Selección de orgasmos femeninos reales vol.2

El orgasmo femenino, con todo el abanico de posibilidades que ofrece, es el leitmotiv de la recopilación que nos envía Billy. 18 minutos dedicados al noble arte de la autoestimulación femenina sin la ayuda del hombre. Y es que como afirmó el bueno de Tiresias tras vivir durante siete años en la piel de una hembra, el placer sexual que había disfrutado como mujer multiplicaba por diez el mayor orgasmo que hubiera experimentado nunca como hombre.

http://www.orgasmatrix.com/blog/noticias/seleccion-orgasmos-femeninos-reales/

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Perfumes con «esencia genital»

Las feromonas que desprende el cuerpo, especialmente la vulva y los testículos, se han llevado al laboratorio para crear fragancias que simulan su aroma. Así se logra estimular y poner «a tono» a la pareja antes de mantener un encuentro amoroso

Perfumes con «esencia genital»

Como todo en la vida, para olores hay gustos de todo tipo, incluyendo el de las «partes bajas». Porque el olfato conecta con el cerebro más primitivo del ser humano, y las feromonas que desprenden vulva y testículos «liberan los llamados terpenos y fenoles, que tienen un impacto en la respuesta sexual», explica Silvina Valente, miembro del comité de jóvenes de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología.

Sin embargo, la evolución jugó una mala pasada al hombre que, una vez erguido, dejó de tener este aroma al alcance. Y tal vez para recuperar el instinto perdido o bien para evitar idas y venidas a la entrepierna, hoy en día muchos perfumes contienen esa sustancia que hace que vuelvan la vista atrás al pasar. Perfumes y fragancias que intentan imitar el olor vaginal, como el caso de «Vulva Original», de la compañía alemana Vivaeros. Según dicen sus creadores, «desencadena el deseo y la atracción». Aseguran haber llevado este aroma vaginal al laboratorio para crear la fragancia que se extiende en el dorso de la mano con ayuda de una bola «roll-on». Quien lo desee puede rememorar un buen momento o estimularse para la relación que se avecine.

Y no es sólo apta para ellos. «Las mujeres también se aplican esta sustancia para incrementar la experiencia olfativa durante el sexo», aseguran desde Vivaeros. Y es que las feromonas «tienen como fin inducir un cambio de comportamiento en el otro, mejorar la atracción y aumentar predisposición a iniciar una relación sexual», añade Valente. Ahora bien, ¿es posible obtener este aroma? Óscar Rodríquez Figueiras, investigador de la Universidad de Oporto (Portugal), confirma que sí. «Se puede imitar casi cualquier olor que queramos, por la síntesis química o mezclando ingredientes de fragancias diferentes para obtener el aroma deseado». El experto añade que «el producto de esencia vaginal lo anuncian más como un juego erótico. La pregunta es si la gente lo compraría». A lo que Flavia Liomne Reina, sexóloga y terapeuta de pareja de Barcelona, responde: «Probablemente, si espera sentir un olor, puede que se desilusione. Sospecho que huele muy poco, tanto como el flujo vaginal de una mujer sana y con equilibrio en su flora. Sin embargo, por la presencia de las feromonas y la predisposición a considerarlo excitante, el líquido puede tener el efecto esperado y ser agradable».

Frescas
Con o sin ayuda de la ciencia, el olor propio es, sin duda, el que más atrae, pero el olor demasiado fuerte no gusta. Las feromonas frescas del día son estimulantes, pero no las que cargamos a lo largo de toda una jornada. Además, el apetito sexual se potencia más con fragancias ligeras que con aromas intensos.

