Piden 24 años de cárcel a una mujer rumana por obligar a prostituirse a compatriotas

Una mujer de nacionalidad rumana se enfrenta a 24 años de prisión acusada de engañar a compatriotas suyas con falsos empleos en limpieza o hostelería para que viajaran a España y una vez en el país, obligarlas a prostituirse, según el informe de la Fiscalía, quien solicita además el pago de varias multas por valor total de 51.600 euros y de una indemnización de 4.000 euros a cada una de las tres víctimas.

La acusada está imputada de tres delitos de determinación coactiva al ejercicio de  la prostitución en concurso con otros contra el derecho de los trabajadores y dos de quebrantamiento de condena, al llamar por teléfono a dos de las víctimas cuando tenía prohibido comunicarse con ellas. El juicio tendrá lugar el próximo día 26, a las 12.30 horas, en el Penal 2 de Gijón.

De acuerdo al relato de hechos, la imputada, actualmente ingresada en Villabona, venía actuando así en Gijón durante al menos el año 2008 en connivencia con otras personas, algunas que no han podido ser identificadas, otras ya condenadas por este delito y otras en paradero desconocido.

Una de las víctimas era una joven de 19 años, también de nacionalidad rumana, que llegó en enero de 2008 a Gijón y a la que se obligó a prostituirse en un club de alterne de la ciudad, hasta primeros de mayo de ese año. Durante ese tiempo, la acusada llegó a agredirla en el trabajo y en casa y la sometió a un continuo control, además de obligarle a entregarle todo el dinero que obtenía.

A otra de las víctimas, la engañó con un falso empleo en una bocatería para una vez en España, trasladarla a otro club de alterne y decirle que debía abonarle 1.200 euros, pese a que el viaje lo había pagado ella misma.

Cuando esta le dijo a la imputada que quería regresar a su país, la acusada la agarró por el cuello y le propinó varias bofetadas, al tiempo que le manifestó que debía seguir trabajando para ella porque le debía dinero. Posteriormente, fue vendida por la procesada a otro compatriota por 1.500 euros y trasladada a ejercer la prostitución en otro club de alterne.

En otra ocasión, trajo a otra mujer a España, con el mismo procedimiento, y la obligó a prostituirse, llegando a agredirla si no sacaba suficiente dinero. La acusada llegó incluso a contactar con la familia de la víctima en Rumanía.

Según la Fiscalía, la imputada infundía temor a las mujeres, tanto por intimidaciones como por agresiones verbales y físicas, cuando no conseguían suficiente dinero, al tiempo que les advertía de que sus familias en Rumanía pagarían las consecuencias si desobedecían o se negaban a pagar lo que según ella les adeudaba.

http://www.europapress.es/sociedad/noticia-piden-24-anos-carcel-mujer-rumana-obligar-prostituirse-compatriotas-20111021163630.html

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La prostitución callejera repunta por culpa de las mafias de inmigrantes

BARCELONA – Nuevas fotografías de prostitutas subsaharianas pilladas «in fraganti» en la calle Petritxol han puesto otra vez el debate sobre la mesa del alcalde de Barcelona. Además de un cambio legislativo para «terminar» con la prostitución y poner énfasis en la presión policial –este verano las multas a clientes han pasado de 128 a 254–, Xavier Trias quiere reforzar el presupuesto dedicado a la Agencia del Abordaje Integral del Trabajo Sexual (Abits), que entró en funcionamiento en 2006 como contrapeso de la ordenanza de civismo, y que ataca el fenómeno desde la vertiente más social.

La medida de gobierno, que se presentará en el pleno del viernes, prevé reforzar un 67 por ciento el presupuesto dedicado a la Abits, hasta alcanzar 1.381.936 millones. Tal y como explicó ayer la concejal de Mujer y Derechos Civiles, Francina Vila, la decisión llega después de que la agencia, que se encarga de contactar con prostitutas que ejercen en la calle para ofrecerles ayuda social, constate que la mayoría de mujeres es inmigrante.

