Nuestra pequeña Ana

Llevo muchos días dándole vueltas a la historia de nuestra pequeña Ana.

Ana llevaba ya algún tiempo trabajando en un piso, estaba a gusto con sus compañeras de trabajo y según cuenta ella, también con las encargadas.

Bien. Una historia como tantas otras.

A Ana comienza a visitarla un cliente habitual de la casa. Un cliente casi diario.

Al principio pedía por ella a razón de una vez por semana. Luego, pasados algunos días, dos veces por semana “-porque tú eres la más guapa-“.

Pasado algún tiempo tres veces por semana, y finalmente cada vez que acude al piso, pide ya siempre por ella. “Estoy contigo tan a gusto…”

Ana encantada porque tener un cliente fijo prácticamente a diario en un piso, debe ser bastante inusual, era un logro. Además, esas visitas, le aseguraban unos ingresos más o menos fijos. Estaba encantada.  A diferencia de sus compañeras, claro. Porque este cliente repartía sus visitas con todas ellas. Ahora las demás creían que, de alguna manera Ana le ofrecía “algo” a ese cliente que las demás no le daban. Empezaba a haber un mal rollo más que patente. Empezó a sufrir un pequeño boicot. Nada grave, pero que a diario, puede acabar resultando exasperante.

Zapatos que se desvanecían unos días, para volver a su sitio, días después.

Un neceser de maquillaje que desaparecía misteriosamente, y ninguna de sus antiguas amigas quería compartir sus potingues con ella.

Ropa interior que de repente no estaba en su lugar o aparecía bien guardada tras haber pasado por unas tijeras de “gran calibre”.

Nada grave, pero desesperante y Ana se sentía alejada del grupo. Ya  no tenía amigas. Y las encargadas no la apoyaban. Sabían o intuían el final de la historia.

Ana le cuenta a su cliente una tarde lo mal que lo está pasando, llora con él, se desahoga. Él la consuela y la mima. Le dice que, las cosas volverán a la normalidad porque volverá a estar con otras chicas. Y se acabará ese vacío y sabotaje.

Pero claro, esa solución no gusta a Ana que, ve peligrar sus ingresos.

Así pues, él le dice que lo único que él puede hacer por ella, ya que la primera solución que le aporta no le gusta es, quedar fuera del trabajo. O mejor aún, que se independice. Que él no se lo ha dicho nunca pero que, siente algo intenso por ella, que él está soltero, que podrían vivir muy bien porque él, “-como habrás podido ver-“ maneja dinero y no tendría problema en ayudarla.

La semilla está sembrada.

Ana, que todo cuanto  gana, lo manda a su casa, allén de los mares, ve una posibilidad real, muy real, de poder dar a su vida un giro de ciento ochenta grados.

Pero aún, apeteciéndole mucho el cambio, Ana está asustada. Porque no conoce a su cliente, aunque haga meses que se ven a diario. Claro que, a base de insistir, a eso se le pone solución. “-Esta noche te invito a cenar pequeña-“

Buen restaurante, la llaman señorita, y Ana se siente por primera vez en su vida una princesa. Él es tan atento, tan apuesto, un hombre de treinta y tantos, barbita recortada, bonitos ojos azules, la llama siempre “-mi pequeña-“ (curiosamente alguien aquí, también la llamó pequeña, lo cual me hizo sonreír. Ana tiene algo que hace que salgan cosas buenas de uno, inspira ternura).

Poco a poco Ana se deja llevar. La casa que él posee es un buen piso en una magnífica zona. Tiene pocos muebles, pero es “-porque, no ha tenido tiempo de ponerse con ello. Aunque, ahora se alegra, puesto que podrán amueblarla juntos-“

No olvidemos que la pequeña Ana sólo tiene veintiséis años.

Finalmente, él la convence para que deje el trabajo y vaya a vivir con él. Ella trabajará en la empresa que él tiene y serán felices para siempre.

No os aburriré contándoos detalles de mal gusto y peor talante.

Desgraciadamente, los negocios de él ya no funcionan tan bien. Como empresario que es, la demanda de sus servicios ha bajado mucho y deja de ingresar el dinero que tanto lucía sólo unos días atrás. Ana ya no tiene dinero que mandarle a su familia.

El apuesto y encantador príncipe se da a la bebida. Así, de repente. Aunque cuando Ana confraterniza con algunas vecinas le cuentan que, su novio es un tipo problemático, borrachuzo, que está de alquiler y son más los meses que no paga que los que atiende a sus deberes. A la comunidad de propietarios tampoco les paga los recibos y los está cubriendo el dueño del piso. Ana no da crédito. “-Qué mala es alguna gente-“.

La historia termina en un final poco feliz, desgraciadamente. Él la agobia tanto con sus problemas económicos, hasta el punto de responsabilizarla a ella de sus escasos recursos. “-Estar cada día contigo, en aquella casucha en la que trabajabas, me ha arruinado. Y ahora, además, me toca alimentarte y pagarte todo-“. Ella intenta en vano buscar trabajo, pero su poca formación, su situación como extranjera sin documentación, la crisis, el paro, hacen que a Ana no le resulte sencillo encontrar ni siquiera un trabajo como limpiadora. Ahora hay muchas españolas en crisis que, han vuelto al servicio doméstico y trabajan como limpiadoras. Las autóctonas ganan.

Ella lo ve desmoronarse día a día y se siente culpable. Sabe que no lo es, pero no puede evitar sentirse como se siente.  Y finalmente, no sin que haya sido previamente coaccionada, con suavidad y cariño, eso sí, pero coaccionada, a ejercer de nuevo la prostitución. Pero esta vez no serán para ella y su familia los beneficios, si no para él.

“-Me lo debes-“.

Ahora Ana trabaja como “independiente” (tiene guasa la cosa) y él le hace las fotos y la promoción en foros, gestiona su publicidad en los distintos directorios. Genera un buen dinero pero, si tiene que ir a comprar unos tampax, le tiene que pedir el dinero a él.

Su status como profesional es “Full Time”. 24 horas, 7 días a la semana.

Ya conocemos un poco más a Ana y su historia, ya que ella deseaba que fuese contada.

Teníamos una joven que tenía un trabajo estable, sin SS., claro, pero un trabajo que le generaba unos ingresos fijos. Una joven trabajadora, responsable puesto que sus padres y hermanos dependen del dinero que ella les envía. Una joven sociable y bien integrada en la sociedad. Con sus amigas y compañeras de trabajo. Con sus ratos de trabajo y ocio. Con una vida como tantas otras.

