
'Los hombres querrán sexo y pasarla bien hasta el día que se mueran', dijo Susan Austin, dueña del 'Mustang Ranch'
‘El sexo es como entrar en el paraíso’
Susan Austin es una mujer como pocas. A los cuarenta años, y con cuatro hijos, dos de ellos a punto de ir a la universidad, se mudó a Nevada donde probó suerte como prostituta un fin de semana. Le fue tan bien que no solo solventó los estudios de sus hijos, sino que se mantuvo en la prostitución hasta los 52 años.
Hoy, a punto de cumplir 60, Susan es la dueña del mítico Mustang Ranch en las afueras de Reno, el primer prostíbulo legal en Estados Unidos desde 1971. En una entrevista exclusiva con Univision.com, habló de su burdel, las chicas que trabajan para ella y los cientos de hombres que a diario visitan el lujoso lugar enclavado en medio del desierto en busca de afecto y, obvio, sexo.
El Mustang Ranch se convirtió en el primer prostíbulo legal en Estados Unidos cuando en 1971 su entonces dueño, Joe Conforte, recibió la licencia para ofrecer el servicio.
El burdel está ubicado en las afueras de Reno, Nevada, el único estado donde la prostitución es legal. El lugar no estuvo excento de escándalos. En mayo de 1976, y frente a su puerta de entrada, fue asesinado de un balazo un boxeador argentino, Oscar ‘Ringo’ Bonavena. Se decía que era amante de la mujer de Conforte, a quien se lo ligaba con la mafia.
El Mustang Ranch fue cerrado en 1999 por el gobierno y Conforte huyó a Sudamérica tras ser acusado de evadir impuestos.
En 2003 el prostíbulo fue vendido en eBay y lo compró un tal Lance Gilman. Hoy, el ‘Mustang Ranch’ es manejado por su esposa, Susan Austin, quien fuera una prostituta con quien Gilman solía tener encuentros.
Susan se ‘retiró’ de la profesión más vieja del mundo a los 52 años y hoy está al frente del histórico burdel enclavado en medio del desierto.
En una charla con Univision.com, la ‘madam’ más famosa de Estados Unidos habló de las chicas que trabajan para ella.
‘Algunas de ellas solo trabajan una semana por mes. Otras, trabajan un mes en todo el año. Tenemos un plantel de unas 1,000 chicas y en todo momento, tengo unas 40 chicas trabajando’.
¿Qué buscas en una chica que te pide trabajo? ¿Cuáles son las cualidades que debe tener?
Porque nuestros hombres cambian sus gustos sobre la belleza cada cinco minutos, tengo que tener muchas mujeres hermosas pero diferentes. Algunas son altas, otras son bajas, algunas son rellenitas, otras delgadas.
¿Cuál es la cualidad que todas deben tener?
Deben tener un corazón cariñoso. Todas deben amar a los hombres, deben tener un alto líbido hacia el sexo. Esto no se ve en la entrevista inicial, donde solo se ve el paquete general, los ojos hermosos, la boca hermosa, el pelo largo o corto.
‘Pero solo después que han trabajado para ti por dos semanas es que te das cuenta si tienen el alma para estar en este tipo de emprendimiento, poder ver a muchísimos hombres y tratar a cada uno de ellos como si fuera el más especial del planeta. Después de dos semanas, si ella tienes estas cualidades, se queda. Si no, se va a trabajas para otro’.
Fuiste una trabajadora sexual. Cuéntanos tu experiencia.
Fueron muchas cosas las que me sucedieron juntas. Me mudé a California con una compañía y después perdí el trabajo a raíz de una tragedia. Tengo cuatro hijos, pero uno de ellos estaba listo para ir a la universidad y otro quería ir a la universidad. Y yo necesitaba ganar mucho dinero pero mi ex esposo dijo que no iba a pagar por los muchachos.
‘¿Y sabes qué? Sentí que lo podía hacer. Y escuché acerca de los prostíbulos en Nevada. Así que fui y probé en uno por dos semanas. En realidad lo hice un fin de semana la primera vez. Y me fui de allí con mucho dinero. Como mujer madura, me sorprendí. Y los hombres deseaban una mujer madura que disfrutara lo que hacía y yo soy el tipo de mujer que ama a todos los hombres, que ama el sexo, que tiene un inmenso apetito por el sexo. Y para mi fue muy bueno’.
