Luis Royo: El maestro del erotismo ilustrado

  • El erotismo elegante de sus mujeres triunfa en cualquier formato. Luis Royo conquistó el mercado con sus temas épicos llenos de color.
  • Ahora su línea gótica causa furor en todo el mundo.
  • Es un día frío y Luis Royo se deja calentar por el sol de Madrid en un lugar tranquilo junto al pabellón donde tiene lugar Expocómic 2009. Acaba de terminar una sesión de firmas y aprovecha el descanso para recibirnos. Es bajito, muy cordial –hay quien dice que también un poco golfo– y maño a mucha honra. Y al igual que sus paisanos Goya y Buñuel, le fue concedido el don de la genialidad en un envoltorio un tanto perturbador.

    Es el suyo un arte inusual: el de envolver al sexo femenino con el éter de los sueños. Maestro de la ilustración fantástica, el erotismo de sus imágenes –exentas de tapujos– y su afición por provocar le han hecho merecedor de un éxito que ha traspasado fronteras y formatos: portadas de libros para editoriales internacionales, carátulas para videojuegos y grupos de heavy metal, calendarios, pósteres y cartas del tarot, estatuillas y tacos de billar. Hasta la piel ha servido como soporte para su arte, inspirando a tatuadores de todo el mundo.

    La línea colorista y heróica de su primera etapa ha dejado paso a un gótico tenebroso, profuso en ángeles apocalípticos, que le ha convertido en autor de culto para los góticos. «Me gusta provocar un poquito con el tema religioso», admite. «Pinto con bastante libertad y hay dibujos que se quedan en el cajón, claro, aunque no siempre, porque son demasiado fuertes«. A este respecto, confiesa que ha tenido algunos «encuentros breves con la censura», pero «menos de los esperados».

    En el límite de lo moral

    En los últimos estertores del franquismo y el comienzo de una democracia en la que «todo estaba muy verde», fue condenado a cuatro meses de prisión por escarnio a la religión católica a causa de un fanzine que también sufrió el secuestro de las autoridades.

    <p>Luis Royo</p>Afortunadamente no tuvo que cumplir la pena, y la experiencia no le hizo recular. Llegaban los ochenta y el boom del cómic adulto. Dibujó para El Víbora, Heavy Metal, CIMOC, 1984 y Rambla. Con la editorial Norma lanzó sus primeros álbumes de ilustraciones: Women, Malefic, Secrets… que tuvieron una acogida extraordinaria en Estados Unidos. Para este mercado concibió Prohibited, «un libro erótico a mi aire» que revolucionó el mundo de la ilustración. Se hicieron hasta cuatro entregas.

    Paradógicamente, asegura, «el mercado norteamericano está deseoso de cosas fuertes, pero luego son muy puritanos. Para una portada he tenido que tapar unos pechos, o he tenido problemas con la sangre por estas moralinas que son un poco artificiales».

    La bella y el monstruo

    También han resultado un tanto polémicos sus dúos de monstruos y bellezas; una temática que le obsesiona. «Juntar en una imagen la delicadeza con lo áspero, lo duro, es un juego que me llama desde siempre. Es un contrasentido en el que lo femenino es lo que reina y tiene la fuerza. Y la debilidad está en lo monstruoso«. No niega que fantasea con sus dibujos, a veces de una forma «un poco excesiva».

    <p>Luis Royo</p>«En ocasiones me he pasado una semana encerrado sin pisar la calle –relata– tan obsesionado con lo que tengo en el tablero que, al acabar un trabajo, me iba a un centro comercial, no a comprar nada, sino para que me empujaran en las escaleras mecánicas, para notar que yo existía en la vida cotidiana».

    A pesar de todo, tiene los pies sobre la tierra. Le pesa el menosprecio del arte hacia el género del cómic y la ilustración, considerado aún underground. «Me parece injusto que en España haya cuarenta y tantos museos de arte contemporáneo y ni uno solo de cómic o de ilustración, cuando hay autores tan reconocidos internacionalmente». Ciertamente, razón no le falta.

    La Capilla Sixtina del placer

    <p>Luis Royo</p>Devoto de Miguel Ángel, Luis Royo «respiró» el Renacimiento en 2006. Un admirador ruso le contrató para pintar la cúpula de 80 metros cuadrados de su castillo en Moscú. Acompañado de su hijo Rómulo (con quien ha trabajado en algunos álbumes) se enfrentó al mayor reto de su vida. «Fue una vivencia muy fuerte. Físicamente nos desgastó mucho. Fue un trabajo muy aislado y duro, bonito y también amargo, porque Rusia es un país que te deja un poso de amargura». Tras un año de trabajo, el resultado: un magnífico fresco de ocho secciones en torno a un dibujo central, con cuarenta y cinco figuras femeninas –algunas de dos metros– que representan escenas amatorias. Un canto a la belleza ideal que recogió en el álbum Dome (2007).

    SI TE GUSTA EL TEMA NO TE PUEDES PERDER…

    Una peli

    <p>'Metropolis'</p>Metropolis. Obra cumbre del alemán Fritz Lang, de éxito y vigencia atemporal. Perteneciente al cine mudo y rodada en blanco y negro, es una de las cintas favoritas de Luis Royo, según él mismo ha confesado. La visión futurista de la humanidad, el paisaje de rascacielos y la sensualidad inherente en la figura femenina del robot entronca con el espíritu artístico del ilustrador aragonés. Fritz Lang, 1927. Universum Film (UFA). 19,95 €.

    Un disco

    <p>'Muerte y vida'</p>Muerte y vida. El testimonio de un superviviente del 11-M y otras historias reales relacionadas con la vida y la muerte inspiran este álbum de la formación asturiana de rock Avalanch. Como en otros trabajos anteriores, Luis Royo ilustra la portada. Se trata de una impactante y hermosa imagen de un cementerio sembrado de rosas blancas en el que una joven que encarna a la Muerte lleva en brazos a un bebé. Avalanch, 2007. Xana Records, 13,50 €.

    Un libro

    <p>'Dead Moon'</p>Dead Moon. De una antigua leyenda oriental nace un trabajo único a medio camino entre la ilustración y el cómic. Heroísmo, erotismo y exotismo se funden en una historia sangrienta y trágica, ilustrada con el estilo tenebrista que caracteriza al Luis Royo actual y técnicas como acuarela, óleo, acrílicos y grafito. Ya trabaja en el preludio de esta obra. Luis Royo, 2009. Norma, 24 €,

    http://www.20minutos.es/noticia/595129/0/luis/royo/erotismo/

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    Diario de una ninfómana, otra película del cine español

    Una de las más recientes películas españolas con un cine erótico, es “Diario de una ninfómana”.

    La historia trata sobre una joven francesa, independiente y liberal, muy atractiva, estudiante universitaria y con una situación económica holgada, que vive su sexualidad sin ningún tipo de tapujos y muy abiertamente.

    De esta manera, Val de 28 años, no tiene que rendirle cuentas a nadie y experimenta todo tipo de fantasías sexuales y relaciones furtivas, de manera desinhibida.

    Pero esta manera de vivir siempre al límite, le suele ocasionar problemas con los hombres, con sus amigos, familia y hasta con su trabajo.

