Tres discapacitados camino de un burdel vencen en la Seminci

La cinta ‘Hasta la vista’ logra la Espiga de Oro con una historia sobre unos jóvenes belgas que emprenden un viaje para perder la virginidad en España

Tres discapacitados camino de un burdel vencen en la Seminci

Un ciego, un minusválido y un aquejado de parálisis protagonizan la película ganadora. :: EL CORREO

La Seminci ya no es lo que era. Feudo tradicional del dramón social y comprometido, el Festival de Valladolid -que empezó hace 56 años como certamen de cine religioso- concedió ayer su máximo galardón a ‘Hasta la vista’, la historia de tres discapacitados belgas de viaje a un de España. El premio al mejor actor lo comparten Brendan Gleeson, un policía irlandés racista y putero en ‘The Guard’, y el protagonista de ‘Starbuck’, Patrick Huard, un donante de esperma que ha engendrado 533 hijos.
Las comedias dramáticas de argumento bizarro han ganado, pues, la partida al cine más serio en una edición de notable alto. La Seminci sigue sin disfrutar del eco mediático que se merece dada la calidad de su sección oficial, quizá porque muchas de sus películas se han visto ya en Cannes y Venecia. O quizá porque Valladolid no resulte una ciudad tan ‘cool’ como Sitges y Gijón.
‘Hasta la vista’ (el título original de esta producción belga es en castellano) se impone injustamente a otros peliculones. Pese a la simpatía que provoca, la Espiga de Oro le viene demasiado grande. Un ciego, un aquejado de parálisis que sólo puede mover la cabeza y un minusválido emprenden una ‘road movie’ hacia el sol mediterráneo para perder la virginidad. La cinta francesa ‘Nacional 7’ ya trató la de un hombre en silla de ruedas. Geoffrey Enthoven aborda un material escabroso y rehuye el morbo y el victimismo. Logra que el espectador pase del escalofrío a la carcajada gracias a un humor negrísimo y a la humanidad de sus protagonistas.
Basada en un documental sobre un inglés que viajó a un burdel español especializado en minusválidos, ‘Hasta la vista’ esquiva la sordidez y la blandenguería. Su director hizo un casting entre discapacitados, pero al final son actores profesionales quienes bordan a los protagonistas de este atrevido cruce entre ‘Resacón en Las Vegas’ y ‘Mi pie izquierdo’, disfrutado por 160.000 belgas y con distribución en España.
La cinta más redonda vista en Valladolid, ‘Las nieves del Kilimanjaro’, se conforma con la Espiga de Plata y el Premio del Público. Robert Guédiguian regresa al barrio portuario de Marsella y borda un cuento proletario sobre el fin de las ideologías. El autor de ‘Marius y Jeannette’ es el primero en burlarse de las batallitas que cuenta un sindicalista cincuentón obligado a prejubilarse, que comprueba atónito cómo un chaval sin más horizonte que la precariedad le tiene por burgués.
¿Por qué el cine español es incapaz de reflejar esa misma verosimilitud, emotividad y actualidad? Valga como ejemplo ‘De tu ventana a la mía’, Premio al Mejor Nuevo Director para Paula Ortiz. Tres historias de mujeres sufridoras en tres épocas diferentes de España -la dictadura de Primo de Rivera, la posguerra y la Transición- cargaditas de pretenciosidad, cursilería y un relamido tratamiento estético. Pasa como con ‘La voz dormida’, que cuando escuchas a sus autores hablar de su obra parecen políticos.
Iraníes casi occidentales
Agnieszka Holland logra el Premio al Mejor Director con ‘In Darkness’, claustrofóbica odisea de las víctimas del Holocausto ambientada en las alcantarillas de una ciudad polaca. La estadounidense Maryam Keshavarz recibe el Premio Especial del Jurado por ‘Circunstancia’, el drama de las mujeres iraníes con la novedad de que las protagonistas son cultas y de clase alta, casi ‘occidentales’. La mejor actriz de la Seminci ha sido la china Zhou Dongyu, víctima del desamor en la gozosa y virtuosa ‘Amor bajo el espino blanco’, donde Zhang Yimoy salda cuentas con la Revolución Cultural.

http://www.eldiariomontanes.es/v/20111030/cultura/cine/tres-discapacitados-camino-burdel-20111030.html

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