‘Y pensé que podía hacerlo y enviar a mis hijos a la universidad, puedo ganar suficiente dinero, a ellos les irá bien, a mi también, y me divertiré, y después encontraré un trabajo ‘normal’. Pero nunca lo hallé. Así que empaqué todo en mi pequeño auto y me mudé a Nevada, sola. Estaba asustada pero fue divertido’.
¿Por cuánto tiempo trabajaste como prostituta?
Me jubilé a los 52 años, así que lo hice por muchos años. Para mí fue un camino de búsqueda. ¿Quién es Susan? Había estado casada, era madre, mujer de negocios, siempre preocupándome por los demás. Nunca tuve una oportunidad de saber quién era yo. Y todo este tiempo que pasé con todos aquellos maravillosos hombres me permitió darme cuenta de quién era yo, qué me gustaba hacer de mi vida más adelante, disfrutar…como andar en motocicleta, hacer mis propias joyas. Pude explorar lo que yo quería, sin tener las demandas de un esposo tirano e hijos que demandaban toda mi atención.
Mucha gente que estará leyendo esta entrevista piensa que la prostitución es mala, sucia, negativa. ¿Qué le dirias a ellos?
Yo pensaba igual, hasta que fui a Nevada. Y después descubrí la manera en que el estado de Nevada la controla, es muy estricta. Las chicas deben ser chequeadas todas las semanas asi que les sacamos sangre, para asegurarnos. Y monitoreamos visualmente a los hombres para saber que están seguros, miramos por cualquier señal que nos diga que puede haber un problema. Y usamos condones de manera obligatoria.
‘Pero descubrí que en el 40% de mis clientes, nunca involucró sexo. Eran hombres solitarios que no habían sido bien tratados por la madre naturaleza que solo necesitaban un toque de delicadeza y una palabra cariñosa, alguien que les escuchara y les disfrutara. No es lo que se piensa. No es sórdido o asqueroso, no es feo. El sexo entre dos personas es lo más hermoso en la tierra. Es como entrar en la puertas del cielo’.
Cuéntanos acerca de tus clientes, ¿tienen fantasías?
Cada hombre tiene una idea diferente, un disparador diferente que los excita y que los hace disfrutar. Hay dos cosas que les gustan. Una es vestirse de mujer, así que los vestimos de mujer los hacemos desfilar, los llevamos al bar, con las pelucas y la ropa de mujer. Y la otra, es totalmente lo opuesto. Les ponemos un collar en el cuello con una cadena y los hacemos que se arrastren totalmente desnudos. Así que hacemos dominación. Esas son las dos fantasías más comunes.
‘Pero cada hombre tiene una idea distinta. Y nuestras chicas están allí para complacer cualquier fantasía. Si quiere que le tiremos comida por todo su cuerpo, y después tomar una ducha o una lucha con agua. Todo lo que lo hace excitar y lo hace feliz, siempre y cuando no cause dolor a alguien, es hermoso. Tenemos nuestros hombres a quienes les ponemos pañales y los ponemos contra nuestros pechos y ellos se acurrucan y se sienten seguros como en los brazos de sus madres. ¡Ustedes los hombres, cada uno tiene su idea de lo que quiere hacer! Y es lo divertido. Porque se puede hacer de manera segura, en un ambiente seguro. Y no hay juego sucio.
¿Cómo te mueves en un mundo de hombres, al frente del prostibulo?
Te diré que es un mundo de hombres, todos saben eso, pero en el negocio de la prostitución solo las mujeres deben manejarlo porque nosotras somos tan buenas en manejar a los hombres que ni se dan cuenta que los estamos manejando.
Cuéntanos acerca de las chicas.
Afortunadamente, nuestro prostíbulo recibe entre 150 y 250 hombres por día. Una de nuestras chicas aspirará a tener la mayor cantidad de clientes posibles. Ellas tienen lo que llamamos tarjetas de trabajo. Y algunas chicas quieren llenar dos, no solo una. Creo que lo máximo han sido 12 clientes en un día. Ellas trabajan doce horas. Algunas trabajan más horas porque quieren, porque es divertido. Pero creo que 11 o 12 es lo máximo que una chica ha trabajado en nuestra casa.