    Su vida da un vuelco cuando muere su abuela, con quien la muchacha, tenía una fuerte relación y a partir de aquí su vida cambia drásticamente.

    Pierde su trabajo, y en ese intervalo conoce a Jaime, un hombre del que se enamora locamente, y con el cual inicia una relación un tanto desestabilizando con varios altibajos.

    Cuando finalmente la relación entre ambos se corta, la joven, piensa decididamente en el suicidio, ya que de repente se encuentra sola, sin pareja ni amigos, sin trabajo y con muchas deudas.

    Para salir adelante y para ello, se le ocurre entrar en el mundo de la prostitución de lujo, un mundo que en su comienzo le fascina, por su tendencia a una sexualidad insaciable y totalmente libre de prejuicios, pero que más tarde se da cuenta que en realidad es una prisionera más y que le va a ser difícil salir de allí.

    Sexo sin límites, prostitución, romance y drama, se entremezclan en esta trama atrapante.

    Dirigida por Christian Molina, la película está basada en una novela de Valerie Tasso, y en su reparto actoral, figuran Belén Fabra como Val y Leonardo Sbaraglia personificando a Jaime, Ángela Molina como Cristina y Geraldine Chaplin en el personaje de la abuela de Val.

    Como en todos los casos de películas basadas en libros, muy recomendable es leer primero la novela original, para luego poder entrar en comparaciones.

    Los afiches publicitarios originales, que iban a empapelar distintos lugares públicos, fueron en su momento censurados por el Ayuntamiento de Madrid, ya que lo consideraban demasiado subido de tono. La imagen mostraba a una mujer, con su mano debajo de sus bragas, entrando así en una polémica con el director de la película, quien los tildara de “franquistas y retrógrados”.

    Una película interesante, con algo de erotismo, que muestra de cerca el mundo de la prostitución vip.

    Video de ory89 en Youtube

    http://www.educasexo.com/cine-erotico/diario-de-una-ninfomana-otra-pelicula-del-cine-espanol.html

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    Fantasías inapropiadas

    El terreno de las fantasías sexuales es bastante pantanoso. Entre otras cosas porque es el subsconsciente el que se encarga de decidir qué vamos a soñar y tras soñarlo empezamos a preocuparnos. ¿Por qué?, pues porque descubrimos sueños escondidos que nos sorprenden a nosotros mismos.

    Se ha dado el caso de los clásicos machos que sueñan con hacer el amor con un hombre o con un trío bisexual. Mujeres embarazadas a las que les excitaría que bebieran leche de su pecho o varias ideas más que pueden parecer inapropiadas y que sólo viven en nuestra intimidad.

    Pero el motivo de que no contemos estas fantasías es, aparte del pudor, bastante básico. Nos creamos una imagen pública y proyectamos una personalidad a nuestra pareja. Imaginemos, por poner un simple ejemplo, que un hombre heterosexual sueña con tener sexo anal con otro hombre o simplemente con tenerlo. Pero a su vez no podemos olvidar el tipo de sexo que ha tenido con su pareja, si éste ha sido de lo más clásico pues apaga y vámonos.

    Preguntas como ¿A ver cómo le digo yo a mi mujer que me gustaría que me hiciera un Strap on?, ¿cómo le comento que he soñado con una transexual?, ¿qué puedo hacer para evitar tener estos sueños? Pues la respuesta es bien sencilla, no puedes hacer nada. Es más, si estas fantasías no le hacen daño a nadie debes llevarlas al campo de la realidad.

    Si te gustaría hacer un trío bisexual busca la forma de hacerlo, si quieres tener sexo anal cómprate un plug y pruébalo con tu pareja. En el sexo todo vale, siempre que no sea un delito tipificado por la ley, y todo lo que sueñes es porque, de alguna manera, lo llevas dentro. Puede tratarse de un trauma que hay que corregir o de un deseo sexual exacerbado. Sea lo que sea que nunca llegue el momento en el que pienses ¿por qué no lo intenté? Como siempre os decimos el blog es vuestro. Esperamos vuestros comentarios sobre este tipo de fantasías, el anonimato de internet nos podría ofrecer la faceta más oculta de nosotros mismos y así podríamos comprobar si somos, o no, tan “raritos” como pensamos.

    http://www.hablamox.com/2079/fantasias-inapropiadas.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+hablamox+%28Erotismo+y+sexo.+Hablamox%29&utm_content=Google+Feedfetcher

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    Inocentadas sexuales en la red

    La gente ya no gasta inocentadas. Bueno, de hecho muchas situaciones cotidianas lo parecen: alquileres de infraviviendas a precios desorbitados; jornadas laborales remuneradas con salarios pre-revolución industrial; diez millones de personas contemplando en directo en televisión el resultado de la operación de cirugía estética de Belén Esteban; a Obama le dan el Premio Nobel de la paz; el dueño de unas líneas aéreas, que prefiere no volar jamás con su compañía, se tira siete meses sin pagar a sus empleados, no acepta un crédito para evitar el caos navideño en los aeropuertos y sigue presidiendo la organización que agrupa a sus colegas, además de andar dando lecciones de macroeconomía a la que le ponen un micro delante sin que se le caiga la cara de vergüenza… Son ejemplos tomados al tuntún, pero que ilustran a la perfección la inutilidad de las inocentadas hoy en día. La vida en sí misma es una gran broma (de mal gusto). Cuando era pequeño los periódicos solían incluir tal día como hoy una noticia falsa para poner a prueba el sentido del humor y el grado de información de sus lectores. Dicha práctica ha caído en desuso, porque tal y cómo está el patio, maldita la falta que hace. Por mucho que se le fuera la olla a un redactor, difícilmente podría superar las cotas de surrealismo que nos aporta el día a día.

    La presunta fundadora del Cuerpo de Pajilleras.La presunta fundadora del Cuerpo de Pajilleras.

    Por lo que respecta a las informaciones que tienen algo que ver con el sexo, sucede tres cuartos de lo mismo. A lo largo del año leemos tal cantidad de barbaridades y noticias curiosas que para superarlo hay que ser un portento de imaginación. Hace unos días hablábamos de un colombiano que se extirpó de manera casera los testículos para no tener tentaciones carnales con otras señoras que no fueran la suya. Hace unos meses comentamos el caso de un ciudadano serbio que sufrió graves heridas tras frotarse el pene con un erizo porque una curandera le había asegurado que con dicha terapia conseguiría paliar sus problemas de erección. Por no hablar del misterioso caso del secuestrador australiano de muñecas hinchables. O la mujer estadounidense que murió a manos de su marido durante unas prácticas sexuales extremas utilizando la electricidad. O la historia de la absurda muerte de David Carradine, Kung Fu, el pobre… En fin, no es necesario hacer un informe anual para ver cómo está el patio.

    En Japón no suena tan raro.En Japón no suena tan raro.

