Autoestima sexual

REPÚBLICA CHECA-TIEMPO:FIS3108 PRAGA (REPÚBLICA CHECA), 01/05/2010.- Una joven pareja se besa bajo cerezos en flor a pleno sol en la colina de Petrin, hoy, sábado uno de mayo de 2010, en Praga (República Checa). EFE/ Filip Singer Foto: EFE

Tener confianza en nosotros mismos y sentirnos a gusto con nuestra propia imagen corporal y capacidades, no sólo nos impulsa a seguir adelante, a conseguir lo que nos proponemos y afrontar las adversidades, sino que además puede aumentar nuestra satisfacción en la cama

Algunos expertos definen la autoestima como el sistema inmunológico de la mente. Ello se debe a que cuando están en buena forma las defensas orgánicas nos ayudan a proteger nuestro cuerpo de las enfermedades y gérmenes, mientras que la confianza en nosotros mismos funciona como una barrera defensiva frente a las agresiones psicológicas.

Para uno de los especialistas partidarios de este símil, el prestigiosos médico y psicoanalista argentino Luis Hornstein, autor del libro ‘Autoestima e identidad’ una buena autoestima “nos ayuda a afrontar las dificultades, a sobreponernos a los fracasos y desilusiones y a no ser demasiado influenciables por la mirada de los otros”.

La lista de agentes tóxicos y virus mentales nocivos para nuestra psique y emociones de los cuales nos protege un nivel saludable de autoestima, es larga y en ella también se incluyen habitualmente las críticas destructivas, las manipulaciones de los demás y diversas formas de maltrato o abuso psicológico.

A la lista de desórdenes contra los cuales podemos vacunarnos mediante una buena dosis de autoestima, hay que agregar otro problema, tan frecuente como desalentador, el de la insatisfacción , según se desprende de una trabajo de investigadores de la Facultad Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.).

Esta investigación respalda otra de las apreciaciones del doctor Hornstein, en el sentido de que una buena autoestima, además de ayudarnos a pedir ayuda, cambiar de opinión y aceptar las limitaciones, nos permite “sentirnos dignos de ser amados”.

Los investigadores de Baltimore analizaron los datos de más de 3.200 mujeres y hombres de entre 18 y 26 años de edad, que mantenían relaciones heterosexuales de más de tres meses de duración, para comprobar la relación entre la autoestima, la autonomía y la empatía y tres medidas de placer sexual: la regularidad del orgasmo y el disfrute de recibir y dar oral.

Empatía entre las sábanas
La empatía, o capacidad de «asumir la perspectiva del otro»,  se asoció con el placer sexual tanto en las mujeres como en los varones, mientras que la empatía, la autonomía (definida como “tener la fortaleza de seguir las convicciones personales») y la autoestima (la percepción y autovaloración de uno mismo) parecían contribuir al placer femenino.

De acuerdo a los autores la empatía podría ser clave para el disfrute sexual porque «podría aumentar la motivación para dar placer sexual y de otros tipos a la pareja», y además, ayuda a disfrutar del placer del otro de forma «indirecta».

En tanto que los hombres parecen necesitar solo la empatía para aumentar su satisfacción sexual, las mujeres también parecen necesitar la autoestima y la autonomía, “debido a las normas sociales relacionadas con la ”, según la coautora del estudio Adena Galinsky, estudiante doctoral del Centro de Salud Adolescente de la Facultad Bloomberg.

La autoestima también juega un papel importante en el inicio sexual de las personas, aunque en este caso no como la causa de una mayor o menor satisfacción sexual, sino por las consecuencias que esta primera tiene sobre la auto-valoración de quienes la mantienen.

Según un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.), que analizó las reacciones de estudiantes de ambos sexos de entre de 17 y 19 años de edad ante esta primera experiencia íntima, las mujeres y los varones reaccionan de modo  diferente ante su primera relación sexual: en ellas reduce su confianza y seguridad en sí mismas, mientras que en ellos se eleva considerablemente su autoestima.

Para llegar a estas conclusiones, los expertos preguntaron a los jóvenes sobre sus “actitudes y experiencias en sus relaciones con otras personas” y sobre cómo se sentían respecto de su imagen personal antes y después de su primer encuentro amoroso.

El poder de los tabúes culturales

La investigación ha mostrado que los hombres se sentían mucho más seguros con su apariencia tras su primera relación, y que las mujeres estaban menos satisfechas con su imagen corporal e incluso llegaban a manifestar síntomas depresivos.

¿Por qué una misma experiencia puede generar reacciones tan opuestas? Algunos expertos opinan que este fenómeno puede enraizarse en una arraigada visión cultural en muchos países, según la cual con su primera relación sexual el varón “gana”, porque la experiencia sexual tiene un valor en sí misma, mientras que la mujer “pierde”, debido a la pérdida de la virginidad.

“Es llamativo que la imagen de sí mismas decaiga después de tener sexo. Si la mayoría de las mujeres se sienten mal con ellas mismas luego de su primera experiencia sexual, eso está diciendo algo sobre el desarrollo de una sexualidad saludable y de la autoestima”, ha señalado Eva S. Lefkowitz, profesora asociada de Desarrollo Humano y Estudio Familiares (HDFS, pro sus siglas en inglés) de la Universidad de Pensilvania

Por ello la doctora Sara Vasilenko, también del HDFS, afirma que una posible aplicación práctica de su estudio son los programas de educación sexual, que deberían tratar de generar en chicas y chicos un sentimiento positivo sobre su imagen corporal y ayudar a ellas a tener una imagen positiva acerca de sí mismas, y a ellos a hallar un sentimiento de masculinidad sin incurrir en conductas arriesgadas

http://vidayestilo.terra.com/mujer/amor/autoestima-sexual,2bc1208fc9382310VgnVCM10000098f154d0RCRD.html

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