En el futuro el mundo del sexo hablará japonés. De hecho, ya empieza a chapurrearlo. Basta darse un garbeo por internet para comprobar que ciertas prácticas y parafilias sexuales de indiscutible sabor japonés van ganando popularidad, aunque sólo sea para alucinar (o arquear cejas, marearse o quedarse sin palabras) en su contemplación.
Si bien es cierto que Freud se habría puesto las botas si hubiera podido conocer las peculiaridades sexuales de los súbditos de Aki-Hito, hay que reconocer que su capacidad de inventiva está fuera de toda duda. La industria del ocio sexual puede dar buena fe de ello.
Poco a poco van llegando a nuestro país productos de fabricación japonesa relacionados con el sexo. Está costando mucho porque, como me comentó el responsable de una tienda erótica de Madrid, negociando son un verdadero hueso y no se fían ni de su padre. Vamos, que hay que tener una paciencia de santo para entablar una negociación y conseguir llegar a algún acuerdo comercial. A pesar de todo, ya es posible adquirir en España algunos juguetes sexuales como los Tenga, unos masturbadores que en Japón se venden en las gasolineras (más de un millón y medio de unidades en el último año, según la revista Forbes) y que suponen una verdadera revolución en el campo del onanismo asistido.
Es precisamente en el campo de los productos relacionados con la masturbación masculina donde la industria erótica japonesa está dando el do de pecho. No en vano, según el Informe Durex, las parejas japonesas sólo tienen relaciones sexuales un promedio de cincuenta veces al año. Aunque la masturbación y tener pareja no está reñido (ni aquí ni en Japón), está claro que una vida sexual tan poco activa y vistosa en común se tiene que compensar por algún lado.
Por esta razón los departamentos de I+D de algunas empresas japonesas están devanándose los sesos para encontrar el aparato definitivo que permita al usuario experimentar sensaciones reales e inimaginables. Ya te digo que, con tal de ahorrarse tener que comunicarse o tocarse con otra persona, estos japoneses son capaces de todo.
Atención a la última novedad que nos llega de Japón: un masturbador que puede sincronizarse con una película pornográfica. Un sueño hecho realidad para muchos. En este artículo podéis enteraros bien de qué va este invento creado por la empresa SCW Japan.
Resumiendo, se trata de un masturbador llamado Virtual Hole que consta de nueve motores de vibración independiente y regulable. Lo que convierte este producto en algo revolucionario es que se puede emparejar con el Virtual Module, un dispositivo que controla el Virtual Hole y lo sincroniza al mismo ritmo de la película porno que el usuario esté viendo. El módulo tiene entradas y salidas de vídeo para conectarlo al televisor o DVD, y un puerto USB para conectarlo al PC.
Sin embargo, atención onanistas compulsivos, hay que aclarar que no todas las películas o webs de contenido pornográfico son compatibles con el cacharro. De momento, claro.
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/27/camaredonda/1248676722.html