‘A ellas les encanta. Porque reciben muchos hombres de calidad que llegan a nuestra casa y de todas edades, desde 18 hasta más de 90, con la llegada de Viagra y Cialis un hombre anciano puede venir y disfrutar de las mujeres. Es hermoso y se divierten mucho’.
¿Reciben a muchos hombres casados, solterors?
Nunca preguntamos si están casados, no queremos saber. Para nosotras, cada hombre que llega está soltero y disponible. Y van de los 18 hasta los noventa. Vemos a muchos hombres mayores ahora, que han perdido a sus esposas pero con todas las drogas que hay ahora, ellos pueden disfrutar del sexo hasta el día que se mueren o más allá…
…¿hombres en sus noventas?
…sí. sí, llegan empujando sus tubos de oxígeno…Ustedes, ¡los hombres! Les encanta pasarla bien y siempre querrán pasarla bien hasta el día que se mueran!
http://www.univision.com/content/content.jhtml?chid=3&schid=160&secid=161&cid=2370033









Lo del manejo, ha sido sincero, muy sincero. Aunque Sra. Austin, algunos se dejan manejar conscientemente…. forma parte del juego del mundo.
‘Los hombres querrán sexo y pasarla bien hasta el día que se mueran’, dijo Susan Austin, dueña del ‘Mustang Ranch’
Una declaración como ésta de esta mujer, ex-trabajadora del sexo y ahora dueña de local de prostitución (o prostíbulo), a mi modo de ver de lo que da cuenta es de un conocimiento bastante sesgado de los hombres (individuos humanoss del género masculino). Me parece triste escucharle decir algo así a una mujer que todavía no ha cumplido los 60, que vive en el mundo de hoy y en un país del primer mundo como es EE.UU. [del primer mundo sólo para algunas cosas, eso sí].
Parece ignorar que los hombres que a lo largo de sus vidas han repetido como demandantes o clientes de la prostitución, en términos estadísticos, son una minoría [también en su país].
Asturiano, pero realmente con esa frase ¿ha dicho algo que sea mentira?.
Porque yo soy mujer, pero vamos, quiero pasarla bien hasta el día que la palme. El ser humano busca sensaciones placenteras, medios… infinidad de ellos para lograrlo.
Saludos Moog
Bueni asturiano, dice “los hombres” no dice ni muchos, ni todos, ni pocos, ni algunos, caben todos los matices.
Al decir “los hombres” generaliza, y mira, creo que tiene razón. Como decían los Quijano, “pendenciero y mujeriego lo seré hasta que me muera”. Je, je, je.
Putero ad eternum!
“Los hombres querrán sexo y pasarla bien hasta el día que se mueran´´
¡Nos ha jodío mayo! ¡Y las mujeres!
Aunque es cierto que, los hombres son más sexuales que las mujeres, está claro que la sexualidad forma parte de nuestra vida y es una necesidad física.
Castigarlo, reprimirlo, someterlo, cohibirlo, prohibirlo por profesión (ays pobres curas, así se ven), sólo causa problemas físicos y psicológicos.
Por tradición, el hombre sale a buscar sexo de pago con más asiduidad y soltura que una mujer. Pero las chicas comienzan, tímidamente aún, a solicitarlos.
Tengo la gran suerte de contar entre mis compis a varias amigas que, si bien al principio, se sentían cohibidas, en seguida ven que nada hay de malo en pagar a una profesional del sexo, y lo viven con más naturalidad, sin remordimientos. Como salir de compras…
Dos besos en la calle antes de despedirte y tras un té. Como dos amigas.
Hombres y mujeres precisamos de las mismas cosas pero, creo, la manera de entenderlo y vivirlo es muy distinta.
Vamos a ver, como bien apunta Cliente X, esta mujer, ahora madam de un prostíbulo en Nevada (EE.UU), en esa declaración al decir “Los hombres” está poniendo como sujeto del que se predica algo al universal ‘Todos los hombres’. Al final de esa breve entrevista añade algo más (a partir de su experiencia con los ancianos que acuden al local que regenta):
“sí. sí, llegan empujando sus tubos de oxígeno…Ustedes, ¡los hombres! Les encanta pasarla bien y siempre querrán pasarla bien hasta el día que se mueran!”
