La mujer nigeriana embarazada que ha sido expulsada hoy de España, reconoció en su declaración ante la Policía que ejercía la prostitución de forma voluntaria desde hace cuatro años y que no era víctima de ninguna red de trata de personas, han informado a EFE fuentes de la Dirección General de la Policía.
Según la Red Española contra la Trata de Personas, esta mujer era víctima de explotación sexual, por lo que tenía derecho a obtener el permiso de residencia en virtud de la vigente Ley de Extranjería.
Las mismas fuentes policiales han explicado que la mujer, detenida el pasado mes de febrero y sobre la que pesaba una orden de expulsión desde el año 2007, decidió acogerse al artículo 59 bis de la Ley de Extranjería, que contempla la concesión del permiso de residencia a las mujeres víctimas de explotación sexual.
A raíz de esta solicitud, se tomó declaración a la ciudadana nigeriana que reconoció que ejercía la prostitución en la vía pública y de forma voluntaria desde hace cuatro años y que vivía sola, sin que nadie le impidiera la libertad de movimientos.
No obstante, la mujer sí explicó que derivado del viaje a España mantenía una deuda de 20.000 euros con un compatriota, residente en Nigeria quien, en alguna ocasión, le había llamado por teléfono reclamando el pago.
En todo el tiempo que llevaba en España residiendo de forma ilegal, la mujer sólo había abonado 1.000 euros de los 20.000 que había pedido prestados, aunque aseguró en su declaración que no tenía familia en Nigeria que pudiera sufrir las represalias por el impago.
Las fuentes de la Policía Nacional han recordado que dos tribunales distintos han rechazado sendos recursos presentados por la nigeriana, al entender que no existía ningún riesgo para la integridad física de la mujer si era expulsada del país.
Además, han informado de que antes de proceder a la expulsión de la extranjera, se la sometió a un exhaustivo reconocimiento médico que descartó que el traslado supusiera un peligro para la salud de la mujer o la del bebé. EFE edr/ap








