Masaje tailandés

El masaje tailandés es un profundo trabajo corporal que ayuda a restablecer la energía vital y a reequilibrar aspectos físicos, mentales y emocionales. Las técnicas utilizadas en este tipo de masajes son presiones y estiramientos.

Las presiones se realizan con los dedos, las manos, los pies, los codos o las rodillas, y siguen las líneas energéticas del cuerpo. Los estiramientos, por otro lado, permiten recuperar flexibilidad y alcanzar una relajación muy intensa.

El origen del masaje tailandés tiene lugar en la India, en los tiempos de Buda. Las posturas y los estiramientos recuerdan a los movimientos del yoga, la concentración y la sensibilidad de dador y del receptor hacen pensar en una sesión de meditación. Además, el masaje tradicional tailandés recibió influencias de la medicina tradicional china e integró los principios de la acupuntura con los puntos energéticos y las presiones en varias zonas claves del cuerpo. Se basa en la visión holística del ser humano como unidad, cuerpo, mente y espíritu.

Este masaje es considerado preventivo y terapéutico. Acompañado de una respiración consciente, el cuerpo se estimula por dentro y por fuera. Cuando se recibe en forma habitual, se aprecia claramente una mejoría en el sistema nervioso, respiratorio, circulatorio, digestivo e inmunológico. Además de todo esto, disminuye el estrés, relaja zonas de tensión en el cuerpo, eleva el nivel de energía, aumenta la autoestima, ayuda a la digestión, combate el insomnio, incrementa la flexibilidad, armoniza la relación psicosomática y libera bloqueos tanto físicos como energéticos.

Tradicionalmente, estos masajes se recibían (y aún en la actualidad se reciben) en los templos budistas, considerándolo una práctica sagrada.

http://www.blogmujeres.com/2010/06/12/masaje-tailandes/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+BlogMujeres+%28Blog+Mujeres%29&utm_content=Google+Reader

Share

Sexo lésbico: ¿por qué a los hombres les excita?

sexo lesbico

Al contrario del sexo gay, el sexo lésbico pone cachondos a los hombres hetero. Aunque no soportarían que su novia les deje por una mujer, ver pornografía o ver en la vida real a dos mujeres en plan sexual les excita MUCHO a muchos.

Los besos, los toqueteos y el sexo entre mujeres son vistos como una fantasía sexual hecha. Aunque no me atrevo a apostar, es más probable que un hombre acepte un trío con dos mujeres, que con una mujer y otro hombre más.

Aunque al hombre le cueste admitirlo, él sabe bien que solo otra mujer es capaz de satisfacer mejor a otra mujer que él. Y porque tiene un irresistible halo de misterio. El lesbianismo es un territorio desconocido para la mayoría de hombres, y lo desconocido, siempre crea una mezcla de curiosidad y morbo irresistible.

El sexo lésbico es hermoso desde un punto de vista estético. Pongamos el ejemplo de las películas prono, donde se ven a mujeres con cuerpos de diosas dándose la una a la otra con la gracia y sensualidad que solo las mujeres poseemos, y que es capaz incluso de erotizar a la más hetero de las mujeres.

http://www.sexologia.net/11-06-2010/hombre/sexo-lesbico-por-que-a-los-hombres-les-excita

Share

La máquina que provoca placer sexual en la mujer


El doctor Barry Komisaruk  se destaca  en el estudio de los efectos neurológicos que tienen los orgasmos en las mujeres.

Busca descubrir así qué papel juegan las hormonas, los péptidos y las neuronas, y cómo se podrían provocar esas sensaciones de forma más intensa

Komisaruk  posee un laboratorio muy bien  equipado  en donde le provocan  orgasmos a las mujeres y analiza las  repercusiones  que tienen los mismos en su sistema nervioso.

Barry Komisaruk, a quien las pacientes le pagan para llegar al clímax sexual perfecto,  dispone de una máquina para provocar placer sexual a las mujeres hasta que alcancen el clímax y estudiar qué reacciones les produce a nivel neurológico.

El especialista en neurología de 68 años quien trabaja en la Universidad de Medicina de Nueva Jersey tiene una gran cantidad  de mujeres voluntarias para participar en sus investigaciones, habiendo ya estudiado más de 200 orgasmos.

Barry Komisaruk estuvo presente ante  todos estos orgasmos, y no precisamente en el  dormitorio, sino en su laboratorio.