Paula, en ningún momento he sugerido que debamos reprimir [este término también tiene sus connotaciones; no es neutro] nuestra sexualidad; la necesidad de satisfacción sexual, como homínidos que somos, efectivamente es algo que forma parte de nuestra naturaleza y por ello no esta bien negarla ‘a priori’ por considerarla que atenta a lo más elevado de nuestro ser, ni otras sandeces por el estilo. Ni por supuesto debemos sancionar en nuestros códigos normativos conductas o prácticas que se deriven de esas necesidades de satisfacción sexual siempre que no atenten contra la libertad o los derechos de las demás personas. Pero es que yo no estaba poniendo en cuestión nada de esto al criticar una declaración como esa emitida por esa ex-’prostituta’ que es ahora madam…
Quizás esa mujer realizó esa declaración sin pensar mucho lo que estaba diciendo y, en realidad no se cree la misma, aunque la haya dicho, pero está claro que a esa declaración subyace una idea machista, heterosexista, para ser más exactos. Los hombres en principio podríamos contenernos (¡que no reprimirnos!) lo suficiente como para no tener necesidades de mantener relaciones sexuales tan inevitables que nos obliguen, para poder satisfacernos, a acudir al quiosco de prensa a comprarproductos como esas revistas para hombres, (que objetualizan a bellas mujeres para solazamiento nuestro) , o para consumir representaciones de sexo pornografíco, o para acudir a locales de strip-tease femeninos, ni para buscar relaciones con otras personas en la prostitución, ni tampoco para buscar en los lugares de ocio a alguna mujer o chica con la que tener sexo.
Esta continua necesidad de tener sexo, que supuestamente se nos adjudica a los varones u hombres, podría tener que ve más con otras causas de tipo ‘cultural’: por ejemplo:
el tener tendencia hacia las prácticas hedonistas, que nos reporten placeres, por las razones que fuera; tener alguna suerte de conflicto psíquico (en relación con el sexo y las mujeres, por ejemplo), que nos haga acudir a la prostitución de un modo rutinizado o ‘anómico’, buscar sentirnos poderosos frente a las mujeres por razón de que con el cambio social en el que las mujeres se van emancipando, que ha acontecido y acontece en nuestras sociedades contemporáneas, algunos hombres “necesitan” sentirse aún reconocidos, valorados, y o admirados en sus egos por algunas mujeres (aunque sea pagando), ya que las mujeres con las que se cruzan en sus vidas cotidianas ya no les hacen ni caso.
-En mi opinión, las mujeres (siempre hablando en términos estadísticos) tenéis menos tendencia a buscar los placeres que los hombres, a buscar las satisfacciones individuales más propiamente egoístas. Esto por una parte.
Por otra: Paula, me parece que ese ejemplo que me pones de esas ‘compis’ tuyas, que tomaron la decisión de acudir a un servicio de prostitución dado por otra trabajadora del sexo, y que terminaron “la sesión” como algo más parecido a unas “colegas” que a cualquier otra cosa, tampoco es generalizable. Mira, te cuento algo: la ex-trabajadora del sexo española conocida como Miriam, autora de los blogs ‘yoputa’ y ‘eraputa’ nos contó a sus lectores una episodio con una mujer casada, de clase acomodada, que acudió a ella para requerirle sus servicios. Pues bien, si mal no recuerdo, esa mujer y Miriam tuvieron sus más y sus menos durante la relación de prostitución (lo mismo que en ocasiones sucede entre el hombre cliente y la mujer oferente), y, aunque es cierto que dicha experiencia adquirió un cierto significado particular para ambas (quizás ambas se sentían algo insatisfechas con sus respectivas vidas en relación a los hombres: la una como esposa oprimida y la otra como ‘prostituta’ a la que no le llenaba nada la actividad que realizaba) que se produjo a lo largo de la interacción, el final de dicha relación de prostitución fue el esperado: ambas mujeres se despidieron con un trato cordial, pero nada más, la una en su rol de trabajadora y la otra en el suyo de cliente (o clienta) y por supuesto, Miriam se quedó con la cantidad de dinero que aquella mujer casada le había pagado para tener sexo con ella.
Un saludo y gracias por leer todo esto.
