La calle de la prostitución

Los vecinos de la calle Joaquín Costa y adyacentes se quejan del ruido y las molestias que provoca esta ‘actividad’
El concejal de Policía Local afirma que, debido a la crisis, esta práctica ha crecido en la zona de Circunvalación
La calle de la prostituciónTomás y Victoria, del bar Sama. :: J.V.ARNELAS

La calle de la prostituciónMaría, de 82 años, vive en Joaquín Sama. :: J.V.A.

Sabe hasta lo que cobran por cada servicio, lo escucha desde el salón de su casa. «Unos dan 10 euros, otros 15, según como se tenga que hacer el negocio», dice. María Botello Martínez tiene 82 años y es vecina de la calle Joaquín Sama. Su casa está justo en la esquina entre esta vía y Joaquín Costa, es decir, muy cerca de la carretera de Circunvalación, una zona de Badajoz donde es habitual que haya desde que se hace de noche hasta que amanece.
María, al igual que el resto de los vecinos de su calle, se queja del «escándalo» que provocan estas mujeres. «Antes estaban en el hotel Zurbarán. De ahí las quitaron y se vinieron a Puerta Palma. Y luego se han venido aquí. Ahí se fuman los porros. Hay de todo: machos, hembras, extranjeras… Molestan ellas y los que vienen con los coches a hacer lo que tienen que hacer. Son cinco o seis. Dan voces y se pegan. Los chulos se sientan y esperan a que vuelvan para quitarles las perras. Y eso pasa todas las noches. A partir de las once y media o las doce hay que cerrar los balcones porque se escucha todo». El testimonio de María está condicionado por su situación particular. Es la que vive más cerca del ‘problema’. Por eso deja claro que tal ‘problema’ existe y asegura que, aunque viene de hace años, últimamente se nota más.
Más arriba de su calle está el Bar Sama, abierto desde hace cinco años. Victoria Teodoro y Tomás Cardoso están al frente de este negocio. Ellos están menos cerca del punto de encuentro entre clientes y prostitutas, por lo que su punto de vista es muy diferente. «A nosotros no nos han molestado nunca, ellas están ahí ejerciendo su trabajo. Vienen a comprar tabaco alguna vez y son muy educadas. Pero entiendo que la gente que vive más abajo no las quiera tener cerca», expresa Victoria.
Precisamente, a principios de mes varias vecinas de Joaquín Sama y Joaquín Costa denunciaron en el Ayuntamiento esta situación: «Hay palizas y malos tratos por parte de los a las prostitutas que ejercen en esta zona del Casco Antiguo», aseguraron.
Desde el Consistorio, el concejal de Policía Local, Germán López Iglesias, reconoce que, debido a la crisis, «ahora hay unas cuantas más». Y afirma que reciben llamadas de vecinos quejándose por las molestias que provocan. «Esto es un negocio en el que el le pide el dinero a la pobrecita de turno y se puede formar un circo. Pero la Policía Local, en principio, no puede hacer nada con una o con dos personas que se pongan en la calle. No tenemos ninguna posibilidad de ordenanza para decirles que se vayan a su casa. Si hay una pelea o si hay ruido, sí», manifiesta el concejal.
«Ahora con la crisis hay más. La verdad es que todo el mundo necesita algún dinero extra. Me imagino que será en contra de su voluntad, pero la gente tiene que hacer muchas veces de tripas corazón para ganar un euro. Esto está influido por las necesidades económicas. Y no nos engañemos, si hay gente que vende una cosa y otro lo compra, hay negocio», añade. «Pero nosotros estamos con los vecinos, aunque siempre que tengamos la posibilidad de hacer algo».
El concejal de IU, Manuel Sosa, va más allá y asegura que «existe una red de proxenetas» en los alrededores de Circunvalación. De hecho, presentará una moción en el próximo Pleno Municipal acerca de la situación que padecen los vecinos de esta zona. «Se está procediendo a la explotación de un grupo de mujeres que ejercen la prostitución, siendo gran parte de ellas inmigrantes, por lo que se agrava su situación. Una de las consecuencias es la inseguridad vial para vehículos y transeúntes», reza la moción de IU. Además, han enviado una carta la delegada del Gobierno, Carmen Pereira, para que tenga conocimiento de la situación.
Desde la Policía Nacional aseguran que «los agentes han preguntado a las chicas que allí ejercen y éstas han respondido que lo hacen libremente». Y añaden que si algún vecino o el propio concejal de IU creen que existe tal explotación, «lo que deben hacer es denunciarlo».
Por su parte, desde la Delegación del Gobierno indican que están «muy interesados» en la carta que les ha hecho llegar el concejal de IU y que actuarán en la medida de lo posible. Aunque también recuerdan que se han hecho muchas actuaciones en los , tras las cuales ha habido distintas detenciones.
Pero los vecinos que viven cerca del ‘problema’ piden algo más. María, por ejemplo, está harta de tener que lamentarse por lo que escucha cuando se hace de noche.
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