    A pesar de todo, hay que reconocer que en ocasiones algunas inocentadas sexuales consiguen abrirse paso desde internet hasta dar el salto a la prensa en general. Tal fue el caso de la muñeca hinchable de Hitler, de la que ya hablamos en un ‘post’ anterior, o de la historia que hoy vamos a comentar. Antes de desarrollarla, quiero aclarar que se trata de una mentira, más o menos ocurrente (según la religiosidad de cada uno), y que ha hecho mucha fortuna en la red. Tanto, que hay muchos que se la han creído y la han difundido como verdadera. Y no lo es. De hecho, los primeros en publicarla(una página humorística mexicana) ya advertían al final del artículo que se trataba de un «simple artículo de entretenimiento sin que haya ningún tipo de evidencia que sustente la existencia de las protagonistas del mismo». Pero como lo ponía al final, muchos no llegaron a leerlo y no me extrañaría que dentro de nada haya un artículo en la Wikipedia sobre el tema. Se trata de la existencia de un Cuerpo de Pajilleras del Hospital de San Juan de Dios de Málaga, fundado en 1847. La función de dichas religiosas, tal y como su nombre indica, era dar consuelo manual a los soldados heridos durante la Guerra de Sucesión española, llegando a conseguir tal nivel de bienestar entre los hospitalizados que la paz reinaba en sus instalaciones, a pesar de albergar contendientes de ambos bandos. En fin, una burrada como una casa, inspirada en una secuencia de la película ‘Johnny cogió su fusil’ en el que una enfermera masturba al protagonista. Tal y como sucedía con la historia de la muñeca hitleriana, el texto está plagado de datos históricos erróneos. En primer lugar, la Guerra de Sucesión terminó más de un siglo antes que el año de creación del presunto cuerpo de abnegadas masturbadoras. Además, el nombre de la presunta fundadora de la orden, sor Ethel Sifuentes (sic), tiene un innegable sabor a culebrón sudamericano, más que a austera y rígida religiosidad ibérica. Aquí tenéis otros artículosque se han inspirado en el original mexicano, hasta darle cierta verosimilitud, situando la acción en el transcurso de las guerras carlistas (éstas sí, tuvieron lugar en el siglo XIX). Lo dicho: feliz día de los inocentes.

    http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/28/camaredonda/1261989266.html

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    La boca, instrumento de placer

    La boca participa en la sexualidad y no solamente para besar. Es una herramienta extraordinaria, tan sensible como la pulpa de nuestros dedos, tan finamente activa como nuestras dos manos. Ésta es la razón por la que puede dar y recibir. Sin embargo, a veces tenemos tendencia a reducir su participación al mínimo: algunos besos en los preliminares, algunas prácticas buco-genitales un poco estandardizadas. Para aumentar los placeres, te presentamos algunas ideas, a veces originarias de las noches de tiempos ancestrales…

    Si el sexo oral puede procurar un gran placer es porque el instrumento oral es a la vez complejo, eficaz y sensual

    La boca
    Toda la boca, como orificio, produce placer. Puede contener ciertas partes del cuerpo: labios, lóbulo de la oreja, una porción de piel y, por supuesto, una parte del sexo, de la vulva, de los testículos o de su pene. La boca es cálida, húmeda, suave y sensible, lo que la transforma en una herramienta de placer excitante.

    La lengua
    La es junto con los dedos, la zona más sensible de nuestro cuerpo y también la más hábil. Ésta es la razón por la que cuando realiza caricias orales, éstas son extremadamente eficaces. También es el centro de la sensación del gusto y permite que éste aporte placer y también lo reciba: el de probar el cuerpo de la pareja.

    Los labios
    Son una frontera entre el exterior y el interior del cuerpo. El límite entre el beso y el french-kiss más penetrante, un aperitivo de la relación sexual. Los labios son activos, ya que pueden chupar, aspirar, acariciar, pero también pueden actuar como receptores, el encuentro de dos bocas es asimétrica, como asexuada.

    Los dientes
    En medio de la boca suave, tierna y húmeda, los dientes son duros. Es precisamente esta diferencia de consistencia lo que les vuelve interesantes, cuando se practica la sexualidad oral. Utilizarlos suavemente, con moderación, en los labios, en el lóbulo de la oreja, en el cuello, en los pezones, en los genitales, procura sensaciones interesantes… a condición de que se tenga siempre confianza en el otro.

    La saliva
    Es el lubrificante del beso. Pero también suele servir de lubrificante natural durante los encuentros “sexo-boca”. Y como el aroma de un buen plato, el deseo provoca la segregación de saliva. La cual puede ser voluntariamente utilizada como lubrificante durante las relaciones sexuales de penetración vagina-pene. La saliva siempre está disponible y es eficaz.

    El gusto
    Probar al otro con su lengua, su boca. ¿Encuentro su gusto salado? ¿Dulce? ¿Un poco amargo? ¿Delicadamente picante? El gusto como el olfato son los dos sentidos que permiten experimentar a fondo el amor oral.

    El olfato
    Es el sentido más primitivo. El sexo oral permite conocer realmente el perfume de la intimidad del otro. Y en la mayoría de los casos, cuando se ama a la persona, nos encanta este delicioso olor… siempre y cuando la higiene sea irreprochable.

    El aliento
    Sirve para respirar, para percibir los perfumes, para soplar, para procurar caricias delicadamente ligeras en el cuerpo del otro.

    PASANDO A LA ACCIÓN

    Lamer
    La lengua es hábil, sutil, húmeda y suave. Es el órgano ideal para realizar caricias muy eróticas. Ya que lamer es a la vez acariciar con la lengua y degustar al otro, para sentir un placer compartido. Y la lengua puede divertirse realizando movimientos circulares, de arriba a abajo, vibrando… realizando todo lo que te dicte la imaginación.

    Chupar
    Chupar, aspirar… este gesto tira y estimula la zona en donde se practica. La zona de los pezones es la parte más excitante, pero también hay que probar a chupar el glande, el clítoris e incluso el tronco del pene o la vulva… y todos los lugares en los que te apetezca practicar.

    Soplar
    Una caricia con el aire que respiras. Este aire que soplas es caliente, húmedo y puede procurar una caricia extremadamente suave. No es tan excitante como un contacto más directo, pero la ligereza también puede proporcionar placer.

    Presionar
    Presionar con la lengua o con los dientes. Rítmicamente al principio, para después ejercer una presión prolongada o vibrante, o entrecortada de succiones o de caricias más ligeras… La presión suele ser erógena en las zonas sexuales, como el clítoris o el glande, ya que los captores de voluptuosidad son muy sensibles.

    Mordisquear
    Los dientes son capaces de lo mejor y lo peor. Puede procurar placer o hacer daño. Por lo que explorad juntos, hasta llegar ahí donde el otro siente placer y a partir de qué fuerza empieza a sentir sensaciones desagradables.

    Frío-calor
    El hielo en la boca para procurar un escalofrío, el chicle de menta o incluso un poco de helado son muy efectivos para provocar sensaciones. Un sorbo de una bebida caliente en tu boca también puede hacer maravillas. Con la combinación de ambos, alternadolos, las sensaciones pueden ser indescriptiblemente placenteras.

    Siempre existirán los que disfrutan con estos juegos y los que, decepcionados, no lo vuelven a probar nunca más. ¡Sois vosotros los que decidís!