¿Y ahora qué queda? Una joven sometida a un tirano maltratador y vividor. Un sinvergüenza que vive de prestado, conducía un coche que no era suyo, y ni es empresario, ni tiene dinero, ni es un hombre viajado, ni ná de ná. Y lo peor, no la quería, ni la quiere, ni la quiso nunca. Aunque le había jurado ese amor en innumerables ocasiones.

Ahora resulta más entendible que, Ana busque aquello que, durante muchos meses, casi un año, un hombre le ha estado susurrando al oído sin cesar a diario. 

Ahora comprendo que Ana no es una aprovechada, si no una víctima de, aquello que le han hecho creer, es una meta. Un marido rico. “-Yo haré que vivas como la princesa que eres, en realidad-“.

Y vosotros, amigos, ¿qué opináis? ¿Acaso no educamos a nuestros jóvenes para que sean unos triunfadores y ganen mucha pasta? ¿Para sentirnos orgullosos de ellos ante nuestros amigos y conocidos? Deben sacar notas excelentes para terminar obteniendo un buen trabajo con “posibilidades de mejorar”, a ser posible en una empresa conocida y reconocida, que eso da mucho nivel. Queremos que posean dotes de mando y organización, que hable tres idiomas como mínimo, y que sea dócil y tierno en casa.

Pero hemos sembrado en ellos esa semilla peligrosa que es: “Éste tipo es un triunfador porque gana millones al año”.

Nos estamos olvidando de algo importante, básico.

Los valores de nuestros hijos. Sólo valoran su vida por aquellas cosas que tienen, por aquellas que sus amigos tienen. Se sienten miembros de la manada y son aceptados, si tienen tal o cual  juego de la Play y de la XBox. Si la muñeca de moda de turno está bien arropada con todos sus accesorios. Si puede ir a las mismas clases extraescolares que sus amigos que, por supuesto van al mejor cole posible. Inglés y alemán, indispensables, natación, piano, violín, ballet… ya sabéis de lo que os hablo.

No es malo pretender que los hijos mejoren su situación, tanto educativa, como en conocimientos y económicamente, por supuesto. Pero, algo hacemos mal. Nos hemos dejado algo importante en el camino. A muchos de nuestros  jóvenes, muchos, sólo les interesa el dinero que ganarán. En mi puesto de trabajo, cuando hago entrevistas para cubrir algún puesto como aprendiz o ayudante, es habitual que, cuando les dices el sueldo, cosa que les interesa más saber que el cometido del propio trabajo en sí, te respondan que “-para ganar esa mierda de dinero me quedo en mi casa jugando con la Play-“. Ahora ya estoy curtida, aunque al principio se me ponían los pelos como escarpias, cuando escuchaba esas respuestas.

¿Qué hacemos mal? ¿Por qué valoran más el dinero que la propia formación?

¿En qué nos equivocamos? Les llenos la cabeza, nosotros, la televisión, la sociedad. Y cuando tenemos máquinas de conseguir dinero, les recriminamos que no tienen moral. Que el dinero no lo es todo. Pero les enseñamos que es así. Tanto tienes, tanto vales, reza el refrán.

Hemos recriminado a Ana por su actitud frente a la vida. Pero un tipo de mala calaña, le susurró al oído día tras día que, sólo vale la pasta. Gracias a ella, Ana dejaría de ser , sería una señorita (je), viviría en un edifico aparente, en un barrio de personas con posibles. Tendría un trabajo del que no se avergonzaría y se casaría con un tipo atractivo que, además, se había convertido en “su héroe”.

Ana pecó de ingenua. Pero quién la hizo ambiciosa y la puso sobre una pista equivocada fue un adulto parásito.

¿Culpables o inocentes? ¿Las Anas del mundo merecen desprecio o lo merecemos los adultos? ¿Por qué nuestros papis consiguieron inculcarnos unos valores que, a nosotros nos cuesta tanto transmitir a nuestros vástagos?

Nosotros crecimos con Barrio Sésamo, ellos con Shin-Chan.

Paula

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Comentarios en FaceBook:

49 comentarios

  1. No voy a entrar ahora en el debate de los valores que se inulcan, todos y cada uno de nosotrxs tenemos una parte de responsabilidad. También no es menos cierto que el modelo laboral que tenemos no ayuda nada. Trabajos cada vez más precarios y mal pagados. (recuerdo que el artículo 35 de la Ce. dice textualemente que:

    «Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo».

    A todas luces esto no se cumple en la mayoría de empleos.

    Lo más importante ahora es que ANA salga de esta situación y denuncie a este tipo.

    La pueden ayudar y mucho aquí, pero eso, es condición indispensable (por desgracia) que ponga la denuncia, Le facilitaran una vivienda y ayudas
    Proyecto Esperanza

    (34) 913 860 643
    (34) 607 542 515

  2. Cliente ¿es mucho pedir que no hagas acusaciones sin pruebas?

  3. ClienteX, creo que, deberías matizar esa acusación gravísima, porque, de lo contrario, me veré obligada a borrar ese comentario.
    En este blog se ponen los comentarios tal cual. Pero, por supuesto, lo que no estoy por la labor de seguir es un juego que es más bien, en mi opinión, de índole personal.
    Si mañana por la mañana no hemos tenido esa aclaración, será borrado el texto.
    La libertad de expresión no implica que, se pueda difamar.

    Ésta es una de esas situaciones incómodas que, hay que atajar de frente.

    Por otro lado, decir que una mujer se merece un maltrato, me parece, cuanto menos, de mal gusto, cuando no hiriente. Por desgracia, he vivido en primera y tercera persona esa situación y no es plato de buen gusto. Nadie merece que la maltraten. Nadie busca un maltrato. Nadie merece ser despreciada públicamente por haber tenido que vivir una situación tan vejatoria y degradante. Te desgasta como persona y te anula completamente la visión objetiva que tanta falta hace para poder salir de ella.
    Se nos llena la boca de liberalismo, pero cuando es necesario ponerlo en práctica…se nos ha ido la fuerza.
    Sencillamente, lamentable.

    Un saludo

  4. En otro orden de cosas, Ana no quiere denunciar y por supuesto, está en su derecho.
    Una compañera le ha echado una mano y de ese modo ha conseguido salir de la situación en la que se encontraba. Tiene un lugar para vivir y manera de conseguir dinero. Necesita poco más, ahora mismo, para seguir adelante.
    Y lógicamente tiene miedo de que, este impresentable delincuente la encuentre.