El 85 por ciento de mujeres atendidas en 2010 era extranjera. Un 34 por ciento procede de países del Este, sobre todo de Rumanía; otro 34 por ciento es de origen latinoamericano; le siguen las nigerianas que, en un año, pasan a representar del 15 al 21 por ciento. En cuarto lugar, las españolas representan un 15 por ciento.

La mayoría de mujeres subsaharianas contrajeron una deuda con mafias que transportan a inmigrantes y, a diferencia de las del Este, no trabajan con proxenetas, sino que son sometidas desde lejos. Para revertir esta situación, el Ayuntamiento actuará en origen para evitar que estas chicas acaben prostituyéndose. Vila explicó que tienen localizada la ciudad y el barrio de origen de algunas prostitutas. La idea es sensibilizar y realizar proyectos en origen para que no se vean obligadas a venir a Barcelona.

La atención de mujeres también ha aumentado en 2010, se hicieron 18.000 atenciones a las 510 mujeres con las que trabaja la agencia, 104 más que en 2009. La cifra de mujeres atendidas contrasta con  el número de prostitutas que el Ayuntamiento estima que trabaja en la calle, 140 –son las mujeres multadas–. Vila plantea conmutar estas multas por trabajos a la comunidad.

http://www.larazon.es/noticia/5788-la-prostitucion-callejera-repunta-por-culpa-de-las-mafias-de-inmigrantes

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Las prostitutas de los clubes de Piélagos y León trabajaban en condiciones «extremas» y tenían «miedo»

Juicio

Foto: EUROPA PRESS

El dueño de los locales rectifica su declaración inicial en la que decía ser un propietario «pantalla»

SANTANDER, 25 Oct. (EUROPA PRESS) –

Las prostitutas de los clubes de Piélagos y León a cuyos responsables juzga esta semana la Audiencia de Cantabria trabajaban en condiciones «extremas» y tenían «miedo», según declaró una de ellas ante la Policía y el Juzgado de Instrucción.

El testimonio de este mujer, ya fallecida, se ha reproducido en la sesión de este martes del juicio que se sigue contra cinco personas acusados de conformar una red de trata de blancas en La Aguada de  Piélagos y el A-3 de Ponferrada, contra quienes se pide penas que suman 63 años de prisión (30 de ellos sólo para el presunto cabecilla).

La mujer relató entonces cómo, «sabiendo a lo que iba», fue contactada en Paraguay a través de personas que se dedicaban a localizar chicas y ponerlas en contacto con responsables de clubes en España. Les facilitaban el viaje, y, a su llegada, ya debían 2.600 euros, que debían ir devolviendo con su trabajo en el club.

De todo eso les informaban en el aeropuerto, cuando acudían a recogerlas, en este caso, el principal acusado, J.M.C., y su pareja, M.M.G., prostituta en uno de los locales, también procesada en esta causa.

La testigo, fallecida, señaló además como propietario de los locales a J.M.C., que es el principal acusado (el Ministerio Fiscal pide 30 años de cárcel para él), pero que en la primera jornada del juicio aseguró que sólo era el contable de los clubes y que era «como un padre» con las chicas.

El verdadero propietario, M.J.F., también acusado, ha prestado declaración este martes, y lo ha hecho para desdecirse de lo que en su día admitió en otras instancias, que él era un propietario «pantalla» para ocultar a J.M.C., quien fue el que junto a otra mujer, le arrendaron el establecimiento de Piélagos. El acusado ha justificado este cambio en su versión a que en ese momento estaba «nervioso».

Durante la sesión celebrada en la Sección Tercera, uno de los letrados de las defensas, Miguel A. Cocero, ha apuntado que la verdadera propiedad del local pertenecía a otro empresario hostelero, al que ha citado con nombres y apellidos, y que posee negocios similares en la zona de Cabezón de la Sal.

UNA DEUDA QUE CRECÍA

La testigo ha enumerado algunas de las prácticas que sucedían en su interior, como los insultos, agresiones o el incremento constante de la deuda que habían contraído, ya que se las cobraba por la limpieza de las sábanas, por los preservativos, no veían el dinero que pagaban los clientes.