    Fuente: educasexo.com

    http://www.sexomail.com/boletin/articulo.php?id=169

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    Las elecciones particulares

    Ellas hablan de su trabajo, aunque no se perciben como trabajadoras sexuales. Mucho menos como mujeres en situación de prostitución. La palabra que eligen es “escorts”, a veces “acompañantes” y siempre ponen por delante su decisión y su conveniencia para referirse al intercambio de sexo por dinero, el modo en que se ganan la vida y hasta se pagan no pocos lujos. Casi nunca se las nombra en los debates en torno de la prostitución; tal vez sea la pertenencia de clase y su nivel de instrucción lo que las deja al margen. Protagonistas de escándalos políticos y públicos, de best sellers escritos en primera persona y de fantasías varias, estas mujeres defienden una doble vida que pocas veces se defiende en voz alta.

    Eran tres o cuatro tanguitas. Una roja, otra con strass, todas colaless. Colgaban del ténder, tan diminutas como el balcón del típico departamento de estudiante en La Plata. Milagros había ido a estudiar a lo de una compañera de facultad. También le llamaron la atención los zapatos de taco aguja en el dormitorio.

    –¿Vas a bailar con esos tacos?

    –Son de una amiga –respondió la anfitriona.

    Milagros guardó el detalle con el silencio con que se guardan las buenas cartas y dio por cierto el rumor: su compañera trabajaba en un cabaret, le quedó la duda ¿sólo bailaba? Lo importante, cuenta otra tarde –quince años después, tomando un cortado en jarrito en un café del shopping Alto Palermo– es que esa compañera la inspiró. “Gracias a esa chica de la facu me avivé de que se podía trabajar de esto”, dice. Milagros trabaja de escort, anglicismo que significa “acompañante”. Sus clientes pueden gastar en una noche con ella el equivalente a un salario mínimo. Los datos claves están en una página web. Barrio Norte. 100, 65, 95/ 1,65/ Viajes: Sí. Inglés/español. En las fotos tiene un aire a las Trillizas de Oro en clave porno soft. Pelo lacio, dorado, con flequillo. Está en babydoll floreado. Con portaligas y corset, aprieta sus lolas. La boca en un mohín idéntico al de modelos en publicidades de lencería. Tendrá más de 30 y menos de 35, lo que la posiciona entre las “maduritas”.

    El portal a través del cual cualquiera –así como hizo esta cronista– puede dar con Milagros es el más exclusivo, por los 800 pesos mensuales que paga cada escort por cargar datos y fotos. La página “no funciona como agencia, su actividad se limita a la fotografía y a la publicidad”, advierte el sitio. “Fui de las primeras en publicar ahí, hace nueve años, cuando abrió y éramos pocas” –contó con orgullo Milagros por teléfono. “Tengo otro trabajo, normal. En esto hay mucho engaño, corazón. Hay que ser cuidadosa, la competencia es feroz.”

    Este mes Milagros compite con 65 colegas del mismo portal web. Compite con cuerpos tuneados en otras miles de páginas de escorts, foros y blogs; en avisos del rubro 59 de diarios respetables. Compite con prostitutas VIPS que trabajan en “departamentos” –donde amigas comparten gastos tipo cooperativa–. Compite con “privados”, con chicas regenteadas por alguien que se queda con parte. Compite con alternadoras y bailarinas de boliches y pubs. Esas son las más caras. En teoría, las más codiciadas son las amateurs, que desarrollan otra actividad: universitarias, promotoras, vedettes, “artistas” de la televisión.

    “Las escorts amateurs parecen chicas normales sin pinta de gato” –explica en un foro de expertos un tal “CATador”. Otros disienten: “Si cobra no es amateur”. Ahí se recomiendan o no a las acompañantes, consultan gifts (tarifas), sortean “citas” con escorts, arman club de fans de sus favoritas. Los foristas son muy exigentes. Tienden al chiste, a contar a través de un zoom sus intimidades y a celebrarse (“felicitaciones por el reencuentro anal con la morocha”). “En el ‘83 todas eran amateur y se las comenzó a llamar ‘gatos’ o ‘escorts’. La mayoría se profesionalizó y largó otros trabajos, excepto las del espectáculo”, es la historia que se escribe en las tertulias virtuales con olor a hombre. Nadie sabe cuántas son. Hay quien dice tres mil escorts en Buenos Aires. Milagros es una y, según los foros, su departamento es tan coqueto como el de otra escort histórica de Recoleta, Delfina.

    Llamé a Milagros al número de la página, me pasó otro. “Tengo un gran sentido de las voces. Vienen jueces, abogados. Hice dos carreras. Viajé por el mundo. Me gusta la adrenalina. Tomo mis recaudos. ¿Querés charlar en el shopping?”

    Lunes a la tarde en una de las cafeterías del Alto Palermo. Llegó de negro: pollera corta, abrigo largo. Sólo había mujeres. Ella era la más elegante. Maxicartera, aros dorados, uñas de manicure con barniz marfil. Dos celulares. Jugaba con una pulsera dorada hecha de caballitos engarzados. Controlaba el reloj. “Es un Armani, un regalo, me regalan mucho. Mirá este anillo: oro blanco. Esto es un diamante. Para mi cumpleaños enviaron tantas flores que les dije: basta plis, mi living parece una sala de velatorio.”

    Soy la mujer ideal de muchos hombres

    “…Siempre fui ambiciosa. De adolescente me llevaron a una escuela de modelos, no me gustó el ambiente. El sexo toda la vida me resultó muy placentero. Un día busqué en los avisos del diario. Decía ‘trabajo cómodo, tanta plata, buena presencia’. Llamé y corté, hasta que me animé. La voz de una señora dijo ‘te tengo que ver’. Era en Boedo. Ella atendía el teléfono y el marido era taxista. Al principio sentía curiosidad. No ganaba tanto. Seguí estudiando. Alguien me contó que en una agencia podía hacer más. Así fue. Después, pasé a un privado. Eramos dos chicas, perro y gato. Las relaciones son difíciles. Publiqué en la web, me independicé.”

    La familia de Milagros ignora esto. Ella no quiere que se publique nada sobre padres o hermanos. En algún momento estuvo en pareja. Mientras duró la relación, dejó de trabajar de escort.

    “…volvés por la plata, por vicio, por clientes que llaman. Siempre hay una incitación a empezar de nuevo. Tendría que estar jubilada: la edad es la primera competencia. Cada una tiene su público: mi target es de 25 a 50 años. El 80 por ciento casados, muchos con hijos chicos, dicen que ellas no dan bola. El resto, los enamoradizos. A los hombres los veo terriblemente necesitados. Se quejan del maltrato de las mujeres.”

    Suena su celular: “Hola. Sí, a las siete, dale”. Milagros corta y dice: “¿Vamos a mi casa? Es a cuatro cuadras”. Camina rápido, martilla la vereda con sus tacos aguja. La miran. Ella no mira a nadie. Saluda al encargado, recoge un sobre. Cuenta: “Trabajo en una consultora, sin horario, por objetivos. Si alguien dice: ¿puede ser que te haya visto en Internet? Niego todo. Me parás en la calle y no te doy mi teléfono”.