Papel fundamental el de las feromonas, a las que ya han salido imitadoras. Valente concluye que «la manteca tiene una sustancia similar en su fórmula química a las liberadas por la vulva femenina. Y el almizcle, que deriva del ciervo, es base de muchas fragancias, aunque aún no se ha confirmado que las sustancias de otras especies impacten en el ser humano».

http://www.larazon.es/noticia/8664-perfumes-con-esencia-genital

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El buen sexo, por Marina CASTAÑO

El buen sexo, por Marina CASTAÑO

Un reportaje aparecido en la revista médica «Archives of Sexual Behaviour» y dirigido por un profesor de la State University  de Nueva York en Albany constata que las mujeres que disfrutan del sexo con su pareja estable y sus órganos sexuales tienen contacto directo con el semen son menos susceptibles de depresión y de suicidio, de hecho podría considerarse el semen como un antidepresivo similar al prozac. No es que se defiendan las relaciones sin preservativo, que es una manera eficaz de evitar peligrosas enfermedades de transmisión sexual e, incluso, el embarazo, pero es un hecho demostrable que los elementos químicos que componen el esperma masculino, una vez absorbidos por las paredes vaginales, tienen efectos positivos sobre el carácter y el comportamiento. Todo comenzó a partir de dos estudios que mostraron que mientras las mujeres heterosexuales que viven juntas a menudo tienen sus períodos al mismo tiempo, las lesbianas, aun viviendo bajo el mismo techo y compartiendo habitación, no. El fenómeno de sincronía menstrual se cree causado por las feromonas del sudor. El psiquiatra que dirigió este estudio cree que si las lesbianas tienen las mismas feromonas que las heterosexuales, tal vez la diferencia resida en exposición al esperma de estas últimas. Se repasó entonces un informe de 1986 en un diario llamado «Hipótesis médicas». El psicólogo P.G. Ney escribió sobre una mujer deprimida que hizo una sorprendente recuperación tan pronto como empezó a tener relaciones sexuales y contacto con el esperma. Que nadie se sorprenda, este diario es un foro para la especulación salvaje, por lo que el profesor Ney presentó la idea de que algo en la eyaculación de su amante la había curado. Al fin y al cabo siempre se habla del buen carácter de quienes gozan de un buen sexo.

http://www.larazon.es/noticia/6822-el-buen-sexo-por-marina-castano

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«Playboys», por el placer de vivir bien

Una aristocracia sin sangre azul

«Playboys», por el placer de vivir bien

Con el suicidio de Gunter Sachs se va un tipo de «bon vivants» aficionados a las multimillonarias, al lujo y a las fiestas

El dominicano Porfirio Rubirosa está considerado el primer «playboy».

El dominicano Porfirio Rubirosa está considerado el primer «playboy».

Arriba, Gunter Saschs y Brigitte Bardot

Arriba, Gunter Saschs y Brigitte Bardot

Hubo un tiempo, socialmente exultante, en el que la alta sociedad tuvo sus casanovas privados, los «playboys», que dedicaban su vida lujosa a seducir con sus encantos a las mujeres más bellas y desocupadas del mundo. Estos atractivos «playboys» formaban parte esencial de la ociosa jet-set internacional. Irradiaban una estela de glamour  tan densa y fascinante que las mujeres de mundo caían en sus brazos sin importarles el precio que acabarían pagando por ello.

La jet-set se nutría de la meritocracia y la farándula internacional, que desde los años 30 hasta los 70 formaron un selecto grupo de famosos afectados por la pulsión social («Social Disease»). Los «playboys» eran jóvenes que llevaban una vida regalada. Podían ser ricos, como el príncipe Ali Khan, o arribistas, como Porfirio Rubirosa, artistas con un grandísimo carisma personal, como Walter Chiari, Alain Delon y Frank Sinatra, o gánsteres como Joe Stompanato, a quien asesinó la hija de Lana Turner por maltratar a su madre.

Todos ellos, «playboys», gigolós y conquistadores, nutrieron las filas de la jet-set, capitaneada por Hemingway, Truman Capote y Gore Vidal, acompañada por estrellas del cine como Ava Gardner, Liz Taylor y  Brigitte Bardot, y asiduos como el aristócrata Vilallonga, el torero Dominguín, el compositor Leonard Bernstein y el fotógrafo de «Playboy» Gunter Sachs. Cada uno, en su estilo, pasearon su fina estampa por los más selectos cosos del mundo chic y sedujeron a las mujeres más deseadas gracias a su indudable encanto personal, su capacidad para que cada mujer se sintiera única en el mundo y con un arma secreta tan comentada en privado como el ardor guerrero que demostraban en el lecho del amor.