A esto se sumaba que se las imponían multas que llegaban a los 130 euros, por determinados conceptos, como las salidas del local sin permiso o hablar por el teléfono móvil, todo mientras se las hacía trabajar incluso aunque «tuvieran la regla».

Frente a esto, el dueño. M.J.F. ha defendido que las mujeres «salían solas» y no eran amenazadas ni agredidas.

El acusado a cuyo nombre figuraban los locales ha declarado que cuando los alquiló a sus propietarios –en la gestión del de Piélagos estuvo el contable, procesado en la causa, junto a otra mujer–, ha dicho que no sabía que dentro se ejercía la prostitución, aunque lo imaginaba.

Ha reiterado que el local era en realidad un hostal en el que se alojaban las chicas, ante cuya presencia acudían mayoritariamente hombres, que tomaban copas en el local, y, llegado el caso, acordaban relaciones con ellas.

Por su parte, la pareja del principal acusado –el contable–, ha criticado la actuación policial en estos casos, ya que, según ha denunciado, los agentes llegaban a maltratar y amenazar a las chicas en lugar de protegerlas, pues lo que pretendían era que denunciaran a cambio de que se regularizara su situación en España.

Todos los acusados han coincidido en señalar como propietario a M.J.F., frente a la tesis del Ministerio Fiscal, que apunta como principal responsable de la red al contable de los locales.

M.J.F. era quien hacía los contratos, según ha declarado uno de los camareros E.T.M., también acusado, cuya hermana era una de las chicas del local. Otro procesado, J.A.P., pasó de ser cliente habitual a trabajar para el club, en labores de mantenimiento, y ha negado que presenciara agresiones o amenazas.

En la misma línea, un testigo, encargado del local de Ponferrada  tampoco vio nunca amenazas, o agresiones. Y ha precisado que cuando llevó en una ocasión en coche a dos de las chicas a Santander, no estaba ayudando a escapar a las que se acabarían convirtiendo en denunciantes en este proceso.

http://www.europapress.es/cantabria/noticia-prostitutas-clubes-pielagos-leon-trabajaban-condiciones-extremas-tenian-miedo-20111025161420.html

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Vila: «es difícil que sin techo o prostitutas denuncien al Ayuntamiento»

La Sindica de Barcelona, Maria Assumpció Vila trabaja para que los barceloneses sepan que tienen «derecho a poderse quejar» pero ve «difícil que personas sin techo o prostitutas» acudan a ella para denunciar los agravios del Ayuntamiento.

«Hay personas que si no es a través de una entidad nunca lo harán» ha dicho Vila durante una entrevista con EFE, La Sindica, que accedió al cargo por consenso de todos los grupos municipales, no ha dudado en «actuar de oficio» si no le llegaban quejas.

Aún así, Vila esta satisfecha de haber conseguido este año incrementar las quejas que recibe en casi un 30% respecto al 2010, gracias al esfuerzo que está haciendo por divulgar las funciones de esta institución con presentaciones a las entidades en los distritos, como la que mañana hará en la biblioteca Jaume Fuster, de Gracia.

Entre sus numerosas actuaciones de oficio está la que le llevó a cuestionar la aplicación de la ordenanza de civismo en materia de prostitución, sin que directamente ninguna prostituta haya acudido a ella para denunciar el trato que le da el Ayuntamiento de Barcelona.

Lo que si que tiene registrados son dos casos concretos de clientes que han dicho que les han multado sin poder demostrar que estaban aceptando los servicios de una prostituta.

«Es un tema difícil y desagradable que ocurre en todas las ciudades del mundo y no hay una solución mágica para resolverlo. Entidades, policía y políticos tienen que sentarse a ver que salida se le puede dar», ha apuntado la Sindica que considera «imposible abolir» la prostitución.

Otro colectivo que le preocupa y que tampoco acude a ella para denunciar agravios es el de los vendedores ilegales, que forman parte del fenómeno del «top-manta».

