Los vecinos exigen que se acelere la ordenanza contra la prostitución

Los vecinos exigen que se acelere la ordenanza contra la prostitución

Un policía patrulla por una calle de Velluters. :: JUAN JOSÉ MONZÓ

Los vecinos de Velluters pidieron ayer al gobierno municipal que acelere la elaboración de la ordenanza que sancionará a los clientes de la prostitución callejera. Días después de que denunciaran de nuevo el perjuicio que supone para el barrio este problema, la secretaria de la entidad vecinal, María José Volta, reclamó que se tomen ya cartas en el asunto, del mismo modo que se ha hecho en otras ciudades españolas.
La entidad conoce, a través de una respuesta en la junta de distrito, el compromiso del Consistorio de que sí habrá una normativa sobre la prostitución callejera. «La pregunta por escrito se hizo hace más de seis meses y la contestación fue afirmativa», dijo Volta.
En una junta posterior, preguntaron por los plazos de entrada en vigor de la ordenanza. La respuesta fue entonces «evasiva», según las palabras de la dirigente vecinal, quien concluyó que se limitaba a «echar balones fuera, diciendo incluso que también es una cuestión de la Delegación del Gobierno».
Después siguió una reunión con responsables de la Policía Local, donde se reiteró a los vecinos el compromiso de aprobar la normativa. Como publicó ayer LAS PROVINCIAS, el concejal de Policía Local, Miquel Domínguez, ha pedido un estudio sobre el documento tipo aprobado por la Federación de Municipios, donde se habla de sanciones de hasta 3.000 euros, así como otro de la Federación Valenciana y un tercer borrador del propio Consistorio de hace unos ocho años, finalmente abandonado por el rechazo de la oposición y la Federación de Vecinos.
La clave del consenso parece estar en la delimitación de las sanciones. Volta lo expresó con mucha claridad: «si no hay clientes, no hay », dijo, para reiterar que la petición vecinal no pretende ir en contra de las mujeres, sino de los clientes y los intermediarios.
Calles como Guillem Sorolla y Viana amanecieron ayer con más presencia policial. Junto a un jardín había un coche aparcado, aunque a media mañana se podía ver pequeños grupos de mujeres en las esquinas de las fincas, vestidas de manera inequívoca.
Volta subrayó el daño que sufren a las mujeres. «Lamentablemente nos enteramos de todo porque negocian los precios junto a las ventanas de nuestras casas. Están cobrando apenas 20 euros y hace poco hubo una pelea porque una chica se quejaba de que el cliente no le quería pagar cinco euros».
A la espera de la nueva ordenanza, el Ayuntamiento sí que ha actuado contra bares en la zona, principalmente contra aquellos que incumplían algún aspecto de la licencia. Hay casos de locales vinculados a habitaciones, que presuntamente servían para ejercer la prostitución femenina.
La asociación de vecinos no deja fuera de la cuestión a la Delegación del Gobierno. «Pedimos la ordenanza al Ayuntamiento, pero cuando se trata de reinvindicar más vigilancia, también hablamos de la Policía Nacional».
Acerca las sanciones a los clientes, tampoco hay dudas: «todas las ordenanzas conllevan multas». El borrador de la Federación Española de Municipios habla de un mínimo de 750 euros y un máximo de 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la situación.
En Valencia, el gobierno municipal no tiene claro todavía la base legal en el apartado de sanciones, que sí se aplica en otras ciudades. En los últimos años, Barcelona, Castellón y Alicante entre otras han aprobado ordenanzas para erradicar este fenómeno, que además de la esclavitud tiene un perjuicio añadido por la degradación urbanística que supone. Además, en el caso de Velluters se produce en unas calles donde hay nuevas promociones de viviendas.

Share
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Comentarios en FaceBook:

Un comentario

  1. ¿Los vecinos? ¿O UNOS vecinos? ¿Habéis visto las patéticas manifestaciones que hacen, que van 4 y el gato? Y encima se llevan a los niños para molestar a las putas, «es que ven putas y son un mal ejemplo». CEPORROS, si es que se los ponéis en la cara, seguro que ellas son mejores madres que vosotras. Lo que es un mal ejemplo son unos padres intolerantes y retrógrados, no que una chica esté esperando en un soportal o apoyada en un árbol que no le hace daño a nadie.

Deja un comentario