La mitad de las trabajadoras sexuales que recibe asistencia gubernamental en la capital colombiana se enamora de sus clientes, que en su mayoría son hombres casados que prefieren la misma compañera en ese tipo de relación extramatrimonial, según un estudio de la Secretaría de Integración Social de Bogotá (SIS).
La quinta parte de estos hombres también se enamora de su pareja de ocasión, según conclusiones del estudio del SIS, que tiene registradas 4.334 prostitutas.
Es un caso en el que “se establece una relación afectiva o emocional”, explicó hoy a Efe el abogado Carlos Garzón, subdirector del programa de Adultez de la SIS, plan que comprende un proyecto sobre la prostitución en Bogotá, cuyo código de policía obliga a las prostitutas a hacer un curso de formación en derechos humanos.
Garzón precisó que el estudio incluyó consultas a las trabajadoras sexuales registradas y una encuesta a 350 hombres clientes de ellas en 80 de los 452 establecimientos o casas de lenocinio identificadas en Bogotá por la SIS.
Los identificados son apenas “una parte pequeña” del conjunto de la prostitución en la capital colombiana, aclaró el funcionario, para observar que es una actividad de difícil medición por darse hasta en condiciones clandestinas que incluyen redes o contactos por Internet, clubes o sitios privados, y nuevas prácticas, como la de las llamadas “prepago”.
No obstante, observó que un estudio realizado en 1991 por investigadores no gubernamentales identificó en la ciudad 1.097 locales de prostitución y censó en ellos a 14.200 mujeres.
Los datos oficiales más recientes disponibles muestran que, desde los años noventa del siglo pasado, los establecimientos registrados por la SIS pasaron de 230 a 452 y que están distribuidos por 18 de las 20 localidades de la ciudad.
La investigación sobre las trabajadoras de los locales identificados por la SIS, basada en consultas y sondeos realizados desde el año pasado, encontró que “buena parte de los clientes buscan la misma mujer”.
“Al hacerlo, se establece una relación afectiva o emocional con ella, lo que ha hecho que el 50 por ciento de las mujeres haya expresado algún tipo de enamoramiento con el cliente”, explicó Garzón, para quien “esta recurrencia va generando una costumbre y un afecto”.
Entre los hombres consultados, el 21% admitió su enamoramiento de la prostituta que frecuenta, según el sondeo, que concluyó que, del total de ellos, el 80% va al local en busca de relación sexual, el 13% en procura de una compañía y el 10% para presenciar los espectáculos que ofrecen, como el de estriptis.
Los clientes de estos prostíbulos son, mayoritariamente, miembros de la fuerza pública y organismos de seguridad, seguidos de conductores de los servicios de transporte de carga y de pasajeros.
Un 93% sostuvo que usa preservativos en estas relaciones, mientras el 76% dijo que invitaba a su pareja de ocasión a ingerir licor y el 41,4%, a consumir drogas.
Garzón dijo que el estudio permitió establecer que, en consistencia con su bajo nivel educativo, el 33% de estas mujeres obtiene al mes menos de un salario mínimo (unos 257,46 dólares) y que el ingreso en el mismo período de otra tercera parte de ellas oscila entre uno y dos sueldos básicos.
El 68% de estas prostitutas ha cursado, por lo menos, un año de secundaria, mientras que el 20% ha pasado, también al menos, por la escuela.
“Es una muestra de la condición un poco precaria y vulnerable de ellas”, dijo el funcionario, quien resaltó que más de la mitad provienen de otros departamentos, como los de Antioquia (nordeste), Valle del Cauca (suroeste) y Meta (centro este), así como de la región de la costa caribeña (norte).
El origen hace evidente “un fenómeno interno de trata de personas entre departamentos, porque aquí hay proxenetas que traen mujeres, en ocasiones hasta menores de edad, para explotarlas y abusarlas sexualmente en Bogotá”, denunció Garzón, para quien “hay una comercialización o explotación sexual para el turismo”.
http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jzz7_u6EaOK3u01kHeptpFJDqqVQ









Genial, esto muestra lo que los abolicionistas no quieren ver, y es que muchas veces hay más que sexo. Además indica que un gran porcentaje son miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, lo que hace aún más difícil erradicar este fenómeno (lo de que los policías y guardas civiles son unos puteros no es una leyenda urbana, les gustan las putas más que los caramelos a los niños). Hay un estudio tb de Bogotá, de la contraloría, que es un órgano anticorrupción, que es muy interesante y que muestra la realidad de este fenómeno.
Que a estas alturas algo tan obvio sea objeto de noticia me sorprende.
¿Crees que a los abolicionistas, lo del sexo-afecto les suena de algo?
En ocasiones parece que cuando algunos hablan de prostitutas y clientes no hablen de seres humanos que, como ellos, aman, sienten, añoran, sueñan, tienen parejas, hijos…
Sólo vende el morbo, la corrupción, las drogas, y los chulos.
Saludos
Para los abolicionistas es imposible que surja no ya amor, sino tan siquiera afecto entre una prostituta y su cliente, ya que estaríamos hablando de una situación de poder y subordinación. Dicen “la prostitución sólo hace clientes, nunca amigos”… que se lo digan a varias de mis amigas cuyas actuales parejas han sido clientes suyos…
Están mintiendo y lo saben.
No hace falta que haya amor para encontrarte con personas maravillosas, como en cualquier otro sector, tanto compis de juego como colegas de profesión.
Con respecto al sexo-afecto, sólo decir que, de nuevo como en cualquier otro caso, el roce hace el cariño. Ya lo he comenado enotras ocsiones, no es difícil encontrate con compis que, buscan básicamente poder charlar con calma, mucho más que tener sexo.
No querer ver la realidad, aleja a los abolicionistas del problema real que, a mi entender, es bastante sencillo de resolver. bastaría con aplicar las leyes e ir a por traficantes de personas y proxenetas.
Que va, el problema de perseguir a los proxenetas es muy jodido de resolver, porque suelen ser las autoridades públicas las que extorsionan a las prostitutas como he comentado en innumerables ocasiones.
Incluso sospecho que pueden existir redes de financiación ilegales de los partidos a través de esta extorsión a prostitutas, con lo cual ¿cómo van a decir algo?
El discurso abolicionista les viene muy bien como justificación para mantener las cosas en el limbo de alegalidad en el que se encuentran.