“No es igual que acudir a una consulta, pero si las pistas que doy en el programa se toman en serio, funcionan, y, además, no tienen efectos secundarios”. Así de segura se expresa la prestigiosa psicóloga Olga Bertomeu cuando habla de su programa en Canal Sur, En busca de la felicidad. No le preocupan las audiencias pero sí, y mucho, conseguir que cada día los andaluces sean un poco más felices.
La idea de tener un gabinete psicológico propio en televisión le llegó desde lo más alto de la cadena. Fue Pablo Carrasco, director de RTVA, quien le propuso la idea cuando leyó su último libro, La conquista de la felicidad. El proyecto inicial, semanal y en horario de prime time, no terminó de convencer ni al público ni a la prestigiosa psicóloga, que ha visto con buenos ojos el cambio de horario y la periodicidad del mismo. “El primer formato no era lo que yo quería porque tenía demasiados testimonios y terminaba muy tarde. Ahora, en la sobremesa, se han hecho los cambios que pedí y tenemos programas más cortos, más parecidos a lo que hacemos en la radio, donde tengo la suerte de tener una audiencia bastante fiel”, explica.
Asegura que todos los consejos que ofrece en su programa los ha probado antes en ella misma o en las personas que le rodean y, a pesar de su amplia trayectoria profesional, dice que en ocasiones termina llevándose los problemas ajenos a casa. “En más de una ocasión se me hace un nudo en el corazón cuando veo la amplia ración de tragedia que tienen algunos y me marcho a casa pensando en si seguirán o no mis consejos”, dice.
El sufrimiento ajeno no le queda distante y quizá sea por esto por lo que consigue ganarse el respeto y la confianza del público. “Afortunadamente, desde que empecé a colaborar en los medios de comunicación he tenido la suerte de tener empatía con el público, lo que me ha permitido aprender mucho más de la gente que de los libros o que en mi consulta, porque no hay dos personas iguales ni tampoco dos problemas iguales”, dice.
Olga Bertomeu destaca la espontaneidad del público a la hora de formular las preguntas. “Se sienten cómodos y no tienen complejos a la hora de contar sus problemas”, dice y añade que dos de cada tres consultas que le llegan a diario están relacionadas con el sexo. “Son tantos años hablando alto y claro de sexo que mucha gente me sigue relacionando sólo con mi faceta de sexóloga, por lo que gran parte de las consultas que nos llegan al programa están relacionadas con la intimidad de las personas, lo que nos ha llevado a crear una sección diaria sobre este asunto”, dice a la vez que añade que “todavía hay mucha gente que sufre el sexo y no lo disfruta, por lo que quiero lanzar ideas claras que transmitan amor y cariño”.
Los consejos que ofrece en su programa son de lo más dispares, desde cómo afrontar la soledad hasta cómo superar un complejo y por eso dice sin dudar un solo instante que recomendaría su programa “a todo el mundo”. “El programa está hecho desde el respeto, por eso estoy convencida de que puede gustar tanto a los jóvenes como a los más mayores y, si en ocasiones se tratan temas peliagudos, quizá eso sirva para entablar conversaciones con la familia que, de otra forma, no se hubieran tratado”.
A pesar de que tiene varios libros escritos sobre psicología y que lleva décadas dando consejos para encontrar la felicidad, Olga Bertomeu dice que todavía no la ha encontrado al 100% pero que disfruta al máximo con los ratitos de felicidad de los que puede disfrutar. Ésta es la máxima que quiere transmitir cada tarde a los andaluces con su programa. Que así sea.








