El placer: una fuerza de la naturaleza

Enrique Oltra Rodríguez, sexólogo y enfermero.

Enrique Oltra Rodríguez, sexólogo y enfermero. mara villamuza

Laura LÓPEZ
«Sabéis para qué sirven los riñones, ¿verdad?, ¿pero alguien sabe para qué sirve el placer?» Esto es lo primero que pregunta Enrique Oltra Rodríguez, experto sexólogo, a los alumnos del curso de verano de sexología que se imparte esta semana en Avilés, organizado por la Universidad de Oviedo. «¿Para perpetuar la especie?», aventura una alumna. Oltra no cree que la respuesta sea incorrecta, pero opina que hay algo más. Porque la naturaleza es sabia, pero también muy complicada.

Hace 3.500 millones años la reproducción era sólo una reacción química, no era nada . Hace 3.000 aparecieron los reptiles que ya empiezan a decir algo sobre los principios del placer, después los primeros primates, pero hasta hace 4.000 años con la aparición de los primeros homínidos que andan erguidos, estos parientes lejanos del hombre, no se puede empezar a explicar la finalidad del placer.

«Cuando los primeros hombres empiezan a caminar sobre dos patas su anatomía craneal cambia y aumenta su inteligencia, esto lleva a la aparición de cultura y de ahí al placer y también al amor», explica Oltra. Esto es así explicado a grandes rasgos, pero el sin finalidad reproductiva surge para buscar fidelidad, para mantener una pareja.

«El ser humano es la especie más dependiente que existe. Algunos no se van de casa de sus padres hasta rozar los 30 o los 40. Alguna abuela vuestra seguro que os ha dicho alguna vez que somos el animal más tonto que existe», dice el sexólogo. La pelvis de la mujer es diferente a la de los animales que andan a cuatro patas, esto hace que los bebés sean más pequeños y necesiten más cuidado durante más tiempo. «La mujer necesita una pareja que le ayude a criar a su hijo y una de las manera de conseguirla es a través del sexo, del placer». Pero ésta no es la filosofía de nuestro siglo, como dice Oltra: «La mujer ya no necesita un “machote” con un palo que la cuide a ella y a su bebé de los peligros que pueda haber a su alrededor».

Ahora el sexo adquiere otra dimensión, por atracción o por amor, ya no es una necesidad. «El clítoris y el glande no tienen más utilidad que el placer», dice Enrique Oltra, aunque advierte que esto lleva a mucha gente a equivocaciones. «Una en la que las dos personas no adquieran el orgasmo al mismo tiempo no es nada malo. No quiere decir que o él sea eyaculador precoz o que ella sea frígida», explica, recalcando que esta es una de las principales preocupaciones que llevan a las parejas a consultar con sexólogos.

Sólo un 30 por ciento de mujeres llega al orgasmo solamente con la penetración, y esto, según Oltra también tiene una explicación ligada al hecho de que el ser humano camina erguido. «El clítoris esta fuera de la vagina porque su posición ha cambiado, ya no está dentro de la vagina, y en casi ninguna postura está en contacto con el pene: por eso un orgasmo sólo por penetración es muy difícil», aclara Oltra mientras se escapa alguna que otra risa de los asistentes a la charla.

Pero la verdad, no es cosa de risa sobre todo cuando Oltra cuenta: «Todavía hay jóvenes que creen que el sexo es sólo meterla y sacarla. Deberíamos empezar a hacer una gestión sexual desde el placer y no desde el miedo». La ignorancia es un gran enemigo, y el sexo y el placer todavía son grandes tabús en esta sociedad.

http://www.lne.es/aviles/2010/07/07/placer-fuerza–naturaleza/939325.html

FacebookMeneameTwitterTechnorati FavoritesHotmailYahoo BookmarksDiggDeliciousAsk.com MyStuffGoogle ReaderBlogger PostGoogle BookmarksMySpaceSphereStumbleUponShare
Esta entrada fue publicada en 09 - Sexualidad y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Comentarios en FaceBook:

Deja un comentario