La Policía Judicial de Sevilla ha detenido a un hombre en el municipio de San José de la Rinconada acusado de un delito de pornografía infantil por ofrecer a niñas de 13 a 16 años de edad 500 euros a cambio de una hora de sexo en un anuncio de empleo publicado en Internet.
La detención de S.G.M. de 36, se produjo gracias a la colaboración ciudadana que alertó de la publicación en el portal ‘milanuncios.com’ del anuncio destinado a las menores, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
Los agentes comprobaron cómo la oferta de trabajo consistía en mantener un contacto sexual de una hora con chicas no profesionales pero “atrevidas” según el anuncio y con ganas de obtener dinero rápido, solicitándoles una fotografía.
Los agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos comenzaron la investigación con el rastreo de la dirección del ordenador consiguiendo con ello la identificación y localización del autor del anuncio.
Tras la identificación del autor, los agentes iniciaron el registro de su domicilio donde la policía se incautó de una gran cantidad de discos compactos que contenían archivos con pornografía de menores por lo que procedieron a su detención.
El detenido utilizaba varias direcciones de correo electrónico para contactar con sus posibles víctimas y había llegado a publicar hasta cinco anuncios ofertando “trabajo” por Internet. S.G.M , que carece de antecedentes policiales ha pasado a disposición de la Autoridad Judicial quien decretó su libertad con cargos









Internet es una herramienta muy útil, de eso no hay duda alguna Lo malo de la red es que, nuestros hijos saben más sobre su uso que, nosotros mismos.
Deberíamos poder advertirles sobre el abuso que, sobre ellos pueden hacer algunos mayores. Pero a veces, esto a los padres les pilla muy lejos.
Y, además, no hay que olvidar que la mayoría de padres AÚN no hablan de sexo con sus etoños. ¿Cómo van a advertirle sobre porno en la red, si antes no han hablado con normalidad sobre sexo con ellos?
Estos delincuentes, encuentran muchos peces en el mar, dispuestos a ser devorados sin ofrece resistencia, porque nadie les enseñó que se les podía pescar con un bonito cebo.