    El departamento es nuevo. Vidrio/metal/blanco/madera. Tres ambientes a la calle. Palier privado: cuadritos + pátinas + flores.

    –Tenemos un sexto sentido. Me impresiona: ellas siempre los llaman cuando están entrando. Jamás te van a engañar un sábado a la noche. Te engañan un lunes al mediodía. Te tratan como una amigovia. No los llamo por el nombre: podría confundirlos. Tampoco digo “mi amor”, suena falso.

    Flota un silencio escenográfico en el living. Hay un acuario con peces grises y naranjas. Aparece un gato siamés “¡Hola Johnny!”. Barra de madera, bodega, copas. En una vitrina la luz se proyecta desde abajo una tarántula embalsamada junto a unas piedras semipreciosas. Giran sábanas cuadrillé en el lavarropas. En una habitación está la computadora, en la silla bolsos deportivos. “Amo los caballos, son mi cable a tierra. Practico salto hípico. Montar te saca de cualquier bajón. Exige ir al gimnasio, cuidarte.”

    El dormitorio es tan normal: una cama, una foto de caballos, una tele.

    –Sólo miro Valientes.

    ¿Disfrutás el sexo siempre?

    –Lo disfrutás con algunos. Si no tengo ganas, no puedo poner cara de culo. El cuerpo humano es una máquina, te acostumbrás. Me ha tocado gente desagradable. Ahí está tu profesionalismo. Es dinero rápido, pero no es plata fácil.

    Milagros no sale de su casa por menos de 500 pesos y sólo si conoce al cliente. “No me pasó, pero hay tipos que dicen ‘no sos como la de las fotos’ y pum: te cierran la puerta en la cara. No trabajo de noche, salvo que sea de confianza, o vayamos al cine y a cenar. Así puedo ganar 1600 pesos.” Las mejores ecuaciones tiempo-beneficio están donde confluyen altas cantidades de testosterona y metálico. “Una concentración de futbolistas en un hotel cinco estrellas se paga bien. Dos mil dólares. No me gusta, no te podés mover del hotel. Los aguanto una o dos horas. Por eso hago menos viajes. Debo sacar 5000 dólares al mes. Tengo mi departamento, una propiedad afuera, un auto y caballos. No infrinjo la ley. Si viajo por la consultora, busco una agencia afuera. Me doy mis gustos. En el verano alquilé casa en Los Troncos. Laburé, invité gente, pagué las vacaciones. Soy la mujer ideal para muchos hombres: cariñosa, independiente.”

    “…pago mi cobertura médica. Me hago el test de VIH. Gasto en preservativos, óvulos, geles. Doy un servicio completo con protección. Una vez vino un juez, muy mayor, me había llamado su terapeuta para explicarme que le diera tiempo. Cayó con custodios. Se había olvidado de tomar el Viagra. Estuvieron afuera esperando. Le pedí que no los trajera, por mis vecinos. No me da vergüenza. Pero te privás de tener pareja, de hijos. Hay muchas chicas con nenes, dicen que trabajan en otra cosa. Estoy tan plena de sexo, que voy a bailar y no pienso en tipos. Ser escort levanta el ego. Si a todos les dijeran tantas cosas lindas como a mí, habría paz en el mundo. Mis tías y sobrinas me consideran un ejemplo. Mi progreso no es por estudiar, y eso, en algún lugar, me duele.”

    Sobre el sofá hay un cuadro de los 80: mansión, palmeras, autos deportivos, atardecer a orillas del mar. El título es Justification of Higher Education. Milagros dice que se refiere a “las cosas que podés conseguir con educación”. Son las siete, el timbre.

    EL VALOR DE UNA BUENA EDUCACION

    En los noventa, Jorgelina Sosa se sentó a las mesas del Exedra, aquel bar extinto donde tantas chicas pasaron décadas tomando café y esperando por políticos, abogados, artistas y cultores del Garch & Go. Las trabajadoras sexuales del Exedra eran un mito, lo mismo las relaciones entre ellas. Un día Jorgelina dijo “suficiente” y volvió a las calles de Flores. Convertida en la secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar) Capital, dice: “Lo que hace que una trabajadora sea VIP es un nivel más alto de educación. La mayoría tiene secundaria, estudios universitarios. Lo ejerce más por status. Cobran otras tarifas, se mueven en otro nivel, lo eligieron. No padecen el maltrato policial. Está arreglado, la policía no va a ciertos lugares para no molestar a dueños o clientes. Es una complicidad muy grande. Las que trabajamos en la calle llevamos el manguito para la olla. No hay muchas chances de elegir cuando no tenés acceso a una buena educación”.

    ¿Qué diferencia hay entre “escort” y “puta”?, pregunta en su blog Marien, desde Barcelona, licenciada en Ciencias Políticas y trabajadora sexual de lujo. “El contexto. Las ‘putas’ están, son, las de la calle. Ofrecen servicios más económicos. Las ‘escorts’ tienen estudios superiores, hablan idiomas, visten de marca. Suelen decir que son modelos, estilistas, azafatas y algunas reniegan no sólo de la palabra puta sino de la palabra prostitución. Este punto me indigna. Denota una falta de sensibilidad y de solidaridad de las ‘escorts’ hacia las ‘prostitutas’ que tienen que estar en la calle, muchas veces por desconocimiento”, dispara Marien en su blog.

    Jorgelina Sosa estuvo en este otro bar del microcentro al que se mudaron muchas al cerrar Exedra. Tras las cortinas rosadas de la ventana están las Galerías Pacífico. Jorgelina no vino a sentarse, sino a contar a las compañeras acerca de la organización Ammar. Ofreció abogados, estrategias de prevención y especialistas en salud. “A veces les interesaba el asesoramiento legal. Ellas pagan su plan de salud privado. Se sienten damas de compañía o gatitas. No nos aceptaban los preservativos. Trabajan puertas adentro, sin que las vean. Históricamente el poder enmascara el consumo de los poderosos.”

    Muy cada tanto, esta ecuación se invierte. Eliot Spitzer, gobernador de Nueva York, luchador contra el tráfico sexual, renunció cuando el New York Times difundió que era el “cliente 9” de Emperors Club VIP, agencia de escorts donde gastó 80 mil dólares.

    –Esperame en la cama grande –le dijo Silvio Berlusconi a Patricia D’Addario, la escort del año, después de cenar en el Palazzo Grazioli. Cuando entró al dormitorio, dos chicas acariciaban a Il Cavaliere. Patricia se abstuvo: “No me gustan las orgías”. Después, aportó data. El escándalo tuvo su capítulo argentino: el primer ministro había invitado a su palacio a Gabriela Figueroa, bailarina y maestra de la danza del caño en Bailando por un Sueño. Bailaba en un boliche, donde recibió la propuesta y la rechazó, en Recoleta. Ese barrio es el tour más obvio de los que buscan chicas caras. Fabián trabaja con empresas de tecnología. “A los clientes extranjeros los acompaño a Madaho’s. Es sólo para turistas: 90 pesos la entrada. Para irte con una chica tenés que pagarle una o dos copas a 150 mangos. Ellas piden 600 pesos por el servicio, sumale el telo. Las que bailan son más caras. Salir en la tele o revistas multiplica el número. ¿Por qué pensás que algunos mediáticos tienen tantas novias? Un amigo pagó 8000 pesos por una noche con una conocida.”