  5. Ok, en vuestro correo ya podéis encontrar los indicios en base a los cuales respaldo mis afirmaciones. Se ha hablado muy poco de la violencia institucional hacia las prostitutas, los pocos casos que se conocen es después de muchos años (como la existencia de las «quincenarias», práctica que pervive en la actualidad). He reparado que junto al correo que envié al proyecto esperanza se halla un informe de la contraloría (órgano anticorrupción) que indica que la principal fuente de violencia que padecen las prostitutas proviene de los propios poderes públicos.

    Paula, Marien, sé que en ocasiones parezco muy desagradable y que lo que digo no me hace ganar simpatías sino más bien lo contrario; pero tenemos que elegir si en esta vida estamos con el fuerte, con el que detenta el poder y la «verdad oficial» o con el débil, el que padece los abusos y es acallado porque su voz incomoda. Yo hace tiempo escogí mi camino, es duro y me ha deparado muchos sinsabores pero puedo dormir tranquilo.

  6. Los indicios no son pruebas ClienteX. Y las acusaciones vienen, tras tener todas las pruebas necesarias. Puede ser. O puede que no. Englobar no es bueno.
    Y creo que, le debes una disculpa a Ana, francamente.
    El comentario será borrado.
    Gracias por tu colaboración.

  7. Me alegra saber que Ana, ha recibido ayuda.
    En casos así sólo se puede salir de dos maneras o denunciando, o que tengas la suerte de tener a tu alrededor gente que te apoye y te ayude.

    De todas maneras insisto que es importante denunciar, aunque aparentemente parezca que no sirve de nada y a veces la justicia va más lenta que otra cosa. Pero como he dicho a César, si no se denuncia no hay delito y los abusos se siguen cometiendo. Los delincuentes han de saber que sus actos traen consecuencias. Hay unas leyes nos gusten o no nos gusten. Unas funcionan mejor y otras no, Pero es el estado que tenemos
    Evidentemente cada uno es muy libre de denunciar o no.

  8. Hay que denunciar, Marien. Yo lo sabía, era bien consciente y no lo hice.
    Ahora soy más fuerte y si hay una próxima vez, será distinto.
    Ana es joven, inmigrante ilegal y está asustada. Ha vivido mucho malo y hay que comprender que no siempre el camino de la legalidad es el que se decide coger.
    Es una decisión equivocada, probablemente, pero yo la entiendo. Su preocupación es ayudar a su familia que, dicho sea de paso, también la explota. Pero ese es otro cantar.

    Un besazo mi niña

  9. Buenas tardes

    Me perdi en esta entrada, como no se sabe el comentario de Cliente X pues no entiendo mucho.

    Lo de esta chica, no me sorprende para nada , ya se que vosotras vivis en España pero aqui en Peru es habitual. Si ella fuera latina americana ya tendria que saber mas de todo esto. aqui los hombres engañan a las mujeres de forma habitual y la violencia fisica es el plato de cada dia. Por eso me extraña su inocncia. Y no estoy disculpando a nadie ni actitudes determinadas.

    Un saludo.
    Jordi Gascon

  10. Al hilo de lo que preguntabas en tu post.. sobre los valores que se inculcan, mi experiencia, por suerte, no ha sido del todo mala.. A mi me enseñaron de pequeña que habia dinero para un pantalón (que no seria ni de lejos, de «marca») y también me inculcaron que si quería uno «mejor» habia que currar, mis padres que han sido agricultores toda la vida, nos mostraron el camino del currele los fines de semana y las tardes despues del instituto, amén de los interminables veranos, que los deberes tocaban por la noche, en vez de ver la tele… Con 18 ya me buscaba la vida poniendo copas, y con 22 pesqué mi primer trabajo fijo, me duro 8 años.. La ley del trabajo y el esfuerzo ha sido siempre la que nos ha llevado por el camino a todos mis hermanos y según mi abuela, le hemos salido «buenos»…
    Quizá sea porque pertenezco a una familia humilde y la forma que conocemos para sacar el pescuezo del charco es nadar hasta desfallecer.. no conocemos otra..
    moog

  11. Estimada Marien:
    El articulo que citas esta políticamente muy mal redactado. Te pongo el correcto:
    Todas y todos las residentas y residentes en el estado español tienen el deber de trabajar «siguiendo la ley del mínimo esfuerzo…» lo entrecomillado es de mi cosecha.

    Estimada Paula:
    La historia de Ana… bien… esta avalada por ti y no se hable mas. Pero… ¿me permites el pero?. Me parece una historia real, ¡ vaya si es real! y aqui viene mi pero: ¿cierta?. Sin duda tu tienes mas elementos de jucio.

    Marien, Paula, con todo el cariño del mundo y en el mejor sentido de la palabra, mi mayor piropo para ambas: ¡¡¡ Madrazas que sois unas madrazas !!!

  12. ¡Hola Jordi!

    Ana no se si será inocente, de lo que estoy segura es de que, ha sido una niña muy responsable desde miuy jovencita. Muchos hermanos y unos padres que, a mi parecer, dejan mucho que desear. Ana empezó viniendo a España como temporera y de vuelta a su país el dinero duraba todo el año. Pero claro, el que no trabaja dispone de tiempo ocioso. Y el papá pensó «- si trabajando cuatro meses, tenemos para el resto del año, si vas a España y te instalas allí, viviremos como reyes y podremos ahorrar para tu futuro.

    Tras dos años como temporera, Ana se queda en España y trabaja en el servicio doméstico. Ella es luchadora y aguanta aunque el sueldo es malo y el trabajo agotador.
    Sigue mandando dinerito a su casa y ella necesita poco para vivir, puesto que está de interna. La crisis la desplaza y se ve en la calle, sin puesto de trabajo ni vivienda.
    Y comienza, tras un periplo y una presión ejercida por el padre instándola a que busque trabajo, porque precisan de dinero (los ahorros no aparecen).

    Una historia repetitva, pero sin duda dura de vivir. La figura paterna, autoritaria y de inmovilidad frenre a la vida descargando la responsabilidad en su joven hija y la docilidad materna, no han ayudado mucho a la formación de Ana.

    Un abrazo Jordi

  13. Bella Moog,

    Seguramenre ése es el camino. Obtener a cambio de algo. De esfuerzo.
    Ana demostró abnegación, responsabilidad, respeto a las directricies y decisiones paternas. Hasta ahí, creo que las cosas iban bien. Aunque, a mi entender, quién debió venir a España a currar, lejos de los suyos, debió ser papá, no la dulce Ana, que apenas contaba con los 18 recién cumplidos.
    En este caso, a quien se le fue la mano con la avaricia y la ambición era a papá.

    Un besazo niña, como siempre tus opiniones valen su peso en oro.