Fe de erratas:
En el anterior comentario donde he escrito la palabra ‘solazamiento’
debería poner
‘solaz’.
Disculpad (me he percatado del fallo tarde).
Supongo que, somos víctimas de nuestra educación, de la recibida, de la heredada y de la adquirida por medios propios. Pero, aunque sí creo que, los hombres son, por lo general, más sexuales, creo que, las mujeres disfrutan del sexo en compañía y en solitario con más asiduidad de lo que se da a entender.
Se ha pretendido, y conseguido durante siglos que, las mujeres vinculen sexo con amor.
Y francamente, aunque el sexo con amor puede ser sublime, y lo es, el sexo por puro placer no es, en absoluto algo a despreciar.
A algunas mujeres aún les pesan las directrices recibidas. Me preocupan más las jovencitas que, mantienen relaciones sexuales con sus parejas, sólo porque creen que así no serán las raras de la manada. Y, palabras textuales de una adolescente: “Sólo quiero que acabe pronto (su novio) y me deje en paz. Si finjo que me corro, todo sucede más deprisa” .
Así que, por mi experiencia, la liberación verdadera existe en la madurez de la mujer.
Cuando ya sabe qué le gusta y con quién, lo que espera y lo que desea. Conoce su cuerpo y sabe cómo sacarle provecho, a la vez que se convierte en una compañera sexual experimentada. (No hablo de profesionales, si no de mujeres en general).
En cuanto a mis clientas, sí es cierto que, la relación se hace más cómplice con más rapidez. Quizá yo la propicie. Es sexo por dinero, por supuesto, pero conectamos con más facilidad en temas que nos son comunes. Si además, te entiendes en el terreno sexual, pues miel sobre hojuelas.
Un saludo Asturiano!
A eso me refiero cuando digo que la prostitución puede ser una liberación para mujeres acostumbradas a tener unas frustrantes relaciones de pareja. Por primera vez realmente se sienten apreciadas, respetadas e incluso queridas. Se sienten VALORADAS y por ello mejora su AUTOESTIMA. Ya no tienen que estar en el puto rebaño, con un novio del que dependen y con el que deben aparentar. Ahora hacen lo que las sale del POTORRO, encima cobran y, en no pocas ocasiones, gozan como perras. Mecagoenlaoxtia, vivan las putas especialmente B***** que hoy me ha follado como una bestia!!! Qué bonitos son los reencuentros! No los celebramos con champán pero si con leche! JAJAJAJAJA
Cliente X, rematadamente loko
Ya hemos hablado sobre este tema en alguna otra entrada ClienteX y, claro, discrepo.
Yo creo que, para disfrutar en el sexo de pago, has de ser una mujer liberada.
La mujer que, no sabe deleitarse con el sexo, tampoco lo hará por el hecho de que le paguen por practicarlo. Lo disfrutas, cuando sabes usar tu cuerpo, cuando sabes qué te da placer. Y has adquirido cierta experiencia para compartirlo y dárselo a tu pareja.
En una cosa sí coincido contigo, sin embargo. Y lo cuento por propia experiencia. Tras mis primeras reuniones, y ver que sí podía gozar del sexo con desconocidos, mi autoestima creció. Máxime porque mi vida sexual, en mi matrimonio, era nula desde hacía dos años. Y es algo que, también he podido ver en algunas colegas neófitas que, comparten ese sentimiento en varias charlas.
Pero, repito, según mi opinión, es un fin, no el medio.
Saludos!
Vamos a ver los dos, Paula y Cliente X, con estos dos últimos comentarios que dejáis, dejáis patente -una vez más- que aunque el tema inicial que se estaba discutiendo estaba referido a la sexualidad de los hombres y posible relación con el aspecto de la demanda de prostitución, con demasiada frecuencia en estos intercambios de ideas de lo que se termina hablando es de la sexualidad femenina y cuestiones anexas como la emancipación sexual de las mujeres que en el pasado estuvieron emparejadas.