    Federico y amigos eligen in situ, en otros pubs. “Si vamos a Pinamar, cargamos las tablas de surf y buscamos a las chicas. Madaho’s es un cazabobos. Preferimos Cocodrilo o Pampita. Ellas la pasan bien, somos sanos, deportistas.” Federico y amigos tienen 40 y pico, empresas, mujeres, hijos. “No queremos que nos rompan las pelotas –dice uno–. Hugh Grant podría conseguir cualquier mujer pero le gustan las prostitutas, ellas tienen vedado el romper las pelotas.”

    TARDE DE BAR

    Ursula tiene 28, parece menos. Será por su cara de nena, su voz adolescente, su metro cincuenta, su pelo rubio, pajizo y leve. La contacté por conocidos. Primero conversamos horas en un bar en Lavalle y Esmeralda, su territorio. Ursula es simple, enérgica como el viento. Habla rápido, ríe a carcajadas y a cada rato se huele el pelo. Propone que vayamos a conocer el bar donde empezó hace diez años: el de las cortinas rosas frente a Galerías Pacífico.

    No es un bar como cualquiera, pero sólo se percibe adentro. Una miniconvención de la ONU: mujeres de todas las etnias, edades y estilos. Una atmósfera de peluquería. Chica robusta, acento colombiano, lee en la Cosmopolitan: “Diez cosas que debe mostrarte antes de comprometerse”. Rubia preciosa, mucho rímel, musculosa, tacos, jeans, cuchichea con amiga. Se pasan brillo en los labios. Hay una negra flaca, bella, con un foulard y un Ipod, a punto de dormirse. “¿Tiene 50, podés creer?”, dice Ursula y pide una coca. En la barra, dominicana morena, de tailleur, susurra cada vez más cerca a la oreja de un señor rollizo cada vez más sonriente. Las demás esperan, conversan como cuando se teje –con la mente en otra parte–. Tienen jarras de agua y enroscan un mechón de pelo en el dedo. “Para sentarte pagás un ticket de 70 pesos diarios. A la noche, lo canjeás por comida, cocinan riquísimo y te llevás a tu casa.” Ursula aclara al mozo: “Tenemos que hacer tiempo y vinimos de civil nomás, no a trabajar”.

    Ursula vive y nació en Vicente López. Primaria en un colegio inglés, (“tenía beca”, “sé algo de inglés y de alemán”), secundaria en un público de Belgrano. Su papá falleció cuando tenía 18 (“era distribuidor de productos de granja”). Su mamá, celadora escolar. Tiene una media hermana, casi no la ve. Ursula era vendedora de un local de ropa infantil en un shopping de zona Norte.

    “Un martes de franco vine con una amiga al bar, ella me explicó. A las 11 de la mañana llegó un viejo. Lo veías y no dabas dos mangos. Me miró, fui, me senté. ‘Si te querés quedar una hora son 200 pesos.’ ‘¿Sos completa?’ ‘Sí, vamos’. Estaba nerviosa. Me acordé de las películas porno. Hasta hoy actúo como en una porno. Me dio 700 pesos, más de la mitad del sueldo del shopping.”

    “Al principio venía los francos. Hasta que uno se me enamoró. Pequé de buena: le conté la verdad. Quería que viviera con él. Yo no. Llamó al shopping, contó todo. No le creyeron.” A Ursula le dio tanta vergüenza que no fue más. Empezó a trabajar en el bar de lunes a viernes, de 10 a 16. A ganar 600, 800 pesos diarios. “Llegué a hacer diez clientes en 24 horas. Se me inflamaba la herramienta de trabajo. Me mudé al departamento de una amiga. Un día le dije: ‘Todo bien linda, te adoro, pero no me rinde, me vuelvo a laburar sola’. El novio me amenazó. Volví acá y empecé con Internet, un recurso más. Al ser completa podía organizar muchas citas.”

    En los foros morían por ella. “Pequeño huracán.” “Chiquita. Recomendable si cuando te traen el pollo, te comés el ala.” “No está pirucha.” Se felicitaban por pasar su teléfono. “Me encantó: estudia, no toma ni fuma.” “Rubia platino. Hermosa charla.” La evaluaban: “Besos. PT sin. Mimosa”. Un día Ursula hizo mutis por el foro.

    RELACIONES PELIGROSAS

    “Algunos son unos enfermos. Hay uno que trata mal a las chicas, lastima. Algunas lloran, quieren devolver la plata, irse. Es un bruto, no lo sabe hacer. Yo debería escribir un libro: la técnica de la cola. Si lo hacés bien, no duele, hasta es mejor. Propuse un foro donde las escorts contáramos nuestras experiencias. El tipo me bardeó, me salí de la web. Deberíamos agruparnos, tener obra social.”

    ¿Tenés contacto con la organización de meretrices?

    –No, ni idea. Aporto como monotributista. Hay un tipo que nos hace recibos de sueldo para sacar tarjeta de crédito. Hice un curso de uñas y maquilladora. Todo es plata: la pelu, el personal trainer. Tengo un amigo cirujano, se lo pasé a varias chicas, no me decidí a agrandar las lolas.

    ¿Cómo son las relaciones entre ustedes?

    –Asperas. Tengo pocas amigas. A veces pasás un cliente porque a ellos les gusta variar, pero algunas se zarpan. Amenazan con contar en tu casa. Con eso no me pueden presionar. A mi mamá le tuve que blanquear, pero es chapada a la antigua. Sabe, tiene miedo por mí.

    ¿Te protegés?

    –Sólo hago sexo oral “sin”. Me explicó un amigo que tendría que tragar mil litros de semen para contagiarme. Si dejo de hacer sin, pierdo la mitad de los clientes.

    ¿Te excita el sexo por trabajo?

    –Trato de pasarla bien. No acabo con todos, elijo. Si tenés muchos orgasmos, te cansás. Si estoy agotada, una coca y aspirina. Algunas resisten con droga y se gastan la plata.

    ¿Te enamoraste?

    –Eso no se cuenta. Tengo novio y cree que trabajo en ropa infantil.

    Apoya tres celulares en la mesa. Suena uno, mira la pantalla. La invitan a navegar. Suena otro. “Sí, tengo un par de amigas para juntarnos”, “por el lugar no te preocupes.” Suena otra vez, frunce la boca: “No respondo llamados sin identificación”.

    “Pasé malas experiencias. Una vez fui con un viejito. Llegamos al hotel, tenía un olor repugnante. Le dije: ‘Gordi, ¿nos bañamos?’ No tienen idea de cómo se lavan los genitales. Voy a escribir otro libro para enseñarles. Le pedí la plata. Le dije: ‘No arreglamos ese precio’. Dice: ‘Tu amiga dijo eso’. Le propuse: ‘Te vestís y vamos con mi amiga’. Dijo que iba a denunciarme por maltrato. ‘Y yo te voy a denunciar por sucio’. Voy maquillada, peinada, higienizada, depilada, termino, me baño, me cambio la ropa interior. Exijo lo mínimo. Otra mala fue con uno que al terminar pidió que lo acompañe a un cajero y salió corriendo. Ojo: este laburo no tiene el dramatismo que pintan las películas, es tranqui, sobre todo de día.”

