Según ha informado hoy la policía autonómica, los detenidos están acusados de los delitos de falsificación de moneda, robos con fuerza, robos con violencia e intimidación y delitos contra la salud pública.Las investigaciones policiales comenzaron en septiembre del año pasado a raíz de la detección, en un corto espacio de tiempo, de 42 billetes falsos de 50 euros en pueblos del Baix Segre y en mercados y bares de la ciudad de Lleida.Las gestiones policiales permitieron detectar una red organizada que se dedicaba a todo tipo de delitos y estaba formada por un núcleo de tres personas, que fueron detenidas.
Se trata de Marian C., de 32 años, Ionut Viorel C., de 22 años, y Washington S., de 31 años, todos vecinos de Lleida, que recibían información de prostitutas sobre posibles víctimas y lugares dónde robar.
Estas mujeres, en el ejercicio de su actividad, obtenían información de sus clientes y, cuando detectaban alguno que tenía dinero en efectivo u objetos de valor en su domicilio, facilitaban toda la información a los otros miembros de la red para cometer el posterior robo.
Los Mossos acusan a los miembros de esta banda de, al menos, cinco robos con fuerza en domicilios, establecimientos comerciales y vehículos, un robo con violencia e intimidación y otro en grado de tentativa.
En cuanto a la imputación de falsificación de moneda, según los Mossos, además de distribuir billetes de 50 euros falsos, los detenidos también se dedicaban a manipular bandas magnéticas de tarjetas de crédito.
Por último, también se dedicaban a la venta de drogas, cocaína y marihuana, principalmente a prostitutas que después se la revendían a sus clientes.
Durante la investigación, la policía registró tres domicilios de Lleida en los que intervino una escopeta, 1,3 kilos de una sustancia que podría ser cocaína, un lector-grabador de tarjetas de crédito, un ordenador con el software para falsificarlas, siete tarjetas ya manipuladas y joyas sustraídas.
Todo apunta, según los Mossos, a que este grupo utilizaba también el entorno a la prostitución para revender las joyas y objetos de valor obtenidos en los robos.
Los otros detenidos son Miguel Angel G.E., de 42 años y vecino de Tremp; Elena Florentina G., de 24 años, y Ramona Maria J., de 28 años, ambas vecinas de Lleida, y Ramona Aurelia B, de 22 años y vecina de Els Alamús (Lleida).
Finalmente, los agentes detuvieron a Verónica V., de 47 años, y a Elena Alexandra M., de 23 años, ambas vecinas de Lleida, quienes se dedicaban a revender las joyas sustraídas.
Verónica V. y Elena Alexandra M. quedaron en libertad el mismo día de su detención tras declarar en comisaría, mientras que el resto de los detenidos han pasado hoy a disposición judicial.
Con este operativo policial, denominado “Argent”, los Mossos dan por desarticulada una red delincuencia muy activa. EFE 1010878
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=289957









Hay chicas que me han comentado que otras hacen eso, que están conectadas con los “chulos-ladrones” por el móvil, que no apagan ni cuando se atienden, y que si tiene pasta dan el soplo para que le roben. Nunca lo he visto y lo veo poco creible, lo del tlf sí es cierto pero es porque esas están controladas, pero lo de que les roben? Ni de coña, ya las chicas les roban a los que ven con pasta, o borrachos o poco espabilaos.
Supongo que de todo ha de haber, pero, desde luego, es ni de lejos, una práctica habitual. Poco negocio haríamos si les robásemos a nuestro clientes o diésemos el soplo a terceros para que lo hiciesen.
Pero, no pierden la oportunidad de desacreditar el ejercicio de la prostitución.
Un saludo ClienteX
En tu modalidad, de escort que atiende en un piso, es evidente que no. Pero como sabrán los lectores, y si no lo aclaro nuevamente, yo me muevo a nivel de calle, y allí muchas sí son ladronas o al menos eso me confiesan. A mí no, a mí dicen que “me cuidan”, y con esto no pretendo desacreditar la prostitución sino darla a conocer de la manera más real posible, contando tanto lo bueno como lo malo.
Es la política del: Pan para hoy, hambre para mañana.
Lo lógico y normal es cuidar a los clientes, ya que son ellos los que traen el dinero. Pero algunas tienen tantos, y tantos, y tantos que no les importa lo mínimo fidelizarlos.