La Guardia Civil ha detenido a cuatro presuntos miembros de una red de prostitución que obligaba a jóvenes de Europa del Este a ejercer la prostitución. Durante la redad, el líder del grupo obligó a una de las víctimas a saltar por la ventana de un segundo piso, por lo que tuvo que ser hospitalizada.
La investigación dio comienzo hace unos meses. Los agentes de la Benemérita iban tras la pista de un grupo que implicado en varios robos perpetrados en viviendas de Valencia mientras los dueños dormían.
Además de sustraer objetos de valor en casas ajenas, se dedicaban a explotar sexualmente a jóvenes rumanas con la mayoría de edad recién cumplida. Algunas de ellas llegaban a España engañadas con falsas promesas de trabajo. Luego eran obligadas a vender su cuerpo en las inmediaciones de la V-21, cerca de Beniparrell, y en la calle Antonio Ferrandis de Valencia.
El pasado 29 de septiembre, los agentes irrumpieron en un domicilio de Pinedo, donde residía el líder de la trama, un hombre de nacionalidad rumana. En ese momento se encontraba con dos de las prostitutas y obligó a una de ellas, de 19 años, a lanzarse por la ventana para eludir la investigación policial.
La víctima cayó sobre un techo de uralita y sufrió una fractura de mandíbula, así como lesiones en la pelvis y el fémur. Una ambulancia la evacuó al Hospital La Fe, donde quedó ingresada para recuperarse de las heridas.
Tras el arresto del principal responsable de la red, la operación, bautizada como Hits, continuó con más registros. Otro hombre y dos mujeres, todos ellos de origen rumano, fueron detenidos por su presunta relación con el proxeneta.
La Guardia Civil imputa a los cuatro detenidos delitos de asociación ilícita, cinco robos con fuerza en domicilios de la provincia de Valencia, receptación (tenencia de objetos sustraídos), proxenetismo y lesiones.








