Mentiras y verdades sobre la sexualidad masculina.

¿Qué no se habrá hablado sobre la masculina? Ellos hablan y no paran. Pero las mujeres no les andan a la zaga. Y ¿cuánto habrá de verdad y de mentira en todo lo que se dice de ellos?

La idea común sobre la sexualidad masculina es que es muy intensa, más que la femenina. Creen en ello la inmensa mayoría de los hombres y las mujeres.

Según el tópico, los hombres piensan constantemente en el (piensan con el pene, ¿les suena la frase?), comienzan a masturbarse a edades muy tempranas, porque el pene es demasiado evidente para que pase desapercibido, y lo hacen con mucha frecuencia para vaciar sus vesículas seminales, y con mucha rapidez para evitar que les descubran, les resulta muy fácil excitarse, si tienen el pene en erección sin eyacular terminan con dolor en los testículos, llegan al orgasmo con suma facilidad y siempre están dispuestos para el .

Cuando una mujer se encuentra con un hombre que no se ajusta a este estereotipo queda perpleja y sin saber qué pensar (léanse los foros de sexualidad). Y cada vez hay más mujeres que podrían referir alguna experiencia de este tipo. ¿Qué pasa? ¿Han tenido la mala suerte de dar con excepciones, o se han encontrado con sujetos más frecuentes de lo que se tiende a creer.

Son más .
No existen evidencias de que los hombres piensen más que las mujeres en el sexo. Sí las hay de que se muestran demasiado locuaces respecto a él, lo utilizan más en sus bromas, así como exageran el número de sus conquistas y su frecuencia masturbatoria. Muchas mujeres habrán tenido la experiencia de que cuando le han seguido la corriente a un hombre que las abrumaba con intenciones supuestas de conquistarla éste se ha echado para atrás. No es que se haya arrugado en el último momento, es que no quería conquistar realmente; estaba jugando (verbalmente, con el sexo), porque se le ha enseñado que eso es lo que hacen los hombres. Existen investigaciones que demuestran que ni los hombres son tan conquistadores como dicen, ni las mujeres tan poco promiscuas como tradicionalmente tenían que aparentar.

Dado que los hombres no piensan siempre en el sexo, muchas mujeres se encuentran con que en la cama, si ellas no toman alguna iniciativa, las se reducen considerablemente. Puede haber alguna clase de disfunción masculina, pero lo cierto es que esa experiencia se basa, en la mayor parte de los casos, en que no es cierto el insaciable apetito de los hombres. Los habrá así, pero también los hay que lo tienen menos intenso.

No confundir excitación psicológica con erección.

Se excitan con rapidez.
Es otro lugar común que confunde excitación psicológica con erección. Hombres y mujeres se excitan con la misma rapidez ante un estimulo sexual eficaz: en unos diez segundos. Más aún, un 42% de las mujeres se excitan con mayor rapidez e intensidad que el promedio de la población masculina. Lo que significa que como grupo, los hombres no se excitan con mayor rapidez que las mujeres. Otra cosa es que a ellos se les haya enseñado a dejarse ir por sus sensaciones y a las mujeres al contrario. Sin embargo, no siempre que se ve un pene en erección significa que su portador está excitado. Para eso, se debe estar excitado desde un punto de vista psicológico. Y la erección del pene depende de un reflejo medular independiente de la cabeza que se inicia ante multitud de estímulos no necesariamente . Aunque es cierta la frase: “cuando un hombre está excitado el pene está en erección”, no lo es su inversa: “cuando el pene está en erección un hombre está excitado”. Las mujeres lo entenderían bien si pusieran la erección de sus pezones como ejemplo. No siempre que están erectos ellas están excitadas.

Esas erecciones, tal y como viene se van. Los hombres no han de hacer nada para reducirlas. Y respecto al dolor de testículos ante una excitación no resuelta es relativamente cierta. No es dolor sino molestias. Y proceden de la hinchazón que sufren durante la excitación. Algo que se reduce con el orgasmo. Si no hay orgasmo, esa hinchazón (ligera, nada que asuste) se desvanece más lentamente. Y eso es lo que genera las molestias. Pero no pasa nada porque termina por resolverse sola en unos minutos.

Los hombres tampoco nacen “sabidos” respecto a las cosas del sexo; y son malos adivinos. Por eso, necesitan aprender. Y no aprenderán si no hay nadie que les enseñe. ¿Quién puede enseñarles a tratar a una mujer desde el punto de vista sexual? Una mujer. ¿Cuántas mujeres adoptan una actitud pedagógica cuando tienen relaciones sexuales, sobre todo si él es más inexperto que ella? Pocas.

Llegan rápido al orgasmo.
Por regla general, hombres y mujeres se excitan con igual rapidez (salvo la excepción referida antes sobre el 42% de las féminas) y alcanzan el orgasmo en un tiempo similar. Si las mujeres no llegan al orgasmo en el coito no es porque ellos lleguen muy rápido; aunque tardaran en hacerlo media hora, las mujeres tendrían las mismas dificultades en llegar al orgasmo en el coito. Porque el coito (sobre todo en la postura del misionero) no es la actividad sexual más orgásmica para las mujeres, dada la orfandad en la que suele dejar al clítoris. Se ha calculado que hombres y mujeres alcanzan el orgasmo (masturbándose, que es cuando ambos tienen el control) en un tiempo que oscila entre dos y cuatro minutos.

Se masturban más.
Respecto a la masturbación, es falso que se inicien en ella antes que las mujeres (sucede más bien lo contrario) o que haya más hombres que se masturban que mujeres; y que lo hagan con mayor frecuencia que ellas. Esta última depende de cada individuo y no siempre es constante entre en los diferentes momentos de la vida. Y en líneas generales, las mujeres lo hacen muy frecuentemente (87% a diario o casi a diario) toda su vida, tengan o no pareja, mientras que en los hombres está comprobado que disminuyen su frecuencia al emparejarse y lo hacen progresivamente menos conforme avanzan en edad. Solo que ellas minimizan su frecuencia autoerótica y ellos la exageran.

En líneas generales TODO lo que creemos sobre la sexualidad de los hombres (y de las mujeres) suele ser FALSO.

Datos extraidos del libro: “Un encuentro con el placer. La masturbación femenina”. (Jesús Ramos, Espasa-Calpe. Madrid. 2002)

      

Terra Mujer/ Jesús Ramos. Psiquiatría-Sexología

http://mujer.terra.es/muj/parejaysexo/sexo/articulo/mentiras-verdades-sexualidad-masculina-43674.htm

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