Si Porfirio Rubirosa debe ser considerado el primer «playboy» de la modernidad, Gunter Sachs merece el raro honor de haber sido el último conquistador. Con él se extingue una raza de «bon vivants», de tenorios del amor cortés y la entrega al sexo como afición, inventados por Hugh Hefner y su revista «Playboy», que actualizó el mito de Don Juan. No se consideraban gigolós, en sentido estricto, porque muchos de ellos era multimillonarios o hijos de gente adinerada y no cobraban por sus servicios, como sí hacía Warren Beatty en «La primavera romana de la señorita Stone» o Richard Gere en «American Gigolo», pero hicieron del cortejo a multimillonarias desocupadas, actrices en estado de celo y reinas cesantes un fascinante oficio.

La época de esplendor de la jet-set y los «playboys» fueron los años 50, con los vuelos intercontinentales, privativos de la gente chic, y languideciendo en los años 70, con la popularización de los vuelos chárter. La jet-set iba de Norteamérica a Europa, en vuelos transoceánicos. Frecuentaban la «dolce vita» de Roma, donde Waler Chiari reinaba entre las bellezas de Cinecittà. Hacían escapaditas a Chamonix. Madrid y Pamplona eran dos ciudades dominadas por Dominguín en la ruta a Marraquech, y, de vuelta a la Costa Azul, Brigitte Bardot ejercía de caprichosa diosa del amor en Saint Tropez, meca erótica frecuentada por el alemán Gunter Sachs, que se casó con la actriz en 1966. Acudían a las fastuosas fiestas de Aristóteles Onassis en la isla de Escorpio y a cruceros por el Mediterráneo, perseguidos por una nube de paparazzi.  Las borracheras, las fiestas, las drogas, sus amores y rupturas eran aireadas en la Prensa sensacionalista, regodeándose con el triángulo de María Callas, Onassis y la maquiavélica Jacqueline Kennedy, que consiguió, con un pacto secreto, casarse con el armador griego.

Históricamente, se considera al dominicano Porfirio Rubirosa como el primer «playboy». En él se inspiró Ian Flemnig para el elegante espía y «playboy» James Bond. Su característica esencial, aparte de su porte latino y derroche de testosterona, era su miembro viril, tamaño «king size». Una indiscreción aireada por Truman Capote y un encanto oculto que enarbolaban famosos castigadores como Frank Sinatra y al gánster Joe Sompanato. «Rubi» se casó con Flor de Oro, la hija de su protector, el dictador dominicano Trujillo, y con dos de las mujeres más ricas del mundo: Barbara Hutton y Doris Duke. Las tres fueron muy generosas con «Rubi» a la hora de divorciarse. Mientras tanto, sedujo a Zsa Zsa Gabor, Ava Gardner, Kim Novak y Marilyn Monroe, grandes profesionales del amor.

Las copas están pagadas

En el campo aristocrático, el  «playboy» español por antonomasia fue el vividor José Luis de Vilallonga. Begoña Aranguren lo califica en su biografía de «diamante falso»: una mezcla de seductor y misógino. Engañó a su primera mujer, la aristócrata Priscilla Howard, en su luna de miel, con la hermana de Zsa Zsa Gabor. Su imagen de «playboy» latino quedó fijada en «Desayuno con diamantes», un estereotipo que fomentó a lo largo de su vida de elegante «latin lover», cuyo genio y figura arrastró hasta el final.

El más friqui de los «playboys» fue  el hermano de la Reina Fabiola de Bélgica, don Jaime de Mora y Aragón. Fundador de Marbella –donde acabó retirándose la jet-set en los años 70– actor de comedias sexy y pianista, disfrazado de aristócrata con monóculo y perilla. Protagonizó el escándalo del robo del diario de Fabiola, que publicó un semanario francés, aunque uno de sus mayores logros fue hacer el amor con monóculo. En el lado más caspa, hay que mencionar al «playboy» venezolano Espartaco Santoni, aplicado estajanovista del placer. En sus memorias, relataba intimidades de sus relaciones sexuales con Marujita Díaz y Tita Cervera. Acabó regentando un chiringuito en Marbella disfrazado de pirata del amor.

http://www.larazon.es/noticia/2713-playboys-por-el-placer-de-vivir-bien

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Lo que no sabíamos del orgasmo femenino

Los expertos aseguran que las mujeres pueden alcanzarlo sólo con la mente

Insisten en que a las féminas no les hace falta el contacto físico para llegar al clímax

La mente juega un papel fundamental en el orgasmo femenino.

