Una de las cuestiones importantes a la hora de practicar sexo oral a un hombre es sobre el sabor del semen. Muchas mujeres rehúsan tragarse el semen porque éste no tiene buen sabor y es desagradable. La clave de esta cuestión la tiene el hombre y sus hábitos de vida. Es la alimentación y un estilo de vida saludables los que influirán directamente el el sabor del semen. Hoy en Seressexuales todo lo que debes saber sobre el sabor del semen y como mejorar su sabor y su olor.

Semen sabor Amargo
El semen tiene un sabor amargo cuando el hombre no tiene un estilo de vida muy saludable ni una alimentación muy equilibrada. El café, el alcohol, el tabaco y fumar marihuana inciden directamente en la producción de un semen con sabor amargo. Además, también es síntoma de infecciones urinarias y de próstata.
Semen sabor Ácido
Cuando el hombre consume alimentos como carnes rojas, comidas grasas, chocolate, espárragos, brócoli, espinacas y productos lácteos suele producir un semen con sabor ácido.
Semen sabor moderado
Una combinación de alcohol, café, tabaco o marihuana con aquellos alimentos que producen un semen sabor ácido da como resultado un semen de sabor moderado, a medio camino entre un sabor agradable y un sabor que no lo es.
Semen con sabor suave
Conseguir un semen con sabor suave y nada molesto se consigue con una dieta vegetariana o reduciendo el consumo de carne y aumentando el consumo de fruta (piña y manzanas). Además, también influye el consumo de perejil, apio, hierbabuena y menta.
Semen dulce
Normalmente el semen dulce se produce tras consumir bebidas naturalmente fermentadas (cerveza,vino…), así como incrementar el consumo de fruta. Los diabéticos suelen producir semen dulce. Como curiosidad decir que en el mercado existen productos que prometen la producción de semen dulce en menos de 24 horas. Es el caso de Semenex, que básicamente es un concentrado de fresa, plátano, piña, brócoli y apio.
Fuente| Infosex
Foto| Google images
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Piña, tomate, fresas y sandía es un cóctel que suele funcionar o por lo menos eso me contó una señorita que me prohibió tomar espárrgos, nooo, no me mandó a freir espárragos.