  14. Hola Uno_mas

    La historia de Ana es la suya. Yo ejerzo de muchas cosas en la vida, pero no de detective. Creo en la historia de Ana porque, coinciden fechas, tiempos, situaciones y porque la he visto asustada. La que yo he contado aquí no es exacta a la suya, para salvaguardar su intimidad. Ella la leyó y la verificó antes de ser publicada. Ana me enseño los anuncios que «él» le publicaba y pude hablar con ella por ese mismo número.
    Pude comprobar, tras varias llamadas que, Ana es quien dice ser. Y una situación como esa ni se desea, ni se envidia, ni debe reprocharse, ni se la debe culpabilizar. Bastante tiene con lo que está pasando. Precisa ayuda, de sus amigos y legal. Pero ahora se siente débil. Todo se andará.

    No soy ninguna madraza, creo. Si Ana hubiese tenido sesenta años y una situación de maltrato y desamparo, la hubiese ayudado lo mismo. Hay que ser consecuente con las responsabilidades que uno tiene como ser humano, ante las desgracias que nos van sucediendo a todos en la vida. He recibido mucho en la vida. A diferencia de mi amiga Moog, por ejemplo, yo no pasé estrecheces económicas ni en mi infancia, ni en mi juventud. Mi familia burguesita acomodada de pequeños empresarios no pasaba por malos momentos. Mis problemas, mis grandes problemas han venido derivados de mi matrimonio. Ése es otro cantar. Si precisaba de algo se compraba y en paz. Sin embargo al cumplir los dieciséis, en verano trabajé hasta caer rendida en uno de los negocios de mis padres. Una jornada de dieciocho horas. Para ir haciendo boca, supongo…

  15. Querida amiga, sin duda alguna estoy totalmente de acuerdo que quien debería haber venido a luchar por la familia era «el papa», que se está muy agustito tirado viendo la vida pasar mientras no falta la pasta gansa.. (se me pone la vena del cuello pa reventá)
    Si es cierto que, a veces, se confunde el esfuerzo y el trabajo duro, y terminan esclavizando de una u otra forma al personal. Desde un tiempo a esta parte, trabajo para vivir, no vivo para trabajar (que también hubo una etapa de estas en mi vida) era una chica joven que manejaba mucho dinero, con mi pisito, mi coche.. pero ni un puñetero minuto para estar con mis amigos.
    Ana espero se esté haciendo fuerte con todo ese apoyo que le aportais las más cercanas, sin duda tiene ovarios para eso y para más, que mala es a veces que te coman la cabecita con fantasias y principes azules. QUEREMOS RANAS con buen corazón!!!

    Besos complices a las «niñas» Marien, Paula y Ana
    (con todo el cariño y el respeto posibles)
    moog

  16. Efectivamente como comenta Moog, creo el mayor valor es el del esfuerzo al menos en lo que habláis; o como dices tu misma Paula, obtener algo a cambio de algo. Lamentablemente no es eso lo que se transmite, ni por los padres, que lo intentamos, ni por los medios de comunicación etc.
    Existen dos problemas a mi juicio. Por un lado un falso igualitarismo, esto es, todos tenemos que ser iguales y por otro lado “los derechos”. Todos tenemos derecho a todo como por una especie de derecho divino, pero sale de algún sitio y cada vez es más difícil que se asuman obligaciones.
    La libertad exige responsabilidad, el esfuerzo normalmente tiene su recompensa, aunque a veces no sea así, y eso falta mucho. En muchos aspectos, lo material ha sustituido a lo esencial.
    No soy rico, ni mi familia lo fue. No faltaba pero no sobraba. Burguesillos, levantándose temprano y acostándose tarde. Y si en juventud querías algo más, pues unas horas de pintura, de lavar coches, de poner copas, cortar césped o lo que fuera. Y luego, con tu dinerito, a disfrutarlo o ahorrarlo para otra cosa.

    La historia de Ana es triste y dura. Dolorosamente humana y criminal en el sentido estricto de la palabra, pero si su actitud es la que comentas sin duda vivirá momentos mejores y se superará y lo superará. Con “el tipo”, al agujero. Denuncia, tribunal, sentencia y unos cuantos añitos de sombra. De papá me ahorraré los comentarios. Y que haga lo que quiera, pero si no se le denuncia quedará impune y probablemente, mediante la denuncia de momento Ana conseguirá regularizar su situación administrativa. Un primer paso de los muchos que le quedan y que seguro dará para mejorar.
    Mi respeto, mi afecto y mi ánimo para ella.
    Me tengo por persona de buen corazón, pero mas que rana soy sapo.

  17. Holas Paula.y Montse

    Ya sabes que llevo viviendo casi 17 meses en Peru y he decidido quedarme en Latino America y no regresar a Europa. Esto me da una prespectiva diferente.
    Lo primero que se me ocurre deciros es que juzgar la actitud del padre desde España no tiene ningun sentido, pues aqui las tradiciones son bien distintas y lo que para un europeo es machismo o un padre que explota a su hija aqui esta visto como la obligacion de la hija. No puedes prentender medir con la misma vara dos culturas bien diferenciadas. Y no me siento con fuerzas para intentar explicar estas diferencias , pues es algo que se tiene que ver por uno mismo, y no como turista que nunca lo vera pues no llega a mezclarse con la vida y costumbres de la gente de aqui.

    Me ha estrañado mucho de ti Montse la dureza y actitud tajante con la que dices que Ana tendria que poner una denuncia.
    Si Ana es Latino America , cosa que ignoro, ella tiene por referencia a la policia de su pais, y ademas los comentarios que llegan aqui de como son tratados los emigrantes en España. Hablando con gente Latina, los sudacas de mierda como en España mucha gente les llama, te cuentan que tienen un familiar que paso un tiempo trabajando y sin papeles y que termino deportado. El trato recibido por la policia española siempre lo cuentan como denigrante y en ocasiones se llevan unos cuantos buenos bofetones y ademas dejandolos sin comer un par de dias y trato vejatorio. En America Latina la policia española esta considerada como muy dura. Y no lo digo yo sino que es lo que ellos me cuentan.
    En Bolivia , en La Paz habia una manifestacion en donde las chicas querian salir desnudas para protestar por la presion que ejerce la plicia Boliviana sobre ellas. Y otro tanto en Peru donde la prostitucion esta permitida.
    Aqui la policia en algunos casos llega a alkilar su arma a atracadores y despues del atraco la devuelven al policia. Hay mucha corrupcion y la policia no escpa a eso. Recuerda Montse lo que me paso a los 4 meses de estar aqui.
    Con toda esa informacion, ? como quieres que una chica prostituta y sin papeles ponga una denuncia? La imagen que ella seguramente tiene de la policia es la que te he contado y me parece muy acertado por su parte no querer meterse en lio con las autoridades pues seguramente les tendra mucho miedo y ninguna confianza.
    Lo que yo le diria a esta chica es que se olvide y que se marche a otro lugar a empezar de nuevo y a seguir con su trabajo y mandar el dinero a su familia, que es por lo qyue entro en España a trabajar. Y que lo que le ha pasado le sirva para moverse mejor en su trabajo.

