Contrariamente a lo que muchos piensan, no hay recetas ni fórmulas para experimentarlo, todo depende de que la mujer conozca bien su cuerpo.

Sobre el orgasmo se ha dicho y escrito mucho. Alrededor de este, además, hay una serie de mitos y mentiras que es recomendable desentrañar. El orgasmo es una reacción emocional, además de una reacción física, y se presenta en hombres y mujeres cuando los músculos alrededor de los genitales se contraen e instantes después se relajan.
Un grupo de sexólogos clínicos investigó acerca de los mitos relacionados con el orgasmo femenino, en colaboración con la revista Balance. CNN-México recoge lo que estos especialistas encontraron:
ESTÁ PRESENTE EN DIFERENTES ZONAS DEL CUERPO
- La idea de la existencia de un orgasmo femenino vaginal y otro clitoridiano es un mito preconizado por Sigmund Freud. Él consideró que el primero es ‘maduro”, y el segundo ‘inmaduro’.
- El orgasmo es muy variado en cuanto a las percepciones de quien lo vive. Hay muchas formas de sentir un orgasmo, no sólo varía de persona a persona, sino del momento o la circunstancia en la que se encuentre el individuo.
- Existen diferentes vías sensoriales que estimulan el área pélvica, lo cual explica la posibilidad de experimentar diferente intensidad en los orgasmos.
- En las historias clínicas sexuales de mujeres, la gran mayoría afirma que el clítoris es el sitio principal que al ser acariciado produce el orgasmo; independientemente de que haya penetración o no.
- La experiencia orgásmica es global e integradora, aunque a menudo las sensaciones predominantes pueden estar localizadas en diferentes zonas del cuerpo. Algunas mujeres dicen tener sensaciones que parten del centro de la pelvis hacia la periferia; otras describen la presencia de calor corporal y sensaciones gratas que ascienden de la mitad del cuerpo hacia la cabeza.
- El orgasmo es muy variado en cuanto a las percepciones de quien lo vive. Hay muchas formas de sentir un orgasmo, no sólo varía de persona a persona, sino del momento o la circunstancia en la que se encuentre el individuo.
- Existen diferentes vías sensoriales que estimulan el área pélvica, lo cual explica la posibilidad de experimentar diferente intensidad en los orgasmos.
TÉCNICAS PARA ALCANZARLO
- En terapia sexual se emplean algunos métodos respiratorios, de autopercepción y acompasamiento de los movimientos pélvicos que consiguen prolongar la excitación que antecede al orgasmo.
- A veces, aprender a retrasarlo puede ayudar a percibir mayor placer; sin embargo, si sólo se busca batir un récord puede convertirse en algo angustiante o tedioso y nada placentero, por ser frustrante.
- Pese a que hay libros y ‘recetas’ en las revistas para hacerlo, lo más importante es aprender del propio cuerpo, de las sensaciones y necesidades personales. Buscar sólo el orgasmo o someterse a presión, puede interferir en la vivencia de placer. Algunos sexólogos, incluso hablan de la “nefasta tiranía del orgasmo”.
CUESTIÓN DE INTENSIDAD
- La intensidad tiene que ver con muchos factores: estado físico, emocional, cansancio, circunstancias en la que se presenta, disposición para sentirlo…
- Lo importante es qué tanta calidad se obtiene en esta experiencia y cómo se vive. En general, dejar fluir las sensaciones, abandonar pensamientos innecesarios y evitar distractores, son elementos que incrementan la intensidad orgásmica.
- El poseer una musculatura pélvica fuerte, de buen tono, ayuda a la intensidad, la duración y la ocurrencia de contracciones orgásmicas.
LA CARENCIA DEL PLACER
- El orgasmo posee dos componentes: una respuesta fisiológica que incluye aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, dilatación de las pupilas, temblor, aumento de las percepciones corporales, rubor, contracciones involuntarias a nivel muscular y en los órganos sexuales.
- El segundo elemento es subjetivo y estriba en la propia percepción de placer, que remite al nivel máximo de goce que una persona puede experimentar en un encuentro erótico; ya sea con otra persona o consigo misma. Cuando uno de estos elementos no se presenta, existe anorgasmia. En ocasiones los dos elementos están ausentes.
Las causas son variables y se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:
Orgánicas: enfermedad o efecto de medicamentos o drogas.
Psicológicas: bloqueos, rasgos de personalidad, ansiedad o depresión.
Socioculturales: mitos, prejuicios, información errónea, estereotipos y roles de género inflexibles.
Mixtas: convergen por lo menos dos de las anteriores. Independientemente de la causa, la disfunción sexual es atendible y puede resolverse con terapia.
http://peru21.pe/noticia/423827/orgasmo-femenino-mitos-mentiras