«A estas personas hay que darles un medio de vida o formarlos. Sacarlos de Barcelona para que vayan a otro sitio es multiplicar el problema y provocar enfrentamientos políticos», ha alertado Vila que critica las cifras millonarias de negocio que se les atribuyen.

Para Vila «quien se compra un bolso en una tienda Passeig de Gracia por 3.000 euros nunca comprará uno de 10 euros» en el «top manta».

La multas de tráfico desmesuradas y el ruido son las dos fuentes principales de quejas a la sindica.

Entre estas quejas figuran las denuncias por el ruido nocturno de los camiones de recogida de basura, por la falta de actuación municipal para acabar con el que tiene su origen en los bares a altas horas de la noche, desde que no se puede fumar en su interior, o el ruido que procede de los «botellones» callejeros.

La sindica ha indicado que las denuncias por ruido «continúan eternizandose porque intervienen muchos factores» y en su opinión, «el Ayuntamiento no sabe que hacer para evitarlo y erradicarlo».

En su primer informe como Sindica, que presentó el pasado mes de febrero, Maria Assumpció Vila ya alertó de los problemas de acceso a la vivienda de protección oficial.

«Hay quejas de muchas personas que están esperando promociones que no han habido y existe mucha falta de pisos de emergencia», y ha apuntado los 23 casos graves de mujeres maltratadas.

En la entrevista, la Sindica ha declarado que «a menudo nos vienen con quejas que no nos tocan, porque no se refieren a la actuación o la falta de atención del Ayuntamiento. La mayoría son conflictos entre vecinos o relacionados con la salud y nosotros les asesoramos».

Para Vila es «curiosísimo, lo poco que se conoce el departamento de atención al usuario de los hospitales» y eso explica porque son tan numerosas las quejas que equivocadamente le llega. » En este caso tenemos preparado un formulario» para que ciudadanos se dirijan directamente a los hospitales.

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=972289

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Incrementan el presupuesto para el abordaje de la prostitución en un 67%

La dotación de la Agencia para el Abordaje Integral del Trabajo Sexual en 2012 subirá 1,38 millones de euros

El Ayuntamiento de Barcelonaincrementará a 1,38 millones de euros la dotación de la Agencia para el Abordaje Integral del Trabajo Sexual (ABITS) en 2012, lo que supone un aumento del 67% en relación con 2011, y reforzará, especialmente, sus programas de formación e inserción laboral.

La concejal de Mujeres y Derechos Civiles, Francina Vila, que ha presentado a la prensa la medida de gobierno que planteará en el pleno del próximo viernes para mejorar el plan, ha señalado que se quiere poner «énfasis en el asesoramiento laboral y el seguimiento integral». «La crisis favorece que las personas vuelvan» a ejercer la prostitución, ha considerado la concejala, según la cual en estos momentos no se sabe lo que ha sucedido con las personas que se reinsertaron laboralmente a través de Abits hace dos años o más porque no hay seguimiento.

Vila ha explicado que para mejores resultados se quiere elaborar un plan integral, para lo que las diferentes áreas del gobierno municipal trabajarán transversalmente, y hacer seguimiento de la reinserción laboral de las personas atendidas. En estos momentos Abits tiene 88 expedientes abiertos, 35 reabiertos y 386 sin cerrar, ha explicado Vila que ha señalado que el 86% del medio millar de usuarias del servicio son inmigrantes, en un 76% en situación regular.

Vila ha indicado que se crearán programas concretos para el colectivo transexual, que ve perjudicada su inserción laboral por su aspecto y por el nombre que aparece en el DNI, y para las mujeres nigerianas, las que tienen más carencias para acceder a cursos de formación.

Según la concejala, en Barcelona los colectivos de prostitutas más numerosos son los de mujeres procedentes de Rumanía, Latinoamérica y Nigeria, que han superado al de españolas. En este sentido, la concejala ha explicado que se quiere plantear «medidas en origen» para que estas mujeres «no se vean obligadas» a venir a Barcelona.