El secreto de los orgasmos femeninos radica en la propia mente. Hasta ahora han sido muchos los millones que las farmacéuticas han invertido para el desarrollo de las conocidas ‘viagras femeninas’ pero la verdadera forma para llegar al clímax en las mujeres puede ser mucho más fácil que todo eso. Según algunos expertos británicos como el doctor Komisaruk a las féminas sólo les hace falta la mente para obtener placer, dejando en un segundo plano incluso el contacto físico con otras personas.

Pese a que el orgasmo de las mujeres sigue siendo una incógnita ya que no se sabe exactamente cómo ni por qué se produce, algunos científicos están descubriendo poco a poco secretos desconocidos hasta ahora.

Así, los expertos sostienen que las féminas pueden alcanzar el clímax únicamente con la mente. “Algunas mujeres cuando están completamente solas pueden llegar a un orgasmo con sólo pensarlo sin necesidad de ningún contacto físico”, insisten.

En palabras del doctor Barry Komisaruk, recogidas por el diario Daily Mail, “algunas mujeres utilizan una combinación de ejercicios de respiración y de fantasía, mientras que otras sólo utilizan la imaginación”.

Además, el experto, autor del libro “La ciencia del orgasmo”, asegura que las fantasías son tan variadas como las mujeres. “algunos escenarios son eróticos, otros son románticos, otros más abstractos como caminar por un aplaya o imaginar ondas de energía”.

Por su parte, el profesor Alan Riley asegura que, hasta ahora, “nos hemos centrado mucho en el cuerpo en las propias respuestas físicas del cuerpo, pero para muchas personas, y para las mujeres en particular, la mente juega un papel aún más importante”. EPF

http://www.telecinco.es/informativos/sociedad/noticia/100025532/Lo+que+no+sabiamos+del+orgasmo+femenino

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La Justicia brasileña autoriza a una mujer a mastubarse en el trabajo

Sufre un síndrome ansioso que la lleva a masturbarse hasta 47 veces por día

 

Ha rebajado sus masturbaciones de 47 a 18 veces al día. Ana Catarina Bezerra Silvares, una contable brasileña de 36 años, padece una enfermedad de compulsión orgásmica, una dolencia provocada por una alteración química en la región cerebral del córtex, según publica el diario ‘Região Noroeste’. Tras pornerse en tratamiento con el doctor Carlos Howert Junior, especialista en Neurología Sexual, ha reducido sus masturbaciones aunque no puede evitar hacerlo cuando siente necesidad. Tras denunciar su caso, el Ministerio de Trabajo la autorizó a masturbarse durante 15 minutos cada dos horas. Además podrá usar el ordenador para buscar imágenes eróticas que le ayuden en sus masturbaciones.

http://www.telecinco.es/informativos/sociedad/noticia/100037643/La+Justicia+brasilena+autoriza+a+una+mujer+a+mastubarse+en+el+trabajo

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El orgasmo femenino

El orgasmo es algo subjetivo, un placer que nos invade después de un proceso de excitación, y cada persona lo puede describir muy distintamente. Esa excitación puede ser genital o no, incluso hay mujeres que pueden llegar al orgasmo con el mero hecho de pensarlo sin ningún tipo de estímulo. A continuación hemos recogido algunas de las definiciones que se han hecho del clímax, el culmen de la relación sexual:

Los investigadores Masters y Johnson describieron el orgasmo como un: “episodio breve de liberación física de la vasocongestión y el incremento miotónico desarrollados en respuesta a unos estímulos sexuales”.

