Santiago Segura rueda «Torrente 4» en un club de alterne en Alicante

El cineasta renunció a rodar la nueva entrega de la saga en los estudios de Ciudad de la Luz al no otorgarle la Generalitat Valenciana una subvención

Escena de «Torrente 2», con su protagonista en el centro.

Escena de «Torrente 2», con su protagonista en el centro.  Levante-EMV
De lo poco que Santiago Segura ha dejado entrever sobre el argumento de Torrente 4 se sabe que en esta nueva entrega el justiciero más facha y guarro del cine español atravesará una crisis. La suya, existencial, será un reflejo de la económica que padece España y que, entre tantas otras cosas, es la culpable de que el rodaje de esta película no recale en Ciudad de la Luz.
El Instituto Valenciano del Audiovisual y la Cinematografía (IVAC) decidió no otorgar el incentivo del retorno del 16% de su gasto en Alicante a la productora de Segura, lo que hizo que el cineasta, que ya había rodado antes en Ciudad de la Luz (Astérix en los Juegos Olímpicos, Manolete, El gran Vázquez), renunciara a venir pese a gustarle el complejo.
La Generalitat Valenciana, antaño tan generosa a la hora de repartir subvenciones, se ha visto obligada a recortarlas y, sin esas ayudas, muchas producciones descartan rodar en los estudios de Aguamarga. La apuesta de la temporada ha sido The impossible: la cinta de Juan Antonio Bayona se ha embolsado 2 de los 3,5 millones de euros de las ayudas del IVAC para los rodajes del segundo semestre de este año.
Huérfano de los billetes de una Administración pública marcada por casos de presunta corrupción que a él le recuerdan al «torrentismo», Santiago Segura decidió llevarse el rodaje a Madrid y Segovia. Sin embargo, Alicante sí será finalmente escenario de algunas escenas, pero no en Ciudad de la Luz, sino en club de D’Angelo Palace.
No es la primera vez que las instalaciones del club de la avenida de Dénia acogen un rodaje: en 2007 Vicente Aranda filmó allí varias secuencias de Lolita’s Club con Eduardo Noriega y Flora Martínez.

Todo en 3D
Menos glamour y más caspa desfilará por los pasillos del D´Angelo en esta ocasión: Kiko Matamoros, Paquirrín y Belén Esteban son algunos de los cameos de la cinta que podrían intervenir en el rodaje de estas escenas, que tendrá lugar este próximo jueves y viernes. Eso sí, será la primera vez que el interior del club se vea en la pantalla grande en 3D, ya que Segura está grabando la película íntegramente con la técnica tridimensional, lo que ha disparado el presupuesto a unos 10 millones de euros.
El contrato con la productora de Segura, Amiguetes Enterprises, al que ha tenido acceso este diario, contempla el uso de la sa­la de la piscina, el pasillo y tres suites.
La cesión de las instalaciones será gratuita, aunque como contraprestación habrá dos acciones de «emplazamiento de producto» en la película. Uno de ellos, activo, será que el protagonista, Torrente, se citará con otro personaje en el D´Angelo Palace. El otro, pasivo, será que el club «tendrá presencia en los planos exteriores e interiores (sala de la piscina)» y también se realizará un plano general de la entrada del club, con reconocimiento del nombre y del logo.
Además, la productora garantiza que el club aparecerá en el apartado de agradecimientos de los títulos de crédito.
El plan de rodaje prevé filmar este jueves, en horario de cuatro de la madrugada a cuatro de la tarde, en el pasillo rojo y las tres suites, mientras que el viernes, entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde, se desarrollará en la sala de la piscina. El estreno está previsto que sea en el verano de 2011.

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2 comentarios

  1. Fiel Admirador

    Si Dios existe, que nos pille confesados. Desgraciadamente en este «mundo» el mas t… hace estilograficas

  2. «El negocio es el negocio» (en este caso, las subvenciones). Y… ¿cómo pagarán dichos burdeles por la publicidad prestada…? ¿en «especie»? Porque, dada la catadura de los que montan el tinglado, con Santiago Segura a la cabeza, pondría la mano en el fuego a que así es. Es decir, cobrando del Estado, y fo***ndo gratis por todo el morro.

    No, si hay que reconocerle que este tío y su «troupe» se lo han montado bien. Pero que les paguen a Belén Esteban y Paquirrín por sus «cameos» (entrecomillado adrede con mucha mala leche), es ya el colmo.

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