BARCELONA. El Eixample de Barcelona, el distrito central de la ciudad, tradicionalmente un lugar tranquilo, vive horas de miedo. Apenas tres días después de que una madre y su hijo fueran asesinados a golpes en el bar que regentaban -presumiblemente durante un robo-, esta zona de la Ciudad Condal volvió a despertarse sobresaltado, en este caso por un operativo policial sin precedentes en busca de los asaltantes de un prostíbulo chino ilegal. Los hechos sucedieron a las once y media de la noche del jueves, cuando los vecinos del 429 de la calle Aragón llamaron a emergencias por el tumulto que se había formado en el principal primera. Los bajos del mismo edificio ya fueron precintados en el mes de abril por actividad ilegal. El ejercicio de la prostitución se trasladó al principal. Al llegar allí, la patrulla de los Mossos fue recibida con la descarga de una escopeta de cañones recortados por parte de los asaltantes del lupanar, dos hombres de la Europa del Este que se dieron a la fuga. Los dos agentes resultaron heridos: uno de ellos ya ha sido dado de alta y el otro lo hará en las próximas horas.Metralleta en ristre
De inmediato, Mossos y Guardia Urbana montaron un amplio dispositivo que más bien parecía un operativo antiterrorista. Varias calles, en las inmediaciones de la Sagrada Familia, fueron cortadas al tráfico; decenas de agentes, algunos armados con metralletas, peinaron la zona. No dieron con los agresores, sí con una mochila -supuestamente con parte del botín obtenido en el prostíbulo- y el arma que utilizaron. En su huida, uno de los agresores resultó herido al cortarse con un cristal, dejando un reguero de sangre visible aún ayer.
Se da la circunstancia de que a principios de febrero, la policía autonómica ya detuvo a una violenta banda formada por cubanos y marroquíes dedicada al asalto de los cada vez más numerosas locales de prostitución oriental.
La concejal de Seguridad del Ayuntamiento, Assumpta Escarp, señaló ayer que los bajos del edificio ya fueron precintados por ejercicio ilegal de la prostitución. Pese a ello, como aseguran los vecinos, la actividad continuaba en el principal. De hecho, en declaraciones a ABC, uno de ellos asegura que además de cinco visitas de los «mossos» en dos meses por altercados, hace tres semanas ya hubo un intento de asalto al «meublé» por parte de ciudadanos del Este. Sólo la intervención, cuchillo en mano, de quien los vecinos señalan como el «chulo» evitó el robo. Veinte días después, el asalto se consumó. Los Mossos d´Esquadra mantienen el operativo.








