ÉRASE UNA VEZ…DOS MIL NUEVE

Érase una vez un año, casi finiquitado. Tenía nombre claro; bueno, número.

Porque las mates lo abarcan todo. Incluso aquello que parece escapar a su reinado.

Este año, de nombre 2009 sabía de su próximo fin. Era consciente de su final.

Ni siquiera había sido año bisiesto. Era sólo un año más. Que pasaría sin pena ni gloria.

Un año de estadísticas.

Un año más, de mujeres maltratadas a manos de sus amantes parejas.

Un año más, de abuelos abandonados por sus estimados hijos en residencias inmundas.

Un año más, de muertes en carretera.

Un año más, de niños maltratados, vejados, apalizados por sus progenitores, esas personas que más debieran proteger su inocencia.

Un año más, de hipocresía social.

Un año más, de mentideros abiertos. De mentiras absurdas.

Un año más, de guerras donde se esconden las muertes de civiles, y de soldados propios.Que mueran los de otros países pase, pero a los nuestros que no nos los toquen.

Un año más, en el que ha fallecido algún ser querido, algún amigo íntimo.

Un año más, en el que el prototipo de familia sigue en decadencia.

Un año más, donde llegan niños que sólo verán la luz al nacer. Tras eso, serán encerrados en talleres, o minas, como esclavos.

Un año más, en el que se van nuestras esperanzas de un mundo mejor a la porra.

Un año más, en el que hemos visto, de nuevo con hastío, la distancia con nuestra Iglesia. (de cualquier religión)

Un año más, donde en el estado del bienestar sigue muriendo gente de frío y hambre en nuestras calles.

Un año más, que nos defrauda globalmente.

Y, sin embargo, nunca, nunca, un año insulso, es un año más.
Claro que, pueden aparentarlo.
Los años son así, un poco cabrones. Nos dan una de cal y otra de arena.
Y ninguno, ninguno de ellos, nos pasa desapercibido. Todos y cada uno de ellos dejan su huella indeleble en nosotros.
Y da lo mismo, si tenemos veinte, treinta, cincuenta, setenta o noventa años.
 
Recordamos.
 
Los años los recordamos por momentos únicos. Como ése en el que nos comimos la coca de Sant Joan sobre el capó del coche, porque
a todos esos memos de la autopista, les dio por pensar que el mejor sitio, para celebrar ese año la verbena, era justo donde íbamos nosotros a pasarla.
Y, finalmente, las horas paaban, el hambre apretaba y ¡qué demonios!, a falta de una cena estupenda,a la que ya no llegábamos, pues cava calentorro combinado con un cachito de coca de piñones y mordisco de coca de fruta confitada.
 
¿Recuerdas ese año?, sí, ése. Viaje de fin de curso a Austria. Y el guía era tartamudo…pobrete mío. ¡Cómo nos reíamos de él,
mientras el tutor nos regañaba sin parar!
 
O,  ése en el que ese amigo tuvo un gravísimo accidente de moto o coche. ¡Se libró por los pelos!
 
Memorable el año en que llega tu primer título por correo.
 
Ése en el que diste tu primer beso. O quizá te lo dieron.
 
Ése en el que te enamoraste por primera vez.
 
Ese maldito año loco lleno de preparativos para tu boda. Y la despedida de soltero/a.
 
Esos años en los que han nacido tus hijos. Cualquiera de ellos. Experiencia única.
 
Ese año, ése, en el que eres consciente de que quizá te equivocaste. Me metí en la sala que no era. Yo quería ver otra peli.
 
Nos ha pasado casi de todo ya, queridos amigos. Nos sentimos un poquito de vuelta.

 
En definitiva, crecemos y maduramos. Ahora ya no nos reímos de los guías tartamudos.
Somos personas sensibles y obstinadamente responsables. Hacemos y decimos aquello que se espera que hagamos y digamos.
Somos una panda de…¡¡personas mayores!!
 
