La delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, afirmó ayer que el problema de orden público que se registra en los aseos de caballeros de la estación de autobuses, que llegan a ser utilizados algunos días hasta por 50 personas como lugar de encuentro sexual, no se puede atajar.
«Este es un tema complicado, porque los contactos sexuales, incluso el ejercicio de la prostitución, no son en sí mismo delictivos», dijo.
La delegada aclaró que el hecho de que alguien se aproveche y obtenga beneficio por el ejercicio de la prostitución de otras personas sí es delito, pero distinguió esta conducta de lo que sucede en la estación de autobuses. «Las relaciones consentidas entre mayores no son delitos, y por lo tanto no requieren la intervención de la Policía. Sí hay algún tipo de presión, sí que se puede actuar, pero para eso se necesita una denuncia previa».
Pereira recordó que la Policía y la Guardia Civil hacen visitas constantes a las distintas estaciones por múltiples razones, pero insistió en que este tipo de relaciones consentidas, «dentro de un cuarto», no son competencia de las fuerzas de seguridad. «Aún así, los agentes están a disposición de atender las peticiones que puedan hacer los ciudadanos», concluyó.
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