    Creo que vuestra posision respecto a vuestro trabajo es bien diferente al de una chica como Ana, sabeis defenderos , teneis estudios teneis plata y amigos que os ayudarian y ademas y cosa muy importante estais en vuestra tierra y eso es muchisimo.

    Besos
    Jordi Gascon

  18. Buenas tardes

    por mi profesión sigo este blog hace meses (artículos muy interesantes). Soy un joven de trenta y pocos años y de origen latino. El caso de Ana por desgracia es muy habitual en el mundo de la prostitución, y más si tus orígenes son tan humildes y perdidos.

    Animos Ana.

  19. Hola a todos, gracias Paula por contar todo tan bien. Ustedes no se figuran lo que es perder alguien que quieres y que crees te quiere. El me enseñaba cosas de su tierra de su comida de su lengua me corregia al escribir, pero soy muy burra y me cuesta aprender. No era todo malo tengo dolor, mucho me siento perdida. Estoy trabajando pero ya no sola, porque temo que me encuentre. Pero estoy triste, ya no saldre de este mundo, y era lo que queria, no tener que ser más puta y tener un amor que me lo asegurarra. Tenia todo lo que queria. Ahora tengo miedo.

  20. Jordi hay muchos matices.
    Doy la información así todo el mundo la tiene, porque muchas veces el miedo es más miedo por el desconocmiento de los recursos a los que se puede tener acceso.

    En España afortunadamente, hay gente que está ayudando a chicas que están en su situación, como las de proyecto esperanza
    http://www.proyectoesperanza.org

    Si ella va allí, no va a tener ningún problema porque es una víctima de la explotación sexual. Tiene un mes para pensar y meditar si quiere denunciar o no, mientras tanto tiene soporte jurídico, psicológico y las atenciones básicas cubiertas. Le dirán todas las alternativas que tiene. Si en ese mes no quiere denunciar, tendrá que irse y buscarse la vida.

    A las personas víctimas de la explotación sexual que están en situación de irregularidad, les conceden la residencia por un año..

    Recuerdo qque ser inmigrante ilegal no es delito, sólo es una falta administrativa . Y es una falta cuya sanción va desde una multa a la expulsión del país. Y las probabilidades de que la expulsen siendo víctima de un delito como este son muy bajas.

    En casos así, prevalece lo que es delito tipificado cómo es este en el CP.

    Que en España haya integrantes del cuerpo de seguridad que sean corruptos, no quiere decir que la Polícia como institución lo sea. Y Ana ha de confiar un poco, y que en Espña no se actúa como en otros países.

  21. Ana,
    Me resulta muy dificil darte palabras de apoyo y encima de manera virtual.

    Ya sé que estás bloqueada por el miedo, pero confía en tí.
    Si quieres dejar la prostitución podrás hacerlo, será muy duro, pero podrás hacerlo y por ti misma, no te quepa duda, las personas salimos de muchas adversidades

  22. Pierre, ¿Tú de verdad crees que ese tipejo acabaría en la cárcel? ¿Cómo podría Ana demostrar cuánto pasó? Es su palabra contra la de él. Ella dirá que él se quedaba con cuanto ganaba y él lo negará. Ea, a casita.
    Ni siquiera los mails que me mandó a mi creo que, pudiese llegar a servir de algo, puesto que sería la misma situación. Su abogado (el de él) dirá que se lo ha inventado.

  23. Jordi, agradezco tu colaboración e información.

    Quiero pensar que, la policía española, con sus defectos que los tendrá, nada tiene que ver con las policías de otros puntos, ya no sólo en latinoamérica.

    Un cariñoso saludo

  24. Marien, preciosa, gracias por tus consejos y por estar siempre ahí.

    Un petonet amor!

  25. Andry un saludo

    Me alegra saber que, para otros profesionales, el Blog es útil.
    Siéntete en tu casa

    Un abrazo

  26. Pequeña Ana:

    Por suerte o desgracia, las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen.
    Aquí, has podido comprobar que hay buenas personas, altruistas y generosas.
    Dan sin pedir nada a cambio. Sólo por el ánimo de ayudar. Respira hondo y siente el cariño de todos.

    Un besito wapa

  27. Buenas noches a todos.

    Montse, Sin animo de ofenderte y desmerecer tu trabajo por la defensa de las chicas que ejercen. Y sabiendo que te va a parecer fuera de lugar…

    No hablo de Ana porque no se nada de ella y ademas no me corresponde. Pero hay gente que la informacion que tu das, no le interesa para nada, simplemente porque no es su historia y van por la vida de otra manera. No tienen interes en integrase en una sociedad que les es ajena. Solucionan las cosas de otras formas, por ejemplo confiando solo en lo que les es proximo y familiar y sobre todo en ellos mismos.
    Mas que nada porque consideran que no es asunto de nadie mas que de ellos y de los suyos.

    Besos Paula y Montse

  28. Hola Paula

    Para tod@s:

    El respeto a la dignidad es un deber de TODOS no valen excusas…

    Un saludo

    EC.

  29. Jordi,
    «Pero hay gente que la informacion que tu das, no le interesa para nada, simplemente porque no es su historia y van por la vida de otra manera»

    No se a cuento de que viene. Aquí se está hablando de un problema al que tiene que hacer frente a Ana y otras personas que están en su situación. y me limito a dar alternativas (que pueden ser eficientes o no,), pero que hay gente que las desconoce. Éste es un espacio público y no será la primera vez ni la última en la que información de este tipo ha ayudado a algunas personas.
    A partir de aquí que cada uno haga lo que considere oportuno según sus criterios.

  30. ¿Cómo podría Ana demostrar cuánto pasó?

    Paula no sé si es que hay algo se me escapa.
    ¿No dices que era él quién ponía los anuncios, y la promocionaba en los foros?… pues todo eso está registrado y se puede seguir los ip y desde dónde se insertan los anuncios, así como los datos del correo que utilizaba en los foros.. (Asimismo,también el teéfono de contacto podria estar a nombre de él) vamos que aquí hay pruebas y muchas.

