La localidad de Hellín, la segunda en población de la provincia de Albacete con 30.000 habitantes, se suma a otras ciudades como Guadalajara o Granada que recientemente han prohibido la prostitución en sus calles.
El consistorio hellinero va a aprobar antes de que acabe este mes una nueva Ordenanza Municipal de Urbanidad y Convivencia que prohibirá “el ofrecimiento, la solicitud, la negociación o la aceptación de relaciones sexuales a cambio de dinero en el espacio público”, según confirmó este miércoles el alcalde, Diego García Caro, del PSOE.
Pero este veto irá más allá, pues tampoco se permitirá trabajar a las meretrices en locales situados a menos de tres kilómetros de centros educativos y sanitarios y de zonas frecuentadas por menores como los parques infantiles. En el caso de que algún prostíbulo camuflado como hostal incumpla esta condición se enfrentará a una multa de entre 6.000 y 9.000 euros.
Por otro lado, el alcalde de Hellín también anunció que esta ordenanza perseguirá la mendicidad en las calles, un problema que no es especialmente grave en este municipio aunque “cuando llega la Semana Santa solemos importar mendicidad y ahora lo que queremos es proteger, sobre todo, a menores y discapacitados que son utilizados como reclamo”.








