Adiós a los barrios chinos de Galicia

El traslado de la prostitución a clubes y pisos ha llevado al abandono de los tradicionales barrios chinos, acosados también por planes de rehabilitación. En Galicia suelen estar en lugares céntricos, incluso a escasa distancia de edificios emblemáticos, como catedrales o ayuntamientos. Casi todos forman parte de cascos históricos, por lo que son zonas urbanísticas muy codiciadas, pese a que algunas se convirtieron en guetos de prostitución, droga y delincuencia.

Su carácter marginal fue creciendo a la par que los edificios se arruinaban y envejecían sus moradoras, últimas representantes de una prostitución que se ejercía a pie de calle y en la que mafias y extranjeras no eran todavía tan predominantes. Sin embargo, estos barrios están mudando su cara. Vecinos y administraciones se han dado cuenta de la oportunidad que suponen y han decidido recuperarlos .

Ejemplo de ello es A Tinería, dentro de la muralla de Lugo. Tras una propuesta del concello, la Xunta inició la compra de edificaciones y solares para su rehabilitación. Una vez recuperadas y declaradas de promoción pública, las casas se sacaron en alquiler para personas de entre 18 y 35 años.

Así el barrio ha recuperado población, después de que un par de negocios de hostelería y varios de prostitución fueran lo poco que había. La responsable municipal de Urbanismo, María Novo destaca la »recuperación física y social» y que el comercio ha vuelto a la zona. La iniciativa ha sido premiada por la ONU como ejemplo de buenas prácticas.

Remodelaciones en A Coruña y Vigo
Si en A Tinería se intentó respetar el estilo tradicional del casco histórico, en A Coruña se optó por un aire más actual, en una remodelación realizada por iniciativa privada. El Papagayo, donde estaban los más conocidos lupanares herculinos, ha sido sustituido por una lujosa urbanización con más de 10.000 metros cuadrados de viviendas y oficinas y una plaza de diseño de más de 3.000 que conecta los barrios de Pescadería y Monte Alto, además de un área comercial que se llama ‘Bulevar del Papagayo’, a pesar de que hay quien abogaba por olvidar tal nombre.

Así se hará en Vigo, donde el barrio marginal de A Ferrería, en plena ciudad vieja y a la sombra del ayuntamiento, pasará a llamarse de San Sebastián para alejarse de connotaciones negativas. La zona está incluida en el plan de rehabilitación del casco histórico en el que colaboran concello y Xunta. La actuación prevista es similar a la que se realizó en Lugo pero por el momento las cosas van lentas, aunque ya han empezado a realizarse algunas obras, que conviven con unos pocos locales de y los van abocando, aún más, al cierre.

Otros lugares de encuentro
En O Pombal de Santiago también son pocos los que aguantan, apenas 3 ó 4. Dicen que alguno no cierra porque espera una buena oferta de las inmobiliarias. A escasos 5 minutos de la Catedral, la zona está llamada a convertirse en extensión del remozado barrio do Carme. A finales de año, el concello empezará un proceso de reurbanización y, aunque no existe proyecto integral de rehabilitación, hay ayudas municipales y de la Xunta para restaurar viviendas. Muchos ya lo han hecho. Inmobiliarias estiman que el precio del metro cuadrado se ha multiplicado por cuatro.

En Ourense la recuperación de viviendas en rúa do Vilar ha ido provocando el cierre de los , presionados también por un cambio en el modelo de prostitución que los lleva a desaparecer, mientras que en Ferrol los muelles de Curuxeiras han dejado de ser punto de encuentro habitual, aunque todavía operan allí algunas . Sin embargo, el barrio, Ferrol Vello, aún no ha sido rehabilitado.

En Pontevedra, la calle más céntrica asociada al negocio del es la avenida Reina Victoria, donde según la policía sigue existiendo prostitución callejera, aunque la urbanización la desplaza cada vez más a carreteras de las afueras.

http://www.galiciae.com/nova/40106.html

Share
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Comentarios en FaceBook:

Deja un comentario