    (sólo es una cuestión que planteo, que ella haga lo que considere que ha de hacer, no me voy a meter en esto)

  31. Así es, la ip corresponderá al mismo piso que, ambos compartían y dónde ella trabajaba.
    Todo se hacía desde un portátil (el de ella) y aunque él la promocionaba en los foros, lo hacía por un lado, como el nik de ella y por el otro como forero que, contaba exp´s con ella. A lo sumo, podrían acusarla en dichos foros de tener varios clones.
    Su manera de escribir que, estamos trabajando, la hubiese delatado rápidamente.
    El teléfono estaba a nombre de ella, lo ha dado de baja, para que nadie pueda localizarla. Cuanto más lejos esté de él, mejor.

    Ella no quiere denunciar y habrá que respetarlo, pero sí me agradría saber cuáles hubieran podido ser sus opciones.

    Un petonet amor!

  32. Hola Paula
    No se si he entendido de qué va todo esto y aún a riesgo de meter la pata o ser inoportuno, me gustaria dirigir unas palabras a Ana, la pequeña Ana. con tu permiso.

    Para Ana
    Al final del texto de entrada, Paula pregunta por los valores que transmitimos. Pues bién, considero que, a sabiendas que en este mundillo casi nada es lo que parece (nombres ficticios, situaciones emborronadas para no dar pistas,…) has actuado de corazón, de buén corazón, y eso es sumamente importante.
    No te ha salido bién, te duele y te sientes perdida. Que te duela no es malo, yo diria que és hasta bueno porque te viene a decir que sientes, que no eres indiferente. Lo malo sería que perdieses el corazón, esas ansias de vivir tu vida, de compartirla. No te des por vencida (sé que no lo haces porque has acudido a Paula). Que no te haya salido bién no quiere decir que la próxima sea igual.
    Después de la tristeza viene la alegria, y espero que te pille bién guapa!. Quieres dejar de ejercer de puta, tarde o temprano lo conseguirás, quizás ahora no es el momento, y cuando lo consigas estoy seguro que serás más fuerte. Aprovéchalo. Vales mucho.

    Grouxo Marx, un actor cómico, dijo una vez «la vida te pone en unas situaciones que antes nunca hubieras imaginado poder manejarlas». Yo me lo creo, y en tu caso también.

  33. El quinto cielo

    El gran problema y la gran lucha de las generaciones desbocadas que crecen hoy día, ya no son los valores que su sangre (padres, familia, hermanos) les inculcan para que cuando crezcan sepan perfectamente quienes son y donde están.

    El reto, el auténtico reto, es abstraerlos y ubicarlos en la autenticidad. Las redes sociales, los medios de comunicación, los «amigos», el ritmo y el boca a boca, lo que ven cotidianamente y sienten constantemente como algo palpable compone el dueto, el duelo intransigente y luchador de por un lado: me están inculcando y veo y siento en mi hogar unas cosas, pero al salir a la calle…. veo y siento otras.

    Esa lucha diaria, es la clave.

    Evidentemente, en muchos casos en su propio habitat se corresponde el «efecto espejo», entonces que Diox, la divina providencia y la diosa fortuna se apiade de ellos.

    No dejamos de ser el reflejo de todo lo que nos rodea.

    Ahí, ya juegan un papel fundamental la personalidad, el raciocinio y la madurez. Algunos jóvenes, que los hay, saben perfectamente por donde caminan.

    Otros, están en el limbo, por no decir en babia.

    Aunque claro…. la aquiesciencia, de nosotros los padres, sólo hace que engendrar un pequeño monstruo y un futuro fracaso.

    Saludos.

  34. Buenas noches

    David webb dijo:

    No te ha salido bién, te duele y te sientes perdida. Que te duela no es malo, yo diria que és hasta bueno porque te viene a decir que sientes, que no eres indiferente. Lo malo sería que perdieses el corazón, esas ansias de vivir tu vida, de compartirla. No te des por vencida (sé que no lo haces porque has acudido a Paula). Que no te haya salido bién no quiere decir que la próxima sea igual.
    Después de la tristeza viene la alegria, y espero que te pille bién guapa!. Quieres dejar de ejercer de puta, tarde o temprano lo conseguirás, quizás ahora no es el momento, y cuando lo consigas estoy seguro que serás más fuerte. Aprovéchalo. Vales mucho

    Blablablabla.
    Eres un hipocrita David.

    No tengo mas que decir.
    Chao

  35. No te preocupes Jordi. Algún día lo entenderás

    Saludos

  36. Yo conoci hace un año a una ana desde entonces la ayudo y le apoyo en todo lo que necesita no soy rico de dinero si de corazon y ella lo sabia desde el principio de aqui a unos meses se ira a su pais para arreglar sus papeles y volver yo se que es un pajaro libre y solamente la estoy curando hasta que pueda volar de nuevo.

    Si el corazon es puro y la amistad sincera y vas de frente se pueden lograr muchas cosas.

  37. ojala sea cierto ý no creas que es tuya esa Ana las personas no son de nadie. aunque hay personas que si creen que son duañas de otras personas.
    que les valla bien a los dos

  38. Espero y deseo sinceramente que la situación de Ana vaya mejorando y que salga adelante con la ayuda de algunas personas que seguro que ya se la están brindando).

    Paula, muchas gracias por dos cosas: primera: por contar la historia de Ana como lo has hecho (de un modo tan verosímil, tan lógico), así como por el análisis que realizas de las injusticias que ella ha padecido, y segunda: por haber actuado de un modo tan solidario con esta joven. [Con esta actuación a mí al menos me has demostrado que has funcionado con una ética muy buena.]

    -Gracias también a ‘Marien’ por los mensajes que ha dejado dándole información de algunas alternativas disponibles para que Ana pueda ir saliendo de esa situación, aquí en España.

    La verdad es que esta historia de maltrato y de injusticia hacia esta mujer joven me ha entristecido y me ha conmovido, y además me hace sentir vergüenza ajena por cómo se comportan algunos ‘hombrecitos’ (algunos de mis ‘congéneres’).

  39. Perdona Uno_mas, no estoy en acuerdo contigo. Llevo 3 meses buscando trabajo y no sale nada. Tengo la eso y un grado medio de informática. Vaya mierda, es desesperante. Lo único que salen son trabajos tipo teleoperador o puerta fría, y para engañar a la gente, prefiero no hacerlo y esperar hasta que me salga un trabajo honesto. Había trabajado en Mc’donalds, pans etc. y ahora no hay suerte ni para eso. Así que lo de hacer el más mínimo esfuerzo no estoy en acuerdo contigo…

    Lo de Ana un caso desagradable y le deseo lo mejor del mundo para ella y todas las que están es su misma situación. Al final el tiempo suele poner las cosas en su sitio.

