Son mujeres «más pobres y más dependientes» que las que ejercen en las casas de citas
La prostitución callejera, visible, va en aumento en muchas ciudades. En Albacete, era difícil encontrar mujeres ofreciendo servicios sexuales en la calle, pero desde hace un tiempo es fácil verlas en la calle Federico García Lorca y en el polígono de Campollano.
«Hace año y pico que estas criaturas están en la calle, da lástima y las autoridades lo saben pero no pueden hacer nada, no hay ninguna ley que prohíba estar en la calle». Quien habla así es el presidente de la asociación de vecinos de San Antón, Andrés Delicado, que constata que desde hace más de un año varias chicas ejercen la prostitución en su barrio, sobre todo a partir de media tarde, pero también a veces por la mañana, en los alrededores de las estaciones de tren y de autobuses.
El equipo de Fepamuc (Federación Progresista de Asociaciones de Mujeres y Consumidores), que trata de echar un mano a este colectivo ofreciéndoles apoyo psicológico, asesoramiento en salud y mediación para que encuentren un trabajo y salgan de este mundo, ha visitado a estas chicas que, incluso, parecen tener delimitado el terreno.
Dos zonas, según la edad
«Cuando nos acercamos a ellas y nos identificamos, se nos echaron a llorar», contaba ayer Gracia Martínez, trabajadora social, que percibió que estas mujeres «son más pobres y más dependientes» que quienes ejercen en los clubes o casas de citas, y rechazó que se pueda decir que por vender su cuerpo en la calle son más libres, que aquellas que trabajan en clubes.
Lo habitual, no obstante, en Albacete no es la prostitución callejera, sino las casas de citas, pisos de contactos, donde se ofrecen estos servicios sexuales, que han proliferado en los últimos años. Es lo que se entiende como prostitución invisible.
La mayoría de las mujeres son extranjeras, proceden de distintos países de América del Sur, pero también las hay de Europa del este y algunas del continente africano, aunque las menos, pero sí que hay alguna marroquí.
Casas de citas y clubes
Además, hubo otras 150 mujeres que pasaron por las oficinas que Fepamuc tiene en la calle Feria.
Entre unas y otras, sólo en 2009, el equipo de Fepamuc había contactado con 463 mujeres, entre las que repartieron 3.000 preservativos (pues, lo habitual es que en los clubes donde ejercen la prostitución de los cobren a precios que van desde los 3 hasta los 6 euros) y unas guías de salud orientadas a este colectivo que son muy apreciadas por las chicas.
Un pequeño grupo, de 33 mujeres, todas ellas inmigrantes, fueron derivadas al programa Artemisa, de atención psicológica, con las que se trabaja en sesiones individuales, en grupo e incluso asistiéndolas por teléfono. «Todas siguen en el programa, ni lo han abandonado, ni han recibido el alta, lo que demuestra la necesidad que tienen de esta ayuda», apuntó Maite Malagón, presidenta de Fepamuc.
En las oficinas de esta asociación, las prostitutas también encuentran quien les acompañe a hacer gestiones ante Extranjería o la Subdelegación del Gobierno (29 acompañamientos), asesoramiento legal (11 casos) y ayuda para obtener la tarjeta sanitaria (28) o empadronarse (32).
Y para quienes intentan abandonar la explotación sexual, Fepamuc monta una serie de cursos de formación, con el objetivo último de que puedan encontrar empleo en otros sectores, que suelen ser la hostelería o el cuidado de personas mayores. El año pasado, consiguieron encontrar trabajo a 22 chicas que de esta manera dijeron adiós a la prostitución.
LAS CIFRAS
53 casas
Son los pisos o casas de contacto que ha localizado Fepamuc, donde 126 mujeres ejercían la prostitución.
13 clubes
Han sido visitados por el equipo de Fepamuc, cinco en la provincia y ocho en las afueras de la capital. En total, localizaron a 72 mujeres.
463 mujeres
Que ejercen la prostitución en Albacete han pasado por este programa de atención sociosanitaria.
22 mujeres
Han salido del mundo de la prostitución, al haber encontrado un trabajo en la hostelería o cuidando personas mayores.









SOY UNA PROFESIONAL INDEPENDENTE PERO YA TRABAJEI EN PISOS DE CONTACTOS,CLUB Y CARRETERA. EN SETIEMBRE CUMPLE 3 AÑOS QUE TRABAJO EN ESTO Y NO HAY TRABAJO MEJOR. POR MI VIDA TODA TRABAJEI NORMAL,GANANDO UN SUELDO MISERABLE Y LOS FINES DE SEMANA A FOLLAR GRATIS CON DESCONOCIDOS EN LA DISCO. NO ESTOY DE ACUERDO QUE SE TRABAJEM POR LAS CALLES PERO POR LAS CARRETERAS DEJEM LAS CHICAS TRABAJAR EN PAZ. YO ANTES TRABAJAVA POR EL DIA EN UN PISO DE CONTACTOS Y POR LA NOCHE ME IBA A LA CARRETERA. LA GENTE TIENE UNA IMAJE EQUIVOCADA DE LAS CHICAS QUE TRABAJAM EN LA CALLE. DESPUES QUE SALIMOS DE ALLI Y VESTIMOS ROPAS NORMALES,SOMOS SEÑORAS…ASI COMO LAS DE LOS PISOS LO SON POR LA CALLE.
SALUDOS.
Es que, nada tiene que ver ser prostituta, con ser una señora.
Desde aquí, en foros, siempre he apoyado a las prostitutas que ejercen en la calle. Son las que menos cobran y las más expuestas a peligros.
Mi apoyo siempre.