    Hay quienes piensan que la prostitución es una clase de opresión.

    –Lo escuché, no me siento víctima. Sé que hay chicas explotadas y me preocupa, pero es otro rollo, mafias y delincuentes. Lo mío es independiente. Lo elijo. Si volviera a nacer lo elegiría otra vez. Lo único que no volvería a hacer es trabajar en el shopping.

    Habla bajo. En el bar todos susurran. Las miradas pesan. El panzón se va por la puerta. A los tres minutos se va la dominicana. Se encontrarán en el hotel. “En una época el hotel nos pagaba un porcentaje del consumo. Yo pedía todo: juguetitos, comida. Cada mes retiraba mi sobre. Ya no pagan. La crisis afecta. Lo que me liquidó fue la gripe A.”

    “…cada día salgo de casa con cien pesos. La tarifa de escort depende de la edad, físico y servicio. Cobro de 400 a 1000, depende de la cara. O digo: ‘lo dejo a tu criterio, si te parece que valgo menos’. Derroché mucho. Quiero terminar de pagar el auto, comprar un departamento. Después una Toyota SW4. Mirá”. La foto de la camioneta es su tapiz de celular. “Abro el teléfono y me recuerda no gastar. Sé que no la ganaría en otra cosa. A veces te toca alguien que no te gusta. Le pongo onda. Peor el pico y la pala.”

    “…estudié medicina, ciencias políticas y ahora me anoté para contadora. Soy cambiante. Trabajo sólo de día en el centro. Lunes y viernes se labura mucho. Me gusta el ambiente de casados, gente con responsabilidades. Prefiero a los mayores. Los pendejos maltratan, te dejan de cama. Soy puntual. Si me piden un servicio de quince minutos en una oficina, no me puedo demorar. Hay uno que me dice: ‘Sos idéntica a mi esposa cuando era joven’. Yo pienso ‘y vos sos un enfermo’. De noche no trabajo. Salvo si voy a bailar a Esperanto o Ink, y se da. Me gusta un pub como Black, frente al Alvear, pero trabajás si sos morocha: los gringos en sus países tienen rubias a lo loco”.

    En el bar esta tarde hay dos turistas de camisa planchada. Toman cerveza. Analizan la oferta. A uno se le cae el vaso y se le rompe. Las chicas ríen. Ursula paga. Nos desean suerte. Afuera anochece y la rubia se va a encontrarse con alguien.

    ¿Existe el famoso book de los hoteles cinco estrellas? “Es un mito. En quince años no vi uno. Hay argentinos que lo piden, se ponen pesados: mostrámelo. Quizás existen en departamentos o agencias de modelos. Antes las chicas dejaban la tarjeta. Con Internet cambió. Ahora fotocopiamos el DNI de las escorts que ingresan. Al que pide chicas, lo mandamos al pub –cuenta el conserje de uno de los mejores hoteles porteños.

    Hay sitios donde una mujer no puede entrar sola, salvo que vaya a trabajar: Madaho’s es uno. Tras varios llamados, doy con la persona. No termino de explicar. El tipo se enoja, grita: ‘Acá no trabajan chicas’. ‘¿Perdón, no hay bailarinas? Lo dice su web’. ‘No me interesa, se distorsiona todo. Tomamos a las chicas por la Asociación Argentina de Actores. Al que te dio mi nombre mañana lo echo’, grita. (¿Cómo tratará a las chicas y por qué el gobierno de la ciudad de Buenos Aires lo incluye en su web?) En foros donde se habla sólo inglés, extranjeros se solidarizan: ‘Una chica de Madaho’s fue echada por transar por menos plata’”.

    Madaho’s queda frente al cementerio de Recoleta. Tiene un frente de lápida: negro y marmolado. Desde la puerta se ven las alas de los ángeles que adornan las tumbas. Sobran hombres, autos relucientes y personal de seguridad. Adentro: butacas rojas, barra, luces verdes, streapers, table dancers. Afuera, en la vereda corren una decena de hermanitos venidos de Wilde. Venden rosas a medianoche. “Acá está la plata”, dice una nena de 12 años. Cada vez que un señor y una mujer salen y paran un taxi, ella se acerca, les ofrece una rosa. Todos le compran.

    http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-5396-2009-12-27.html

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    Picasso, cautivado por el erotismo japonés

    «El arte no es casto. Se debería prohibir a los ignorantes e inocentes. Si es casto no es arte”, versa una de las tantas frases que se rescatan de Pablo Picasso, pero basta con ver a Dora y el Minotauro, Las damas de Avignon” o Mujer y Pulpo para notar la fuerte presencia sexual en su obra, influenciada fuertemente por el arte erótico japonés medieval.

    Los grabados eróticos japoneses han sido conocidos con diferentes nombres, como “shunga, makura-e, warai-e”. Uno de los términos fue también “higa” cuyo significado sería «Imágenes secretas”, de ahí el nombre que lleva la exposición del Museo de Picasso en Barcelona, donde una veintena de estampados eróticos japoneses, pertenecientes a la colección privada del pintor malagueño, son acompañados con obras del propio Picasso referentes al mismo tema.

    Lo curioso de la muestra, que permanecerá hasta febrero de 2010, es que se aventura en relacionar los grabados japoneses, de los siglos XVII, XVIII y XIX, con la obra de Picasso, aproximándonos así a la difusión del arte japonés en Europa, ya revelada en la influencia enunciada por diversos autores, entre ellos Monet, Manet y Van Gogh.

    De esta forma, obras de Picasso como Mujer y Pulpo (1903), se exponen por primera vez junto a otras como Buceadora y Pulpo (1814) del autor japonés Katsushika Hokusai. 

    http://www.latercera.com/contenido/1453_212466_9.shtml

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    El sexo con hombres circuncidados también satisface: estudio

    En un nuevo estudio, mujeres afirmaron que el sexo con un hombre circuncidado es tan placentero como con varones sin circuncisión.

    Algunos expertos habían propuesto que extirpar el prepucio del pene afectaría el placer sexual para las mujeres. Pero en el nuevo estudio realizado en Uganda, la mayoría de las mujeres dijo que el sexo era igual, si no mejor, después de que sus parejas se habían circuncidado.

    El trabajo, publicado en BJU International, no examinó el efecto de la circuncisión en el placer sexual masculino. Pero uno de sus autores, Ronald H. Gray, dijo a Reuters Health: «En un estudio previo, no hallamos efectos sobre la función o la satisfacción».

    Los resultados podrían reducir la diseminación del VIH/sida.

    «El hallazgo de que la circuncisión no reduce la satisfacción femenina debería aumentar la aceptación del procedimiento», dijo Gray, profesor de población y planificación familiar de la Escuela de Salud Pública de la Johns Hopkins University, en Baltimore.

