos. Las fuerzas y cuerpos de seguridad se desplegaron durante toda la noche procediendo a identificar a todos cuantos les parecieron sospechosos.
El resultado de la acción ha sido la localización e identificación de 68 personas, entre las cuales 55 eran mujeres de origen africano, presuntamente dedicadas al ejercicio de la prostitución y a la comisión de hurtos. El resto de las personas localizadas son 13 hombres.
A éstos, la Policía Local les levantó actas sancionatorias por una infracción de las normas municipales por venta callejera. Las personas indocumentadas han sido trasladadas a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía para su identificación. Con esta operación se aprietan las tuercas al colectivo de cientos de inmigrantes subsaharianos (nigerianos y senegaleses principalmente) que subsisten a base de la venta callejera, una actividad ilícita pero no lesiva de la seguridad, ejerciendo la prostitución —algo ya más cuestionable— y, sobre todo, dedicándose a cometer hurtos y robos al crear las circunstancias idóneas de aislamiento e indefensión que en un momento determinado puede encontrarse un cliente de un servicio de prostitución.
Un equipo de la Guardia Civil con base en Palma realizó el viernes otro importante servicio en un ámbito muy similar. Agentes de este cuerpo detuvieron a dos ciudadanos rumanos, uno búlgaro y otro español, como presuntos autores de un delito de inducción a la prostitución mediante engaño. Además se detuvo a dos mujeres, una sudaní y una brasileña, por un delito de extranjería.
Tras tener conocimiento de que en un local de Santa Ponça se estaba ejerciendo la prostitución, agentes de la Guardia Civil del EMUME (Equipo Mujer Menor), procedieron a realizar una inspección sobre el citado local de alterne en Santa Ponça en donde detuvieron a los mencionados sospechosos.
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/30/baleares/1243702653.html