Alfred C. Kinsey investigador y sociólogo, describió el orgasmo en su libro ‘Comportamiento sexual en la mujer’ (1953) como la “descarga expulsiva de tensiones neuromusculares en el apogeo de la respuesta sexual”. Estas definiciones son bastante técnicas y áridas para la gran mayoría, probablemente lo mejor es sentirlo en nuestro cuerpo y disfrutarlo a solas o en compañía.

En los foros también hemos encontrado definiciones para ilustrar esta noticia, la gente compara la experiencia de tener orgasmos como “un viaje espacial en el que no sabes en que planeta aterrizarás ni a que marciano te encontrarás a tu lado cuando aterrices”. Otro internauta lo explica por etapas de la vida: “lo que se descubre a los 13, se prueba (con gente) a los 16, se desea a diario hasta los 30, se paga a hasta los 40, se consigue con viagra hasta los 50 y se anhela a los 60”. (www.elpolvorin.com).

Pero además de darnos placer, es bueno para la salud; existen numerosos investigaciones para demostrar la acción beneficiosa del orgasmo en nuestro cuerpo. Desde Hipócrates hasta Freud, los médicos utilizaban la técnica ‘masaje médico’ que consistía en provocar orgasmos en mujeres para tratar la histeria, incluso a finales del siglo XIX se llegó a inventar un vibrador para mejorar la técnica.

Durante la relación sexual aumenta el nivel de oxitocina y de DHEA (dehidroepiandrosterona), hormonas que contribuyen a eliminar componentes cancerígenos de las mamas lo que reduce el riesgo de padecer cáncer en un futuro. También se ha comprobado que el orgasmo ayuda a dormir, la oxitocina y las endorfinas son las encargadas de provocar un efecto sedante y relajante en el organismo, asimismo esta hormona reduce el estrés.

¿Orgasmo vaginal o clitoridiano?
Esta es una de las preguntas más frecuentes que se hacen las mujeres cuando tienen uno: “¿qué tipo de orgasmo tengo?, ¿el orgasmo es más intenso si me estimulo o me estimulan la vagina o el clítoris?” y sobre todo y lo que más preocupa es tener un orgasmo durante el coito. Desde aquí queremos decir que solo existe un tipo de orgasmo; lo que cambia es la manera de alcanzar ese orgasmo ya que puede ser por estimulación del clítoris, en la penetración, por ambas o por otro medio.

Lo que provoca el orgasmo femenino es la estimulación directa o indirecta del clítoris

 

Esta idea de que la mujer tiene diferentes orgasmos se lo debemos al creador del psicoanálisis Sigmund Freud. Él defendió la teoría de que el orgasmo clitoridiano era una manifestación infantil, mientras que una mujer sexualmente madura lo alcanza por vía vaginal.

Pero tuvieron que ser Masters y Johnson años más tarde los que tiraron por tierra la teoría de Freud, los dos investigadores después de estudiar más de 14.000 coitos explicaron que hay un solo tipo de orgasmo.

La idea de la existencia de dos orgasmos ha hecho que el sexo femenino se obsesione con poder gozar de los dos y la consiguiente frustración en muchos casos por no lograrlo. Se puede obtener placer de muchas maneras durante la relación sexual y no hay que buscar el clímax únicamente en la penetración. Existen estudios que afiman que estimular otras zonas del cuerpo como el recto, además del clítoris y la vagina “puede aumentar la calidad -la complejidad, la intensidad y, en consecuencia, el placer– del orgasmo” como se indica en el libro ‘La ciencia del orgasmo’ (ed. Paidós).

Lo que si es sabido es que la mujer alcanza el orgasmo mucho más rápido si se le acaricia directamente la zona del clítoris mientras que por vía vaginal se produce una estimulación indirecta del clítoris y una mayor lentitud en el camino al clímax.

Conclusión: El orgasmo en la mujer es siempre el mismo, tanto si lo alcanza a través de la estimulación del clítoris, por la penetración, por ambas, o con fantasías sexuales, lo que varía es cómo se obtiene.

http://www.telecinco.es/sexoon/detail/detail11795.shtml

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