Felaciones extremas, mamadas salvajes

Si crees que la felación –sexo oral al hombre- es sólo meterse en el pene en la boca o chuparlo, déjanos decirte que te falta mucho en materia “oral”. Digamos que esta técnica sería el equivalente a la postura del misionero en el sexo vaginal, es decir, lo básico. Si estás dispuest@ a experimentar en serio y dejar cualquier prejuicio o reparo de lado, sigue leyendo porque estas técnicas, algunas extremas, son solo para mujeres dispuestas a darle una felación inolvidable a su hombre

Basándose en el mundo del cine porno, Alberto Sanz, deMilkywaychannel, y El Cachondeo, nos explican estas prácticas de sexo oral extremo.

Mouthfucking/Headfucking:
La chica de rodillas, el mozo delante, le agarra la cabeza. Ella solícita abre la boca… y ale, toa padentro.Una variante es poner a la chica tumbada en la cama/sofá, bocarriba, con la boca abierta… y ale, toa padentro.

Garganta profunda:
Es un tipo de felación extrema que consiste en introducir el pene erecto en la boca hasta llegar a la garganta. El pene tiene que entrar y salir de la boca para estimular el glande. Si quieres más detalles, mira la película porno del mismo nombre para que aprendas de la maestra Linda Lovelace cómo se realiza esta felación extrema.

Gagging:
Es una variación de la garganta profunda que consiste en estimular el paladar o la pared posterior de la faringe hasta el punto de producir arcadas. Que viene a ser, en otras palabras, metérsela hasta el colodrillo. Esto por lo general no vale en el porno para virtuosas del género como Belladonna, Audrey Hollander o Annette Schwarz. Si a la chica le cuesta que le entre posiblemente llorará, salivará cosa mala, de ahí pasará a las arcadas y tal vez al vómito (que será por lo general líquido pelín espeso más que sólido).

Facefucking:
Es una forma de sexo oral, pero no es una felación propiamente dicha porque la persona receptora del pene se mantiene pasiva durante el acto. Es el hombre el que “folla” la boca como si lo hiciera con una vagina.

Gang-Bang:
Un montón de hombres eyaculando sin parar sobre el rostro de la actriz, previa orgia por todos sus agujeros. La cantidad de maromos necesaria para que pueda considerarse un gang-bang oscila entre 5 y 919 (récord que si no me equivoco ostenta todavía Lisa Sparxxx).

Glory Hole:
El ultraconocido juego de los agujeritos. La individua se agarra a todo aquel apéndice que sobresale a través de un agujero, normalmente situado en algún baño o sala específica para ello, y no para hasta conseguir reducirlos a su mínima expresión. Sirve tanto para ellas como para ellos.

Bukkake:
Es una práctica que nació en el porno japonés. Docenas de hombres eyaculando sobre el rostro de la chica sin que mediase sexo alguno y en la mayoría de casos incluso sin desvestirse. No implica felación en sí necesariamente, pero como el resultado final es bastante similar (la cara hecha un cristo), lo incluimos. Algunos lo consideran como aun especia de parafilia: placer sexual a través del contacto con las secreciones del cuerpo.

¿Por qué lo hacen?

Como habréis visto se está llegando a un punto en el que parece que todo vale, pero Alberto Sanz no deja de preguntarse… ¿a quién puñetas le puede gustar vomitar? Las arcadas ya son algo desagradable, pero ¿vomitar?

Es cierto tal y como han dicho algunas “eminencias” como Rocco Siffredi o el fallecido “en combate” David Carradine, que la falta de oxígeno al realizar mamadas tan profundas conduce a la excitación, pero de ahí a llegar a estos extremos, solo se me ocurren estos motivos.

Sumisión: Belladonna se considera a sí misma sumisa, y es la única manera de entender que haga lo que haga. Pero la sumisión en el gonzo extremo no implica estar encadenada y mirando al suelo con tristeza, no. Se puede hacer como la susodicha: con una sonrisa de oreja a oreja aunque te estén humillando.

Vicio: La actriz se folla a todo lo que se mueva y cuanta más caña le den mejor que mejor. No tiene por qué ser incompatible con la sumisión, pero también puede ir por separado.

Placer: Bueno, si el grado de excitación es superlativo, tal vez la moza en cuestión sea capaz de correrse chupándola.

Dinero: Ay, el vil metal, el motor que mueve el mundo, una causa más que probable para que una chica pueda tragarse un pene de dimensiones épicas (si alguien quiere proponerme algo deshonesto pero MUY lucrativo, soy todo oídos).

Como ya he dicho, cuesta entender ciertos comportamientos, tanto como que este género tenga tantos adeptos, pero bueno, de todo hay en la viña del Señor, ¿no?

Así que, según hemos visto, el mundo de la mamada es muy amplio e incluye infinitas posibilidades, muchas variantes de esta entretenida práctica. Práctica que, por otro lado, todas deberíais de ejercitar más a menudo…

Fuentes: MilkywaychannelEl Cachondeo 

http://www.sexomail.com/boletin/articulo.php?id=260

 

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