Este estudio aportó una novedosa información  sobre  los motivos del por qué  algunas mujeres no pueden alcanzar el clímax en sus relaciones sexuales.

El neurólogo se ocupa de estudiar específicamente en ‘cómo se comporta el cerebro durante el orgasmo’ y trata de ‘ayudar a las mujeres a que lleven su excitación sexual a un punto culminante’.

http://momento24.com/2010/06/12/la-maquina-que-provoca-placer-sexual/

Share

El tráfico sexual, el negocio ilícito más rentable del mundo

No es el que más dinero o ingresos genera, pero el tráfico sexual y la esclavización de mujeres, entre ellas cientos de miles de niñas y de jóvenes, es el negocio ilícito más rentable del mundo, y tras él se acumulan torturas, secuestros o violaciones.

El número de niñas y mujeres jóvenes obligadas a prostituirse supera el millón; “comprar” una esclava en África cuesta unos 630 dólares; un “servicio” sexual se puede obtener en algunos países por cuatro dólares; y la explotación de esclavas sexuales genera más de 35.000 millones de dólares anuales.

Los datos se ponen de relieve en el libro “Tráfico sexual. El negocio de la esclavitud moderna”, escrito por el estadounidense Siddarth Kara tras realizar tres viajes alrededor del mundo investigando el tráfico sexual, y que ahora se edita en español (Alianza Editorial).

Durante esos viajes, el autor hizo unas 300 entrevistas a víctimas del tráfico sexual, a familiares, a hombres que han comprado mujeres, trabajadores de ONG, policías, abogados o propietarios de burdeles.

Siddarth Kara mantiene que el tráfico de drogas genera mayores ingresos, pero las mujeres víctimas del tráfico sexual son más rentables, porque a diferencia de las drogas, no tienen que ser “cultivadas, destiladas ni envasadas” y porque, a diferencia también de las drogas, pueden ser usadas una y otra vez.

Denuncia a lo largo de la obra las brutalidades asociadas con la esclavitud sexual y pone nombre a quienes han sufrido latigazos, quemaduras con cigarros, rotura de huesos o privación de alimentos.

Reconoce el autor en la introducción de la obra que cada una de esas entrevistas le llenaba de “tristeza, dolor y rabia”, pero también la incapacidad de escribir lo que se siente “al mirar a los ojos moribundos de una niña rota que ha sido forzada a tener relaciones sexuales con cientos de hombres antes de cumplir los dieciséis años”.

Calcula el escritor estadounidense que a finales de 2006 había 28,4 millones de esclavos en el mundo; cita entre esos a los niños de la India que trabajan dieciséis horas cosechando el té, a muchos de los trabajadores que en Estados Unidos cosechan productos como el maíz, la cebolla o el aguacate, a los esclavos que recogen manualmente el cacao en Costa de Marfil, a quienes cosechan el café en Kenia o Etiopía o a quienes queman madera en los hornos “infernales” de Brasil.

Pero el autor centra su investigación en las esclavas del tráfico sexual y cifra en 1,2 millones las niñas y mujeres jóvenes que fueron engañadas, secuestradas o vendidas por sus familias, y forzadas finalmente a ejercer la prostitución.

Siddarth Kara denuncia que antes de ser “desechadas” estas niñas y mujeres jóvenes son obligadas a realizar actos sexuales con cientos o miles de hombres y que constituyen de hecho la columna vertebral “de uno de los negocios ilícitos más rentables del mundo”.

Constata el autor lo fácil que es localizar los burdeles en países donde la prostitución es ilegal y está prohibida, y que finalmente lo que uno encuentra cuando busca sexo barato es a una esclava del sexo.

En la actualidad, Siddarth Kara pertenece al consejo de dirección de la ONG “Free the Slaves” (Libertad para los esclavos), una organización dedicada a promover la abolición de la esclavitud en todo el mundo.

En la obra, el autor estadounidense ha incluido numerosas tablas para evidenciar la magnitud del negocio, con cifras por ejemplo del precio de adquisición de una esclava (una media de 630 dólares en África o 750 en Asia Oriental y Pacífico), el precio medio de venta de un servicio sexual (33 dólares en Europa Occidental o 4 dólares en África).

Analiza ingresos, beneficios por esclava, y concluye que en el año 2007 los beneficios de la explotación de esclavas sexuales generó en el mundo beneficios que superaron los 35.500 millones de dólares.

