Guía del enfermo sexual

Tráiler exclusivo de ‘Carta blanca’


 

Rick y Fred son dos treintañeros casados que, a pesar de caminar hacia la madurez, siguen estando tan obsesionados con el sexo como unos adolescentes. En un intento de pelear el fuego con fuego, sus respectivas esposas les conceden una semana de carta blanca en la que podrán hacer todas las perversiones que quieran. Sin preguntas. Sin explicaciones. Este es el punto de partida de ‘Carta blanca’, la nueva película de los hermanos Farrelly tras cuatro años sin dirigir.

Protagonizada por Owen Wilson y Jason Sudeikis, la película sigue el humor burro y las bromas sexuales de títulos anteriores, como ‘Dos tontos muy tontos’ y ‘Algo pasa con Mary’, solo que todo aún más amplificado.

En su película, que se estrena en España el próximo 6 de mayo, los Farrelly no respetan nada, ni a las mujeres maduras, ni a los masturbadores compulsivos, ni tan siquiera temas como el consumo de drogas o la prostitución encubierta de las casas de masajes.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/28/cultura/1298930877.html

Share

La Guardia Civil desarticula una red de prostitución, corrupción de menores y tráfico de drogas en Teruel

Una laboriosa investigación, llevada a cabo durante un año en el marco de la ‘Operación Rascimo’ en relación con diversos clubs de alterne de la provincia de Teruel y limítrofes, ha permitido a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel proceder, a lo largo de la primera quincena del mes de febrero, a la detención de 15 personas por presuntos delitos de trata de seres humanos y contra la salud pública, entre otros.

 

Una laboriosa investigación, llevada a cabo durante un año en el marco de la ‘Operación Rascimo’ en relación con diversos clubs de alterne de la provincia de Teruel y limítrofes, ha permitido a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel proceder, a lo largo de la primera quincena del mes de febrero, a la detención de 15 personas por presuntos delitos de trata de seres humanos y contra la salud pública, entre otros.

En febrero de 2010 se iniciaba la investigación sobre un joven de nacionalidad rumana al que se vinculaba con la venta de sustancias estupefacientes en varios establecimientos de alterne de la provincia, que permitió conocer el entramado existente para conseguir mujeres que ejercieran la prostitución en los mismos, así como su extensión a otros clubes limítrofes de la Comunidad Valenciana.

De esta forma, en octubre de 2010, tras una inspección efectuada por el Equipo Mujer Menor (EMUME) de la Guardia Civil de Teruel, se pudo localizar a una joven de 17 años, de nacionalidad rumana, sin documentación, en situación de desamparo, ejerciendo la prostitución en un club de la localidad turolense de La Puebla de Valverde, han informado desde la subdelegación del Gobierno en Teruel.

La investigación culminó con la explotación de la operación el pasado 2 de febrero. Las detenciones de los supuestos implicados, entre los que se encontraban los representantes de los clubes, se prolongaron durante varios días. Igualmente, se efectuó el registro de un domicilio familiar en la localidad de Manzanera, la inspección de dos clubes de Teruel y el registro de otro establecimiento en La Puebla de Valverde.

Uno de los grupos de personas, de nacionalidad rumana, asentados en la localidad de Manzanera, utilizaba sus contactos y familiares en Rumanía para captar a las mujeres y, posteriormente, traerlas a España para ejercer la prostitución. Eran los encargados de moverlas por distintos locales de alterne, en función del beneficio obtenido de su actividad. Además, se aprovechaba el movimiento de las mismas por los locales para distribuir droga en estos establecimientos, tanto a las propias mujeres como a los clientes, siendo partícipes los representantes de los clubes.

Resultado de la operación

Como resultado de la operación, se ha procedido a imputar a los detenidos los delitos de trata de seres humanos; prostitución y corrupción de menores; contra la salud pública; contra el derecho de los trabajadores y de los extranjeros.

En total han sido 15 detenciones de las que 7 han tenido lugar en Teruel y corresponden a F.M.G., 47 años y E.B.E, 27 años (nacionalidad española); E.A.D.O., 32 años, M.D.S.S., 40 años y G.D.S., 43 años (nacionalidad brasileña); I.L., 21 años y Z.V., 24 años (nacionalidad rumana).

Los detenidos en Manzanera son I.P., 24 años, D.P., 42 años, A.M.P., 21 años y A.B., 22 años (nacionalidad rumana); V.J.R.V., 30 años y A.A.R., 35 años (nacionalidad española).

En La Puebla de Valverde se ha detenido a J.D.S., 27 años (nacionalidad brasileña) y M.M.B.F., 73 años (nacionalidad española).

Entre los efectos intervenidos o recuperados se encuentran tres armas largas de fuego y una corta de aire comprimido, 5.000 euros en diversa moneda de cambio, 16 gramos de cocaína, un vehículo deportivo y numerosa documentación y soportes informáticos.

En el desarrollo de la operación han intervenido en las diferentes actuaciones los tres Juzgados de Primera Instancia e Instrucción de Teruel y el Servicio de Inspección Provincial del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

http://www.20minutos.es/noticia/973895/0/

Share

Un policía encarcelado por violar a una prostituta en el polígono Marconi

Le pidió los papeles y le dijo que la llevaba a comisaría; luego la abandonó desnuda y tiró sus ropas

Se llama Víctor M., tiene 30 años y es policía nacional. En solo unas horas pasó de defensor de la ley a perseguido y encarcelado. El viernes, 18, fue detenido por violar a una prostituta de Sierra Leona en el polígono industrial Marconi de Villaverde.

