La sexóloga África Lianes expone algunas de las claves para «vivir de manera gozosa» las relaciones de pareja
«Hay mujeres que tienen 50 años, cinco hijos, y nunca han tenido un orgasmo». Lo dice la sexóloga África Lianes, para quien los mensajes recibidos por la mujer durante su infancia y su juventud, en unos casos, y la inexistencia de educación sexual en otros, podrían fundamentar la tesis de que un gran número de mujeres, no disfruta plenamente de sus relaciones sexuales.
La sexóloga, que acudió a Monesterio para participar en una charla organizada por la asociación de mujeres progresistas por la igualdad ‘Dulce Chacón’, explica que históricamente, hablar de sexualidad femenina se ha ceñido exclusivamente a temas relacionados con la reproducción, el embarazo, el parto, la lactancia, o la menopausia, pero ¿realmente la mujer aborda sin tapujos su sexualidad?
Lo que entrados en el siglo veintiuno pudiera parecer un tema pretérito, de otras generaciones, aun sigue perteneciendo al mundo de los mitos y tabúes de la sexualidad.
Afortunadamente, afirma África Lianes, cada vez son más las mujeres que acuden a las consultas de sexología a exponer sus problemas; «antes ni siquiera se planteaba que la falta de orgasmo pudiera suponer una dificultad sexual». La satisfacción es clave en las relaciones de pareja, fenómenos corporales y emocionales que en el caso de la mujer tienen mucho que ver con su educación.
«Evidentemente, una chica de 17 años no tiene los mismos conocimientos y se ha educado de la misma forma que una mujer de 47; aun así al día de hoy, una educación estricta y cerrada provoca que el sexo pueda percibirse como algo oscuro». Pese a la existencia, hoy más que nunca, de muchísima información sexual, «las jóvenes siguen preguntando lo mismo que hace 20 años», con lo que aun queda mucho por hacer en este campo.
Al indagar en la biografía sexual de una mujer que presenta dificultades en sus relaciones de pareja encontramos a personas «que no se han explorado, que desconocen su cuerpo, o que incluso nunca han disfrutado plenamente del contacto físico, piel con piel». En otros casos, afirma la sexóloga, es el hombre, «el que movido por los patrones de comportamiento que dominan en la sociedad actual, utiliza a la mujer como objeto de deseo».
La formación y la información son básicas para educar en respeto e igualdad, entendiendo que una sexualidad sana debe gestarse desde la infancia. «Tenemos que reconstruir nuestra sexualidad para dar cabida al placer», concluye la especialista. Para ello se hace necesario «el autoconocimiento y el autoerotismo», es decir, «romper con concepciones negativas y pecaminosas inculcadas con todo lo que tiene que ver con lo carnal para conseguir una sexualidad saludable».