Kara concluye en su investigación que la industria de la esclavitud sexual no existiría si no existiera la demanda masculina de sexo pagado, pero llama la atención sobre el hecho de que sólo una pequeña fracción de los hombres es responsable de esa demanda, y que algunos hombres compran esos servicios sólo una vez en su vida.

Y advierte: bastaría con que sólo el 0,5 por ciento de los hombres mayores de dieciocho años recurriese al sexo pagado en un día para que se saturara la capacidad que tienen el 1,2 millones de esclavas sexuales existentes.

http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5iTqhtaIrIDZtbUSrlObWOzkkMdDg

Share

Grandes mitos que existen sobre la sexualidad femenina

La inmensa mayoría de las cosas que creemos sobre el sexo están basados en mitos; es decir, son mentiras (piadosas o maliciosas). Sobre la sexualidad femenina se ha escrito, dicho y creído toda clase de cosas; la mayoría de ellas falsas. Conoce la verdad que esconden algunos de esos mitos.

La gran mayoría de las cosas que se creen sobre la sexualidad femenina proceden de la época victoriana. En ella, se forjó el modelo tradicional de la sexualidad de la mujer que la contempla como un ser con escasos o nulos deseos sexuales, con dificultades para excitarse y para alcanzar el orgasmo, que no se masturban, lo hacen poco, y lo descubren después de iniciar las relaciones sexuales…, y algunos mitos más.

-Tienen pocos deseos sexuales

Falso. Dos de cada tres mujeres (68%) experimentan excitación sexual espontánea sin que medien requerimientos masculinos. Y algo más de la mitad de esas mujeres (53%) manifiestan sentir esos deseos sexuales espontáneos a diario o casi a diario y una de cada cinco 19% los experimenta varias veces en el mismo día.

Este dato es importante, pues son precisamente esos momentos de excitación sexual espontánea los que revelan la existencia de un potencial sexual femenino autónomo que aflora a su antojo, con independencia de lo que hagan o dejen de hacer los varones.

-Se excitan lentamente

Falso. Ante un estímulo sexual eficaz (una imagen, un sonido, unas caricias) todas las mujeres reaccionan, excitándose (humedad genital y aumento del pulso vaginal), entre ocho y diez segundos. Existe un 42% de mujeres que reaccionan más rápido y más intensamente que el promedio de los hombres.

-Les cuesta alcanzar el orgasmo

Falso. En el coito, en la posición del misionero, donde el clítoris recibe nula atención, quizás sí. Pero cuando el clítoris es estimulado adecuadamente (por ejemplo, cuando la mujer se masturba), el 96% de las mujeres llegan al orgasmo. Y el tiempo que tardan en conseguirlo es, por término medio, entre dos y cuatro minutos.

-Tardan en despertar al sexo

Falso. El interés por los hombres, incluso, se despierta antes que a ellos por las mujeres. Un interés que no es tan romántico como se quiere creer. Tienen sensaciones sexuales tempranas, se acarician deliberadamente para provocarlas, tempranas (antes de los diez años) y comienzan a experimentar orgasmos antes que los chicos (por masturbación).

Si algunas tardan un poco más que los chicos en tener relaciones sexuales es debido a dos cosas: el temor al embarazo y como defensa ante la actitud depredadora de algunos de ellos.

-Relacionan sexo con amor

Cierto. Las mujeres necesitan darse autorización, mediante las emociones, para tener relaciones sexuales. Lo que sucede por su tendencia a buscar relaciones estables. Pero eso no quiere decir que no haya mujeres –cada vez más entre las jóvenes- que aboguen por el sexo esporádico, donde lo que se pone en juego es la experiencia sexual sin otras consideraciones.

-Son más románticas que eróticas

Cierto. Pero eso no excluye que se exciten sexualmente mediante estímulos meramente románticos. Para ellas, ambas cosas no son excluyentes.

-No se masturban o lo hacen poco

Falso. Las mujeres sexualmente sanas, las que son orgásmicas (y lo es el 90% de la población femenina), se masturban prácticamente todas, las frecuencias dependen de los niveles de tensión sexual individual de cada una. Hay mujeres muy fogosas, muy copuladoras y muy masturbadoras, otras situadas en el otro extremo y un número importante situadas en el medio.

