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Ni los ciudadanos españoles ni los políticos que les representan quieren anuncios de sexo en los periódicos. Según una encuesta de LA RAZÓN, en la que se consultó a 245 personas con algún cargo público, el 82,5 por ciento de los políticos es partidario de suprimir la publicidad de prostitución de los diarios generalistas.
Asimismo, una encuesta de NC Report para este periódico revela que el 88 por ciento de los ciudadanos aplaude la iniciativa de algunos diarios de retirarlos, medida que ya tomó LA RAZÓN en diciembre de 2009. Además, al 78,5 por ciento de la población no le parece bien que aparezcan anuncios de sexo en la prensa. En relación a los políticos, el apoyo a la eliminación de este tipo de publicidad no es exclusivo de ningún partido ni organismo. En todos los grupos parlamentarios, más de tres de cada cuatro de sus miembros se manifiestan a favor de la supresión. En concreto, de los grupos mayoritarios, el 88,8 por ciento de los socialistas y el 76,3 de los populares apuestan por que los «clasificados» desaparezcan. Entre algunos partidos minoritarios, como PNV e Izquierda Unida, el apoyo a la supresión es del 100%. Esta opinión es también casi unánime entre los miembros del Gobierno, del Senado y del Congreso. De los ministros consultados, el 87,5 por ciento se mostró partidario de quitar la publicidad de meretrices de los periódicos y ninguno se manifestó en contra. Nueve de cada diez senadores y ocho de cada diez diputados están de acuerdo con la desaparición de este tipo de publicidad. Por otra parte, el 91,2 por ciento de las mujeres dedicadas a la política en España apuesta por la eliminación de los anuncios de prostitución, porcentaje más alto que entre los hombres, de los que apoya la supresión el 77,3 por ciento. Los motivos de los ciudadanos y de los políticos para rechazar la inclusión de esta publicidad en la prensa son similares. En primer lugar, ocho de cada diez españoles advierten que estos contenidos están al alcance de los menores, un argumento muy recurrido por los políticos consultados por LA RAZÓN. Además, el 73,9 por ciento de los ciudadanos considera que el contenido de los anuncios de contactos es obsceno y denigrante, que es otra de las razones mencionada por los que poseen un cargo público, que opinan que el lenguaje utilizado viola los derechos de la mujer. La mayoría de los políticos denunciaron, asimismo, que la publicidad de sexo está, en muchas ocasiones, ligada a la esclavitud sexual, como ha quedado desmostrado con la reciente desarticulación de redes de explotación anunciadas en prensa.









Puestos a hacer demagogia, yo estoy en contra de las guerras y seguro que todos los políticos, puestos también, contral el hambre en el mundo y contra las brigadas moralistas de ciertos medios de comunicación y contra el cine malo y contra los malos olores en el Metro y contra las vacaciones de sólo 10 días al año y contra los beneficios de la banca y contra la subida de la gasolina y contra los políticos corruptos, etc.
Pero puestos, parece mucho más importanta para la ministra Aído, que en su curriculum ponga que fue la Quijote, perdón Quijota, que eliminó los anuncios de contactos en la prensa -luego vendrá la Sra. Sinde para hacerlo en internet, jaja-.
Esta es, sin duda, la consecuencia de tener los políticos que tenemos.
Incultos y manipulables. Es de lógica, la incultura es lo que tiene.
No tienen aspiraciones, ni metas políticas, carecen de condición de estadistas.
Sólo están ahí por ser carismáticos (sic) o porque, -en la gran mayoría de los casos-, no hay alternativa mejor.
Los objetivos y la honradez, así como una mente preclara con capacidad para resolver problemas y una gran capacidad de acumular conocimientos, experiencia y cultura, parecen ser bienes menos valiosos que, “dar bien en cámara”. Triste.
Sí que hay alternativas, pero tratan de aplastarlas. Yo al menos no me voy a dejar arrastrar por el bipartidismo, en las autonómicas sí votaré por el PP porque Esperanza representa aquello en lo que yo creo y por lo que yo lucho; pero en las municipales le daré el voto a UPyD. Y en las generales, como sigan así las cosas, daré mi apoyo a doña Rosa.
Allí en Cataluña tenéis a Ciutadans, que es un rayo de luz entre las sombras. La alternativa existe, pero hay que creer en ella y apoyarla.