Estas mujeres suelen llegar a España sin ningún tipo de documentación, y si la tienen, les es retenida por sus captores, que en todo momento las amenazan con que serán expulsadas del país si los denuncian.
Ante la falta de papeles resulta compleja la identificación de las mujeres, por lo que la Fiscalía plantea a la policía distintas recomendaciones que permiten concluir que se encuentran ante una víctima de explotación sexual, como la fecha de entrada del pasaporte, cualquier tipo de identificación del vuelo que la trajo a España, el alojamiento en el club en el que trabaja, la carencia de dinero o medios económicos de ningún tipo y que el pasaporte esté en manos de sus explotadores.
http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2009/11/29/0003_8139333.htm







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