-Empiezan a masturbarse después que los hombres

Falso. Las mujeres se inician en la masturbación antes de los diez años con mayor frecuencia que los chicos (31% ellas; 8% ellos). El clítoris no es menos manipulado que el pene durante la infancia. Y ellas aprenden a masturbarse espontáneamente en mayor medida (62%) que los chicos, que requieren escuchar su existencia de labios de otros (75%).

-Sólo se masturban las mujeres inmaduras o desesperadas

Falso. Se masturban más las mujeres que más copulan, las más asertivas socialmente, las más extrovertidas y las menos neuróticas. Las mujeres que no lo hacen puntúan más alto en neuroticismo, escrupulosidad y en introversión.

http://www.terra.com.co/mujer/articulo/html/mur4852-grandes-mitos-que-existen-sobre-la-sexualidad-femenina.htm

Share

Deseos sin censura

Las fantasías eróticas nocturnas revelan claves que no siempre significan lo que parecen. Los expertos ven en estas fabulaciones la escenificación de conflictos íntimos o la compensación de una vida sexual insatisfactoria

La paciente soñaba con un sombrero de ala ancha que se inclinaba hacia un lado. El sueño se repetía. ¿Deseo de aventura, de viajes exóticos, de un cambio de vida al sol? ¿Un sombrero protector? No. Para aquella paciente, “ese sombrero representaba el aparato sexual masculino”, afirma la psicoanalista madrileña Pilar Rojas. Para aquella paciente, el sombrero era eso. Para otros puede ser algo diferente.

“Una cosa es la apariencia del sueño, sea o no erótico, y otra la interpretación que puede dársele”, asegura Rojas. “Hay sueños inocentes que encierran un sentido erótico que hay que descifrar. El deseo no aparece siempre como tal en el sueño porque se da cierta censura. Aunque el autocontrol disminuye mientras dormimos, lo inconsciente no suele acceder directamente a la conciencia, se disfraza”, continúa. “Ahí está la función del análisis. Lo que dice cada uno respecto al sueño es lo que permite ir a la interpretación”, explica.

Soñar es una actividad personal e intransferible que “ha dejado de ser un misterio desde que Sigmund Freud publicó La interpretación de los sueños. Cada sueño revela su sentido a partir de las asociaciones libres del paciente durante la sesión de tratamiento”, añade la psicoanalista de Barcelona Graziella Baravalle, integrante de la red asistencial UMBRAL.

Para los especialistas, los sueños eróticos no constituyen un “material” especialmente interesante: tienen la misma estructura que los demás sueños. En todos ellos “hay que distinguir entre el contenido manifiesto, que es el relato más o menos comprensible o embrollado que hace el sujeto, y las ideas inconscientes que encierra”, advierte Graziella Baravalle. Después viene la elaboración onírica, un proceso que implica transformar las ideas inconscientes en fragmentos más o menos inconexos, frases, cuadros visuales… La función del análisis es restablecer la conexión entre estos elementos. “Por ejemplo, la sensación en el sueño de estar paralizado puede representar una contradicción entre dos impulsos, un conflicto de voluntades”, prosigue. No obstante, hay sueños, “como los de los niños pequeños, cuya censura o conciencia moral está aún poco desarrollada, que apenas muestran diferencias entre el contenido manifiesto y las ideas latentes: si han deseado comer una golosina prohibida, pueden soñar que se atiborran de ella”, señala la psicoanalista de Barcelona.

Sin duda, los sueños nocturnos propician otra vida. Casi una doble vida a menudo fabulosa, porque quien sueña no necesita facturas para viajar ni repara en limitaciones. Dentro del sueño es posible crear películas de todo género. Pero en la mayoría reina el caos y una ficción desbocada que trata de inspirar un guión que roza lo absurdo. Historias efímeras de las que no queda rastro cuando llega la vigilia. Se haya gozado o no, solo queda un filamento de ese sueño, una imagen que se desvanece con el día. El que sueña no deja de ser un desconocido para sí mismo. Rojas asegura, además, que los sueños eróticos son frecuentes en la edad adulta, aunque apenas los recordemos. “No hay demasiadas diferencias entre mujeres y hombres al soñar”, precisa. Aunque el hombre puede darle la vuelta y expresar el deseo sexual a través de la ambición. El ejemplo clásico es el del caballero que pelea para ganar y de paso conquistar a la dama. Por otra parte, “en las mujeres históricamente la sexualidad ha estado prohibida u oculta. La mujer tiene que pensar lo sexual, y por tanto en ella la censura pesa más”, precisa Rojas.

