Uno de los presuntos burdeles que estaría funcionando en un chalé de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) de Toledo desmintió ayer que sea un prostíbulo, y negó también que forme parte de la promoción de viviendas protegidas del barrio de La Legua. El otro burdel sospechoso ha restringido las llamadas telefónicas entrantes.
ABC contactó ayer con el prostíbulo «Los Ángeles de Charly» a través de un número de teléfono que se facilita en un anuncio en internet. En la publicidad se resalta en letras mayúsculas que está en la urbanización La Legua.
Una mujer con acento sudamericano respondió que no sabía de que se le hablaba cuando se le preguntó por la supuesta relación del chalé con la EMV. La interlocutora acabó cortando la llamada.
Minutos después, un hombre que se identificó por teléfono como el propietario del chalé negó que se ejerciera la prostitución y desmintió que su vivienda, situada «en una urbanización privada» de La Legua, forme parte de la promoción de la EMV. Aunque al principio no parece que le sorprendiera mucho que algún medio de comunicación haya relacionado su vivienda con un prostíbulo. «No es una casa de citas, que va, que va, es una casa privada, es un chalé», explicó.
Dijo que la mujer con acento sudamericano era su pareja sentimental y reconoció que el teléfono que aparecía en el anuncio se correspondía con el suyo, «pero no sé cómo sale por ahí». «La casa está alquilada y yo soy el propietario, pero no es de la EMV (…) tengo mi contrato y cada uno con su contrato…», añadió.
El hombre señaló que la otra casa de citas, «Casa Malú», estaba en la calle Francisco de Pisa, pero añadió con rotundidad que «ya está cerrada». Esa vía pública es una de las calles donde se encuentra la promoción de chalés de la EMV en la Legua, viviendas cuyos propietarios no pueden alquilar a terceros.
«No he visto nada»
ABC llamó a los dos teléfonos que «Casa Malú» facilita en dos anuncios en internet. En el teléfono fijo nadie descolgó y en el móvil se informaba de que las llamadas entrantes estaban restringidas.
Un vecino que vive enfrente del chalé de la calle Francisco de Pisa señalado como prostíbulo dijo que había oído hablar del rumor, pero «nunca he visto nada sospechoso».








