«Es difícil integrar la sexología en Atención Primaria, pero debería haber acceso a consulta en el sistema sanitario», afirma el médico
La Asociación Asturiana para la Educación Sexual (Astursex) celebró ayer en La Ferrería una jornada conmemorativa de su décimo aniversario. En ella participó con una ponencia el
médico y sexólogo Guillermo González Antón, ex presidente de la Federación Española de Planificación Familiar y actual delegado de la Asociación de Profesionales de Sexología, dentro de la Estrategia Nacional de Salud Sexual que promueve Sanidad.
-¿Cuál es la labor específica de un sexólogo en el sistema sanitario?
-Juega un papel trascendente, si no lo limitamos sólo a lo que la ley contempla como salud sexual. Debería intervenir en todo el desarrollo de la sexualidad del individuo. Otra cosa es lo que la ley faculta para llevar esa labor a cabo.
-¿Empieza a ser habitual acudir al sexólogo como a cualquier otro profesional de la salud?
-Me temo que no. De hecho una cosa que voy a defender aquí hoy -por ayer- es la posibilidad de acceso a la consulta dentro del sistema de salud. Y es que la sexología sólo se contempla como algo relativo a la disfunción, y además dentro de lo privado. Por todo ello es muy difícil integrar a esta categoría asistencial en Atención Primaria, aunque en algunas comunidades esa posibilidad sí existe.
-¿Cuáles son las problemáticas más habituales en su consulta por parte de la gente joven?
-Esencialmente, la mayor preocupación es el nivel de prestación cuando comienza una relación sexual. También el control eyaculatorio. Y lo que se relaciona con, digamos, ‘querer quedar bien’ en todo momento. En este país sigue siendo muy importante aparentar en lo relativo al sexo.
-¿Y entre los mayores?
-Suelen ser problemas derivados de la involución física del cuerpo. Hablamos de disfunción eréctil, pérdida de deseo… Lo triste es que atendemos a la parte más medicalizada del asunto, cuando en esto hay muchas más cosas cultivables que curables.
-Un sexólogo, ¿es más médico, psicólogo o confesor?
-Además de lo primero, mucho de lo segundo y bastante de lo tercero. Y a la inversa, también. Cualquier profesional de esas características puede ser sexólogo, siempre y cuando cumpla su trabajo con conocimiento, honestidad y ética.
-¿Se puede separar sexualidad de afectividad?
-Es difícil. Somos seres sexuados, y separarlo de lo afectivo y lo emotivo, a menudo proviene de actitudes manipulatorias. Bien o malintencionadas, según el caso, pero manipulaciones al fin y al cabo.
-¿En qué consiste la Estrategia Nacional de Salud Sexual de la que usted es delegado?
-Es un programa que pretende llevar a cabo y por diversos medios la educación y el desarrollo normal de la sexualidad en el día a día.
http://www.elcomerciodigital.com/v/20101127/aviles/este-pais-sigue-siendo-20101127.html