Los sueños repetitivos producen inquietud al que tropieza cada noche con ellos. “Estos sueños esconden claves que hablan de nuestros estados internos y de todo lo que se cocina más allá de la mente consciente. Aquello que no ha quedado resuelto o debería resolverse en nuestra vida, aquello que hemos convertido en deseo y que hemos reprimido, adquiere una forma simbólica de expresarse”, señala el psicólogo y escritor Xavier Guix. “Todo lo referente a la sexualidad suele pasar por el filtro de nuestra conciencia moral, por lo que la lucha ente el impulso y su represión acaba siendo liberada a través del sueño”, prosigue.

Hay quien ve en los sueños eróticos una compensación de la realidad, “pero si fuera así nuestros sueños se parecerían a las mil y una noches”, puntualiza Guix. La función del sueño es ordenar la información de los múltiples estímulos recibidos a lo largo del día. Mientras dormimos, el ordenador central de nuestro cerebro procesa esa información, lo que produce un efecto de liberación del inconsciente más que de compensación. “Lo que no está claro es si también se procesan nuestros deseos, necesidades y miedos”, matiza. Miedos y deseos que “al mezclarse con lo vivido durante el día forman una película de lo más surrealista”. No en vano las personas que duermen poco “tienden a tener dificultades de concentración y memoria por no haber procesado bien la información durante la noche”, prosigue Guix.

“En todo sueño, lo que está en juego es el deseo. Un deseo inconsciente. No dejamos de desear, incluso aunque exista pareja: el objeto de deseo real no calma ni colma”, asegura Pilar Rojas. “Las emociones del día a veces se prolongan en el sueño e incluso corrigen algunos descalabros diurnos, pero es algo aleatorio, no siempre se puede planificar. En todos los sueños hay restos del día, algo de la actualidad, pero lo que importa es detectar el deseo que asoma”. Deseos transgresores que no chocan tanto con lo políticamente correcto como con lo que cada cual se tolera a sí mismo. “Uno puede tener fantasías con su vecina o con un sex symbol sabiendo que eso no ocurrirá en la realidad, pero hay otro tipo de fantasías que ni siquiera te las permites”, añade Rojas. “Hay gente que se asusta del contenido de algunos sueños o de lo que puedan representar. Gente que tiene insomnio porque no tolera soñar o se despierta apesadumbrado”, sostiene la psicoanalista.

Sustituir la pareja habitual (o inexistente) por una figura famosa es algo extendido. “Incluso hay quien hace dichas sustituciones estando despierto, mientras hace el amor”, señala Xavier Guix. “Es una manera de garantizar un nivel óptimo de excitación y puede quedar simplemente en eso”. Dentro del sueño “tiene un efecto liberador de deseos, lo mismo que imaginarse hacerlo con alguien que no te atrae puede tener un efecto represor. También en aquellos que detestamos podemos identificar nuestras sombras, lo que no queremos ver de nosotros mismos”, continúa. De cualquier modo, Guix trabaja los sueños identificando a la persona con cada elemento soñado. “Esos elementos son partes de uno mismo en conflicto y deben confrontarse. Que el tema sea el sexo, es solo una simbología que, al ser compleja de interpretar, puede generar inquietud”.

Baravalle distingue varias clases de sueños: “Por un lado, los que muestran un deseo no reprimido por la conciencia que se ha quedado sin realizar”, categoría en la que entrarían los sueños infantiles y algunos eróticos. Además, hay sueños que exteriorizan de forma disfrazada un deseo reprimido: son incomprensibles si no se analizan ante un profesional. Y por último, un tercer grupo que representan un deseo reprimido sin disfraz. Estos últimos suelen resultar insoportables para quien los sueña e inducen a despertar. Y añade: “Los sueños, en última instancia, son la realización de deseos edípicos reprimidos. Aunque no por eso dejan también de representar otro tipo de deseos: de riqueza, prestigio o poder”.

Cuando alguien ama y no es correspondido, sus sueños eróticos “sí pueden paliar una vida sexual nula o pobre”, concede Baravalle. “Aunque esa gratificación sólo dure lo que el sueño”. La psicoanalista sostiene que aunque en la sociedad actual hay menos represión sexual consciente, “eso no implica siempre ni necesariamente un bienestar emocional”, subraya, ya que “el sexo no es independiente del amor, aunque pueda practicarse sin él”.

