PROSTITUCIÓN EN EL BAIX LLOBREGAT
Castelldefels y Gavà comenzarán a multar pasado el verano la prostitución callejera | Una mayor presencia de agentes policiales consigue limitar la actividad en la zona
La imagen de la autovía de Castelldefels, la C-31, es la de una vía principal tomada por prostitutas, al menos, desde hace más de una décda. El acérrimo marcaje de la policía local en Gavà ha hecho que apenas queden mujeres ofreciendo servicios sexuales en este término municipal. Pero la prostitución no entiende de límites administrativos y, a diario, sigue jugando al gato y al ratón con la policía.
En Castelldefels continúa trabajando, sin tantos impedimentos, una decena de chicas. Ahora, algunas de ellas, también han regresado a Viladecans, a pesar de que la policía local ha aumentado su presencia. No es extraño ver incluso a algunas de estas mujeres tratando de captar clientes con policías a unos cuatro metros, dispuestos a multar a los coches que paren.
Gavà y Castelldefels han aprobado recientemente ordenanzas para sancionar la prostitución en la calle, que comenzarán aplicarse en septiembre, en el caso de la primera población, y en octubre en el de la segunda. Por ahora, su anuncio y su aprobación inicial no han provocado el éxodo de las prostitutas, como tampoco lo han conseguido otras medidas. La autovía sigue siendo una buena zona para hacer la calle.
“Con esto no va a poder acabar nadie”, dice Feliciano, un jubilado, tras secarse con un pañuelo el sudor de la frente. Va caminando desde el núcleo urbano de Castelldefels hasta la zona de la playa. Está parado al principio del puente de la autovía, a la altura del Tenis Gimeno, junto a un colegio. A escasos veinte metros tres jóvenes, dos de ellas en tanga y en ropa interior tráslucida, tratan de parar a algunos clientes que circulan por el vial de la autovía. Algunos se detienen. “Y como paran, con esto no va a acabar nadie”, prosigue Feliciano.
Prostitutas en el tramo de la autovía de Castelldefels a la altura de las pistas de tenis, pero también antes de llegar allí y después, cerca del Viviera. En el otro lado de la carretera –sentido Barcelona– una vez pasado el Zaragata Cada día una decena de trabajadoras sexuales. Antes eran más, pero las que permanecen continúan trabajando sin apenas problemas. Se pueden pasear prácticamente desnudas pese a las quejas de los vecinos. Cerca hay pisos, equipamientos deportivos, colegios. Entre ellas, todavía queda alguna albanesa transportada cada mañana hasta este punto en una furgoneta.
“No soy tan atrevido para decir que la nueva ordenanza va a acabar definitivamente con la prostitución de la autovía, pero sí que va a producir un cambio importante y sustancial, nos da instrumentos para sancionar”, explica el alcalde de Castelldefels, Joan Sau. “Se ha doblado la presencia policial y se redujo el número de chicas. Aunque siguen habiendo”, añade.
La norma para sancionar la prostitución en las calles de Castelldefels comenzará a aplicarse en “septiembre u octubre”, señala Sau. Contempla sanciones desde 750 a 3.000 euros. Su base es la prohibición de negociar intercambios sexualesamenos de dos kilómetros de escuelas o parques infantiles. Ningún punto urbano de la ciudad reúne estos requisitos. Es una ordenanza similar a la que también se ha aprobado de forma inicial en Gavà, en donde se comenzará a aplicar después del verano. Las multas serán de 150 euros, pero la problemática de la prostitución, que se ejerce al lado de viviendas, está aquí bastante controlada. Hace dos años había una veintena de chicas, ahora quedan apenas dos. Fue precisamente hace un par de años cuando comenzaron la vigilancia policial y las multas a los conductores que frenaban en seco en la autovía o que entraban en caminos rurales o agrícolas de acceso restringido.
“La situación ha cambiado mucho.. Al lado de donde se ponían las prostitutas hay viviendas, hasta una guardería. La policía comenzó a sancionar a los conductores y la ordenanza será el paso definitivo. Las patrullas que están en la zona marítima de Gavà se ocupan cada día también de este problema”, explica el alcalde de Gavà, Joaquim Bolsero.
El cerco continuo de Gavà a las prostitutas provocó un éxodo a Castelldefels y, en parte, también a Viladecans. Ahora, cada día, a partir de las once de la mañana, llegan las pocas chicas que quedan en la zona –habitualmente una pareja– y se sientan en sus sillas de plástico, en el entorno de Gavà Mar. Una de ellas llega en autobús. Permanece sentada, hasta que, una media hora más tarde, aparecen los coches de la policía local. Deja la silla y se esconde. Los vehículos policiales se quedan plantados vigilando las sillas, hasta que al final las prostitutas desisten. Ya ni siquiera acuden todos los días.
Similar marcaje se da desde hace unos meses en Viladecans. La presencia de prostitutas en la carretera se remonta a la pasad década, aunque en los últimos cinco años ha sido cuando se ha multiplicado su presencia, con la llegada de un mayor número de albanesas y rumanas que ni siquiera se enfadan por la presencia de periodistas. Están demasiado asustadas. Estas conviven con las que llegan en autobús a su silla, caso de Gavà, o en un coche de gama alta, lo que sucede en Viladecans. Este municipio vuelve a tener prostitución en el entorno de la autovía, precisamente, su punto de origen. Fue con las obras de ampliación del aeropuerto y el desvío de la carretera cuando aparecieron en Gavà. Ahora han vuelto.
“Hay una presión continua de la policía local. También trabajamos conjuntamente con los Mossos y la Policía Nacional para prevenir delitos ligados a la prostitución. Aunque en nuestro caso la prostitución no se ejerce en zonas de viviendas, sino en entornos naturales”, explica Joan Pidelaserra, teniente de alcalde de Viladecans. Este ayuntamiento no descarta tampoco aprobar una ordenanza similar a la de las poblaciones vecinas. “Se estudiará”.
“Las prostitutas existen antes que Castelldefelso Gavà. Poco se va a poder hacer con ellas”, sentencia Feliciano antes de proseguir su camino hacia la playa bajo un sol abrasador.










Quitaron el Riviera, pero de que se quejan? ellas tienen que vivir y los tios follar, pues se ponen en las cunetas.
Los que cierran los puticlubs son mas degenerados que los que van.
DrMierda
xxx, eso que dices es de no tener ni idea. Se habrán ido a otros clubes o incluso a pisos, pero es muy raro que chicas acostumbradas a un buen club se hagan callejeras. El paso inverso es raro, pero puede darse. Que haya chicas de la calle que trabajen en clubes cuando las va mal, aunque suelen dejarlo porque ganan menos y no quieren ni aguantar horarios ni a babosos que las toquen el culo media hora para después no atenderse.
Ya que os tengo en esta entrada a ambos dos, os digo
Tened a bien mantener las formas y dejar los insultos para alta mar.
¿Clarito?
Sí, mamá.
No me dejes sin postre
Abuuuu!
Menos cachondeíto, hijo ya tengo uno y sabe comportarse mejor.
Si supieras lo que debieras decir, desde luego no sería esa frase desafortunada…otra más.
No me calientes que, paciencia, es una de las pocas cualidades que no tengo.
Ya tuve que proceder a un baneo permanente, tú pasaste por uno temporal. No me tientes querido que, soy humana.