La Asociación Pro Derechos Humanos atiende a más prostitutas que sobre todo se concentran en el Poniente
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) en Almería ha detectado un «repunte» del número de mujeres que se dedican a la prostitución en la provincia. Si bien es cierto que no hay un censo que refleje la cifra real de prostitutas que ejercen en Almería, la APDHA atiende a más de medio millar de mujeres en el marco del denominado ‘Programa de atención y mediación sanitaria con mujeres en contextos de prostitución’. «La crisis está afectando a las mujeres, además de que hemos detectado un repunte en el programa que desarrollamos, la situación de éstas también es más precaria», explicó Estefanía Acién, delegada en Almería de la APDH. Asimismo puntualizó la delegada de esta asociación en Almería que «hay un incremento de mujeres que llegan por primera vez a la prostitución, así como mayor número de mujeres autóctonas».
La asociación atiende principalmente a las mujeres que ejercen la prostitución en el Poniente almeriense, en aquellos cortijos que existen entre invernaderos y que alojan a prostitutas que proceden, principalmente de Nigeria y en menor medida de Guinea Ecuatorial, Marruecos y Senegal. «La situación para las mujeres es complicada porque cobran 10 euros el servicio y ahora, con la crisis, pueden reducir esta tarifa hasta los 8 euros», apuntó Acién.
El objetivo del programa que desarrolla esta asociación pasa por el reparto de material sanitario y la mediación sociosanitaria. «Semanalmente acudimos a los puntos donde están las mujeres y repartimos a cada una diez preservativos y lubricantes, también facilitamos su acceso al sistema sanitario, para que conozcan los programas de prevención de enfermedades sexuales», concretó la delegada en Almería de APDHA. Estefanía Acién precisó que, sobre todo, atienden a mujeres de edades comprendidas entre los 20 y 30 años. «También estamos detectando que vienen muchas mujeres procedentes de Madrid y Barcelona donde se han producido mayor número de redadas policiales, así como de aquellos lugares donde se han aprobado ordenanzas que prohiben que se ejerza la prostitución», subrayó Acién.
En la capital
La prostitución que se ejerce en la capital difiere de la del Poniente. «En la capital atendemos a cerca de treinta mujeres que ejercen en los clubs, son más autónomas y lo mismo pasan una temporada prostituyéndose y después lo dejan», explicó Abigail Faranna, voluntaria de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía en Almería. Faranna puntualizó que las dos nacionalidades mayoritarias de las mujeres que atienden son la marroquí y la rumana y en menor medida, subsahariana.
«Uno de los problemas más importantes a los que se enfrentan las prostitutas es que cuando ejercen en la calle, suelen tener dificultades con el vecindario por lo que tienen que ir cambiando de barrios para no generar ningún tipo de disgusto», añadió esta voluntaria de la asociación. La organización, que se compone de una docena de voluntarias, hace un llamamiento para que quien quiera participe de los programas que tienen en marcha.








