Se suma a las grandes ciudades españolas que han regulado con ordenanzas la presencia
de meretrices en espacios públicos El Consistorio también pide documentación a otros
municipios del país para hacer una norma sobre la mendicidad en las calles
LOLA GARCÍA. MURCIA
La prostitución en las calles se ha convertido en un vecino incómodo, que cada vez genera más rechazo en la población. En la Región hay casos sonados como el de Cartagena, donde en el casco antiguo se ha iniciado una cruzada contra esta lacra, o en Murcia, en la carretera del Esparragal, muy utilizada como itinerario escolar y cuya presencia de meretrices ha provocado las quejas de los padres que llevan a diario a sus hijos a un centro educativo próximo al lugar en el que las mujeres hacen la calle.
El ayuntamiento de Murcia se ha puesto manos a la obra con la intención de que este problema no se le vaya de las manos y proyecta hacer una ordenanza que prohíba la prostitución en espacios públicos muy determinados, como las proximidades de los colegios. El concejal de Sanidad y Consumo, Fulgencio Cervantes, es el artífice de esa norma y ya cuenta con el visto bueno del gobierno municipal, al que planteó hace unas semanas la regulación de este ‘negocio’, consiguiendo un sí rotundo.
Cervantes ya se ha puesto en contacto con otros municipios españoles que han regulado la prostitución con el fin de conocer la norma que han redactado. “Lo primero que estamos haciendo es recopilar documentación”, explicó el concejal de Sanidad, quien insistió en que “la idea es que no estén cerca de colegios o zonas donde haya menores de edad”. Sobre la posibilidad de sancionar a prostitutos y clientes, el edil afirmó que como toda ordenanza llevará un régimen sancionador acorde con la infracción cometida.
Otra de las propuestas que tiene en mente el Ayuntamiento es regular la mendicidad en la vía pública. El municipio ya tenía hace diez años una norma sobre la indigencia en las calles, pero tuvo que ser retirada cuando el Defensor del Pueblo nacional la declaró inconstitucional. Los transeúntes recurrieron a esta institución porque se sentían perseguidos por la Policía Local, cuyos agentes tenían potestad, en virtud de esa ordenanza, para identificarlos e incluso requisarles el dinero.
Ahora, el consistorio se vuelve a plantear regular la mendicidad, pero siempre ajustándose a la legalidad. “No podemos volver a cometer el mismo error”, precisa el concejal de Sanidad, que también ha pedido documentación a ayuntamientos de fuera de la Región con el fin de que el texto que se proponga se ajuste a derecho. Una vez que este departamento municipal tenga las ideas claras los servicios jurídicos redactarán las ordenanzas y se presentarán ante la junta de gobierno, que las aprobarán, si procede, y las remitirá al pleno del ayuntamiento de Murcia para su visto bueno definitivo y su entrada en vigor. En España, Alicante va a hacer una ordenanza para regular la prostitución, la mendicidad y los aparcacoches. En Bilbao, la de prostitución ha sido aprobada inicialmente y en Málaga, Lugo y Almería también están en ello. Por contra, en Cartagena, han optado por no redactar norma alguna en contra de las meretrices al entender que no sería efectivo.