También ha señalado las dificultades para hacer una «foto» de la prostitución en Barcelona ya que, al no ser un delito, solo se cuenta con las cifras de los casos en que ha intervenido la Guardia Urbana porque ejercen en la calle, cifras que no coinciden con las que tienen entidades relacionadas ni las que tiene ABITS. Desde que empezó a funcionar la agencia en 2006 se han llevado a cabo 18.000 actuaciones.

http://www.lavanguardia.com/politica/20111024/54235839961/incrementan-el-presupuesto-para-el-abordaje-de-la-prostitucion-en-un-67.html

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Chester Brown y la alegre memoria de sus putas

El dibujante canadiense publica Pagando por ello, en el que recrea a modo de diario cómo se convirtió en un putero y se convenció de que la prostitución no debe legalizarse sino «naturalizarse»

El dibujante e historietista Chester Brown.

Adelantamos en exclusiva tres capítulos del libro, que se publica el viernes: Léalos aquí

 

¿Pagar por sexo es otra forma de amar y de ser amado? Chester Brown (Montreal, 1960), uno de los vértices del nuevo cómic underground de Estados Unidos y Canadá, así lo cree. O al menos, este putero militante estima que en este intercambio comercial uno puede descubrir sentimientos amorosos que pueden ser solo de uno o, en algunos casos, darse en ambas direcciones. Brown, autor de clásicos como Nunca me has gustado, íntimo amigo de los también dibujantes Joe Matt y Seth, protagonistas además de sus libros, y también de Robert Crump, quien le dedica un laudatorio prólogo, regresa a la novela autobiográfica con el rotundo Pagando por ello, Memorias en cómic de un putero, que en España publica Ediciones La Cúpula.

A lo largo del libro, el autor relata pormenorizadamente las razones que le llevaron a convertirse en un habitual de los lupanares, a modo de diario recuerda cada una de las compañías que tuvo y, sobre todo, elabora una firme defensa de la prostitución como una forma de alcanzar la felicidad prescindiendo de la gran estafa del amor romántico. Desde Canadá, un divertido Chester Brown responde al teléfono para comenzar la entrevista negando sus propias palabras.

– He leído que afirma que el amor romántico, el tradicional, es «maligno», «demoniaco».
– ¿Lo dije?
– En el New York Times.
– Bueno, es posible. En realidad creo que diría algo así porque para mí el amor romántico está relacionado con la idea de poseer a alguien en exclusiva. El amor que experimentas con tus amigos sí te permite compartir, no sufres porque esa persona tenga otros amigos. Eso se parece más al amor verdadero, no tener relaciones exclusivas con una persona, quizá por eso considero el amor tradicional como algo negativo.

Todo cierto: en el comienzo de la novela Brown se autorretrata como un desengañado de la vida conyugal. Comparte piso con su ex novia pero no siente nada por ella salvo cariño. Incluso cuando ella comienza a llevar a casa a su nueva pareja, el historietista no se molesta en absoluto. Lo único que echa en falta es el sexo, por eso dibuja cómo empezó a plantearse la posibilidad de pagar por ello. «No estoy en contra de la idea de pagar por sexo. Los argumentos contra la prostitución nunca me han convencido» … «La razón principal por la que nunca he estado con una puta es que me preocupaba más que arruinase mis posibilidades con una futura novia», se pregunta en las primeras páginas. Al final se atreve, marca el número, entra en la pensión («espero que sea guapa», ruega para sí) y conoce a Carla, la primera mujer de una larga lista con la que tendrá sexo por dinero («¡Es guapísima!»).

Desde aquí, el lector asiste a los primeros titubeos («¿me desnudo? ¿me tumbo?»), a su forma de adquirir destreza dentro del mundo de la prostitución («esta no me gusta, debería irme») y observa cómo va pasando del convencimiento a la militancia a pesar de la negativa de sus amigos y personajes secundarios en el libro, Joe y Seth. Finalmente, Chester se convierte en un putero, en un feliz renegado del amor:

– ¿Cree que volverá a enamorarse de una mujer a la vieja usanza? ¿Entiende que los demás sí lo hagan?
– ¿En plan romántico? Oh, no, definitivamente no. Soy muy feliz con la relación que tengo ahora, que no es romántica sino sexual, con la chica a la que llamo Denise en el libro [una de las últimas prostitutas que conoce]. Sería un error decir que este es el tipo de relación que todos deberíamos tener. Todos tienen derecho a tener una relación seria, pero creo que podría ser bueno para un montón de gente en nuestra sociedad desprenderse de esa atadura, gente a la que veo cada día vivir insatisfecha con el amor. Yo no veo alternativa porque ese tipo de amor es una especie de ideal. La gente no lo piensa, se deja llevar. Dicen, «vale, este es el tipo de relación que debo tener porque todo el mundo la tiene, porque estoy predestinado a tenerla».

La relación de Brown con Denise es lo más parecido a una novia que haya tenido desde 1996. Confiesa el autor que, aunque durante todos aquellos años en los que anduvo con prostitutas fue muy feliz, hoy en día lo es mucho más. «Estaba a gusto acostándome con todas esas mujeres, pero la relación que tengo ahora es más satisfactoria emocionalmente. Brown habla sin tapujos, como lo ha hecho en su libro, que elude la pornografía pero que se recreea en todo tipo de detalles propios de la vida de un putero, de un «John», como se dice en inglés. De hecho, lo único que no es sincero en el libro es el título, demasiado flojo para su autor: «Hubiera preferido simplemente Me convertí en un putero, pero era demasiado directo según los editores, que no querían ni la palabra sexo ni la palabra putero en el título. No me importó».

El caso es que esos editores de los que habla tuvieron remilgos con el título pero no con el contenido del libro: «Estaban muy contentos con la parte cómica de la obra, pero no les gustaban tanto los apéndices, pensaban que eran innecesarios. Ahí no cedí, para mí tenían que estar«, señala Brown, que a lo largo de las casi 50 páginas finales, sin abandonar el tono desenfadado, expone sus argumentos para que la prostitución no se prohíba ni se legalice sino que, simplemente, se normalice. Entre ellos, que no es más que otra forma de ligar, que los puteros no compran mujeres porque no las poseen ni las conservan (a diferencia de lo que sucede en las relaciones normales), que la mayoría de ellos no ejercen relaciones de poder con las prostitutas, y que si lo hacen es, tal vez, en la misma proporción que sucede entre los hombres que tienen relaciones normales con las mujeres, etcétera. El libro no escatima en razones y, de hecho, la prosa y el dibujo de Brown, esa naturalidad con la que cuenta su verdad, hacen de su biografía un argumento poderoso para estar a favor de este tipo de actividad. Desde luego, las reacciones en Estados Unidos y Canadá, donde ya se ha publicado, han sido muy positivas:

– Me da la sensación de que a todos los que han venido a conocerme en las firmas o encuentros les ha gustado el libro pero también he leído alguna crítica negativa de lectores. La verdad es que de todos los libros que he hecho es el que ha recibido una atención más negativa y a la vez, ya sabes, está recibiendo también mucha atención positiva.

– ¿Y sus protagonistas, las prostitutas, lo han leído?
– Alguna sí me lo ha comunicado directamente y me dijo que era muy bonito, y claro, la mujer con la que tengo sexo actualmente lo ha leído y le ha gustado. A través de internet también he leído a prostitutas valorando mi libro, así queparece haber una buena reacción entre la comunidad de trabajadores sexuales.

– ¿Ha recibido la crítica de algún colectivo feminista? Asimismo, ¿se considera un feminista?
– En general, lo que soy es alguien que defiende los derechos humanos en hombres y mujeres. Pero ¿un feminista como tal? No, no… Por otro lado, todavía no he tenido problemas con las feministas, los esperaba, pero no ha sido así.

De quien sí ha recibido alguna crítica ha sido de Joe Matt y Seth, a los que les gustó el libro, aunque con algunos peros: «Joe estaba un poco molesto porque piensa que no lo he puesto tan romántico como él es en realidad, puede ser que tenga razón… y Seth piensa que nuestro diálogo sobre la legalización de la prostitución no está demasiado bien, pero en general dice que es un buen libro».