Para enredar algo más el mapa onírico, la paradoja es que hay sueños eróticos aparentemente claros que se refieren a personas distintas de las que aparecen. Y algo más difícil: “Hay sueños en los que a través del disfraz del amor se puede representar el odio por inversión”, indica Baravalle.

En suma, no podemos escribir el guión de nuestros sueños, pero los estados intermedios entre el sueño y la vigilia permiten cierta autoría. “Las ensoñaciones sí pueden ser compensatorias”, dice Guix. “Al llegar la noche, unos dan gracias por lo vivido y otros, ante la inminencia de sentirse vacíos, intentan compensarlo con fantasías. Refugiarse en el deseo libera miedos, aunque no los resuelva. Pero puede ser simplemente una forma de relajarse” antes de dormir.

El cuerpo es el espejo

El cuerpo es el campo de batalla en el que se desarrolla la pugna diaria entre deseos y obligaciones. El espejo que refleja la doble huella del placer y la tensión. “Mi línea de trabajo es la psicoemocional, y de acuerdo con ella lo que ocurre en el campo psíquico se traduce en el cuerpo, y al revés”, afirma Miguel Ángel Redondo, psicólogo especializado en psicoterapia bioenergética. “Veo en la consulta a gente con una gran tensión muscular, y eso suele tener bastante relación con la satisfacción sexual”, explica. “Cuando alguien siente deseo y vive un periodo de tensión y de abstinencia sexual, los sueños eróticos pueden ser un escape, una liberación. Si esa tensión no se resuelve en la vigilia, salta en el sueño, aunque no seamos conscientes”, asegura.

Admite que “hay gente que no tiene relaciones sexuales frecuentes y que no transmite tensión, porque canaliza su energía hacia el trabajo o la creación”. Pero hablando desde el cuerpo y sus manifestaciones, “así como la zona del cuello representa el control y actúa como el faro del cuerpo, la pelvis es la sexualidad. Cuando la región pélvica aparece contraída, los sueños eróticos pueden ayudar a descargar esa tensión. Si solemos recordarlos es justamente porque el cuerpo percibe esa fabulación y esa liberación y la gente se despierta”, añade. Las terapias bioenergéticas que aplica a sus pacientes persiguen esa liberación de energía. Además de trabajar en su consulta, imparte cursos en la Fundación Tomillo. Piensa que hombres y mujeres persiguen lo mismo con este tipo de sueños. Lo que cambia es su contenido: los hombres suelen soñar con mujeres desconocidas y deseables. Y las mujeres prefieren amantes conocidos y cercanos en sus fantasías, según afirma.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Deseos/censura/elpepusoc/20100612elpepusoc_1/Tes

Share

Absueltos de prostitución porque la denunciante no fue golpeada ni coaccionada para prostituirse

La Audiencia de Sevilla ha absuelto a cuatro ciudadanos rumanos acusados de prostituir a la fuerza a una compatriota, un presunto delito por el que pasaron un año en prisión provisional dado que el fiscal pedía para ellos condenas de hasta 13 años y 9 meses de cárcel.

La sentencia de la Audiencia absuelve a los acusados por las contradicciones de la denunciante y porque, según los testigos que trabajaban o regentaban el pub de Alcalá de Guadaíra donde trabajaba, la rumana no presentaba lesiones y no era golpeada ni coaccionada para que ejerciera la prostitución.

Los cuatro acusados -dos hombres y dos mujeres- se encontraban en prisión desde el 11 de junio de 2009, por lo que la sentencia de la Audiencia ordena su inmediata salida de la cárcel.

Los hechos probados indican que el acusado D.D. -para quien el fiscal pidió 13 años y 9 meses de cárcel- conoció en abril de 2009, en la localidad rumana de Braila, a una mujer de 31 años a la que propuso irse con él a trabajar a España, sin precisar el tipo de trabajo que iba a desempeñar.

El 22 de abril de 2009 viajaron en autobús hasta Sevilla y se instalaron en la localidad de Dos Hermanas, primero una semana en casa de una hermana de D.D. y luego en el domicilio de otro hermano, donde vivían otras dos mujeres que ejercían la prostitución en un club de Alcalá de Guadaíra.

La rumana fue con estas dos mujeres al citado pub y allí al menos en dos ocasiones mantuvo relaciones sexuales con clientes, según la sentencia.

Dudas razonables

La absolución se basa en que la denunciante se encuentra el paradero desconocido y no acudió al juicio, tras estar un tiempo acogida en el colegio de las Adoratrices y luego en el servicio de acogida de indigentes del barrio de la Macarena de Sevilla.

