La prostitución gay no es cosa de la actualidad, hace siglos que se practica en el mundo y –al igual que la femenina- es la profesión más vieja del mundo.
A grandes rasgos se puede decir que la mayoría de los hombres que la ponen en práctica en España son inmigrantes y tienen entre 19 a 25 años.

Algunos la realizan porque necesitan el dinero y cuando encuentran trabajo lo dejan, otros lo hacen por curiosidad o por los grandes ingresos y están los que se prostituyen porque no consiguen otro tipo de ocupación a causa de la discriminación.
Los “chaperos” como se les llama en España, es muy común que tengan problemas de adicciones. Según estudios que se efectuaron en la comunidad gay de trabajadores del sexo del país, la mayoría son adictos a la coca base (la más nociva de todas).
Venden sus servicios al aire libre, en saunas, burdeles homosexuales, salas de cine XXX; aproximadamente sus tarifas son de 50 euros por “sesión”.
Otro de los grande problemas que acarrea esta profesión es el gran riesgo de transmisión en IT`S, los hombres en comparación con las mujeres prostitutas tienen un 25% más de posibilidades de enfermarse porque no toman tantas medidas preventivas como ellas.
La prostitución homosexual es una sombra, un segmento invisible del que nadie quiere hablar, un hecho que aún sigue sin ser atendido como debería.
http://www.sexologia.net/22-07-2009/homosexualidad/prostitucion-gay









hi k tal mi nombre es luis y soy una persona que bende su cuerpo, savzz solo kiero komentar esto con todos ustedes no es tan fasil pero te acostumbres tratas de dar lo mejor de ti por k en si es un travajo comun entre el anbiente gay
Hola Luis
Aquí tienes un espacio dónde poder expresarte con comodidad.
No es un trabajo fácil, aunque casi ninguno lo es.
Yo discrepo en esa afirmación de que tú vendes tu cuerpo. Nosotra/os los sexworkers, alquilamos tiempo, nuestro cuerpo es nuestro, lo cuidamos y lo mimamos, porque nuestro aspecto es primordial. Todo cuanto posees, es tuyo. No dejes que nadie te haga nunca creer lo contrario.
Un beso grandote Luis y sé bienvenido!
Paula