Cuando hablamos de deseo sexual inhibido nos estamos refiriendo a un bajo interés sexual. Esto lo que supone es que la persona no iniciará ningún tipo de contacto sexual y en caso de que se produzca no responderá de una manera adecuada al mismo. El deseo sexual inhibido puede ser de tipo primario o secundario.

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Hablamos de deseo sexual inhibido primario cuando la persona nunca ha sentido gran interés por el sexo; cuando hablamos de inhibición del deseo sexual de tipo secundario es cuando la persona si tenía deseos sexuales con anterioridad pero ahora no los tiene.
Otra de las catalogaciones a las que podemos adherirnos es si esa inhibición del deseo sexual es general o específica. La inhibición del deseo sexual es específica cuando la persona no tiene impulsos sexuales con su pareja, y es de tipo general cuando nadie le atrae sexualmente. En los tipos de inhibición sexual más extremos la persona no solamente no tiene deseos sexuales sino que el simple pensamiento sobre el sexo le producen repugnancia.
La inhibición del deseo sexual es mucho más común de lo que se piensa. A las personas que más les afecta esta patología es a aquellas que tienen pareja estable ya que la falta de respuesta sexual puede provocar rencillas entre los miembros de la pareja. Normalmente las causas del deseo sexual inhibido suelen no suelen ser de tipo fisiológico, sino que más bien tienen que ver con conflictos de índole social: problemas de comunicación en la pareja, falta de afecto, conflictos de poder, falta de tiempo para estar con la pareja.
Otra de las causas fundamentales del deseo sexual inhibido se gestan en la infancia y la adolescencia: una educación muy estricta desde el punto de vista sexual en niños y adolescentes puede acabar provocando adultos con inhibición del deseo sexual.
Fuente: Medline Plus | Imagen: Sarah G…