Lo más curioso de este trío de comiqueros insignes es la forma tan diferente en la que se retratan los unos a los otros. En el último libro de Joe Matt, el excelenteConsumido, es el propio Joe el que aparece como el más desquiciado, del que se caricaturizan los rasgos más excéntricos, como la tacañería, la obsesión por el cine porno, el onanismo compulsivo… En cambio Chester Brown es a ojos de su amigo todo cordura y seriedad y ningún lector podría pensar en las inseguridades, escarceos y opiniones que emanan de su propio libro: «Bueno, Joe quiere excentrificar su parte negativa y nos hace parecer a mí y a Seth como más estables y responsables de lo que probablemente somos. Todos lo hacemos», se justifica Brown, quien niega la posibilidad de que los tres puedan parir un proyecto común: «Hemos hecho algunos cómics por diversión, pero en mi cabeza no está publicarlos. Joe quiere que lo hagamos, aunque no creo que le guste oír esto. Tal vez en el futuro, pero no nos lo tomamos en serio, nos gusta trabajar en nuetros propios cómics».

Más hábil en el género autobiográfico que a la hora de contar historias de otros, Brown establece un paralelismo entre este libro y sus títulos anteriores, aunque reconoce que le gusta alternar géneros: «Por suerte no estoy obligado a elegir». No obstante, el que ahora publica es, describe, más «fuerte» que los precedentes. Para escribirlo se inspiró en el propio Matt, quien hace años dibujó en uno de sus cómics su experiencia con una prostituta: «Mi deseo era hacer un trabajo personal de la misma forma en que él lo hizo. Joe me enseñó cómo ser impactante hablando de tu propia vida y cómo tratar asuntos serios en el cómic. Él inspiró mi libro El playboy y también Pagando por ello«. De hecho, la obra está dedicada a Matt, como también lo está el último libro de Seth: «Los dos hemos publicado este año pensando en él», confiesa para aludir a la conocida tendencia depresiva y apática de su colega.

En cuanto a la estructura, Pagando por ello es un ejemplo brillante de cómo convertir la vida diaria en cómic. Se basó en las notas que fue tomando cuando visitaba a las prostitutas, fundamentalmente para controlar su gasto y recordar qué compañías le habían gustado más. Y añade: «También otros puteros me recordaron algunos momentos. Como en una ocasión en la que charlando con un amigo me comentó que la primera vez con una prostituta ella le sugirió si quería ducharse y él se sorprendió. Entonces me acordé de ese detalle que ellas suelen preguntar». A modo de diario, con sus fechas, sus lugares y con capítulos que llevan el nombre de la meretriz de turno, el libro recorre una vida en la que el sexo y la amistad son los dos pilares. Y es aquí donde Brown alcanza su mayor destreza, a la hora de dar el peso necesario a cada uno y al tratar la sexualidad con la misma naturalidad con la que trata los paseos y las cenas con sus compañeros.

– No quería planos cercanos de penes o vaginas ni ser pornográfico. Quería dibujarme con cualquier mujer con la que estuviese desde la distancia. Decidí que fuera como es en la realidad: si se trataba de dibujarme en la cama con una chica evitaba los detalles secundarios, como los muebles de la habitación, etcétera, en los que no te centras cuando estás acostándote con alguien, por eso me dibujé con ellas sobre un fondo oscuro.

Todo cuadra, tanto la eliminación de esos detalles como la distancia que toma en las viñetas, un plano alejado que da cuenta de que el libro no va de pornografía. Podría haberlo hecho y, seguramente, vender muchos más cómics, pero no es el éxito lo que le interesa: «Claro que me interesa ganar dinero, pero más que nada hacer lo que me gusta. Me siento afortunado, me ha ido bien y parece que en Canadá y Estados Unidos soy una especie de figura importante en el cómic, que formo parte de esa corriente underground iniciada en los sesenta. Y, bueno, es agradable, y espero seguir ahí muchos años y que, de vez en cuando, se reconozca mi trabajo».

