Granada prohíbe desde este martes el ejercicio de la prostitución en la vía pública con multas de hasta 3.000 euros para clientes y meretrices, tal y como se desprende de la ordenanza que ha elaborado el Ayuntamiento de la capital para regular esta y otras actividades en la calle.
El documento considera una infracción muy grave el “ofrecimiento, solicitud, negociación y aceptación de servicios sexuales” a menos de 200 metros de las zonas residenciales, centros educativos, comerciales y empresariales. Las sanciones serán leves si se realiza fuera de este perímetro: entre 1 y 750 euros -desitnado a programa sociales-.
A partir de hoy la ciudad de Granada se convertirá en la primera capital andaluza que cuente con una ordenanza para sancionar la prostitución y cuyo texto será revisado cada dos años en virtud de una alegación que presentó IU y que ha sido incorporada de forma parcial.
El problema de fondo
Diversos colectivos que trabajan con las prostitutas ya han mostrado su oposición a que se aplique esta norma, pues consideran que se incrementará la marginalidad “sin resolver el problema de fondo” que esconde la prostitución. Los que están a favor, los vecinos, se han mostrado “esperanzados” ya que “al menos” servirá para que la Policía les haga “más caso”.
La ordenanza recoge determinados derechos y deberes de comportamiento en la vía pública que también se refieren a la mendicidad, la contaminación atmosférica, lumínica y acústica, así como la realización de pintadas y la actuación de artistas callejeros.
Así, se prohíbe la mendicidad “insistente o agresiva” y la utilización de menores como reclamo, aunque en este caso las sanciones que puedan imponerse serán sustituidas por sesiones de atención individualizada con los servicios sociales o cursos.






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