Mira chaval, tú te acabas, sin remedio ni remisión, y yo sin ti mi buen amigo Dos Mil Nueve (2009)
yo sin ti, seguiré adelante. Serás ese año en el que he tenido que descubrir, sin ninguna gana, que tengo
cervicales. Ese año maldito en el que me dejé una pasta en manos que intentaban sin descanso quitarme el dolor.
Ese maldito año en el que mi compañero inseparable fueron los antiinflamatorios y los calmantes.
Vale majo, te has lucido. Te hiciste el sordo cuando mi buen amigo 2008, sí, Dos Mil Ocho, te habló bien de mí.
Me consta. Lo sé. Lo hizo. Pero tú decidiste pasar de todo y fastidiarme con dolores de cabeza y espalda insufribles.
Con mareos y naúseas de embarazada senil.
 
Pero, para ser justa contigo, también has sido “EL AÑO”.
El año en el que he podido redescubrir a mis buenos amigos. Dentro y fuera del escorting.
Grandes personas. Generosas,buenas, sencillas, sinceras, mis amantes más queridos. Mis Amigos.
Ésos, tras los cuales he mantenido silencios inconcebibles y dolorosos. Y, todo me lo permiten.
 
Ha sido un año de nieves y bienes, pese a mis largas ausencias. ¡Un año memorable, chavalote, Dos Mil Nueve!
Pese a que me lo has puesto difícil, muy difícil, te diré amigo mío, que has representado un reto.
Y los retos…¡¡Dios, cuánto me gustan los retos!! Qué queréis que os diga…¡me va la marcha!
Cuanto más difícil me lo ponen, más insisto en salirme con la mía. Y no hay que olvidar, que soy la peke
de una gran familia numerosa. Vamos, acostumbrada a salirse con la suya. Sí. O…sí.
 
Querido Dos Mil Nueve, te mueres, oigo, noto, siento tus estertores. Y no me das pena.
Me has enseñado el sufrimiento del dolor físico. Pero también, y gracias a una inmovilidad forzosa,
provocada por ese dolor, he tenido tiempo suficiente para volver a parir.
Y he parido. Por segunda vez. Dí a luz a un pequeñín que es mi alegría. 
Gracias a él, he desfogado el alma. He adelgazado el espíritu. 
No sabía que, escribir podía resultar tan agradable como terapia y aprendizaje.
Pues bien, amigo Dos Mil Nueve, que no me da pena tu próximo fallecimiento. Siento ser así de dura.
Te devuelvo todo cuanto me diste.
 
Te agradezco lo mucho que he aprendido, gracias a tus constantes zancadillas.
Sin embargo, permanecerás en mi memoria, maldito, por haberme estrenado en este nuevo camino.
 
Dos Mil Nueve ha muerto…¡¡¡Larga Vida a Dos Mil Diez!!!
 
Paula

FacebookMeneameTwitterTechnorati FavoritesHotmailYahoo BookmarksDiggDeliciousAsk.com MyStuffGoogle ReaderBlogger PostGoogle BookmarksMySpaceSphereStumbleUponShare
This entry was posted in 02 - A Vuelapluma por Paula. Bookmark the permalink.

Comentarios en FaceBook:

One Response to ÉRASE UNA VEZ…DOS MIL NUEVE

  1. L321 says:

    Hola, mi querido “enhiesto surtidor de sombra y sueño…”. Disculpa mi no presencia (que no mi ausencia) pues, aunque te sigo leyendo, tengo la cabeza en otros derroteros y no me siento capaz de darte el contrapunto.

    Marqué en rojo tus referencias negativas y en verde las positivas, apabullante derrota la de las verdes. ¡Ay amiga!, pero jugaste con trampa… pues las rojas hacen más bien referencia a cuestiones intemporales. Estos años, los que vivimos día a día, aunque para algunos puedan llegar a ser parte de la historia, para la mayoría de los mortales son solo nuestros (quitando el año fiscal, que pertenece a Hacienda;) ). Solo reflejan un escalón en nuestra vida y, viéndolo así mi “dura” amiga, no lo resultas tanto, el verde gana.

    Aunque sea un tanto egoísta por mi parte, me deseo poder seguir dándote “cyber-abrazos” durante el 2.010 y, no voy a renunciar al tópico de desearte, de corazón, un feliz año en tus dos mundos.

    Un fuerte abrazo

    L321

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>