http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/2271/Chester_Brown_y_la_alegre_memoria_de_sus_putas

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Una guía sexual para esposas musulmanas alienta el placer en grupo

Un grupo de mujeres musulmanas se preparan para el rezo en la mezquita Istiqlal. |EfeUn grupo de mujeres musulmanas se preparan para el rezo en la mezquita Istiqlal. |Efe

  • 115 páginas y más de mil seguidoras en Indonesia, Malasia y Singapur

Una asociación indonesia de esposas musulmanas, que propone la sumisión de la mujer para combatir el divorcio y la violencia doméstica, ha editado una guía que invita a practicar sexo en grupo para fortalecer los matrimonios polígamos, lo que suscitó el rechazo de grupos musulmanes y de derechos humanos. «Sexo islámico, combatiendo a los judíos para devolver el sexo islámico al mundo» es el título del manual de 115 páginas que ha sido distribuido entre las más de 1.000 seguidoras en Indonesia, Malasia y Singapur del «Club de la Esposas Obedientes».

La organización se presentó en público el pasado junio en Malasia y enseguida consiguió notoriedad al defender que las mujeres deben comportarse como «expertas prostitutas» en la cama para colmar los deseos de sus maridos y mantener a las familias unidas. La guía persevera en la obsesión del controvertido club para la preservación del matrimonio y ofrece, sin contener ninguna fotografía ni dibujos,instrucciones sobre como entretener, obedecer y dar placer a los maridos. Con esta vocación pedagógica, la asociación pretende mejorar el dominio de las artes amatorias de las mujeres que solo contentan el 10 por ciento de los deseos de sus cónyuges, según sostiene el texto.

Los contenidos

La prensa local reveló varios contenidos del manual, a pesar de que éste «no podrá leerlo nadie que no sea miembro del club», según declaró a Efe la directora de la asociación en Indonesia, Gina Puspita. «Alá garantizó al hombre la posibilidad de tener sexo simultáneo con todas sus esposas. Si la mujer es espiritual, el sexo será mejor», reza uno de los extractos de la guía, que anima a las mujeres a mantener relaciones con sus maridos y el resto de sus cónyuges femeninas.

Varios países musulmanes todavía tienen vigente la poligamia, la práctica por la cual los hombres musulmanes pueden casarse con varias mujeres siempre que demuestren que tienen medios para mantenerlas.

El libro muestra también en otros capítulos cómo las mujeres pueden satisfacer a sus esposos describiendo actos sexuales y defendiendo que el sexo es una forma de plegaria. La fundadora del grupo, Maznah Taufik, considera que las separaciones matrimoniales son resultado del fracaso de las mujeres a la hora de dar placer a sus maridos. «El abuso doméstico se produce porque las esposas no obedecen las órdenes de sus cónyuges. El hombre es el responsable del bienestar de su mujer, pero ella debe escucharle y obedecerle», manifestó Taufik a la prensa.

Duras críticas

El manual ha cosechado duras críticas entre numerosos grupos musulmanes, organizaciones de derechos humanos e incluso entre ministros. La directora de la asociación feminista Empower, María China Abudulá, criticó la visión «retrasada y estrecha» que se hace del rol de la mujer en la guía. «Es realmente un insulto al movimiento de defensa de los derechos de la mujer. Hemos avanzado lo suficiente para que no se trate a las mujeres como meros objetos sexuales», adujo Abudulá. También desde agrupaciones musulmanas como Hermanas en el Islam, su dirigente, Ratna Osnan, denunció que «los hombres que abusan suelen utilizar el comportamiento de sus esposas como justificación de sus actos aunque sean su responsabilidad».

El ministro de Asuntos Islámicos de Malasia, Jamil Jir Baharom, anunció que investigará el contenido del libro para determinar si es pornográfico o insultante para el islam.

Desde Indonesia -el país con más musulmanes del mundo en el que el 80 por ciento de sus 240 millones de habitantes profesa esta religión- el club aboga por el secretismo y se niega a aportar más detalles sobre una guía de «uso privado y exclusivo».

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/24/internacional/1319467959.html


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