Asociaciones de vecinos del Raval de Barcelona y grupos de trabajadoras sexuales han apostado hoy por legalizar la prostitución para acabar con su práctica en la calle, tras advertir que la ordenanza municipal de civismo aumenta la inseguridad y las malas condiciones en que estas mujeres ejercen su trabajo.
Marcela Torres, portavoz del colectivo de trabajadoras sexuales ‘Àmbit Dona’, ha explicado que el aumento de la prostitución en la calle es “consecuencia de la ordenanza de civismo”, que entró en vigor hace ahora tres años, y ha denunciado que el “acoso y hostigamiento” al que se ven sometidas las prostitutas “no solucionará el problema”.
La ordenanza municipal de convivencia del Ayuntamiento de Barcelona, que entró en vigor en 2006, para regular diversas actividades problemáticas en la vía pública (desde la mendicidad hasta la realización de necesidades fisiológicas en la calle), restringe también la práctica de la prostitución en las cercanías de colegios y espacios concurridos, con multas tanto para las prostitutas como para sus clientes (de hasta 750 euros).
La portavoz insiste en apostar por la legalización como solución al problema y apunta que el cierre de pensiones y locales en Ciutat Vella, debido a la acción policial, ha llevado a las prostitutas en situación más precaria a ejercer la profesión en la calle.
Sin embargo, Torres piensa que “no existe voluntad política” para una legalización porque “nadie quiere asumir el coste político de una decisión que entra en conflicto con la moral de muchos votantes”, y ha desmentido que exista un aumento de la demanda: “lo que no ha conseguido la policía ni las ordenanzas lo está consiguiendo la crisis económica”, declara.
El vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), Jordi Giró, se muestra favorable a legalizar la prostitución porque la acción policial “sólo consigue que el problema se traslade de lugar”, y ha calificado de “deplorables” las imágenes publicadas hoy por El País, en las que se muestra a prostitutas y clientes manteniendo relaciones sexuales junto al Mercado de la Boquería.
Giró ha añadido que “si fuera el alcalde, me sentiría ofendido” por el impacto sobre la imagen turística de la ciudad y, al igual que el presidente de la Asociación de Bares, Restaurantes y Ocio de Barcelona, Enric Gomà, ha denunciado la “degradación” que sufre el entorno de Las Ramblas en los últimos años. Gomà apuesta también por la legalización como solución definitiva al problema de la prostitución y terminar con la situación de “conflicto perpetuo” que viven los vecinos del centro de la ciudad.







en tacna Peru, se legalizo la prostitucion, mas higienico , mas seguro. viva Peru pe.