DANIEL G. LÓPEZ
En Marconi se prostituyen mujeres africanas, europeas y suramericanas

 

Los hechos sucedieron la noche anterior. Víctor M., que estaba destinado en Estupefacientes, en la Brigada de Policía Judicial de Madrid, se dirigió desde su casa de Parla a la colonia Marconi en su coche particular. A la altura de la calle Bascuñuelos se detuvo junto a una prostituta negra. A continuación llegó un coche de la Policía Municipal, él se identificó como agente, les explicó que estaba trabajando y que iba a llevar a la chica a comisaría porque se encontraba en situación irregular. Les preguntó si tenían unas bridas y los funcionarios le prestaron un par que guardaban en el coche oficial. Uno de ellos le ofreció ayuda. «No, no os preocupéis. La chica parece que está tranquila. Lo tengo todo controlado», fue su respuesta mientras les dio las gracias y se despidió.

A continuación, y según consta en la denuncia que presentó la mujer en la comisaría de Getafe, Víctor M. se identificó como policía y pidió la documentación a la prostituta. Luego le ordenó que subiera a su coche para llevarla detenida a dependencias policiales. Ella no entendía nada e insistió al agente en que se encontraba en situación legal en España. El policía se dirigió desde la calle Bascuñuelos hasta la siguiente rotonda amenazándola. «Si eres buena conmigo, yo lo seré contigo», contó la chica más tarde que le dijo él varias veces, según explicaron fuentes judiciales. Pero no era bondad lo que buscaba el funcionario, sino sexo gratis y forzoso.

Como a un animal

Allí mismo en su vehículo particular, tal y como luego se comprobó, violó a la víctima antes de abandonarla completamente desnuda en la cuneta como a un animal, en la oscuridad y el frío intenso que esa noche hacía.

Cuando acabó, el individuo escapó de allí a toda prisa, con las ropas de la mujer en el asiento, que fue tirando desde la ventanilla del coche, según grabaron varias cámaras de seguridad del polígono, que registraron además la matrícula del turismo.

La víctima agredida, engañada, humillada y sin absolutamente nada para cubrirse salió corriendo desamparada en busca de auxilio. Un taxista se compadeció de ella y detuvo su coche. La mujer le contó lo que le había ocurrido y le pidió que la llevara a una calle próxima donde ejercen la prostitución unas compañeras, en el entorno de la calle Ezequiel con la avenida Real de Pinto, también en el polígono Marconi.

De forma paralela, casi al tiempo, en las dependencias de la Policía Municipal del distrito se recibió un aviso de que se había producido un robo con violencia en el polígono Marconi. La misma pareja de agentes locales que había proporcionado las bridas al policía-delincuente se dirigió hasta la zona donde se cruzó con el taxi que trasladaba a la víctima hasta la comisaría de Getafe. En un momento dado, ambos coches se detuvieron y los policías se dieron cuenta de que la chica que viajaba en ese taxi, deshecha y aún semidesnuda, era la misma a la que supuestamente iba a detener Víctor M. poco antes.

Mientras la mujer presentaba denuncia en la comisaría getafense, donde fue requerido un forense que constató que había sido violada, los policías municipales acudieron a la de Usera-Villaverde. Allí entregaron una minuta con la versión de los hechos que ellos habían presenciado (contaron el encuentro con el otro policía, la entrega que le hicieron de unos lazos y el argumento que éste utilizó para pedírselos).

Poco después, los responsables de ambas comisarías dieron cuenta a sus superiores de la truculenta historia y comenzó la investigación. Eso fue en la madrugada del jueves al viernes. Sin ningún empacho, mientras los médicos reconocían a la mujer en el hospital, Víctor M. se presentó en su puesto de trabajo en la Jefatura Superior de Policía como si nada hubiera ocurrido, sintiéndose invulnerable. Una sensación fugaz porque a primera hora de la mañana sus propios compañeros le detuvieron en su puesto de la Brigada. No solo no asumió los hechos, sino que solicitó el «habeas corpus» para no tener que dar cuenta a los investigadores y ser puesto a disposición judicial.

El Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid se hizo cargo del caso. El domingo el juez le envió a prisión por agresión sexual e ingresó en la cárcel de Estremera, que cuenta con un módulo para miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El martes pasado fue conducido de nuevo ante el juez que ratificó la prisión.

Linda, que ejerce en Marconi, es de Sierra Leona. Se enteró de lo que le ocurrió a su compatriota a la que no han vuelto a ver por allí. «No salimos del polígono por seguridad. Aquí también hay crisis, algunos intentan irse sin pagar y muchos quieren hacerlo sin cuero (preservativo)». Betty, nigeriana, calla. Todas dicen que tienen papeles, pero no explican cuáles. La ley del silencio es la de la calle y el policía depredador lo sabía. Nadie ve ni oye lo que no conviene, menos que nadie una prostituta africana.

http://www.abc.es/20110228/madrid/abcp-policia-encarcelado-violar-prostituta-20110228.html

Share