    Estudios previos en Uganda, Kenia y Sudáfrica habían hallado que la circuncisión reduce entre un 50 y un 60 por ciento la tasa de infección por VIH.

    Para el doctor Robert C. Bailey, de la Escuela de Salud Pública de la University of Illinois en Chicago, que no participó en el estudio, el resultado es «único e importante».

    «En el este y el sur de Africa, la alta prevalencia de VIH está asociada con una baja tasa de circuncisión. Si la podemos aumentar, bajaría la prevalencia de VIH en los próximos 10-20 años», explicó.

    «La opinión de las mujeres en cuanto al efecto de la circuncisión en la función sexual es realmente importante para aumentar la demanda» del procedimiento, añadió el experto.

    Bailey dijo que eso también contrarrestaría el rechazo creciente en algunos pacientes a circuncidar a sus hijos.

    «En Estados Unidos existe un movimiento fuerte contra la circuncisión, en especial en la costa occidental. Algunos padres creen reduce la sensibilidad del pene. Pero un pequeño porcentaje dice que siente menos satisfacción después de la circuncisión», indicó el autor.

    El estudio incluyó entrevistas con 455 mujeres de 15 a 49 años, antes y después de que sus maridos fueran circuncidados, en un estudio aleatorio sobre la efectividad del procedimiento para prevenir la diseminación del VIH.

    Sólo 13 mujeres (el 2,9 por ciento) mencionaron una reducción de la satisfacción después de la circuncisión. El 57 por ciento (255) no sintió cambio alguno y el 39,8 por ciento (177) dijo que aumentó su satisfacción. Esas diferencias no estuvieron asociadas con la edad, la religión o la educación de las mujeres.

    El motivo más común del aumento de la satisfacción fue una mayor higiene del pene y otras razones fueron: mayor frecuencia de orgasmos masculinos y femeninos, mayor deseo sexual hacia el hombre y menos problemas en los hombres para mantener la erección.

    La causa más común de la reducción de la satisfacción fue la pérdida del deseo sexual. Otras fueron la reducción del deseo sexual masculino y los problemas de erección.

    FUENTE: BJU International, diciembre del 2009

    http://www.publico.es/agencias/reuters/280940/sexo/hombres/circuncidados/satisface/estudio

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    Parte ‘Mujeres de Lujo’, la primera teleserie nocturna de Chilevisión

    La obra ‘Mujeres de lujo’, la primera teleserie nocturna de Chilevisión, que tiene 70 capítulos, será presentada oficialmente el próximo martes en el Hotel Ritz-Carlton de El Golf. Su estreno está programado para los primeros días de enero de 2010 en horario prime de las 22:00 horas.

    Esta serie nocturna, que tiene locaciones en Chicureo, fue escrita por Coca Gómez, Josefina Fernández, Malú Urriola y Pablo Riquelme y grabada desde comienzos de agosto. Cuenta la historia de seis escorts que trabajan en un club del barrio alto de Santiago.

    La trama ofrece las vivencias de un grupo de acompañantes de alto nivel que están en el mundo de la prostitución; es una historia que narra como se vive el amor desde el mundo de la prostitución, por distintos motivos:

    Esmeralda/Magdalena (Fernanda Urrejola): Es una joven de buena situación que debe cambiar su identidad a Esmeralda Martí y armar un negocio para sobrevivir: el burdel de alto nivel ‘Club Esmeralda’. En torno a ese lugar girarán las historias de una serie de mujeres de compañía, sus clientes y sus amores, incluso la contratación de un sicario con la misión de matar una de las protagonistas.

    Turquesa (Barbara Ruiz-Tagle): Es una escort de baja categoria, que entra recien al mundo de las prostitutas ABC1, gracias al Club Esmeralda; en este lugar es donde conoce a un narcotraficante, con quien tendrá un lio amoroso.

    Amatista (Marcela del Valle): Es una joven universitaria que trabaja en este rubro, para poder paliar los gastos de su adicción a las drogas.

    Zafiro (Catalina Olcay): Zafiro es una ex chica reality que por necesidades económicas debe prostituirse, ademas tiene una conflictiva relación con un hombre casado.

    Rubí (Javiera Díaz de Valdés): Es una prostituta indolente, muy fría y manipuladora, adicta al sexo y ejerce la prostitución por placer y ganas.

    Perla (Catalina Guerra): Es la mayor y más experimentada de todas, es lesbiana y tiene relaciones sexuales con los clientes para obtener dinero, pero busca relacionarse con otras mujeres.

    El elenco actoral lo integran también, Álvaro Morales como Clemente Figueroa; Pablo Macaya como Chaka; Héctor Noguera como Ronny Palma; Malucha Pinto como Teresa; César Arredondo como Ramiro; Soledad Pérez como Cecilia; Osvaldo Silva como Renato Montes; Eduardo Pacheco como Sergio Piña / Tommy; Guido Vecchiola como Max y César Sepúlveda como Emmanuel, entre otros.

    http://www.publimetro.cl/nota/espectaculos/parte-mujeres-de-lujo-la-primera-teleserie-nocturna-de-chilevision/CPIilA!4QiynAcX9LKopQg9dbmQ/

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    Primera vez: sexo anal

    La primera vez en el sexo anal es motivo de temor para muchas personas. Pero no ha de serlo siempre y cuando el sexo anal sea algo deseado por ambos integrantes de la pareja.

    Para tener sexo anal por primera vez, es necesario que busques el momento justo, ambos tienen que estar excitados y predispuestos a intentarlo, sin presiones ni temores.
    Tienes que lubricar el ano con tus propios fluidos (si eres mujer) o con lubricante, también el pene de tu compañero tiene que estar lubricado.

    sexo anal

    También ten en cuenta que la paciencia es primordial. No todo sale de mil maravillas la primera vez, las cosas se aprenden gracias a la prueba y el error. En el sexo anal es la persona penetrada la que guía a su pareja, por ello es que poco a poco debes orientar a tu chico para que introduzca lentamente su pene.

    Sentir dolor es normal ya que el ano no se dilata como la vagina, pero mantén la calma y afloja lo más que puedas la zona. Una buena estrategia es estimulando tus genitales, hazlo tú o pídele a tu pareja que te toque mientras te penetra.
    De este modo la satisfacción aumentará las ganas y la  lubricación de la vagina –en las mujeres- y querrás más a medida que sientas llegar el orgasmo.

    Recuerda que los movimientos los tienes que ejercer tu, ya que tu compañero no sabe hasta qué punto te es satisfactoria o molesta la penetración. Un detalle importante, siempre hazlo primero por delante y luego por detrás, nunca al revés para evitar llevar las bacterias del ano a la vagina.

    Cuando tu chico ya te haya penetrado por completo, pídele que te siga estimulando. Que toque tus genitales y acaricie el resto de tu cuerpo.

    En las mujeres el orgasmo clitoriano ayuda a tener sexo anal, ya que cuando se produce los músculos del ano tienen las mismas contracciones que la vagina, pero éstos otorgan sensaciones mucho más intensas y placenteras.

    Referido: CosmoHispano

    http://www.sexologia.net/28-12-2009/practicas-sexuales/primera-vez-sexo-anal

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