Me parece que bastantes veces, algunas mujeres oferentes caeis en el defecto de no poder cambiar el punto de vista cuando se plantea el tema de la demanda (masculina) de prostitución: casi siempre termináis por referiros a vosotras mismas, a cómo ha sido o ha dejado de ser vuestra emancipación sexual, a lo que en ocasiones disfrutáis y de qué manera lo conseguís…
Que vale, que todo esto está muy bien, y sin duda son cuestiones importantes, pero es que no era éste el planteamiento sobre el que se discutía, ¡leñe! Una vez más no interesa que se trate el aspecto de la demanda de prostitución, una práctica social que es muy mayoritariamente masculina.
¡Que viva la ética pragmatista! Así nos va en nuestra sociedad [cada vez nos parecemos más a los EE.UU.]
Si es que ambas sexualidades, la del hombre y la de la mujer, van unidas.
Es inevitable hablar de una y otra.
Incluso tú, caes en ello.
La demanda es mayoritariamente masculina y la oferta femenina.
Cuando dices: “buscar sentirnos poderosos frente a las mujeres por razón de que con el cambio social en el que las mujeres se van emancipando, que ha acontecido y acontece en nuestras sociedades contemporáneas, algunos hombres “necesitan” sentirse aún reconocidos, valorados, y o admirados en sus egos por algunas mujeres (aunque sea pagando), ya que las mujeres con las que se cruzan en sus vidas cotidianas ya no les hacen ni caso”.
En muchas ocasiones el hombre sale en busca de sexo y lo que precisa en realidad es, poder charlar tranquilamente, sin prisas. Que su interlocutora no tenga que ir a poner una lavadora, hacer la cena o ver una serie en tv. Más que sentirse poderosos, creo que es necesidad de atención. Complicidad.
No te enfurruñes hombre…un saludo
No estoy molesto en absoluto Paula. Gracias por permitirme escribir en tu blog.
Lo que me sucede -en primer lugar- es que no sé como comunicar por escrito lo que pienso cuando tengo que referirme a aspectos relativos a la prostitución. Y a veces tampoco he tenido un conocimiento sólido sobre muchas de las cuestiones y sin embargo he tenido la necesidad de dar mi opinión.
Y además me da la impresión de que otras personas con las que suelo tener intercambios de este tipo; sobre todo ‘Marta’ y Montse, logran entender lo que quiero decir en mis planteamientos algo mejor que Cliente X y que tú (en esta ocasión). ‘Marta’ me parece que es, de todxs nosotrxs, quien mejor logra cambiar los puntos de vista o el enfoque de una parte hacia la otra (del aspecto de la oferta al aspecto de la demanda de prostitución) cuando se trata de hacer planteamientos y análisis sobre el fenómeno de la prostitución.
Me parece que tú también la conoces -lo mismo que Montse-, por lo que creo que es ella quien mejor te puede transmitir mi punto de vista.
Un saludo.
Eso digo, Paula, que puede ser. PUEDE.
No toda mujer que se “mete a puta” automáticamente comienza a pasárselo bien. El sexo tiene mucho de psicológico, y si la chica está bloqueada, por la razón que sea pero principalmente porque sigue pensando que la está vedado disfrutar con un tío que la pague, pues no lo va a pasar bien ni a la de tres.
Como reconoces, tú eres uno de tantos casos de mujeres que vieron mejorar su calidad de vida no sólo en el plano económico, sino también el sexual, en el afectivo y en el anímico gracias a la prostitución. De ahí que apoye tanto la prostitución como algo beneficioso para las propias mujeres.
Aviso: Paula, por si te interesa, he dejado otro comentario a propósito de lo que dice esta mujer, Susan Austin, en su entrevista; por si te interesase leerlo.
El comentario lo he dejado en el blog de ‘Marien’ (discúlpame que se me olvidó ponerlo).
Jopetas clienteX, es que tienes una visión extremista de las cosas, para lo comedida que soy yo. Creo que, el hecho que más hace que lo vivas con naturalidad es tu experiencia previa. Y entrar en la prostitución es difícil, mi caso es algo atípico, aunque ya empieza a ser habitual ver casos comoo el mío. Chica sin experiencia previa que, se adentra en el sector como independiente a través de internet sin ser una niña veinteañera.
De ninguna manera se me hubiera ocurrido de no ser mi muy dificultosa necesidad económica. Me pilló con los ánimos buenos, aunque sin duda, ha sido la época peor de mi vida. Nobleza obliga.
Gracias Astuiriano. Pasaré a leerlo.
Un abrazo