Además, sus declaraciones en fase de instrucción fueron “farragosas” y con “contradicciones insalvables” sobre las personas con las que mantuvo relaciones sexuales, sus denuncias de estar amenazada y la forma en que se escapó del pub.

Junto a ello, la denunciante aseguró que la acusada V.M. guardaba cocaína en su vivienda y que todos los días la consumía, pero en el registro realizado por la Policía con ayuda de perros adiestrados no se encontró ningún rastro de dicha droga.

“También sorprende” que un testigo dijera que la denunciante tenía lesiones en un hombro pero la Policía “no observó lesión alguna en la testigo de cargo”, según los jueces, que consideran que en el caso concurren “dudas razonables que obligan al dictado de una sentencia absolutoria”.

Junto a la pena de cárcel, los acusados se han visto libres del pago de 6.000 euros a la denunciante por el daño moral causado.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/12/andalucia_sevilla/1276341445.html

Share

Retirada la tutela a unos padres por prostituir a su hija de 5 años

Una denuncia a la policía local de Balaguer alertando que la niña podría estar sufriendo abusos sexuales activó el protocolo de menores

Lleida. (Europa Press).- La Generalitat retiró la tutela a la madre y al padrastro de una niña de cinco años de Balaguer por sospechar que podría ser víctima de abusos sexuales por parte de una persona cercana a la familia a cambio de dinero.

La investigación se inició cuando se sospechó que los padres de la pequeña dejaban a la menor durante unas horas a la salida del colegio, a cambio de dinero, con este adulto, que ya había sido denunciado anteriormente por abusos sexuales a un menor. La niña ingresó en un centro de menores de Lleida hace 15 días como medida de precaución, al considerar los técnicos que estaba en una situación de riesgo, según informó el diario Segre.

La familia de la niña ya estaba sometida semanalmente a un seguimiento por parte de los servicios sociales por una supuesta desatención hacia la pequeña, que tendría también conflictos emocionales. Después, una denuncia a la policía local de Balaguer alertando que la niña podría estar sufriendo abusos sexuales activó el protocolo de menores.

Un juzgado de Balaguer se encarga de la investigación del presunto caso de abusos sexuales que podría haber sufrido la menor. Para ello, se interrogó a los padres de la niña y a su entorno, y se solicitó información a los servicios sociales y al equipo de atención a la infancia y adolescencia de la Noguera (EAIA).

http://www.lavanguardia.es/sucesos/noticias/20100612/53944751650/retirada-la-tutela-a-unos-padres-por-prostituir-a-su-hija-de-5-anos.html

Share

«Hay que penalizar a los hombres que compran servicios sexuales»

Rosario Carracedo estará hoy en León.
BODELón

La trata y la prostitución son dos maneras extremas de la explotación sexual de las mujeres, relacionados con la desigualdad. Este es el argumento que la portavoz de la Plataforma Estatal de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución, Rosario Carracedo, esgrimirá hoy en el veinte taller de Política Feminista sobre mujeres, poder, economía y ciudadanía, organizado por la Asociación Feminista Leonesa Flora Tristán

«Durante mucho tiempo, la prostitución ha sido visualizada desde la perspectiva de las mujeres, de los que organizan el mercado, los proxenetas, pero ahora se impone colocar en el centro del debate a los prostituidores y explicar y visualizar este mercado globalizado que se desarrolla y crece en la última década, que no es posible explicar sin el consentimiento social hacia las prácticas masculinas».

-”¿La regulación de la prostitución no acabaría con las mafias?

-”La regulación es un modelo adaptado por algunos estados, como Holanda y Alemania y no ha demostrado que acabe con el tráfico. Todo lo contrario. Cuando una sociedad organiza la prostitución a través de la reglamentación manda un mensaje normalizados al grupo social

-”¿Existe un derecho de la mujer, como iniciativa voluntaria, a ejercer la prostitución libremente diferente a la trata y los abusos?

-”Lo niego. Es como si planteásemos que las mujeres africanas tuviesen libertad para ser mutiladas de sus genitales o si las mujeres maltratadas se mantienen en una posición de violencia por un tema de elección. Ni la elección ni la voluntariedad pueden explicar el hecho que millones de mujeres supervivan en prostitución. Si reglamentamos la prostitución estamos normalizando una práctica que desiguala. Es importante preguntarse sobre la función de los prostituidores y los clientes ¿qué legitimidad tienen los hombres para que hagan uso sexual de las mujeres?. Ninguna. Genera desigualdad y una socialización masculina que les permite visualizar a las mujeres como cosas y mercancías.