    Saludos,

  40. Quisiera me dijeran que pienssan si yo vuelvo con mi novio. El me llama y me dice te amo y yo lecho de menos mucho. Mi amiga dice loca pero ella tiene novio y sale con el yo en casa con la internet sola llora mucho.

  41. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!

    entiendo que sea muy tentador que te deigan cosas bonitas y sentir afecto, pero ya lo has vivido y sabes que no es verdad.
    ¿no crees que sufrir por sufrir y mientras no terminas de recuperar tu autoestima, sea por ti misma y uen tu dura soledad y por tus circunstancias personales, que no sufrir por la vida que te da un imbéicil que me callo lo que pienso de él , pero que está claro por lo que has xplicado que es un maltratador y que el único sitio donde tiene que estar es en la cárcel.

  42. Ana, por si te sirve de algo esto que te voy a decir:

    Soy un hombre joven, tengo treinta y nueve años y bastantes veces me he sentido solo por no tener una compañera sentimental o ni siquiera una chica que fuera amiga mía. Pero aun así voy viviendo el día a día más o menos bien; y sin recurrir al pago de mujeres de compañía para aguantar esa soledad ni consumir sexo-afecto de pago.
    Como te sugiere Marien lo importante es que tú te creas que puedes salir adelante estando sola, sin la necesidad de la compañía de ese hombre; al menos mientras tú no recuperes tu autoestima y ganes en autonomía personal.

    ¿Ha leído o escuchado lo que dice la estudiosa mejicana Marcela Lagarde acerca de la soledad cuando ésta es deseada por las mujeres. Marcela dice que esta soledad puede ayudar mucho al crecimiento personal de la mujer. Esto lo dice en su libro «Para mis socias de la vida…» Este es un libro que no es difícil de conseguir. Es fácil que lo encuentres en bibliotecas o en centros de documentación de oficinas municipales de la mujer, y su autora no utiliza un lenguaje difícil de entender. [Y si a tí en estos momentos te costase leerlo por lo que sea, alguna conocida tuya o alguien de alguna asociación de mujeres es fácil que estuviese dispuesta a leerle la parte del libro que trata sobre las mujeres y la soledad.
    Muchas gracias por leer esto.

    Te dejo una referencia a ese libro en un enlace:

    http://www.20minutos.es/columna/103418/
    http://searchworks.stanford.edu/view/6318043

    También puedes leer (o pedir que te ayuden a leer) esto que escribe Marcela sobre el amor, si quieres. [Es un poco más técnico que lo que ella escribe sobre la soledad, me parece]:

    http://www.bduimp.es/archivo/conferencias/pdf/08_10193_17_Lagarde_idc37747.pdf

    Muchas Gracias.

  43. Ana, te dejo un enlace a un texto de 4 páginas que he localizado en internet sobre la soledad y las mujeres, escrito por Marcela Lagarde. Creo que éste se puede leer muy bien:
    http://www.educacionemocional.cl/documentos/emociones08.pdf

  44. No soi una heroe no soi fuerte ý no soi dura tengo 26 añs ý sola ustedes no son felices solos pero quieren que lo este ýo xq?
    ýa se que no es prefecto nadie lo es pero por la noche me abrrasaba y me cantaba cansiones bonitas con su gitarra
    tambien no me dejaba salir ala calle y a veces me pegaba y gritaba
    ahora ago lo que qiere ý tengo dinero pero no salgo sola mi familia pide mas ý ýa nadie me abrrasa me siento triste

  45. Pequeña, la vida nunca es sencilla. En ocasiones te concede algún respiro, eso es todo.
    El resto del tiempo se lo pasa una trabajando y luchando para tener una vida mejor ¿recuerdas que ya lo hablamos?
    Lo mismo que estás ahorrando dinerito para ti, también este tiempo de estar tú sola, de echar de menos a tu ex-novio, de llorar, te servirá para hacerte madurar y sí, serás más fuerte. Tú querías ser una chica fuerte. Así te haces fuerte. Aguanta pequeña. Todo pasará. Y la recompensa serás tú misma.

    Un besito

  46. Ana, lamento que te sientas triste o incluso desolada. No sé realmente cómo puedo ayudarte estando a tanta distancia de tí y sin apenas conocerte, pero de todas maneras lo que sí creo que podemos hacer nosotros es compartir contigo lo que esa mujer, Marcela Lagarde, que es una mujer que ha trabajado personalmente y directamente con bastantes mujeres que tenían un problema parecido al que tú tienes ahora (de soledad, de dependencia afectiva de un hombre), os dice a las mujeres que estáis pasando por esa dificultad.

    Estas son algunas de las cosas que les dice Marcela a las mujeres que se encuentran en una situación parecida a la tuya (el documento lo puedes leer integramente en este enlace que te he dejado en el comentario anterior: http://www.educacionemocional.cl/documentos/emociones08.pdf

    «[a las mujeres] Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad.
    El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía, porque
    desde muy pequeñas y toda la vida se nos ha formado en el sentimiento de orfandad; porque se nos ha hecho profundamente dependientes de los demás y se nos ha hecho sentir que la soledad es negativa, alrededor de la cual hay toda clase de mitos.
    Esta construcción se refuerza con expresiones como las siguientes: “¿Te vas a quedar solita?”,
    “¿Por qué tan solitas, muchachas?” -hasta cuando vamos muchas mujeres juntas-.

    -La construcción de la relación entre los géneros tiene muchas implicaciones y una de ellas es que las mujeres no estamos hechas para estar solas de los hombres, sino que el sosiego de las mujeres depende de la presencia de los hombres, aun cuando sea como recuerdo.
    Esa capacidad construida en las mujeres de crearnos fetiches, guardando recuerdos materiales de los hombres para no sentirnos solas, es parte de lo que tiene que desmontarse. Una clave para hacer este proceso es diferenciar entre soledad y desolación. Estar desoladas es el resultado de sentir una pérdida irreparable. Y en el caso de muchas mujeres, la desolación sobreviene cada vez que nos quedamos solas …