-”También hay hombres que se prostituyen.

-”La oferta masculina es para varones. La homosexualidad es una opción penalizada socialmente. Esa prostitución es una oferta masculina en la que no son equivalentes las relaciones de género. Los hombres no se ven como objetos porque no han sido socializados en esa relación.

-”¿Buscan una ley que prohiba la prostitución?

-”No utilizaremos el término prohibir porque supone penalizar a las mujeres prostituidas y excluirlas aún más. No estamos a favor de la penalización sino de la abolición de la prostitución, con el establecimiento de medidas para desmovilizar la industria del sexo, el proxenetismo, no admitir que exista una actividad económica basada en el uso sexual de las mujeres, establecer medidas de protección a las mujeres y alternativas sociales para salir de esa forma de supervivencia y penalizar a los que compran servicios sexuales, en la línea que abrió Suecia y ha seguido Noruega.

http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=534012

Share

Cuándo acudir a un sexólogo

Problemas como la falta de deseo, la impotencia, la frigidez… son muy comunes en toda consulta

Por Andrea Jaén, en 11 de Junio de 2010

El sexólogo trata problemas emocionales derivados de la sexualidad 

Existen determinados problemas psicológicos que, somatizados, pueden incidir preocupantemente en nuestra vida sexual. Por otro lado, es posible que para solucionar un problema aparentemente físico relacionado con la sexualidad (la impotencia podría ser uno de ellos) se recurra al apoyo psicológico como la mejor baza para que el paciente pueda recuperarse totalmente. Antiguos traumas, estrés, tabús sexuales, enfermedades, problemas emocionales… todos son factores que influyen para que una persona empiece a sentir que su vida sexual está lejos de lo que él o ella desearía.

Cuando no se tiene una vida sexual plena y sana, ello puede desembocar en situaciones de estrés o sufrimiento emocional. Si se termina recurriendo al sexólogo, lo que se intenta es paliar ese sufrimiento que tiene su raíz aparente en la sexualidad. En definitiva, es un paso decisivo para buscar asesoramiento y un signo inequívoco de que queremos que nuestro problema sea resuelto.

Las dificultades a las que se puede encontrar un sexólogo son de distinta índole. Hay mucha gente que rechaza categóricamente el hablar de sexo con un desconocido, por pudor, vergüenza o decoro. Como se dice siempre, los platos sucios se lavan en casa. Sin embargo, esta visión resulta, a día de hoy, demasiado reaccionaria. El ámbito de la psicología ha avanzado mucho en su aceptación social, ya nadie piensa que acudir al psicólogo o psiquiatra es sinónimo de estar loco de atar. Todos podemos tener problemas para superar determinados asuntos. Y muchos de ellos atañen al sexólogo.

La sexología ha evolucionado mucho desde sus inicios 

Una buena ayuda puede liberarnos de años de angustioso silencio, orientarnos en un momento de duda, ayudarnos para encontrar solución a aquello que nos atormentaba, encontrar una segunda opinión que nos haga relativizar… pero sobre todo se trata de un diagnóstico profesional. Es más, cuando estemos en la consulta del sexólogo, no hay nada que no podamos decir, ni nada que esté prohibido preguntar.

Muchas de las preguntas que se le realizan a un sexólogo tienen que ver con problemas tan comunes y que preocupan tanto como la frigidez femenina o la impotencia masculina. Dos de los asuntos que más cola traen en las consultas. La falta de deseo por parte de alguno de los miembros de la pareja es otro problema muy común. De esta manera, el sexólogo tratará de manera conjunta a dos pacientes para tratar de solucionar aquello que incide negativamente en su vida sexual. Muchas veces los pacientes se preguntan si la falta de deseo, de lubricación, de orgasmo, etc. se deben a factores orgánicos o, en cambio, a incidencias psicológicas. Es en estos casos cuando la labor de un sexólogo es altamente recomendable.

Fuentes: Sexovida.com, 20minutos

Muro por El Payo en Flickr

Consulta por Seattle Municipal Archives en Flickr

http://www.educasexo.com/trastornos-sexualidad/cuando-acudir-a-un-sexologo.html

Share