    Otro componente de la desolación y que es parte de la cultura de género de las mujeres [de cómo a nosotras se nos ha educado y socializado] es la educación fantástica para la esperanza. A la desolación la acompaña la esperanza: la esperanza de encontrar a alguien que nos quite el sentimiento de desolación. [ Ana, es posible que esto te esté ahora pasando a tí].
    La soledad es un espacio necesario para ejercer los derechos autónomos de la persona y para tener experiencias en las que no participan de manera directa otras personas.
    Para enfrentar el miedo a la soledad tenemos que reparar la desolación en las mujeres y la única reparación posible es poner nuestro yo en el centro y convertir la soledad en un estado de bienestar de la persona.
    Para enfrentar el miedo a la soledad tenemos que reparar la desolación en las mujeres y la única reparación posible es poner nuestro yo en el centro y convertir la soledad en un estado de bienestar de la persona.
    Para construir la autonomía necesitamos soledad y requerimos eliminar, en la práctica
    concreta, los múltiples mecanismos que tenemos las mujeres para no estar solas. Demanda mucha disciplina no salir corriendo a ver a la amiga en el momento que nos quedamos solas.
    La necesidad de contacto personal en estado de dependencia vital es una necesidad de apego.
    En el caso de las mujeres, para establecer una conexión de fusión con los otros, necesitamos entrar en contacto real, material, simbólico, visual, auditivo o de cualquier otro tipo.
    La autonomía pasa por cortar esos cordones umbilicales y para lograrlo se requiere desarrollar la disciplina de no levantar el teléfono cuando se tiene angustia, miedo o una gran alegría porque no se sabe qué hacer con esos sentimientos, porque nos han enseñado que vivir la alegría es contársela a alguien, antes que gozarla. […]

    Es por todo esto que necesitamos hacer un conjunto de cambios prácticos en la vida
    cotidiana. Construimos autonomía cuando dejamos de mantener vínculos de fusión con los otros; cuando la soledad es ese espacio donde pueden pasarnos cosas tan interesantes que nos ponen a pensar. Pensar en soledad es una actividad intelectual distinta que pensar frente a otros.
    Otra cosa que se hace en soledad, y que funda la modernidad, es dudar.
    Cuando pensamos frente a los otros, el pensamiento está comprometido con la defensa de nuestras ideas; cuando lo hacemos en soledad, podemos dudar.
    Si no dudamos no podemos ser autónomas, porque lo que tenemos es pensamiento
    dogmático. Para ser autónomas necesitamos desarrollar pensamiento crítico, abierto, flexible, en movimiento, que no aspira a construir verdades, y esto significa hacer una revolución intelectual en las mujeres.
    No hay autonomía sin revolucionar la manera de pensar y el contenido de los pensamientos.
    Si nos quedamos solas únicamente para pensar en los otros, haremos lo que sabemos hacer muy bien: evocar, rememorar, entrar en estados de nostalgia. […]
    Las mujeres somos expertas en nostalgia y como parte de la cultura romántica se vuelve un atributo del género de las mujeres.

    [Ana, y em mi opinión, es importante que en tu situación tengas en cuenta esto otro que os dice Marcela]:

    El recordar es una experiencia de la vida; el problema es cuando en soledad usamos ese
    espacio para traer a los otros a nuestro presente, a nuestro centro, nostálgicamente. Se trata entonces de hacer de la soledad un espacio de desarrollo del pensamiento propio […]
    En la subjetividad de las mujeres, […] la impotencia y el miedo actúan como
    diques que impiden desarrollar la autonomía, subjetiva y prácticamente.
    La autonomía requiere convertir la soledad en un estado placentero, de goce, de creatividad, con posibilidad de pensamiento, de duda, de meditación, de reflexión. Se trata de hacer de la soledad un espacio donde es posible romper el diálogo subjetivo interior con los otros y en el que realizamos fantasías de autonomía, de protagonismo pero de una gran dependencia, y donde se dice todo lo que no se hace en la realidad, porque es un diálogo discursivo.
    Necesitamos romper ese diálogo interior porque se vuelve sustitutivo de la acción; porque es una fuga donde no hay realización vicaria de la persona, porque lo que hace en la fantasía no lo hace en la práctica, y la persona queda contenta pensando que ya resolvió todo, pero no tiene los recursos reales, ni los desarrolla para salir de la vida subjetiva intrapsíquica al mundo de las relaciones sociales, que es donde se vive la autonomía.

    Tenemos que deshacer el monólogo interior. Tenemos que dejar de funcionar con fantasías del tipo: «le digo, me dice, le hago». Se trata más bien de pensar «aquí estoy, qué pienso, qué quiero, hacia dónde, cómo, cuándo y por qué», que son preguntas vitales de la existencia.
    La soledad es un recurso metodológico imprescindible para construir la autonomía. Sin
    soledad no sólo nos quedaremos en la precocidad sino que no desarrollamos las habilidades del yo. La soledad puede ser vivida como metodología, como proceso de vida. Tener momentos temporales de soledad en la vida cotidiana, momentos de aislamiento en relación con otras personas, es fundamental, y se requiere disciplina para aislarse sistemáticamente en un proceso de búsqueda del estado de soledad. […]

    Al crecer en dependencia, por ese proceso de orfandad que se construye en las mujeres, se nos crea una necesidad irremediable de apego a los otros. […]

    Una demanda típicamente femenina es que nos «acompañen», pero es un pedido de
    acompañamiento de alguien que es débil, infantil, carenciada, incapaz de asumir su soledad.
    En la construcción de la autonomía se trata de reconocer que estamos solas y de construir la separación y distancia entre el yo y los otros.

    Ana, muchas Gracias por leer esto, y espero que te el haberlo leído te dé alguna pista.

  47. Ana recordé a una cantante que encontró a su amor y lo perdió, pero ha salido reforzada de ese golpe que le dió la vida. Ella no pudo elegir…

    http://www.elpais.com/articulo/cultura/Corinne/Bailey/Rae/golpes/destino/elpepucul/20100211elpepicul_6/Tes
    Te dejo un video suyo maravilloso. Para que alguien te cante al oído mientras intentas dormir 😉
    http://www.youtube.com/watch?v=J2OLBhVua5c

    Hay que aprender a aceptar la soledad, apreciar los matices de las cosas cuando se observan sin compartir, porque son distintas y gratificantes de otra forma…
    moog

  48. Ana, yo estuve sola mucho tiempo y empecé a tener amigos de verdad, cuando empecé a quererme yo. Durante ese tiempo (desde que me divorcié pasaron un par de años) me dije que no necesitaba a nadie que me dijera que me quería,
    Que era peor estar con alguien que te dice las cosas que se quiere oir pero que no las sentía y sólo te manipulan. Empecé mirándome a un espejo, mirándome a mis ojos y descubrí todo el potencial que había en mi, leía , paseaba por la playa, buscando momentos de soledad para encontrarme a mi misma. Y empecé a ser feliz por mi misma. Jamás serás feliz con nadie si primero no lo eres contigo misma.
    Ojalá te des cuenta.

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